Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


domingo, 8 de septiembre de 2019

185).-La Iglesia greco-católica ucraniana.



La Iglesia greco-católica ucraniana.


Escudo del archieparca mayor Sviatoslav Shevchuk de la Iglesia greco-católica ucraniana


La Iglesia greco-católica ucraniana ( en latín: Ecclesia Graeco-Catholica Ucrainae y en el Anuario Pontificio: Chiesa Ucraina) es una de las 24 Iglesias sui iuris integrantes de la Iglesia católica. Es la más numerosa de las Iglesias orientales católicas y sigue la recensión rutena de la tradición eslava de la liturgia constantinopolitana (o rito bizantino) en la que utiliza como lenguaje litúrgico el eslavo eclesiástico y como lengua auxiliar el ucraniano. 
Está organizada como Iglesia archiepiscopal mayor de acuerdo a la forma prescripta por el título 5 del Código de los cánones de las Iglesias orientales,​ que regula su funcionamiento bajo supervisión de la Congregación para las Iglesias Orientales. Está presidida por el archieparca mayor de Kiev-Galitzia (o Hálych) y toda la Rus (o Rutenia), aunque usa el título de patriarca, la Santa Sede no se lo ha reconocido formalmente. Su sede es la catedral patriarcal de la Resurrección de Cristo de Kiev en Ucrania.

Esta Iglesia sitúa su origen en la cristianización de la Rus de Kiev en 988 por Vladimiro Sviatoslávich, ya que desde ese año ha tenido una jerarquía ininterrumpida. Tras el cisma de Oriente de 1054 permaneció en comunión con el Patriarcado de Constantinopla y rompió relaciones con el papa de Roma. En 1596, se produjo la Unión de Brest por la cual el metropolitanato de Kiev de rito bizantino entró de nuevo en comunión con el papa y rompió relaciones con la Iglesia ortodoxa, constituyéndose en la Ecclesia Ruthena Unita.
 El nombre greco-católica se utiliza desde 1774 cuando el gobierno de la emperatriz María Teresa de Austria lo implementó para distinguirlos de los católicos latinos y armenios.
Esta Iglesia se encuentra geográficamente muy dispersa, pero su territorio propio se limita a Ucrania, con excepción de la eparquía de Mukáchevo de la Iglesia católica bizantina rutena que se niega a incorporarse a la Iglesia greco-católica ucraniana y se extiende sobre la óblast de Zakarpatia. 
Fuera del territorio propio ni el archieparca mayor ni el sínodo tienen más jurisdicción que la ritual y las jurisdicciones se hallan al mismo nivel que las latinas en cuando a su relación con la Santa Sede.
 Cuatro metropolitanatos sui iuris existen en Polonia, Estados Unidos, Canadá y Brasil.


En el territorio propio de Ucrania.


En la    archieparquía mayor de Kiev-Galicia y toda Rusia  ( Kioviensis–Haliciensis Ucrainorum ):  


  • Archieparquía de Kiev(Kioviensis Ucrainorum), sede del primado de la Iglesia greco-católica ucraniana. Comprende la ciudad de Kiev y las óblasts de Vínnytsia, Zhytómyr, Cherkasy, Kiev y Chernihiv. Se divide en 81 parroquias y fue establecida en Kiev el 6 de diciembre de 2004. 

La catedral patriarcal de la Resurrección de Cristo  es la principal catedral de la Iglesia greco-católica ucraniana (en plena comunión con el papa), que se encuentra en Kiev (Kyiv), la capital del país europeo de Ucrania. La iglesia fue inaugurada el 27 de marzo de 2011. La catedral se encuentra en el barrio Livoberezhnyi en la margen izquierda del río Dniéper (Dnipro), siendo una de las pocas iglesias de Kiev que no se encuentran en la orilla derecha. Es la sede de la archieparquía mayor de Kiev-Galitzia.

Sede en la catedral Patriarcal de la Resurrección de Cristo en la ciudad de Kiev.
Bajo directa dependencia del primado en áreas en donde no han sido establecidas eparquías se hallan los exarcados archiepiscopales de:

  • Exarcado archiepiscopal de Crimea. Comprende la ciudad de Sebastopol y la República Autónoma de Crimea, que fueron anexadas por Rusia en 2014. Se divide en 11 parroquias y fue establecido el 13 de febrero de 2014. Sede en la catedral de la ciudad de Simferópol.

  • Exarcado archiepiscopal de Donetsk. Comprende las óblasts de Zaporiyia, Donetsk, Lugansk y Dnipropetrovsk. Se divide en 63 parroquias y fue establecido el 11 de enero de 2002 como Donetsk-Járkov y renombrado y reducido el 2 de abril de 2014.

La catedral de la Resurrección de Cristo o catedral católica ucraniana de Ivano-Frankivsk


Sede en la catedral de la Virgen de la Misericordia en la ciudad de Donetsk.
Desde 2014 parte de su territorio está bajo control de las autoproclamadas República Popular de Donetsk y República Popular de Lugansk
  • Exarcado archiepiscopal de Járkov. Comprende las óblasts de Sumy, Poltava y Járkov. Se divide en 18 parroquias y fue establecido el 2 de abril de 2014. Su catedral en la ciudad de Járkov es la de San Nicolás.

  • Exarcado archiepiscopal de Odesa. Comprende las óblasts de Odesa, Mykolaiv, Jersón y Kirovogrado. Se divide en 70 parroquias y fue establecido el 28 de julio de 2003 como Odesa-Crimea y renombrado y reducido el 13 de febrero de 2014. Sede en la catedral de San Andrés en la ciudad de Odesa.

  • Exarcado archiepiscopal de Lutsk. Comprende las óblasts de Volinia y Rivne. Se divide en 28 parroquias y fue establecido el 15 de enero de 2008. Sede en la catedral de la Natividad de Theotokos en la ciudad de Lutsk



Arquidiócesis Metropolitana de Ivano-Frankivsk ( Stanislaopolitanus ). La región de Ivano-Frankivsk incluye los distritos de Rohatyn, Halych, Tysmenytsia, Kalush, Dolyna, Rozhniativ y Bohorodchany y las ciudades de Boléjiv, Ivano-Frankivsk, Kálush y Burshtýn. 
Se divide en 391 parroquias y fue establecida como eparquía el 26 de marzo de 1885 y elevada a archieparquía metropolitana el 13 de diciembre de 2011. 
Sede en la catedral de la Resurrección de Nuestro Salvador en la ciudad de Ivano-Frankivsk.
Tiene como sufragáneas a:

  • Eparquía de Kolomyia(Kolomyiensis). Comprende en la óblast de Ivano-Frankivsk los raiones de Tlumach, Horodenka,Sniatyn,Kolomyia,Kosiv,Verkhovynay Nadvirna y las ciudades deKolomyiay Yaremche.​ La eparquía de Kolomyia-Chernivtsí comprendía 282 parroquias y fue establecida el 20 de abril de 1993. La eparquía fue dividida el 12 de septiembre de 2017. Sede en la catedral de San Miguel Arcángel en la ciudad de Kolomyia.

  • Eparquía de Chernivtsi  ( Chernivcensis ). Es parte del Óblast de Chernivtsi. Fue creada por división de la Eparquía de Kolomyia-Chernivtsi el 12 de septiembre de 2017. Su sede es la Catedral de la Asunción de la Santísima Virgen María en la ciudad de Chernivtsi.    

La Catedral de San Jorge (en ucraniano Собор святого Юра) es un templo catedralicio​ de la iglesia greco católica ucraniana (una de las Iglesias católicas orientales autónomas en plena comunión, sui iuris, con la Iglesia católica). Está ubicada en la ciudad de Leópolis y es la sede de su arquieparquía donde se practica el culto ucraniano. 
Archieparquía metropolitana de Leópolis (Leopolitanus Ucrainorum). Comprende en la óblast de Leópolis los raiones de Zolochiv, Pustomyty y Yavoriv y la ciudad de Leópolis. Se divide en 287 parroquias y fue establecida como archieparquía el 6 de diciembre de 2004 y elevada a archieparquía metropolitana el 29 de noviembre de 2011
Sede en la catedral de San Jorge en la ciudad de Leópolis.
Tiene como sufragáneas a:
  • Eparquía de Sambir-Drogóbich (Samboriensis–Drohobychiensis). Comprende en la óblast de Leópolis los raiones de Drogobich, Mostyska, Sambir, Skole, Turka y Staryi Sambir y las ciudades de Boryslav, Drogóbich, Sambir y Truskavets.​ Se divide en 227 parroquias y fue establecida el 20 de abril de 1993. Sede en la catedral de la Santa Trinidad en la ciudad de Drogóbich.

  • Eparquía de Sokal-Zhovkva (Socaliensis–Zhovkiensis). Comprende en la óblast de Leópolis los raiones de Sokal, Radekhiv, Zhovkva, Kamianka-Buzka, Brody y Busk y la ciudad de Chervonohrad. Se divide en 364 parroquias y fue establecida el 21 de julio de 2000 como Sokal y renombrada a Sokal-Zhovkva el 20 de septiembre de 2006. Sede en la catedral de los Santos Ana, Pedro y Pablo en la ciudad de Sokal.

  • Eparquía de Stryi (Striensis). Comprende en la óblast de Leópolis los raiones de Stryi, Horodok, Zhydachiv, Myjolaiv y Peremyshliany y las ciudades de Stryi, Morshyn y Novyi Rozdil. Se divide en 359 parroquias y fue establecida el 21 de julio de 2000. Sede en la catedral de la Asunción de la Virgen en la ciudad de Stryi.


Arquidiócesis Metropolitana de Ternopil-Zboriv  ( Ternopoliensis–Zborovensis ). Incluye en la región de Ternopil los distritos de  Berezhanskyi , Kozova , Kremenets, Lanivtsi, Pid v Olochysk, Shumsk, Terebovlya, Ternopil, Zbarazh y Zboriv y las ciudades de Ternopil, Berezhany y Kremenets. 
Se divide en 351 parroquias y fue establecida el 20 de abril de 1993 como eparquía de Ternópil, renombrada a Ternópil-Zboriv el 21 de julio de 2000 y elevada a archieparquía metropolitana el 22 de diciembre de 2011. 
Sede en la catedral de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios en la ciudad de Ternópil.
Tiene como sufragáneas a:

  • Eparquía de Buchach (Bucacensis). Comprende en la óblast de Ternópil los raiones de Borshchivskyi, Zalischyky, Monastyryska, Chortkiv, Husiatyn, Buchach y Pidhaietskyi y la ciudad de Chortkiv.​ Se divide en 325 parroquias y fue establecida el 21 de julio de 2000. Sede en la catedral de los Santos Pedro y Pablo en la ciudad de Chortkiv.

  • Eparquía de Kamianets-Podilskyi(Camenecensis Ucrainorum). Comprende la óblast de Jmelnitski.​ Se divide en 75 parroquias y fue establecida como eparquía titular adjunta al primado el 6 de diciembre de 2004 y restablecida como eparquía el 11 de diciembre de 2015. Sede en la catedral de Natividad de la Virgen María en la ciudad Jmelnitski.


 
Ignacio Agramonte y Loynaz.




Agramonte y Loynaz, Ignacio. El Mayor, El Bayardo. Puerto Príncipe (Cuba), 13.XII.1841 – Jimaguayú (Cuba), 11.V.1873. Militar y político.

Biografía.

Hijo de Ignacio Agramonte, de origen navarro, y de María Filomena Loynaz, comenzó sus estudios en la Sociedad Filarmónica de su ciudad natal, teniendo como maestro a Gabriel Román Cermeño (o Cedeño) y a Giuseppe Caruta (o Cerrutti), y los continuó en La Habana, a partir de 1855, en el colegio de El Salvador, dirigido por José de la Luz y Caballero. A este centro asistían no pocos de los jóvenes que años más tarde, tomarían parte destacada en la revolución.
Completaría su formación en la Universidad de La Habana, cuya sede estaba en el antiguo convento de Santo Domingo, donde se licenció en Derecho, en 1865. Frecuentaba en aquel tiempo el Liceo de la propia capital cubana, el de Guanabacoa y el Ateneo y, para entonces, se manifestaba ya abiertamente crítico contra la situación colonial. Hasta 1867 alternó su trabajo en el bufete de Antonio González de Mendoza con los estudios de doctorado y sus funciones de juez de paz del barrio habanero de Guadalupe.
En 1868 regresó a Puerto Príncipe con el objetivo de establecer su propio despacho de abogado. Pronto se afilió a la logia masónica Tinina en la que se conspiraba con fines revolucionarios, como venía haciéndose en otros muchos lugares de Cuba, especialmente desde el año anterior. La trama insurreccional siguió su marcha y, en agosto de 1868, el mismo mes en que se casaba con Amalia Simoni, se reunió la llamada convención de Tirsán, con representantes de la zona oriental y de Camagüey, que decidieron iniciar la sublevación contra España para el 3 de septiembre.

Aplazado el alzamiento por diversos motivos se produciría, finalmente, con el grito de la Demajagua, el 10 de octubre.
La revolución estaba en marcha con Carlos Manuel de Céspedes a la cabeza. Agramonte, defensor de la libertad, la justicia y la igualdad, encontró en ella su gran causa, incorporándose a la lucha el 11 de noviembre de 1868, en el ingenio “El Oriente”, cerca de Sibanicú. Desde aquel momento entregó a la empresa revolucionaria no sólo su persona y todos sus recursos, sino hasta su propia familia, pues su esposa, su hijo y otros parientes serían detenidos, en mayo de 1870, por los españoles en la finca “El Idilio”, llevados luego a Puerto Príncipe y, finalmente, obligados a abandonar Cuba para instalarse en Mérida, en Yucatán, sin que Agramonte volviera a verlos.
La situación en los inicios del levantamiento aparecía un tanto confusa, no faltando quienes buscaban, todavía, algún arreglo con la metrópoli a cambio de determinadas concesiones. Pero, ante las propuestas concordatarias del capitán general Dulce y contra el transaccionismo reformista de Arango y otros líderes cubanos, Agramonte se mostró como uno de los más decididos independentistas, rechazando, desde el principio, cualquier posible entendimiento con España. “Cuba —diría— no tiene más camino que conquistar su redención arrancándosela a España por la fuerza de las armas”. Su protagonismo se apreciaría de forma rápida y creciente. La Junta Revolucionaria de Camagüey dejó paso al Comité Revolucionario del que surgiría la Asamblea de Representantes del Centro, en cuya Junta rectora ocupaba lugar destacado Ignacio Agramonte.

En cuanto le fue posible demostró su sensibilidad y buen sentido político frente al problema de la esclavitud, firmando el Decreto de 26 de febrero de 1869 por el cual los revolucionarios abolían tan degradante práctica.
Menos de dos meses después, el 10 de abril de 1869, se reunía en Guáimaro una asamblea a la cual asistieron la mayoría de los líderes de las diversas fuerzas insurrectas, con el fin de elaborar una Constitución para la Cuba revolucionaria. Agramonte sería uno de los principales redactores del texto constitucional, junto con su antiguo compañero de estudios Antonio Zambrana. Aquella reunión marcaría un hito, sin retorno posible, en la definición de los objetivos de la revolución cubana: el derrocamiento del régimen colonial, la abolición de la esclavitud y la independencia absoluta. Convertido ya en figura relevante de la guerra contra España fue elegido mayor general del Ejército Libertador y jefe de la División de Camagüey, el 26 de abril de 1869, por lo que dejó su asiento en la Cámara de Representantes, surgida de la asamblea constituyente. Desde entonces, sería para sus hombres simplemente El Mayor.
Llegaba la hora de demostrar su capacidad para organizar una sólida infraestructura militar y, ciertamente superaría de modo brillante aquella prueba, a pesar de su inexperiencia y de la escasez de recursos disponibles. Talleres para elaboración de pertrechos de guerra, campamentos y escuelas fueron construidos en múltiples lugares de la geografía camagüeyana.

Estaba convencido que sin una rígida disciplina y una decidida voluntad de sacrificio era impensable la victoria. Pocos como él supieron transmitir a los combatientes bajo su mando, su espíritu, su ejemplo y sus extraordinarias virtudes.
Pronto la División de Camagüey gozó de gran prestigio entre los insurrectos. En los meses siguientes intervino en varios combates, Bonilla, Ceja de Altagracia, ataque a Puerto Príncipe, Minas de Juan Rodríguez, Sabana Nueva y otros. En el ataque a Las Tunas, en agosto de 1869, se mostró en desacuerdo con la forma en que se condujo la batalla, dirigida por el general Quesada como jefe de las fuerzas cubanas, y acabaría pidiendo el cese del mismo. Estas discusiones fueron agravándose y, en abril de 1870, sus discrepancias con Céspedes sobre la estrategia a seguir le indujeron a renunciar a la jefatura militar de Camagüey. Además, el Padre de la Patria aspiraba a la jefatura universal de la revolución, no tanto por ambiciones personales como por motivos conceptuales, mientras Agramonte deseaba la descentralización de los poderes, separando el mando civil del militar.
Por otro lado, sus ideas, acerca del movimiento revolucionario, entroncaban con las de los sectores más radicales de la epopeya francesa de 1789. Compartía no pocos elementos del pensamiento y de la actitud vital de Robespierre. Aunque, a la vez, admiraba como no podía ser de otro modo, la obra de Bolívar y de varios de los caudillos que forjaron las nuevas repúblicas de Hispanoamérica.

Su confianza en la educación como palanca del desarrollo humano y de la transformación social, de honda raigambre ilustrada, y su compromiso vital con una moralidad revolucionaria capaz de redimir al hombre, situaban a El Mayor, en cierto sentido, por encima de la circunstancia política. Por eso, a pesar de todo, había seguido hostigando a los españoles en Jimiru, Ingenio Grande, Socorro, Múcao y otros puntos. Sin embargo, las diferencias entre Céspedes y Agramonte, aunque profundas, no serían insalvables, puesto que uno y otro acabarían superándolas en aras del triunfo revolucionario. En enero de 1871, Céspedes ofreció de nuevo a Agramonte el mando en Camagüey y éste, que había rechazado hacerse cargo de la división de Holguín, aceptó dejando a un lado los desencuentros anteriores. A partir de ese momento, utilizando en buena medida las disposiciones tácticas publicadas por el marqués del Duero, pasó decididamente a la ofensiva, poniendo en jaque a las fuerzas españolas. La relación de sus acciones sería interminable: Caridad de Caobao, Yaguajay, San Mateo, San Ramón de Pacheco... sumando a finales de año la treintena de combates. Astuto, hábil maniobrero, buen organizador estaba dispuesto a pelear hasta donde fuese preciso. Por aquellas fechas manifestaba: “No fuera tan valiosa la independencia de un pueblo si su conquista no ofreciese grandes dificultades que vencer. Cuba —aseguraba— será libre a toda costa”. 
Tal declaración alcanzaba singular valor en los instantes más duros por los que atravesaba la revolución, cuando —en frase atribuida al mismo Agramonte— apenas contaba con poco más que “la vergüenza de los cubanos”.

Entre sus mayores éxitos estaría el rescate de otro de los personajes de la revolución, Julio Sanguily, en octubre de 1871, que había caído en manos de los españoles. Agramonte atacó con apenas treinta y cinco hombres la columna que llevaba al preso y logró liberarle en un golpe de audacia espectacular, en el sitio conocido como Pozo de la Esperanza.
Aquel hecho sería reputado, por algún autor cubano, como una de las más grandes proezas que se escribieron en las luchas por su independencia.
Desde luego el rescate de Sanguily alivió la difícil situación por la que atravesaba la causa revolucionaria al revivir el espíritu patriótico de no pocos cubanos y acrecentó extraordinariamente la fama de su libertador.
En mayo de 1872 se confirió a Agramonte el mando de Las Villas, además del de Camagüey, y se le consideraba por muchos como el futuro gobernante de la república cubana. Unos meses más tarde, fue herido en El Salado, aunque logró la victoria en aquella ocasión, frente a las tropas españolas, al igual que lo haría después en otros encuentros, como el desarrollado en El Carmen.
En enero de 1873 propuso al gobierno cubano la invasión de Las Villas para llevar la guerra hacia Occidente; aunque, por el momento, no contó ni con el respaldo político, ni con las fuerzas suficientes.

Aun así en los primeros meses de ese año batió a los españoles en Buey Salado, Sabana de Lázaro, Ciego de Najasa, y el 7 de mayo obtuvo otro de sus más señalados triunfos, cuando derrotó a las tropas españolas, mandadas por el coronel de la Guardia Civil, Leonardo Abril, en Cocal del Olimpo, causándoles importantes bajas.
A esas fechas era, sin duda, el jefe de los insurrectos cubanos que mayor preocupación causaba a las autoridades de La Habana. Para neutralizarle se formó una columna al mando del entonces brigadier Weyler que, el 11 de mayo de aquel año, le alcanzó en Jimaguayú, a unos cuarenta y cinco kilómetros de Puerto Príncipe. En el combate entablado entre ambos bandos cayó Agramonte, bajo las balas de los soldados de la 6.ª compañía del Batallón de León.
El más valioso de los dirigentes revolucionarios, que tantas veces sorprendería a sus enemigos en los campos cubanos, se había visto sorprendido, trágicamente, por sus adversarios; precisamente cuando en una prevista y próxima reunión en Las Tunas tal vez le esperaba el mando supremo de las fuerzas revolucionarias.
Nunca llegaría a aquella cita.

Los mambises se retiraron sin poder encontrar a su general. Los soldados españoles recogieron su cadáver y lo trasladaron al hospital de San Juan de Dios, en Puerto Príncipe y, posteriormente, al cementerio donde fue incinerado; práctica entonces considerada como una deshonra. Las autoridades de aquella ciudad alegaron que su pretensión no era otra que evitar que algunos exaltados pudieran profanar el cuerpo de Agramonte.
La muerte del incansable guerrillero, denominado por algunos El Bayardo, comparando sus virtudes con las del célebre caballero francés, y de quien José Martí diría que “era como si por donde los hombres tienen corazón tuviera él estrella”, produjo honda conmoción, dando paso a un sinfín de rumores que alimentaron la leyenda del caudillo caído. El propio José Martí, que en tantas ocasiones ponderara los valores de nuestro personaje escribiría, en 1888, a propósito de la herencia legada por los prohombres de la lucha por la independencia cubana: “De Céspedes, el ímpetu, y de Agramonte, la virtud”.

Máximo Gómez, que le sustituiría, confiaba en que Agramonte, con su martirio, haría tanto daño a los españoles muertos como lo había hecho vivo. Sin embargo, lo que resultaba evidente es que con él, caudillo por antonomasia, de la guerra de los Diez Años, morían, por el momento, buena parte de las esperanzas de la revolución.
Andando el tiempo, la figura de Agramonte, “de cuerpo delgado y más fino que recio, aunque de mucha esbeltez”, pero, sobre todo, de un gran temple espiritual, duro y dulce a la vez, se iría afianzando como la encarnación del patriotismo cubano, más allá de la ideología de los diversos gobiernos que Cuba ha tenido desde su independencia”.

Obras

Camagüeyanos, 7 de mayo de 1869
Patria y Mujer, La Habana, 1942.

Bibliografía

Anónimo, Album de El Criollo. Semblanzas, La Habana, Estudio tipográfico O’Reilly, 1888

J. Martí, [“artículo”], en El Avisador Cubano, 10 de octubre de 1888

E. Trujillo, Album de “El Porvenir”, Nueva York, 1890

N. L. Carbonell (ed.), Album de la Sociedad Política Cubana Ignacio Agramonte dedicado a conmemorar la Revolución Cubana, en su glorioso alzamiento el 10 de octubre de 1868, Nueva York, Imprenta de El Porvenir, 1891

A. Castillo de González, Ignacio Agramonte en la vida privada, La Habana, Imprenta Rambla y Bouza, 1912

R. Roa, Ignacio Agramonte Loynaz. Breves conceptos sobre su vida, escritos con motivo de la inauguración de su estatua en la ciudad de Camagüey el 24 de febrero de 1912 [...], La Habana, 1912

A. Zambrana, Ignacio Agramonte. Discurso pronunciado en la velada conmemorativa del 40.º aniversario de la muerte del insigne caudillo por ~, La Habana, Imprenta El Fígaro, 1913

A. Tremols y Amat, Los patriotas de la Galería del Ayuntamiento de la Habana, La Habana, Imprenta El Fígaro, 1917

N. Carbonell y Rivero, Próceres: ensayos biográficos, La Habana, Imprenta del Siglo xx, 1919

C. M. Céspedes y Quesada, Ignacio Agramonte. Discurso [...] por ~ en la velada conmemorativa para honrar la memoria del Mayor General [...], La Habana, 1923

E. Teuma, Ignacio Agramonte. Estudio leído en el Ateneo de la Habana, La Habana, 1923

O. Piedra de Barrera, Grandes de la Patria. Apuntes biográficos para cubanos notables, La Habana, Imprenta La Propagandista, 1927

E. Betancourt Agramonte, Ignacio Agramonte y la Revolución Cubana, La Habana, 1928

C. Márquez Sterling y Guiral, Ignacio Agramonte. El Bayardo de la Revolución Cubana, La Habana, 1936

G. Castellanos García, Pensando en Agramonte, La Habana/Camagüey, Ucar, García y Cía., 1939

C. Márquez Sterling, Céspedes y Agramonte. Martí y Máximo Gómez. Discurso leído por [...] en la sesión solemne celebrada el 10 de octubre de 1939, La Habana, Academia de la Historia de Cuba, 1939

T. Justiz del Valle, Ignacio Agramonte y Loynaz, La Habana, Fiallo y García, 1941

R. Soto Paz, La falsa cubanidad de Saco, Luz y del Monte, La Habana, Editorial Alfa, 1941

D. González, Agramonte paladín de la democracia: discurso [...], La Habana, 1942

F. Peraza Sarausa, Ignacio Agramonte y Loynaz, (diciembre, 23, 1841-mayo 11, 1873), La Habana, Departamento de Cultura-Publicaciones de la Biblioteca Municipal de La Habana, 1943

A. de Piedra-Bueno, Semblanza de Ignacio Agramonte, La Habana, Instituto Cívico Militar, 1953

R. Roa, Aventuras, venturas y desventuras de un mambo en la lucha por la independencia de Cuba, México, Siglo XXI, 1970

A. de Piedra-Bueno, 11 de mayo 1873-1973: Centenario. Museo de la Ciudad de La Habana, La Habana, Orbe, 1976

Empresa Occidental de Geodesia y Cartografía, Atlas biográfico Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, La Habana, Instituto Cubano de Geodesia y Cartografía, 1989.






Amalia Simoni Argilagos (Puerto Príncipe (actual Camagüey), Cuba, 10 de junio de 1842 - La Habana, Cuba, 23 de enero de 1918) fue una aristócrata y activista por la independencia cubana. Esposa del Mayor general cubano Ignacio Agramonte, prócer de la independencia de Cuba.

Orígenes y primeros años


Nació en la ciudad de Puerto Príncipe (actual Camagüey), el 10 de junio de 1842, en una familia ilustre. Hija mayor del matrimonio de Don José Ramón Simoni y Doña Manuela Argilagos. El Dr. Simoni, médico de profesión, era hijo de italiano.
Amalia se casó con el joven abogado Ignacio Agramonte el 1 de agosto de 1868. Los jóvenes se habían enamorado, a pesar de la desaprobación del padre de Amalia, el Dr. Simoni, quien se oponía a la relación porque Agramonte era menos adinerado que Amalia.
Tras la insistencia de la joven, ambos se casaron apenas dos meses antes del estallido de la Guerra de los Diez Años (1868-1878), primera guerra por la independencia de Cuba. Los camagüeyanos se levantaron en armas el 4 de noviembre de ese mismo año, durante el Alzamiento de las Clavellinas. Ignacio Agramonte fue uno de ellos.

Guerra de los Diez Años

Prácticamente se encontraban aún en luna de miel y ya Amalia estaba embarazada de su primer hijo, Ernesto Agramonte Simoni, nacido en la Finca “La Matilde”, el 26 de mayo de 1869. Las familias del matrimonio Agramonte-Simoni se habían lanzado a la manigua también, a finales de 1868.
Conforme avanzaba la guerra, Ignacio iba ganando prominencia en las fuerzas independentistas cubanas. Fue nombrado Mayor general y designado Jefe de la “División de Camagüey”.
Amalia, embarazada por segunda vez y al cuidado del pequeño Ernesto, fue capturada por fuerzas enemigas, enviada a prisión y posteriormente al exilio. Nunca más volvería a ver a su esposo.
Tuvo que exiliarse en Nueva York, Estados Unidos. En esa ciudad, nació su hija Herminia. Amalia se encontraba en la ciudad de Mérida, Yucatán, México, cuando recibe la noticia de la muerte en combate de su esposo, el Mayor general Ignacio Agramonte, en la Batalla de Jimaguayú (1873).

Tregua Fecunda y Guerra Necesaria

Finalizada la guerra, en 1878, Amalia retornó a su ciudad natal, pero debió partir nuevamente al exilio en 1895, obligada por las autoridades españolas, tras el estallido de la Guerra Necesaria (1895-1898).
Trabajó como cantante (era soprano) en Nueva York, recaudando fondos para la causa de la independencia de Cuba. Al concluir la guerra, en 1898, finaliza definitivamente la dominación española en Cuba y los exiliados cubanos comienzan a regresar.

Últimos años y muerte

Amalia se opuso a la Primera ocupación estadounidense en Cuba (1898-1902) y, posteriormente, a la Enmienda Platt de la Constitución cubana de 1901. Ella también rechazó los intentos del gobierno cubano de la época de otorgarle una pensión, siendo la viuda del General Agramonte.
El 24 de febrero de 1912, Amalia es invitada a develar el monumento ecuestre de su esposo en la otrora “Plaza Cadenas” de la ciudad de Camagüey, otrora Puerto Príncipe.
Amalia Simoni Argilagos falleció el 23 de enero de 1918, en La Habana, capital de la República de Cuba, a los 75 años de edad. Desde 1991, sus restos descansan en el cementerio de su ciudad natal, cerca de la tumba de su padre, como fuera su última voluntad.


El Mayor

(Silvio Rodríguez)
Versión de Silvio Rodríguez
El hombre se hizo siempre
de todo material:
de villas señoriales
o barrio marginal.
Toda época fue pieza
de un rompecabezas
para subir la cuesta
del gran reino animal,
con una mano negra
y otra blanca mortal.

Mortales ingredientes
armaron al Mayor:
luz de terratenientes
y de revolución,
destreza de la esgrima,
sucesos como un preso,
Amalia abandonada
por la bala,
la vergüenza, el amor;
o un fusilamiento,
un viejo cuento
modelaron su adiós.

Va cabalgando el Mayor con su herida,
y mientras más mortal el tajo, es más de vida.
Va cabalgando sobre una palma escrita,
y a la distancia de cien años resucita.

Trota sobre la espuma,
seguido por un mar
de negros en machete
y sin encadenar.
Ordena a su corneta
el toque de a degüello,
y a un siglo de distancia
entona nuestra canción
y con recia garganta
canta, espanta
lejos la maldición.
(1973)




Blues Brothers 2000




The Blues Brothers es un número cómico musical creado por los humoristas estadounidenses John Belushi y Dan Aykroyd para el programa de televisión Saturday Night Live, en donde Belushi trabajó entre 1975 y 1979. Al principio, el grupo que les acompañaba era el del programa, pero reunieron una banda musical estable para su primer disco.

La banda sonora de Blues Brothers 2000 (1998) incluye 18 canciones con leyendas del blues, soul y R&B como Aretha Franklin, James Brown, B.B. King, Wilson Pickett y Eric Clapton, combinando clásicos y actuaciones estelares de la banda en la película.

Lista principal de canciones del álbum

  • Born In Chicago: Interpretada por The Paul Butterfield Blues Band.
  • The Blues Don't Bother Me: A cargo de Matt "Guitar" Murphy.
  • Cheaper to Keep Her: Con Dan Aykroyd, Blues Brothers Band, Lonnie Brooks y Junior Wells.
  • Perry Mason Theme e I Can't Turn You Loose: Versiones instrumentales por The Blues Brothers Band.
  • Looking for a Fox: Interpretada por John Goodman, Dan Aykroyd y la banda.
  • R.E.S.P.E.C.T.: El regreso de Aretha Franklin cantando junto a la banda.
  • 634-5789: Una colaboración estelar de Eddie Floyd, Wilson Pickett y Jonny Lang.
  • Maybe I'm Wrong: Canción original de la banda Blues Traveler.
  • (Ghost) Riders In The Sky: Versión en clave country-blues con John Goodman y Dan Aykroyd.
  • John The Revelator: Interpretada por Taj Mahal, Sam Moore, Joe Morton y Sharon Riley.
  • Season Of The Witch: Clásico interpretado por Dr. John junto a la banda.
  • Funky Nassau: Una colaboración masiva que incluye a Erykah Badu y Paul Shaffer.
  • How Blue Can You Get: El histórico enfrentamiento musical a cargo de The Louisiana Gator Boys, un supergrupo ficticio formado en la película por gigantes de la música como B.B. King, Eric Clapton, Bo Diddley, Isaac Hayes y Dr. John.
  • New Orleans: El cierre del álbum donde se unen The Blues Brothers y The Louisiana Gator Boys.


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