118 (117)
1Dad gracias al Señor porque es bueno, | porque es eterna su misericordia. 2Diga la casa de Israel: | eterna es su misericordia. 3Diga la casa de Aarón: | eterna es su misericordia. 4Digan los que temen al Señor: | eterna es su misericordia. 5En el peligro grité al Señor, | y el Señor me escuchó, poniéndome a salvo. 6El Señor está conmigo: no temo; | ¿qué podrá hacerme el hombre? 7El Señor está conmigo y me auxilia, | veré la derrota de mis adversarios. 8Mejor es refugiarse en el Señor | que fiarse de los hombres, 9mejor es refugiarse en el Señor | que fiarse de los jefes. 10Todos los pueblos me rodeaban, | en el nombre del Señor los rechacé; 11me rodeaban cerrando el cerco, | en el nombre del Señor los rechacé; 12me rodeaban como avispas, | ardiendo como fuego en las zarzas; | en el nombre del Señor los rechacé. 13Empujaban y empujaban para derribarme, | pero el Señor me ayudó; 14el Señor es mi fuerza y mi energía, | él es mi salvación. 15Escuchad: hay cantos de victoria | en las tiendas de los justos: 16«La diestra del Señor es poderosa, | la diestra del Señor es excelsa». 17No he de morir, viviré | para contar las hazañas del Señor. 18Me castigó, me castigó el Señor, | pero no me entregó a la muerte. 19Abridme las puertas de la salvación, | y entraré para dar gracias al Señor. 20Esta es la puerta del Señor: | los vencedores entrarán por ella. 21Te doy gracias porque me escuchaste | y fuiste mi salvación. 22La piedra que desecharon los arquitectos | es ahora la piedra angular. 23Es el Señor quien lo ha hecho, | ha sido un milagro patente. 24Este es el día que hizo el Señor: | sea nuestra alegría y nuestro gozo. 25Señor, danos la salvación; | Señor, danos prosperidad. 26Bendito el que viene en nombre del Señor, | os bendecimos desde la casa del Señor. 27El Señor es Dios, él nos ilumina. | Ordenad una procesión con ramos | hasta los ángulos del altar. 28Tú eres mi Dios, te doy gracias; | Dios mío, yo te ensalzo. 29Dad gracias al Señor porque es bueno, | porque es eterna su misericordia.
119 (118)
1(Álef) Dichoso el que, con vida intachable, | camina en la ley del Señor; 2dichoso el que, guardando sus preceptos, | lo busca de todo corazón; 3el que, sin cometer iniquidad, | anda por sus senderos. 4Tú promulgas tus mandatos | para que se observen exactamente. 5Ojalá esté firme mi camino, | para cumplir tus decretos; 6entonces no sentiré vergüenza | al mirar todos tus mandatos. 7Te alabaré con sincero corazón | cuando aprenda tus justos mandamientos. 8Quiero guardar tus decretos exactamente, | tú no me abandones. 9(Bet) ¿Cómo podrá un joven andar honestamente? | Cumpliendo tus palabras. 10Te busco de todo corazón, | no consientas que me desvíe de tus mandamientos. 11En mi corazón escondo tus consignas, | así no pecaré contra ti. 12Bendito eres, Señor, | enséñame tus decretos. 13Mis labios van enumerando | todos los mandamientos de tu boca; 14mi alegría es el camino de tus preceptos, | más que todas las riquezas. 15Medito tus mandatos, | y me fijo en tus sendas; 16tus decretos son mi delicia, | no olvidaré tus palabras. 17(Guímel) Haz bien a tu siervo: viviré | y cumpliré tus palabras; 18ábreme los ojos, y contemplaré | las maravillas de tu ley; 19soy un forastero en la tierra: | no me ocultes tus promesas. 20Mi alma se consume, deseando | continuamente tus mandamientos; 21reprendes a los soberbios, | malditos los que se apartan de tus mandatos. 22Aleja de mí las afrentas y el desprecio, | porque observo tus preceptos; 23aunque los nobles se sienten a murmurar de mí, | tu siervo medita tus decretos; 24tus preceptos son mi delicia, | tus enseñanzas son mis consejeros. 25(Dálet) Mi alma está pegada al polvo: | reanímame con tus palabras; 26te expliqué mi camino, y me escuchaste: | enséñame tus mandamientos; 27instrúyeme en el camino de tus mandatos, | y meditaré tus maravillas. 28Mi alma llora de tristeza, | consuélame con tus promesas; 29apártame del camino falso, | y dame la gracia de tu ley; 30escogí el camino verdadero, | deseé tus mandamientos. 31Me apegué a tus preceptos, | Señor, no me defraudes; 32correré por el camino de tus mandatos | cuando me ensanches el corazón. 33(He) Muéstrame, Señor, el camino de tus decretos, | y lo seguiré puntualmente; 34enséñame a cumplir tu ley | y a guardarla de todo corazón; 35guíame por la senda de tus mandatos, | porque ella es mi gozo. 36Inclina mi corazón a tus preceptos, | y no al interés; 37aparta mis ojos de las vanidades, | dame vida con tu palabra; 38cumple a tu siervo la promesa | para que se mantenga tu temor. 39Aparta de mí la afrenta que temo, | porque tus mandamientos son amables; 40mira cómo ansío tus mandatos: | dame vida con tu justicia. 41(Vau) Señor, que me alcance tu favor, | tu salvación según tu promesa: 42así responderé a los que me injurian, | que confío en tu palabra; 43no quites de mi boca las palabras sinceras, | porque yo espero en tus mandamientos. 44Cumpliré sin cesar tu ley, | por siempre jamás; 45andaré por un camino ancho, | buscando tus mandatos; 46comentaré tus preceptos ante los reyes, | y no me avergonzaré. 47Serán mi delicia tus mandatos, | que tanto amo; 48levantaré mis manos hacia tus decretos, que tanto amo, | y recitaré tus mandatos. 49(Zain) Recuerda la palabra que diste a tu siervo, | de la que hiciste mi esperanza; 50este es mi consuelo en la aflicción: | que tu promesa me da vida; 51los insolentes me insultan sin parar, | pero yo no me aparto de tu ley. 52Recordando tus antiguos mandamientos, | Señor, quedé consolado; 53sentí indignación ante los malvados, | que abandonan tu ley; 54tus decretos eran mi canción | en tierra extranjera. 55De noche pronuncio tu nombre, | Señor, y, velando, tu ley; 56esto es lo que a mí me toca: | guardar tus decretos. 57(Jet) Mi porción es el Señor; | he resuelto guardar tus palabras; 58de todo corazón busco tu favor: | ten piedad de mí, según tu promesa; 59he examinado mi camino, | para enderezar mis pies a tus preceptos. 60Con diligencia, sin tardanza, | observo tus mandatos; 61los lazos de los malvados me envuelven, | pero no olvido tu ley; 62a media noche me levanto para darte gracias | por tus justos mandamientos. 63Soy amigo de los que te temen, | y guardan tus mandatos; 64Señor, de tu bondad está llena la tierra; | enséñame tus decretos. 65(Tet) Has dado bienes a tu siervo, | Señor, con tus palabras; 66enséñame la bondad, la prudencia y el conocimiento, | porque me fío de tus mandatos; 67antes de sufrir, yo andaba extraviado, | pero ahora me ajusto a tu promesa. 68Tú eres bueno y haces el bien; | instrúyeme en tus decretos; 69los insolentes urden engaños contra mí, | pero yo custodio tus mandatos de todo corazón; 70tienen el corazón espeso como grasa, | pero mi delicia es tu ley. 71Me estuvo bien el sufrir, | así aprendí tus decretos; 72más estimo yo la ley de tu boca | que miles de monedas de oro y plata. 73(Yod) Tus manos me hicieron y me formaron: | instrúyeme para que aprenda tus mandatos; 74los que te temen verán con alegría | que he esperado en tu palabra; 75reconozco, Señor, que tus mandamientos son justos, | que con razón me hiciste sufrir. 76Que tu bondad me consuele, | según la promesa hecha a tu siervo; 77cuando me alcance tu compasión, viviré, | y tu ley será mi delicia; 78que se avergüencen los insolentes | del daño que me hacen; | yo meditaré tus mandatos. 79Vuelvan a mí los que te temen | y hacen caso de tus preceptos; 80sea mi corazón perfecto en tus decretos, | así no quedaré avergonzado. 81(Kaf) Me consumo ansiando tu salvación, | y espero en tu palabra; 82mis ojos se consumen ansiando tus promesas, | mientras digo: «¿Cuándo me consolarás?». 83Estoy como un odre puesto al humo, | pero no olvido tus decretos. 84¿Cuántos serán los días de tu siervo? | ¿Cuándo harás justicia de mis perseguidores? 85Me han cavado fosas los insolentes, | ignorando tu ley; 86todos tus mandatos son verdaderos, | sin razón me persiguen, protégeme. 87Casi dieron conmigo en la tumba, | pero yo no abandoné tus mandatos; 88por tu bondad dame vida, | para que observe los preceptos de tu boca. 89(Lámed) Tu palabra, Señor, es eterna, | más estable que el cielo; 90tu fidelidad, de generación en generación; | fundaste la tierra y permanece; 91por tu mandamiento subsisten hasta hoy, | porque todo está a tu servicio. 92Si tu ley no fuera mi delicia, | ya habría perecido en mi desgracia; 93jamás olvidaré tus mandatos, | pues con ellos me diste vida; 94soy tuyo, sálvame, | que yo consulto tus mandatos. 95Los malvados me esperaban para perderme, | pero yo meditaba tus preceptos; 96he visto el límite de todo lo perfecto: | tu mandato se dilata sin término. 97(Mem) ¡Cuánto amo tu ley!: | todo el día la estoy meditando; 98tu mandato me hace más sabio | que mis enemigos, | siempre me acompaña; 99soy más docto que todos mis maestros, | porque medito tus preceptos. 100Soy más sagaz que los ancianos, | porque cumplo tus mandatos; 101aparto mi pie de toda senda mala, | para guardar tu palabra; 102no me aparto de tus mandamientos, | porque tú me has instruido. 103¡Qué dulce al paladar tu promesa: | más que miel en la boca! 104Considero tus mandatos, | y odio el camino de la mentira. 105(Nun) Lámpara es tu palabra para mis pasos, | luz en mi sendero; 106lo juro y lo cumpliré: | guardaré tus justos mandamientos; 107¡estoy tan afligido! | Señor, dame vida según tu promesa. 108Acepta, Señor, los votos que pronuncio, | enséñame tus mandatos; 109mi vida está siempre en peligro, | pero no olvido tu ley; 110los malvados me tendieron un lazo, | pero no me desvié de tus mandatos. 111Tus preceptos son mi herencia perpetua, | la alegría de mi corazón; 112inclino mi corazón a cumplir tus decretos, | siempre y cabalmente. 113(Sámek) Detesto a los inconstantes | y amo tu ley; 114tú eres mi refugio y mi escudo, | yo espero en tu palabra; 115apartaos de mí los perversos, | y cumpliré los mandatos de mi Dios. 116Sostenme con tu promesa, y viviré, | que no quede frustrada mi esperanza; 117dame apoyo, y estaré a salvo, | me fijaré en tus decretos sin cesar; 118desprecias a los que se desvían de tus decretos, | sus proyectos son engaño. 119Tienes por escoria a los malvados, | por eso amo tus preceptos; 120mi carne se estremece con tu temor, | y me estremecen tus juicios. 121(Ayin) Practico la justicia y el derecho, | no me entregues a mis opresores; 122da fianza en favor de tu siervo, | que no me opriman los insolentes; 123mis ojos se consumen aguardando | tu salvación y tu promesa de justicia. 124Trata con misericordia a tu siervo, | enséñame tus decretos; 125yo soy tu siervo: dame inteligencia, | y conoceré tus preceptos; 126es hora de que actúes, Señor: | han quebrantado tu ley. 127Yo amo tus mandatos | más que el oro purísimo; 128por eso aprecio tus decretos | y detesto el camino de la mentira. 129(Pe) Tus preceptos son admirables, | por eso los guarda mi alma; 130la explicación de tus palabras ilumina, | da inteligencia a los ignorantes; 131abro la boca y respiro, | ansiando tus mandamientos. 132Vuélvete a mí y ten misericordia, | como es tu norma con los que aman tu nombre; 133asegura mis pasos con tu promesa, | que ninguna maldad me domine; 134líbrame de la opresión de los hombres, | y guardaré tus mandatos. 135Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, | enséñame tus decretos; 136arroyos de lágrimas bajan de mis ojos | por los que no cumplen tu ley. 137(Sade) Señor, tú eres justo, | tus mandamientos son rectos; 138has decretado preceptos justos | sumamente estables; 139me consume el celo, | porque mis enemigos olvidan tus palabras. 140Tu promesa es acrisolada, | y tu siervo la ama; 141soy pequeño y despreciable, | pero no olvido tus mandatos; 142tu justicia es justicia eterna, | tu ley es verdadera. 143Me asaltan angustias y aprietos, | tus mandatos son mi delicia; 144la justicia de tus preceptos es eterna; | dame inteligencia, y tendré vida. 145(Qof) Te invoco de todo corazón: | respóndeme, Señor, | y guardaré tus decretos; 146a ti grito: sálvame, | y cumpliré tus preceptos; 147me adelanto a la aurora pidiendo auxilio, | esperando tus palabras. 148Mis ojos se adelantan a las vigilias, | meditando tu promesa; 149escucha mi voz por tu misericordia, Señor, | con tus mandamientos dame vida; 150ya se acercan mis inicuos perseguidores, | están lejos de tu ley. 151Tú, Señor, estás cerca, | y todos tus mandatos son estables; 152hace tiempo comprendí que tus preceptos | los fundaste para siempre. 153(Res) Mira mi abatimiento y líbrame, | porque no olvido tu ley; 154defiende mi causa y rescátame, | con tu promesa dame vida; 155la salvación está lejos de los malvados | que no buscan tus decretos. 156Grande es tu ternura, Señor, | con tus mandamientos dame vida; 157muchos son los enemigos que me persiguen, | pero yo no me aparto de tus preceptos; 158viendo a los renegados, sentía asco, | porque no guardan tus palabras. 159Mira cómo amo tus mandatos, | Señor; por tu misericordia dame vida; 160el compendio de tu palabra es la verdad, | y tus justos juicios son eternos. 161(Sin) Los nobles me perseguían sin motivo, | pero mi corazón respetaba tus palabras; 162yo me alegraba con tu promesa, | como el que encuentra un rico botín; 163detesto y aborrezco la mentira, | y amo tu ley. 164Siete veces al día te alabo | por tus justos mandamientos; 165mucha paz tienen los que aman tu ley, | y nada los hace tropezar; 166aguardo tu salvación, Señor, | y cumplo tus mandatos. 167Mi alma guarda tus preceptos | y los ama intensamente; 168guardo tus preceptos y tus mandatos, | y tú tienes presentes mis caminos. 169(Tau) Que llegue mi clamor a tu presencia, | Señor, con tus palabras dame inteligencia; 170que mi súplica entre en tu presencia, | líbrame según tu promesa; 171de mis labios brota la alabanza, | porque me enseñaste tus decretos. 172Mi lengua canta tu promesa, | porque todos tus preceptos son justos; 173que tu mano me auxilie, | ya que prefiero tus mandatos; 174ansío tu salvación, Señor; | tu ley es mi delicia. 175Que mi alma viva para alabarte, | que tus mandamientos me auxilien; 176me extravié como oveja perdida: | busca a tu siervo, que no olvida tus preceptos.
120 (119)
1Canción de las subidas. |En mi aflicción llamé al Señor, | y él me respondió. 2Líbrame, Señor, de los labios mentirosos, | de la lengua traidora. 3¿Qué te va a dar o mandarte Dios, | lengua traidora? 4Flechas de arquero, | afiladas con ascuas de retama. 5¡Ay de mí, desterrado en Masac, | acampado en Cadar! 6Demasiado llevo viviendo | con los que odian la paz. 7Cuando yo digo: «Paz», | ellos dicen: «Guerra».
121 (120)
1Canción de las subidas. |Levanto mis ojos a los montes: | ¿de dónde me vendrá el auxilio? 2El auxilio me viene del Señor, | que hizo el cielo y la tierra. 3No permitirá que resbale tu pie, | tu guardián no duerme; 4no duerme ni reposa | el guardián de Israel. 5El Señor te guarda a su sombra, | está a tu derecha; 6de día el sol no te hará daño, | ni la luna de noche. 7El Señor te guarda de todo mal, | él guarda tu alma; 8el Señor guarda tus entradas y salidas, | ahora y por siempre.
122 (121)
1Canción de las subidas. De David. |¡Qué alegría cuando me dijeron: | «Vamos a la casa del Señor»! 2Ya están pisando nuestros pies | tus umbrales, Jerusalén. 3Jerusalén está fundada | como ciudad bien compacta. 4Allá suben las tribus, | las tribus del Señor, | según la costumbre de Israel, | a celebrar el nombre del Señor; 5en ella están los tribunales de justicia, | en el palacio de David. 6Desead la paz a Jerusalén: | «Vivan seguros los que te aman, 7haya paz dentro de tus muros, | seguridad en tus palacios». 8Por mis hermanos y compañeros, | voy a decir: «La paz contigo». 9Por la casa del Señor, nuestro Dios, | te deseo todo bien.
123 (122)
1Canción de las subidas. |A ti levanto mis ojos, | a ti que habitas en el cielo. 2Como están los ojos de los esclavos | fijos en las manos de sus señores, | como están los ojos de la esclava | fijos en las manos de su señora, | así están nuestros ojos | en el Señor, Dios nuestro, | esperando su misericordia. 3Misericordia, Señor, misericordia, | que estamos saciados de desprecios; 4nuestra alma está saciada | del sarcasmo de los satisfechos, | del desprecio de los orgullosos.
124 (123)
1Canción de las subidas. De David. |Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte | —que lo diga Israel—, 2si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, | cuando nos asaltaban los hombres, 3nos habrían tragado vivos: | tanto ardía su ira contra nosotros. 4Nos habrían arrollado las aguas, | llegándonos el torrente hasta el cuello; 5nos habrían llegado hasta el cuello | las aguas impetuosas. 6Bendito el Señor, | que no nos entregó | en presa a sus dientes; 7hemos salvado la vida, como un pájaro | de la trampa del cazador: | la trampa se rompió, | y escapamos. 8Nuestro auxilio es el nombre del Señor, | que hizo el cielo y la tierra.
125 (124)
1Canción de las subidas. |Los que confían en el Señor | son como el monte Sión: | no tiembla, está asentado para siempre. 2Jerusalén está rodeada de montañas, | y el Señor rodea a su pueblo | ahora y por siempre. 3No descansará el cetro de los malvados | sobre el lote de los justos, | no sea que los justos extiendan | su mano a la maldad. 4Señor, concede bienes a los buenos, | a los sinceros de corazón; 5y a los que se desvían por sendas tortuosas, | que los rechace el Señor con los malhechores. | ¡Paz a Israel!
126 (125)
1Canción de las subidas. |Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión, | nos parecía soñar: 2la boca se nos llenaba de risas, | la lengua de cantares. | Hasta los gentiles decían: | «El Señor ha estado grande con ellos». 3El Señor ha estado grande con nosotros, | y estamos alegres. 4Recoge, Señor, a nuestros cautivos | como los torrentes del Negueb. 5Los que sembraban con lágrimas | cosechan entre cantares. 6Al ir, iba llorando, | llevando la semilla; | al volver, vuelve cantando, | trayendo sus gavillas.
127 (126)
1Canción de las subidas. De Salomón. |Si el Señor no construye la casa, | en vano se cansan los albañiles; | si el Señor no guarda la ciudad, | en vano vigilan los centinelas. 2Es inútil que madruguéis, | que veléis hasta muy tarde, | que comáis el pan de vuestros sudores: | ¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen! 3La herencia que da el Señor son los hijos; | su salario, el fruto del vientre: 4son saetas en manos de un guerrero | los hijos de la juventud. 5Dichoso el hombre que llena | con ellas su aljaba: | no quedará derrotado cuando litigue | con su adversario en la plaza.
128 (127)
1Canción de las subidas. |Dichoso el que teme al Señor | y sigue sus caminos. 2Comerás del fruto de tu trabajo, | serás dichoso, te irá bien; 3tu mujer, como parra fecunda, | en medio de tu casa; | tus hijos, como renuevos de olivo, | alrededor de tu mesa: 4Esta es la bendición del hombre | que teme al Señor. 5Que el Señor te bendiga desde Sión, | que veas la prosperidad de Jerusalén | todos los días de tu vida; 6que veas a los hijos de tus hijos. | ¡Paz a Israel!
129 (128)
1Canción de las subidas. |¡Cuánta guerra me han hecho desde mi juventud | —que lo diga Israel—, 2cuánta guerra me han hecho desde mi juventud, | pero no pudieron conmigo! 3En mis espaldas metieron el arado | y alargaron los surcos. 4Pero el Señor, que es justo, | rompió las coyundas de los malvados. 5Retrocedan avergonzados | los que odian a Sión; 6sean como la hierba del tejado, | que se seca y nadie la siega; 7que no llena la mano del segador | ni la brazada del que agavilla; 8ni le dicen los que pasan: | «Que el Señor te bendiga. | Os bendecimos en el nombre del Señor».
130 (129)
1Canción de las subidas. |Desde lo hondo a ti grito, Señor; 2Señor, escucha mi voz; | estén tus oídos atentos | a la voz de mi súplica. 3Si llevas cuenta de los delitos, Señor, | ¿quién podrá resistir? 4Pero de ti procede el perdón, | y así infundes temor. 5Mi alma espera en el Señor, | espera en su palabra; 6mi alma aguarda al Señor, | más que el centinela la aurora. 7Aguarde Israel al Señor, | como el centinela la aurora; | porque del Señor viene la misericordia, | la redención copiosa; 8y él redimirá a Israel | de todos sus delitos.
131 (130)
1Canción de las subidas. De David. |Señor, mi corazón no es ambicioso, | ni mis ojos altaneros; | no pretendo grandezas | que superan mi capacidad. 2Sino que acallo y modero mis deseos, | como un niño en brazos de su madre; | como un niño saciado | así está mi alma dentro de mí. 3Espere Israel en el Señor ahora y por siempre.
132 (131)
1Canción de las subidas. |Señor, tenle en cuenta a David | todos sus afanes: 2cómo juró al Señor | e hizo voto al Fuerte de Jacob: 3«No entraré bajo el techo de mi casa, | no subiré al lecho de mi descanso, 4no daré sueño a mis ojos, | ni reposo a mis párpados, 5hasta que encuentre un lugar para el Señor, | una morada para el Fuerte de Jacob». 6Oímos que estaba en Efratá, | la encontramos en el Soto de Jaar: 7entremos en su morada, | postrémonos ante el estrado de sus pies. 8Levántate, Señor, ven a tu mansión, | ven con el arca de tu poder: 9que tus sacerdotes se vistan de justicia, | que tus fieles vitoreen. 10Por amor a tu siervo David, | no niegues audiencia a tu Ungido. 11El Señor ha jurado a David | una promesa que no retractará: | «A uno de tu linaje | pondré sobre tu trono. 12Si tus hijos guardan mi alianza | y los mandatos que les enseño, | también sus hijos, por siempre, | se sentarán sobre tu trono». 13Porque el Señor ha elegido a Sión, | ha deseado vivir en ella: 14«Esta es mi mansión por siempre, | aquí viviré, porque la deseo. 15Bendeciré sus provisiones, | a sus pobres los saciaré de pan, 16vestiré a sus sacerdotes de salvación, | y sus fieles aclamarán con vítores. 17Haré germinar el vigor de David, | enciendo una lámpara para mi Ungido. 18A sus enemigos los vestiré de ignominia, | sobre él brillará mi diadema».
133 (132)
1Canción de las subidas. De David. |Ved qué dulzura, qué delicia, | convivir los hermanos unidos. 2Es ungüento precioso en la cabeza, | que va bajando por la barba, | que baja por la barba de Aarón, | hasta la franja de su ornamento. 3Es rocío del Hermón, que va bajando | sobre el monte Sión. | Porque allí manda el Señor la bendición: | la vida para siempre.
134 (133)
1Canción de las subidas. |Y ahora bendecid al Señor | los siervos del Señor, | los que pasáis la noche | en la casa del Señor. 2Levantad las manos hacia el santuario | y bendecid al Señor. 3El Señor te bendiga desde Sión, | el que hizo cielo y tierra.
135 (134)
1¡Aleluya! |Alabad el nombre del Señor, | alabadlo, siervos del Señor, 2que estáis en la casa del Señor, | en los atrios de la casa de nuestro Dios. 3Alabad al Señor porque es bueno, | tañed para su nombre, que es amable. 4Porque el Señor se escogió a Jacob, | a Israel en posesión suya. 5Yo sé que el Señor es grande, | nuestro Dios más que todos los dioses. 6El Señor todo lo que quiere lo hace: | en el cielo y en la tierra, | en los mares y en los océanos. 7Hace subir las nubes desde el horizonte, | con los relámpagos desata la lluvia, | suelta los vientos de sus silos. 8Él hirió a los primogénitos de Egipto, | desde los hombres hasta los animales. 9Envió signos y prodigios | —en medio de ti, Egipto— | contra el faraón y sus ministros. 10Hirió de muerte a pueblos numerosos, | mató a reyes poderosos: 11a Sijón, rey de los amorreos; | a Hog, rey de Basán; | a todos los reyes de Canaán. 12Y dio su tierra en heredad, | en heredad a Israel, su pueblo. 13Señor, tu nombre es eterno; | Señor, tu recuerdo de edad en edad. 14Porque el Señor hace justicia a su pueblo | y se compadece de sus siervos. 15Los ídolos de los gentiles son oro y plata, | hechura de manos humanas: 16tienen boca y no hablan, | tienen ojos y no ven, 17tienen orejas y no oyen, | no hay aliento en sus bocas. 18Sean lo mismo los que los hacen, | cuantos confían en ellos. 19Casa de Israel, bendice al Señor; | casa de Aarón, bendice al Señor; 20casa de Leví, bendice al Señor; | los que teméis al Señor, bendecid al Señor. 21Bendito sea en Sión el Señor, | que habita en Jerusalén. ¡Aleluya!
136 (135)
1Dad gracias al Señor porque es bueno: | porque es eterna su misericordia. 2Dad gracias al Dios de los dioses: | porque es eterna su misericordia. 3Dad gracias al Señor de los señores: | porque es eterna su misericordia. 4Solo él hizo grandes maravillas: | porque es eterna su misericordia. 5Él hizo sabiamente los cielos: | porque es eterna su misericordia. 6Él afianzó sobre las aguas la tierra: | porque es eterna su misericordia. 7Él hizo lumbreras gigantes: | porque es eterna su misericordia. 8El sol para regir el día: | porque es eterna su misericordia. 9La luna y las estrellas para regir la noche: | porque es eterna su misericordia. 10Él hirió a Egipto en sus primogénitos: | porque es eterna su misericordia. 11Y sacó a Israel de aquel país: | porque es eterna su misericordia. 12Con mano poderosa, con brazo extendido: | porque es eterna su misericordia. 13Él dividió en dos partes el mar Rojo: | porque es eterna su misericordia. 14Y condujo por en medio a Israel: | porque es eterna su misericordia. 15Arrojó en el mar Rojo al faraón y a su ejército: | porque es eterna su misericordia. 16Guio por el desierto a su pueblo: | porque es eterna su misericordia. 17Él hirió a reyes famosos: | porque es eterna su misericordia. 18Dio muerte a reyes poderosos: | porque es eterna su misericordia. 19A Sijón, rey de los amorreos: | porque es eterna su misericordia. 20Y a Hog, rey de Basán: | porque es eterna su misericordia. 21Les dio su tierra en heredad: | porque es eterna su misericordia. 22En heredad a Israel su siervo: | porque es eterna su misericordia. 23En nuestra humillación | se acordó de nosotros: | porque es eterna su misericordia. 24Y nos libró de nuestros opresores: | porque es eterna su misericordia. 25Él da alimento a todo viviente: | porque es eterna su misericordia. 26Dad gracias al Dios del cielo: | porque es eterna su misericordia.
137 (136)
1Junto a los canales de Babilonia | nos sentamos a llorar | con nostalgia de Sión; 2en los sauces de sus orillas | colgábamos nuestras cítaras. 3Allí los que nos deportaron | nos invitaban a cantar; | nuestros opresores, a divertirlos: | «Cantadnos un cantar de Sión». 4¡Cómo cantar un cántico del Señor | en tierra extranjera! 5Si me olvido de ti, Jerusalén, | que se me paralice la mano derecha; 6que se me pegue la lengua al paladar | si no me acuerdo de ti, | si no pongo a Jerusalén | en la cumbre de mis alegrías. 7A los idumeos, Señor, tenles en cuenta | el día de Jerusalén, | cuando decían: «¡Desnudadla, | desnudadla hasta los cimientos!». 8¡Capital de Babilonia, destructora, | dichoso quien te devuelva | el mal que nos has hecho! 9¡Dichoso quien agarre y estrelle | a tus hijos contra la peña!
138 (137)
1De David. |Te doy gracias, Señor, de todo corazón, | porque escuchaste las palabras de mi boca; | delante de los ángeles tañeré para ti; 2me postraré hacia tu santuario, | daré gracias a tu nombre: | por tu misericordia y tu lealtad, | porque tu promesa supera tu fama. 3Cuando te invoqué, me escuchaste, | acreciste el valor en mi alma. 4Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra, | al escuchar el oráculo de tu boca; 5canten los caminos del Señor, | porque la gloria del Señor es grande. 6El Señor es sublime, se fija en el humilde, | y de lejos conoce al soberbio. 7Cuando camino entre peligros, me conservas la vida; | extiendes tu mano contra la ira de mi enemigo, | y tu derecha me salva. 8El Señor completará sus favores conmigo. | Señor, tu misericordia es eterna, | no abandones la obra de tus manos.
139 (138)
1Al Director. Salmo de David. |Señor, tú me sondeas y me conoces. 2Me conoces cuando me siento o me levanto, | de lejos penetras mis pensamientos; 3distingues mi camino y mi descanso, | todas mis sendas te son familiares. 4No ha llegado la palabra a mi lengua, | y ya, Señor, te la sabes toda. 5Me estrechas detrás y delante, | me cubres con tu palma. 6Tanto saber me sobrepasa, | es sublime, y no lo abarco. 7¿Adónde iré lejos de tu aliento, | adónde escaparé de tu mirada? 8Si escalo el cielo, allí estás tú; | si me acuesto en el abismo, allí te encuentro; 9si vuelo hasta el margen de la aurora, | si emigro hasta el confín del mar, 10allí me alcanzará tu izquierda, | me agarrará tu derecha. 11Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra, | que la luz se haga noche en torno a mí», 12ni la tiniebla es oscura para ti, | la noche es clara como el día, | la tiniebla es como luz para ti. 13Tú has creado mis entrañas, | me has tejido en el seno materno. 14Te doy gracias porque me has plasmado portentosamente, | porque son admirables tus obras: | mi alma lo reconoce agradecida, 15no desconocías mis huesos. | Cuando, en lo oculto, me iba formando, | y entretejiendo en lo profundo de la tierra, 16tus ojos veían mi ser aún informe, | todos mis días estaban escritos en tu libro, | estaban calculados antes que llegase el primero. 17¡Qué incomparables encuentro tus designios, | Dios mío, qué inmenso es su conjunto! 18Si me pongo a contarlos, son más que arena; | si los doy por terminados, aún me quedas tú. 19¡Ojalá mataras, oh Dios, a los malvados! | Apártense de mí los sanguinarios, 20pues hablan de ti dolosamente, | y tus adversarios cuchichean en vano. 21¿No odiaré a quienes te odian, Señor?, | ¿no detestaré a quienes se levantan contra ti? 22Los odio con odio sin límites, | los tengo por enemigos. 23Sondéame, oh Dios, y conoce mi corazón, | ponme a prueba y conoce mis sentimientos, 24mira si mi camino se desvía, | guíame por el camino eterno.
140 (139)
1Al Director. Salmo de David. 2Líbrame, Señor, del malvado, | guárdame del hombre violento: 3que planean maldades en su corazón | y todo el día provocan contiendas; 4afilan sus lenguas como serpientes, | con veneno de víboras en los labios. (Pausa) 5Defiéndeme, Señor, de la mano perversa; | guárdame de los hombres violentos, | que preparan zancadillas a mis pasos. 6Los soberbios me esconden trampas; | los perversos me tienden una red | y por el camino me colocan lazos. (Pausa) 7Pero yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios»; | Señor, atiende a mis gritos de socorro; 8Señor Dios, mi fuerte salvador, | que cubres mi cabeza el día de la batalla. 9Señor, no le concedas sus deseos al malvado, | no des éxito a sus proyectos. (Pausa) 10Levantan la cabeza los que me rodean, | la iniquidad de sus labios los cubra. 11Caigan sobre ellos carbones encendidos, | arrójalos en la fosa y no se levanten. 12No arraigue en la tierra el deslenguado, | el mal persiga al violento hasta desterrarlo. 13Yo sé que el Señor hace justicia al afligido | y defiende el derecho del pobre. 14Los justos alabarán tu nombre, | los honrados habitarán en tu presencia.
141 (140)
1Salmo de David. |Señor, te estoy llamando, ven de prisa, | escucha mi voz cuando te llamo. 2Suba mi oración como incienso en tu presencia, | el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde. 3Coloca, Señor, una guardia en mi boca, | un centinela a la puerta de mis labios; 4no dejes inclinarse mi corazón a la maldad, | a cometer crímenes y delitos; | ni que con los hombres malvados | participe en banquetes. 5Que el justo me golpee, que el bueno me reprenda, | pero que el ungüento del impío no perfume mi cabeza; | yo seguiré rezando en sus desgracias. 6Cuando caigan en las duras manos de sus jueces, | escucharán mis palabras amables; 7como una piedra de molino, rota por tierra, | queden esparcidos sus huesos a la boca de la tumba. 8Señor Dios, mis ojos están vueltos a ti, | en ti me refugio, no me dejes indefenso; 9guárdame del lazo que me han tendido, | de la trampa de los malhechores. 10Caigan los malvados en sus redes, | mientras que yo escapo ileso.
142 (141)
1Poema de David cuando estaba en la cueva. Oración. 2A voz en grito clamo al Señor, | a voz en grito suplico al Señor; 3desahogo ante él mis afanes, | expongo ante él mi angustia, 4mientras me va faltando el aliento. Pero tú conoces mis senderos, | y que en el camino por donde avanzo | me han escondido una trampa. 5Mira a la derecha, fíjate: | nadie me hace caso; | no tengo adónde huir, | nadie mira por mi vida. 6A ti grito, Señor; | te digo: «Tú eres mi refugio | y mi lote en el país de la vida». 7Atiende a mis clamores, | que estoy agotado; | líbrame de mis perseguidores, | que son más fuertes que yo. 8Sácame de la prisión, | y daré gracias a tu nombre: | me rodearán los justos | cuando me devuelvas tu favor.
143 (142)
1Salmo de David. |Señor, escucha mi oración; | tú, que eres fiel, atiende a mi súplica; | tú, que eres justo, escúchame. 2No llames a juicio a tu siervo, | pues ningún hombre vivo es inocente frente a ti. 3El enemigo me persigue a muerte, | empuja mi vida al sepulcro, | me confina a las tinieblas | como a los muertos ya olvidados. 4Mi aliento desfallece, | mi corazón dentro de mí está yerto. 5Recuerdo los tiempos antiguos, | medito todas tus acciones, | considero las obras de tus manos 6y extiendo mis brazos hacia ti: | tengo sed de ti como tierra reseca. (Pausa) 7Escúchame enseguida, Señor, | que me falta el aliento. | No me escondas tu rostro, | igual que a los que bajan a la fosa. 8En la mañana hazme escuchar tu gracia, | ya que confío en ti. | Indícame el camino que he de seguir, | pues levanto mi alma a ti. 9Líbrame del enemigo, Señor, | que me refugio en ti. 10Enséñame a cumplir tu ley, | ya que tú eres mi Dios. | Tu espíritu, que es bueno, | me guíe por tierra llana. 11Por tu nombre, Señor, consérvame vivo; | por tu clemencia, sácame de la angustia. 12Por tu fidelidad, dispersa a mis enemigos, | destruye a todos mis agresores, | pues soy tu siervo.
144 (143)
1De David. |Bendito el Señor, mi Roca, | que adiestra mis manos para el combate, | mis dedos para la pelea; 2mi bienhechor, mi alcázar, | baluarte donde me pongo a salvo, | mi escudo y refugio, | que me somete los pueblos. 3Señor, ¿qué es el hombre | para que te fijes en él? | ¿Qué los hijos de Adán | para que pienses en ellos? 4El hombre es igual que un soplo; | sus días, una sombra que pasa. 5Señor, inclina tu cielo y desciende; | toca los montes, y echarán humo; 6fulmina el rayo y dispérsalos; | dispara tus saetas y desbarátalos. 7Extiende la mano desde arriba: | defiéndeme, líbrame | de las aguas caudalosas, | de la mano de los extranjeros, 8cuya boca dice falsedades, | cuya diestra jura en falso. 9Dios mío, te cantaré un cántico nuevo, | tocaré para ti el arpa de diez cuerdas: 10para ti que das la victoria a los reyes, | y salvas a David, tu siervo, de la espada maligna. 11Defiéndeme y líbrame de la mano de los extranjeros, | cuya boca dice falsedades, | cuya diestra jura en falso. 12Sean nuestros hijos un plantío, | crecidos desde su adolescencia; | nuestras hijas sean columnas talladas, | estructura de un templo; 13que nuestros silos estén repletos | de frutos de toda especie; | que nuestros rebaños a millares | se multipliquen en las praderas, 14y nuestros bueyes vengan cargados; | que no haya brechas ni aberturas, | ni alarma en nuestras plazas. 15Dichoso el pueblo que esto tiene, | dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor.
145 (144)
1Himno de David. |(Álef) Te ensalzaré, Dios mío, mi rey; | bendeciré tu nombre por siempre jamás. 2(Bet) Día tras día, te bendeciré | y alabaré tu nombre por siempre jamás. 3(Guímel) Grande es el Señor, merece toda alabanza, | es incalculable su grandeza; 4(Dálet) una generación pondera tus obras a la otra, | y le cuenta tus hazañas. 5(He) Alaban ellos la gloria de tu majestad, | y yo repito tus maravillas; 6(Vau) encarecen ellos tus temibles proezas, | y yo narro tus grandes acciones; 7(Zain) difunden la memoria de tu inmensa bondad, | y aclaman tu justicia. 8(Jet) El Señor es clemente y misericordioso, | lento a la cólera y rico en piedad; 9(Tet) el Señor es bueno con todos, | es cariñoso con todas sus criaturas. 10(Yod) Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, | que te bendigan tus fieles. 11(Kaf) Que proclamen la gloria de tu reinado, | que hablen de tus hazañas; 12(Lámed) explicando tus hazañas a los hombres, | la gloria y majestad de tu reinado. 13(Mem) Tu reinado es un reinado perpetuo, | tu gobierno va de edad en edad. (Nun) El Señor es fiel a sus palabras, | bondadoso en todas sus acciones. 14(Sámek) El Señor sostiene a los que van a caer, | endereza a los que ya se doblan. 15(Ayin) Los ojos de todos te están aguardando, | tú les das la comida a su tiempo; 16(Pe) abres tú la mano, | y sacias de favores a todo viviente. 17(Sade) El Señor es justo en todos sus caminos, | es bondadoso en todas sus acciones. 18(Qof) Cerca está el Señor de los que lo invocan, | de los que lo invocan sinceramente. 19(Res) Satisface los deseos de los que lo temen, | escucha sus gritos, y los salva. 20(Sin) El Señor guarda a los que lo aman, | pero destruye a los malvados. 21(Tau) Pronuncie mi boca la alabanza del Señor, | todo viviente bendiga su santo nombre | por siempre jamás.
146 (145)
1¡Aleluya! |Alaba, alma mía, al Señor: 2alabaré al Señor mientras viva, | tañeré para mi Dios mientras exista. 3No confiéis en los príncipes, | seres de polvo que no pueden salvar; 4exhalan el espíritu y vuelven al polvo, | ese día perecen sus planes. 5Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob, | el que espera en el Señor, su Dios, 6que hizo el cielo y la tierra, | el mar y cuanto hay en él; | que mantiene su fidelidad perpetuamente, 7que hace justicia a los oprimidos, | que da pan a los hambrientos. | El Señor liberta a los cautivos, 8el Señor abre los ojos al ciego, | el Señor endereza a los que ya se doblan, | el Señor ama a los justos. 9El Señor guarda a los peregrinos, | sustenta al huérfano y a la viuda | y trastorna el camino de los malvados. 10El Señor reina eternamente, | tu Dios, Sión, de edad en edad. ¡Aleluya!
147 (146-147)
1Aleluya. |Alabad al Señor, que la música es buena; | nuestro Dios merece una alabanza armoniosa. 2El Señor reconstruye Jerusalén, | reúne a los deportados de Israel; 3él sana los corazones destrozados, | venda sus heridas. 4Cuenta el número de las estrellas, | a cada una la llama por su nombre. 5Nuestro Señor es grande y poderoso, | su sabiduría no tiene medida. 6El Señor sostiene a los humildes, | humilla hasta el polvo a los malvados. 7Entonad la acción de gracias al Señor, | tocad la cítara para nuestro Dios, 8que cubre el cielo de nubes, | preparando la lluvia para la tierra; | que hace brotar hierba en los montes, | para los que sirven al hombre; 9que da su alimento al ganado | y a las crías de cuervo que graznan. 10No aprecia el vigor de los caballos, | no estima los jarretes del hombre: 11el Señor aprecia a los que lo temen, | que confían en su misericordia. 12 (1)Glorifica al Señor, Jerusalén; | alaba a tu Dios, Sión. 13 (2)Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, | y ha bendecido a tus hijos dentro de ti; 14 (3)ha puesto paz en tus fronteras, | te sacia con flor de harina. 15 (4)Él envía su mensaje a la tierra, | y su palabra corre veloz; 16 (5)manda la nieve como lana, | esparce la escarcha como ceniza. 17 (6)Hace caer el hielo como migajas; | ante su helada, ¿quien resistirá? 18 (7)envía una orden, y se derriten; | sopla su aliento, y corren las aguas. 19 (8)Anuncia su palabra a Jacob, | sus decretos y mandatos a Israel; 20 (9)con ninguna nación obró así, | ni les dio a conocer sus mandatos. ¡Aleluya!
148
1Aleluya. |Alabad al Señor en el cielo, | alabad al Señor en lo alto. 2Alabadlo todos sus ángeles; | alabadlo todos sus ejércitos. 3Alabadlo, sol y luna; | alabadlo, estrellas lucientes. 4Alabadlo, espacios celestes | y aguas que cuelgan en el cielo. 5Alaben el nombre del Señor, | porque él lo mandó, y existieron. 6Les dio consistencia perpetua | y una ley que no pasará. 7Alabad al Señor en la tierra, | cetáceos y abismos del mar, 8rayos, granizo, nieve y bruma, | viento huracanado que cumple sus órdenes, 9montes y todas las sierras, | árboles frutales y cedros, 10fieras y animales domésticos, | reptiles y pájaros que vuelan. 11Reyes del orbe y todos los pueblos, | príncipes y jueces del mundo, 12los jóvenes y también las doncellas, | los ancianos junto con los niños, 13alaben el nombre del Señor, | el único nombre sublime. | Su majestad sobre el cielo y la tierra; 14él acrece el vigor de su pueblo. Alabanza de todos sus fieles, | de Israel, su pueblo escogido. |¡Aleluya!
149
1Aleluya. |Cantad al Señor un cántico nuevo, | resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; 2que se alegre Israel por su Creador, | los hijos de Sión por su Rey. 3Alabad su nombre con danzas, | cantadle con tambores y cítaras; 4porque el Señor ama a su pueblo | y adorna con la victoria a los humildes. 5Que los fieles festejen su gloria | y canten jubilosos en filas: 6con vítores a Dios en la boca | y espadas de dos filos en las manos: 7para tomar venganza de los pueblos | y aplicar el castigo a las naciones, 8sujetando a los reyes con argollas, | a los nobles con esposas de hierro. 9Ejecutar la sentencia dictada | es un honor para todos sus fieles. |¡Aleluya!
150
1Aleluya. |Alabad al Señor en su templo, | alabadlo en su fuerte firmamento; 2alabadlo por sus obras magníficas, | alabadlo por su inmensa grandeza. 3Alabadlo tocando trompetas, | alabadlo con arpas y cítaras; 4alabadlo con tambores y danzas, | alabadlo con trompas y flautas; 5alabadlo con platillos sonoros, | alabadlo con platillos vibrantes. 6Todo ser que alienta alabe al Señor. |¡Aleluya! |