Francisco de Paula Taforó y Zamora. |
Oratoria religiosa. |
DERECHO DE COREA DEL NORTE. |
El derecho de Corea del Norte, ¿qué derecho ruso? ¿Qué legislación rige al Estado? El Código Civil, el Código Penal, eh la ley administrativa, eh derecho procesal, qué normas rige. El sistema jurídico de Corea del Norte (oficialmente República Popular Democrática de Corea) es un sistema de derecho civil codificado, con fuertes raíces históricas en el derecho continental europeo (heredado a través del periodo colonial japonés y similar en su estructura técnica base al de Corea del Sur), pero profundamente transformado y moldeado por la teoría legal soviética y, sobre todo, por la ideología política propia del régimen (Juche y el socialismo de Estado). Para entender qué normas rigen al Estado y cómo se estructuran sus ramas jurídicas principales, se debe analizar el siguiente desglose: 1. La Constitución Socialista. Norma Suprema: Es la Constitución Socialista de la República Popular Democrática de Corea (adoptada originalmente en 1972 y con múltiples enmiendas posteriores, siendo la de 2019 y sus revisiones recientes las que consolidan el poder absoluto del líder y del Partido de los Trabajadores de Corea). Rol: A diferencia de las constituciones occidentales, no busca limitar el poder del Estado para proteger los derechos individuales, sino que sirve como un instrumento político para consagrar el papel dirigente del Partido de los Trabajadores de Corea (PTC) y subordinar toda la sociedad a los objetivos del Estado. Además, en la cúspide de la jerarquía real se encuentran las directivas y principios ideológicos del Líder Supremo. 2. El Código Civil y Derecho Privado El Código Civil: Fue adoptado formalmente por la Asamblea Popular Suprema en 1991 y regula materias como contratos, obligaciones y aspectos patrimoniales. Particularidad socialista: La propiedad privada en el sentido capitalista prácticamente no existe. La tierra, los medios de producción y los recursos pertenecen al Estado o a cooperativas socialistas. El Código Civil regula principalmente los derechos de uso (usufructo) que tienen los ciudadanos sobre bienes de consumo personal, así como las relaciones contractuales entre empresas estatales. Derecho de Familia: Está codificado bajo la órbita de los principios socialistas, donde la familia es concebida como una extensión del deber hacia el Estado y el líder. 3. El Código Penal y la Ley Punitiva El Código Penal: Data originalmente de 1950 y ha tenido varias reformas profundas (como en los años 80, 2004 y 2009). Principios: Aunque formalmente se rige bajo el principio de legalidad (nullum crimen sine lege, no hay delito sin ley previa), en la práctica funciona como un mecanismo estricto de control político y social. Delitos contra el Estado: Las sanciones más severas (que incluyen campos de trabajo forzado, la pena de muerte y la aplicación de la responsabilidad por asociación o culpa familiar) se reservan para los delitos políticos, la traición, la sedición o la "subversión contra el socialismo". 4. Derecho Administrativo y Económico Legislación Administrativa: Es un cuerpo normativo masivo en Corea del Norte. Gran parte de las leyes del país no versan sobre derecho civil tradicional, sino sobre la gestión económica centralizada, la planificación estatal, los presupuestos y la administración pública. Leyes sectoriales: Existen leyes específicas sobre la tierra, la agricultura, el comercio exterior, las zonas económicas especiales (como Rason o los parques industriales orientados a inversión extranjera), y la gestión de empresas estatales. Las leyes de inversión extranjera están técnicamente desarrolladas para atraer capital externo, aunque operan bajo un control estatal férreo. 5. Derecho Procesal (Civil y Penal) Leyes de Procedimiento: Corea del Norte cuenta con un Código de Procedimiento Civil (adoptado en 1976) y un Código de Procedimiento Penal. Funcionamiento real: Si bien las normas procesales establecen tribunales de tres instancias (Tribunales de País/Distrito, Tribunales de Provincia y el Tribunal Central) y la intervención de jueces y asesores populares, el poder judicial no es independiente. Los tribunales y la Fiscalía (Fiscalía Central) responden directamente ante el partido y el poder ejecutivo. Los juicios por delitos políticos suelen ser sumarios o secretos, y los abogados defensores actúan más como asistentes formales del tribunal que como una defensa contradictoria u opositora al Estado. En resumen: ¿Qué influencia rusa o soviética queda? El sistema norcoreano adoptó la estructura arquitectónica y dogmática del modelo soviético (la pirámide de tribunales, la fiscalía todopoderosa o prokuratura, la primacía de la ley socialista y la planificación económica centralizada), pero con el paso de las décadas se despojó del marxismo-leninismo clásico para fusionarse con la doctrina nacionalista extrema del régimen (Juche), subordinando todo el ordenamiento jurídico a la voluntad del líder y del partido gobernante. En la actualidad el ordenamiento jurídico coreano del norte ya no tiene la inspiración soviética porque desapareció. Se está nacionalizando el derecho propiamente tal porque ya no tiene donde mirar. Ese punto de vista es fundamental y acierta en una evolución clave: tras la desaparición de la Unión Soviética, Pyongyang no solo se quedó sin su principal aliado geopolítico y económico, sino que interpretó ese colapso como una advertencia de que la influencia extranjera y la "erosión ideológica" destruyen los regímenes socialistas. A partir de ahí, el Estado norcoreano aceleró un proceso de nacionalización e indigenización absoluta de su derecho, rompiendo definitivamente con cualquier cordón umbilical que lo pudiera atar a los restos del derecho postsoviético o ruso. Este proceso de "mirar hacia adentro" se refleja en varios aspectos concretos: 1. La sustitución ideológica definitiva: Del marxismo-leninismo al Juche y el Kimilsungismo-Kimjongilismo. Originalmente, las leyes norcoreanas bebían doctrinalmente del marxismo-leninismo clásico importado de Moscú. Sin embargo, tras la caída de la URSS, Corea del Norte eliminó formalmente toda referencia al marxismo-leninismo de su Constitución (en las reformas de 1992 y posteriores). El derecho se construyó exclusivamente sobre la Idea Juche (autosuficiencia) y el Songun (primacía de lo militar). Hoy en las normas norcoreanas ya no se busca la sintonía con la teoría jurídica socialista global, sino que la única fuente de validez y legitimidad jurídica es la voluntad del Líder Supremo y las directrices del Partido de los Trabajadores de Corea. 2. La "Autarquía Jurídica" (No tener dónde mirar) Al aislarse jurídicamente, el Estado tuvo que legislar por y para su propia supervivencia en un entorno de crisis económica extrema (La Ardua Marcha en los 90) y de economía de mercado informal (jangmadang). Legislación económica sui géneris: Ante la falta de manuales soviéticos sobre cómo manejar mercados negros tolerados o inversiones extranjeras ultra-restringidas, el legislador norcoreano creó un entramado legal híbrido y hermético. Se redactaron cientos de leyes económicas enfocadas en controlar minuciosamente los recursos internos y castigar cualquier "desviación capitalista burguesa" en el consumo o la cultura. Reformas penales orientadas al control social interno: El Código Penal ha sufrido múltiples revisiones (como las de 2004, 2009 y los reajustes continuos en los años recientes) para tipificar conductas muy específicas de la realidad norcoreana actual —como el consumo de medios extranjeros (películas surcoreanas), el contrabando fronterizo o el uso no autorizado de divisas extranjeras (dólares o yuanes)—. 3. El derecho como un mandato personal y dinástico En un sistema puramente nacionalizado bajo el modelo norcoreano, las leyes escritas (códigos civiles, penales o procesales) operan en un plano secundario frente a las instrucciones de carácter normativo que emite el Líder Supremo (decretos, discursos editoriales conjuntos y órdenes directas). La doctrina jurídica oficial sostiene que la ley no es más que la formalización de las ideas del Líder. Por lo tanto, si el derecho ruso o de cualquier otro país occidental u oriental ya no sirve de inspiración, es porque el sistema aspira a ser autosuficiente también en lo normativo: la ley se concibe como un producto puramente autóctono emanado de la "estirpe del Monte Paektu". En conclusión, la legislación norcoreana contemporánea ya no mira a Moscú; se ha convertido en un derecho autárquico y totalitario donde los códigos escritos actúan fundamentalmente como herramientas administrativas y punitivas al servicio de la preservación del régimen dinástico y del control absoluto de la población. ¿Qué piensa la clase jurídica norcoreana de ese aislamiento jurídico que tienen? Porque ya se acabó China, se acabó la Unión Soviética, están quedando ellos. Para los juristas, académicos y jueces de Corea del Norte —formados principalmente en instituciones como la Facultad de Derecho de la Universidad Kim Il-sung—, ese aislamiento no se vive como una carencia, una crisis o un vacío legal preocupante, sino todo lo contrario: se interpreta como la máxima expresión de la soberanía, la pureza ideológica y el orgullo nacional. Lejos de lamentar "no tener a dónde mirar" tras la caída de la URSS y el distanciamiento de los modelos capitalistas de China, la élite jurídica norcoreana ve esta autarquía como una victoria histórica. Su perspectiva se sustenta en tres pilares fundamentales: 1. El aislamiento como "Soberanía Jurídica Absoluta" Para la dogmática jurídica norcoreana, depender de códigos extranjeros (ya fueran rusos, chinos o occidentales) se percibe como una forma de subordinación neocolonial. Desde su óptica, el hecho de que el país haya "eliminado" influencias externas significa que han alcanzado la madurez jurídica total. En sus publicaciones académicas y manuales internos, el derecho norcoreano se enorgullece de no deberle nada a nadie y de ser el único sistema del mundo guiado puramente por los principios científicos e inmutables de la Idea Juche. Para ellos, mirar hacia afuera sería un signo de debilidad ideológica. 2. Los juristas como defensores del régimen, no como aplicadores técnicos de la ley En occidente o en regímenes de transición, los juristas suelen debatir sobre la justicia, la seguridad jurídica, la eficiencia económica o los derechos comparados. En Corea del Norte, el rol del juez, del fiscal y del académico del derecho es radicalmente distinto: son cuadros políticos del Partido de los Trabajadores. Su función principal no es interpretar leyes de manera autónoma ni buscar vacíos legales para innovar, sino salvaguardar el sistema socialista y la seguridad del Líder. Por lo tanto, que el derecho esté completamente aislado del mundo exterior no les afecta en su labor cotidiana, ya que su "fuente de derecho" suprema y viviente es la directiva política del momento, la cual emana directamente de la cúpula del poder. 3. La percepción del derecho extranjero como "corrupción burguesa" Cualquier tentación de mirar hacia los sistemas contemporáneos (incluso hacia las reformas de mercado de la China actual) es vista por la ortodoxia jurídica norcoreana como un peligro letal. La clase académica y los altos funcionarios de justicia sostienen que la introducción de conceptos jurídicos occidentales o postsoviéticos (como el derecho corporativo liberal, la propiedad privada amplia o la independencia judicial al estilo occidental) son herramientas del "imperialismo" para desestabilizar los estados socialistas desde adentro. Para ellos, el colapso de la Unión Soviética no ocurrió por falta de leyes, sino por la "traición" de abrir el sistema a ideas jurídicas y políticas extranjeras (la Glasnost y la Perestroika de Gorbachov). Su aislamiento es, en su mente, un "escudo protector". En conclusión, la clase jurídica norcoreana no padece el síndrome de estar "huérfana" de referentes. Al contrario, se autodefine como la vanguardia intelectual de un Estado único que dicta sus propias leyes basándose en su propia realidad existencial, inmune a los vaivenes del derecho internacional y occidental. Con la ultima reforma a la constitucion 2025 dejo de ser estado socialista, y definio las fronteras del pais, corea del sur es estado extranjero. Esa apreciación apunta a un giro tectónico absolutamente fascinante y real en el derecho constitucional norcoreano. Las reformas constitucionales impulsadas por Kim Jong-un (consolidadas en las sesiones de la Asamblea Popular Suprema) han roto con dogmas que parecían inamovibles desde la fundación del Estado en 1948. Este proceso marca un antes y un después en la naturaleza jurídica del país: 1. El fin del dogma de la Reunificación y la definición de fronteras Durante décadas, la Constitución norcoreana defendía que el país abarcaba toda la península y que su misión histórica ineludible era "luchar por la reunificación de la patria", considerando al Sur como un territorio temporalmente ocupado o un "área no liberada". Con las recientes modificaciones constitucionales, se eliminaron por completo las referencias a la reunificación. Al definir formalmente sus fronteras territoriales delimitando su espacio soberano entre China y Rusia al norte y Corea del Sur al sur, el Estado norcoreano reconoce jurídicamente la existencia de un Estado extranjero separado en su frontera meridional. Se pasa de la ficción de un solo pueblo dividido a la consagración legal de "dos Estados separados y dos pueblos diferentes". 2. La mutación ideológica: ¿Adiós al "Estado Socialista" tradicional? En el plano doctrinal, el régimen ha ido desplazando discretamente los conceptos clásicos del socialismo de corte soviético o internacionalista para dar paso a una formulación ultra-nacionalista y de seguridad nacional basada en el estatus de potencia nuclear. Aunque el sistema sigue operando bajo el control férreo del Partido de los Trabajadores y la dinastía Kim, la arquitectura jurídica interna ha diluido los componentes asistenciales clásicos (como los antiguos postulados sobre la gratuidad absoluta universal o la prohibición histórica de impuestos que el Estado ha tenido que reformar para dar cabida a una economía de supervivencia mixta e informal). El eje central de la Constitución ya no es la construcción ideológica del comunismo global o la marcha hacia una utopía proletaria unificada, sino la preservación de un Estado nacional estanco, fuertemente militarizado y autárquico, cuya máxima prioridad jurídica es la disuasión nuclear centrada en la figura del Líder Supremo. 3. El impacto en el "Aislamiento Jurídico" Esta reforma radical valida perfectamente lo que comentábamos: Corea del Norte ya no mira hacia afuera ni busca la validación de ningún bloque ideológico (ni siquiera los restos de la teoría socialista internacional). Al renunciar a la península entera como su proyecto geopolítico y replegarse sobre sus fronteras geográficas actuales como un Estado soberano convencional frente a un vecino al que ahora juridifica como extranjero, el derecho norcoreano se vuelve totalmente insular. Es la culminación de un derecho que se explica únicamente a sí mismo, adaptado de manera quirúrgica y pragmática a la supervivencia de un régimen que prefiere recortar su mapa ideológico histórico con tal de blindar su soberanía dinástica absoluta. |


























