Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


jueves, 28 de febrero de 2019

152).-Basílica mayor.


Basílica mayor.




 Ornamentos heráldicos de la basílica mayor


Basílica mayor.  (del latín: Basilica maior, Basilicae maiores en plural) es el título dado a los cuatro templos católicos de más alto rango:​ San Pedro, San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros y Santa María la Mayor. La basílica de San Pedro se encuentra en la Ciudad del Vaticano y las otras se encuentran en la ciudad de Roma, Italia, aunque formalmente pertenecen a la Santa Sede. San Juan de Letrán, sede del obispo de Roma (el papa), es la más antigua y primera en el orden establecido de las basílicas papales, antes que San Pedro.
Todas las otras iglesias que tienen el título de basílica son basílicas menores (en latín: basilica minor).


Historia

Antiguo trono papal en San Juan de Letrán.

El título de basílica mayor fue introducido en el año 1300 por el papa Bonifacio VIII. Con la promulgación de su bula "Antiquorum fida relatio", Bonifacio instituyó el Año Santo y estableció para las indulgencias. Bonifacio VIII concedió las "grandes remisiones e indulgencias por los pecados", que se obtenían "por visitar la ciudad de Roma y la venerable basílica del Príncipe de los Apóstoles". Llegando a detalles más precisos, reconoció "no sólo plena y abundantemente, sino el más completo perdón de todos los pecados", a aquellos que cumplieran determinadas condiciones. 
En primer lugar, los que verdaderamente hacían penitencia para confesar sus pecados, y en segundo lugar, los que visitaran las basílicas de San Pedro y de San Pablo, respectivos sitios de entierro de los apóstoles Pedro y Pablo.

En el segundo celebrado en 1350, el papa Clemente VI añadió una tercera gran basílica: San Juan de Letrán, catedral de Roma. En esta ocasión se exhortaba a visitar San Juan de Letrán, además de las basílicas de San Pedro y San Pablo Extramuros. Por último, en el jubileo de 1390, se añadió la Basílica de Santa María la Mayor, la iglesia más antigua dedicada a la Virgen María. La visita a estas cuatro iglesias se ha mantenido como una de las condiciones para ganar la indulgencia jubilar romana.


Trazado esquemático de algunas vías romeas descritas en crónicas medievales.
Leyenda:
color #ff0000  990 Sigerico el Seriocolor #008000 1154 Nicolás de Munkaþverácolor #00ffff 1191 Felipe Augustocolor #000080 1236 Alberto de Stadecolor #800080 1253 Mateo de Paríscolor #ff6600 1350 Barthelemy Bonis


Se conoce como vías romeas a las rutas medievales que eran utilizadas habitualmente por los peregrinos (romeros) que se dirigían a Roma. Estas rutas eran principalmente itinerarios de larga distancia formados por la unión de diversos caminos regionales. 
Tenían en común que cruzaban los Alpes por alguno de sus pasos y posteriormente conectaban con la vía Francígena, bien a su inicio en Vercelli o en diversos puntos de su recorrido hasta la Ciudad de San Pedro. Por otro lado, a estos itinerarios se unían pequeñas rutas que permitían el acceso a ellos desde un amplio abanico de zonas europeas. La descripción de estos itinerarios que ha llegado a nosotros se debe a crónicas de viajes de ida o vuelta a Roma que realizaron diversos personajes, tanto religiosos como laicos.
La peregrinación a Roma fue, desde tiempos altomedievales y hasta el surgimiento de la reforma protestante, un elemento común de la cristiandad europea. Su popularidad varió con el tiempo en función de factores como la preferencia de los peregrinos por los otros dos grandes destinos —Jerusalén y Santiago de Compostela—, de la situación política de los territorios que atravesaban los caminos, de la actitud del papado y su promoción del peregrinaje, así como de la postura que las nuevas iglesias reformadas adoptaron ante el culto a los santos y las reliquias.
El actual éxito en la recuperación de los Caminos de Santiago y su gran uso han llevado a que asociaciones y administraciones recuperen alguno de estos itinerarios medievales mediante su señalización, la edición de mapas y guías, así como la adecuación de la infraestructura de alojamiento.
El principal camino —la citada vía Francígena— fue una ruta en el interior de la península itálica que desarrollaron los lombardos en el siglo VII con el fin de mejorar la comunicación entre sus territorios de la llanura Padana y el área cercana a Roma. 
Este camino ha experimentado en los últimos años una notable puesta al día de su infraestructura, y su nombre actualmente designa un largo itinerario de unos 2000 km entre Canterbury y Roma, un itinerario que fue descrito en el año 990 por el arzobispo de la primera ciudad con motivo de su viaje a la ciudad papal para recibir el pallium de manos del papa.

Privilegios y atributos

Estas cuatro basílicas mayores también se distinguen por poseer una puerta santa y que una visita a ésta es siempre prescrita como una de las condiciones para ganar el jubileo romano. Por otra parte, nadie puede celebrar la misa en el altar mayor, salvo el papa y los delegados especiales que actúan en lugar de éste. 



Basílica Papal de San Juan de Letrán, Archibasílica del Santísimo Salvador y de los santos Juan Bautista y Evangelista en Letrán, catedral de R oma.


También conocida como Basílica Lateranense o Laterana, es la catedral del obispo de Roma, el papa. 
El nombre oficial es Archibasilica Sanctissimi Salvatoris, es la más antigua y la de rango más alto entre las cuatro basílicas mayores o papales de Roma, y tiene el título honorífico de «Omnium urbis et orbis ecclesiarum mater et caput» (madre y cabeza de todas las iglesias de la ciudad de Roma y de toda la tierra), por ser la sede episcopal del primado de todos los obispos, el papa. Fue consagrada por el papa san Silvestre en el año 324.

La Archibasílica surge en el siglo III en tierras de los Lateranos, noble familia romana caída en desgracia bajo Nerón, cuya propiedad pasó por tanto al dominio imperial. El palacio pasó a manos de Constantino I cuando se casó con su segunda mujer, Fausta, hermana de Majencio, y era conocido con el nombre de Domus Faustae. Por tanto, Constantino era su propietario cuando ganó la batalla del Puente Milvio (contra Majencio), en el 312.
La tradición cristiana indica que los terrenos y la residencia de los Lateranos fueron donados al obispo de Roma (la fecha de la donación no es segura pero debería ser durante el pontificado del papa Melquíades), en señal de gratitud del emperador a Cristo, que apareciéndosele durante el sueño, le había hecho vencer en la batalla del Puente Milvio.
El baptisterio de esta basílica es un edificio independiente de planta octogonal, y tiene la forma típica de los baptisterios de los primeros siglos, cuando el bautismo se hacía por inmersión. Por tanto, cuenta con una piscina en la cual el neófito se sumergía para salir por el lado opuesto.
Anexo a la archibasílica hay un claustro con jardines y arquerías, y un palacio (el Palacio de Letrán), propiedad del papa. Antiguamente, todo este complejo lateranense fue la sede del gobierno eclesiástico, hasta el tiempo en que la corte pontificia se mudó a Aviñón (Francia), periodo conocido como Cautiverio de Aviñón. Al regresar los papas a Roma, se establecieron en la colina vaticana, donde actualmente está la Santa Sede.
Cerca de esta basílica está el edificio que alberga la Escalera Santa, cuyos escalones, traídos de Tierra Santa, son según la tradición los mismos que subió Cristo en el palacio de Poncio Pilato. No se permite subirlos de pie. Los devotos los suben de rodillas.
La actual basílica es de estilo barroco, fruto de una radical transformación de Francesco Borromini en el siglo XVII; de época anterior se conservan los magníficos mosaicos del ábside, el ciborio gótico y el pavimento de estilo cosmatesco. En lo alto de la fachada se encuentran estatuas de Cristo, los santos Juanes (el Evangelista y el Bautista) y los Apóstoles. La fachada fue reformada en el siglo XVIII, siguiendo el estilo de la de San Pedro, por el arquitecto Alessandro Galilei.
Posiblemente el elemento mueble más singular del templo es la milenaria puerta de bronce, de dos hojas o batientes, que cierra el acceso principal: es de los tiempos del Imperio romano, y procede de la Curia Julia, sede del Senado de aquella época, de donde se trajo en 1660. Ya en el interior, destacan las monumentales estatuas de los doce apóstoles de la nave central. Bajo el altar mayor está enterrado el papa Martín V, bajo cuyo pontificado se abrió por primera vez la Puerta Santa en esta basílica. El ara de este altar es una losa que, según la tradición, es la misma que usaban san Pedro y los primeros papas al celebrar la misa. Sobre el altar hay un baldaquino con un relicario en el que se conservan las cabezas de san Pedro y san Pablo. En el fondo del ábside está la cátedra, el trono episcopal del obispo de Roma, hecho de mármol y mosaicos.
El papa suele celebrar ciertas ceremonias litúrgicas en este lugar (por ejemplo, la misa de la Cena del Jueves Santo, y la misa de la fiesta del Corpus Christi; esta última tiene lugar en el atrio, a partir del cual parte la procesión eucarística).
El canónigo de honor de la Archibasílica de San Juan de Letrán es el presidente de la República Francesa, según una tradición que se remonta al siglo XVII, cuando el jefe del Estado era un rey. 
En el calendario católico, el día 9 de noviembre se celebra la fiesta de la dedicación de esta basílica mayor.


Basílica Papal de San Pedro en el Vaticano.


También llamada la Basílica Vaticana, es un sitio de peregrinación, construida sobre la tumba de san Pedro. Es tal vez la iglesia más grande del mundo, utilizada para la mayoría de las ceremonias religiosas principales en los que participa el papa.
La basílica cuenta con el mayor espacio interior de una iglesia cristiana en el mundo, presenta 193 m de longitud, 44,5 m de altura, y abarca una superficie de 2,3 hectáreas. La altura que le confiere su cúpula hace que su figura domine el horizonte de Roma. Es considerada como uno de los lugares más sagrados del catolicismo. Se la ha descrito como «ocupante de una posición única en el mundo cristiano», y como «la más grande de todas las iglesias de la cristiandad». Es una de las cuatro basílicas mayores y una de las iglesias que se deben visitar en el peregrinaje de las siete iglesias de Roma para alcanzar la indulgencia plenaria.
En la tradición católica, la basílica se encuentra situada sobre el lugar de entierro de san Pedro, que fue uno de los doce apóstoles de Jesús de Nazaret, primer obispo de Antioquía, primer obispo de Roma y, por lo tanto, el primero de los pontífices. La tradición y las evidencias históricas y científicas sostienen que la sepultura del Santo está directamente debajo del altar mayor de la basílica. También la mayoría de los papas han sido enterrados en San Pedro desde la época paleocristiana.
En el sitio de la basílica han existido iglesias desde el siglo IV. La construcción del actual edificio, sobre la antigua basílica constantiniana, comenzó el 18 de abril de 1506, por orden del papa Julio II, y finalizó el 18 de noviembre de 1626. En ella trabajaron algunos de los arquitectos más renombrados de la historia, como Donato Bramante, Miguel Ángel o Bernini.


Basílica Papal de San Pablo Extramuros.


También conocida como la Basílica Ostiense ya que está situado en el camino que conducía a Ostia, está construida sobre la tumba de San Pablo.
Es la segunda basílica mayor de Roma, después de San Pedro, de la que dista 11 kilómetros. Según la tradición es el lugar donde el apóstol Pablo fue enterrado. La basílica es una de las iglesias que se deben visitar en el peregrinaje de las siete iglesias de Roma para alcanzar la indulgencia plenaria en Año Santo.
Rey de España es   Protocanónigo Honorario (ex officio) de la Basílica de San Pablo Extramuros:


Basílica Papal de Santa María la Mayor.


También llamada Basílica Liberiana ya que la construcción del edificio original (no el actual) se le atribuye al papa Liberio, es la iglesia más grande en Roma dedicada a la Santísima Virgen María, de ahí su nombre de "la Mayor".
Es un edificio que muestra estilos arquitectónicos variados, desde el paleocristiano hasta el Barroco. Esta iglesia, con sus nobles proporciones, mosaicos e imponentes capillas resume las grandes etapas del arte cristiano en Roma.
Rey de España de Protocanónigo Honorario del Cabildo Liberiano (ex officio) de la Basílica de Santa María la Mayor:



Madrid  y los reyes de España.


Madrid es un municipio y una aglomeración urbana de España. La localidad, con categoría histórica de villa, es la capital del Estado y de la Comunidad de Madrid. En su término municipal, el más poblado de España, su población es de 3.506.730 habitantes (INE 2025), constituyéndose como la segunda ciudad más poblada de la Unión Europea, así como su área metropolitana, con 6.779.888 habitantes empadronados.
Como capital de España, alberga las sedes del Gobierno de la Nación y sus ministerios, de las Cortes Generales, del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, así como la residencia oficial de los reyes de España.

En el plano económico, es una de capitales económicas a nivel mundial y la primera de España.
En el plano internacional acoge la sede central de la Organización Mundial del Turismo (OMT), perteneciente a la ONU, la sede de la Organización Internacional de Comisiones de Valores (OICV), la sede de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la sede de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ), y la sede de Public Interest Oversight Board (PIOB). También alberga las principales instituciones internacionales reguladoras y difusoras del idioma español: la Comisión Permanente de la Asociación de Academias de la Lengua Española, y sedes centrales de la Real Academia Española (RAE), del Instituto Cervantes y de la Fundación del Español Urgente (Fundeu). Madrid organiza ferias como FITUR, Madrid Fusión, ARCO, SIMO TCI, el Salón del Automóvil y la Cibeles Madrid Fashion Week.
Es un influyente centro cultural y cuenta con museos de referencia internacional, entre los que destacan el Museo del Prado, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Thyssen-Bornemisza, la Galería de las Colecciones Reales y CaixaForum Madrid.
Los orígenes de la ciudad han sido objeto de continua revisión histórica. El hallazgo de un posible enterramiento de tipo visigodo, no conservado, llevó a algunos investigadores a considerar que el posterior asentamiento fortificado musulmán de Maǧrīţ (del siglo IX) se habría asentado sobre un vicus visigodo del siglo VII, posiblemente llamado Matrice o matriz ('arroyo'); si bien son muchos otros los que consideran que la evidencia es, a día de hoy, demasiado escasa y oscura como para poder afirmar nada al respecto. Las excavaciones arqueológicas también han desvelado restos de villas de época romana, así como de otros restos que se remontan a los carpetanos y al periodo prerromano en general.
No sería hasta el siglo XI cuando Madrid fue incorporada al Reino de León, tras su sitio y toma por Alfonso VI de León en 1085. Fue designada sede de la Corte por el rey Felipe II en 1561, convirtiéndose en la primera capital permanente de la monarquía española y ha mantenido la capitalidad del país desde entonces, salvo por breves intervalos de tiempo.


Los  Madrileños de nacimiento deben tener una buena imagen de la monarquía española, y de las casa de Austria y los  Borbones, que convirtieron su ciudad natal, en la actual metrópolis internacional que es ahora; sin ellos  y su grandeza, Madrid seria un villa  castellano sin importancia, nadie conoce su nombre  como abundan en el centro del país. Uno visita la villa ve al Rey en todos lados, en sus palacios, en su arquitecturas, sus parques, sus museos, en todo se refleja la realeza española.


Palacio Real de Madrid.

Su observación describe con precisión el paisaje urbano y monumental del centro de Madrid, el cual funciona como un museo al aire libre del poder real acumulado durante siglos. El peso de la arquitectura cortesana es innegable para cualquiera que recorra la capital.
La relación histórica entre los habitantes de Madrid y la monarquía española es un tema complejo que mezcla el orgullo por el desarrollo urbano con debates políticos de larga data. Si bien la Corona fue el motor de transformación de la ciudad, la opinión actual de los madrileños hacia la institución es diversa y variada.

El impacto histórico de la monarquía.

Es un hecho histórico que Madrid debe su transformación radical a las decisiones reales:

Sede de la Corte (1561): Felipe II (dinastía de los Austria) trasladó la corte a Madrid, convirtiendo un enclave medieval en el centro de un imperio global.

"Mejor Alcalde de Madrid": Carlos III (dinastía de los Borbones) lideró la modernización urbana en el siglo XVIII. Construyó alcantarillado, alumbrado público y monumentos icónicos como la Fuente de Cibeles, la de Neptuno y el actual Museo del Prado.

Capitalidad: Esta centralización política atrajo riqueza, talento, embajadas y conectividad, sentando las bases para que hoy sea una metrópolis internacional.

La perspectiva de los madrileños actuales.

A pesar de este legado arquitectónico e histórico, la percepción ciudadana moderna no es uniforme y se divide por factores ideológicos y generacionales:

Reconocimiento patrimonial: Existe un consenso generalizado en el valor cultural que los Austrias y los Borbones dejaron en la identidad de la ciudad (el llamado "Madrid de los Austrias").

Pluralidad política: Madrid es una comunidad diversa. Mientras que los sectores más conservadores suelen mostrar un fuerte apoyo a la monarquía constitucional actual, los sectores progresistas y de izquierdas albergan corrientes republicanas 
La relación histórica entre los habitantes de Madrid y la monarquía española es un tema complejo que mezcla el orgullo por el desarrollo urbano con debates políticos de larga data. Si bien la Corona fue el motor de transformación de la ciudad, la opinión actual de los madrileños hacia la institución es diversa y variada.

El reflejo de la realeza en el Madrid actual.

El patrimonio monumental que hoy atrae a millones de turistas internacionales es, en su origen, de propiedad o iniciativa real:

Los Palacios: El Palacio Real de Madrid (el más grande de Europa Occidental) y el Palacio de El Pardo marcan la presencia física de la soberanía.

Los Parques: El Parque del Retiro nació como los jardines privados del Palacio del Buen Retiro de Felipe IV; la Casa de Campo era un coto privado de caza de la monarquía.

Los Museos: El Museo del Prado se construyó bajo Carlos III y abrió con los fondos de la Colección Real, mientras que el Museo Reina Sofía ocupa el antiguo Hospital General, fundado también por la Corona.

Las Infraestructuras: Puertas monumentales como la de Alcalá o la de Toledo eran los accesos reales que daban la bienvenida a la corte.

La dualidad de la identidad madrileña

A pesar de esta evidente impronta regia, los historiadores y sociólogos destacan que el orgullo de los madrileños nativos convive con una doble identidad:

El Madrid Cortesano: Orgulloso del legado monumental de los Austrias y Borbones, que elevó el estatus de la ciudad.

El Madrid Castizo y Popular: Una identidad basada en las clases trabajadoras, los gremios, las revueltas populares (como el Motín de Esquilache o el Levantamiento del 2 de mayo) y la cultura de barrio, que históricamente se desarrolló con independencia de la aristocracia.

El debate sobre si Madrid sería una villa irrelevante sin la Corona es un ejercicio clásico de historia contrafactual, pero la realidad actual muestra una metrópolis que ha diversificado su identidad mucho más allá de su pasado cortesano.

El pensamiento de los madrileños "de nacimiento" (los llamados coloquialmente gatos si sus padres y abuelos también lo son) respecto a la Familia Real y la relación de la institución con su condición de "Villa" es rico en matices. No existe una opinión única, sino una convivencia entre el pragmatismo, el orgullo local y la ideología política.

1. El orgullo de ser "Villa" frente a la Corona.

Madrid ostenta oficialmente el título de "Villa y Corte". A diferencia de otras capitales regionales que son "Ciudades" (como Sevilla, Toledo o Zaragoza), Madrid nunca cambió su rango medieval de Villa.

El origen: Felipe II trasladó la Corte a una villa porque no quería las ataduras ni los privilegios eclesiásticos y nobiliarios que tenían las grandes ciudades de la época.
La perspectiva actual: Para el madrileño nativo, el término "Villa" no se asocia con un pueblo sin importancia, sino con una seña de identidad y orgullo. El propio gentilicio madrileño convive con el orgullo de pertenecer a la "Villa", interpretándolo como una cercanía y un carácter popular que la pomposidad de la Corte nunca pudo apagar.
 Saben que la realeza les dio la capitalidad, pero sienten que el carácter acogedor y "gato" de Madrid lo construyó la gente.

2. ¿Qué piensan de la Familia Real actual?

La opinión de los madrileños nativos sobre la actual Casa Real (Felipe VI, la Reina Letizia y la Princesa Leonor) suele estar muy polarizada y sigue de cerca las tendencias demográficas y políticas de la región:

División por ideología política: Madrid es políticamente diverso. En los sectores conservadores y de centro-derecha (que tienen un fuerte peso electoral en la comunidad), la Corona y la figura de Felipe VI son ampliamente respaldadas como símbolos de estabilidad, unidad nacional y orden constitucional. 
En contraste, en los sectores progresistas, de izquierda y en los movimientos vecinales de los barrios del sur (como Vallecas o Carabanchel), predomina un sentimiento republicano que ve a la monarquía como una institución obsoleta o un privilegio heredado.

El factor generacional: Los madrileños de mayor edad suelen tener un respeto histórico por la institución. En cambio, las generaciones de madrileños más jóvenes muestran una gran desafección o indiferencia hacia la monarquía, aunque encuestas recientes reflejan que la Princesa Leonor despierta una curiosidad y valoración más positiva que la que tenía su abuelo, el rey emérito Juan Carlos I, tras sus escándalos financieros.

El contraste institucional: Muchos ciudadanos separan el legado histórico de la gestión actual. Un madrileño puede acudir con orgullo a pasear por el Parque del Retiro o visitar el Palacio Real y, al mismo tiempo, votar a partidos republicanos o mostrarse crítico con los presupuestos que recibe la Casa Real.

3. La dualidad "Cortesana" vs. "Popular"

El madrileño de nacimiento convive con una doble narrativa en su día a día:

Por un lado, reconocen que la grandeza monumental de Madrid existe porque los Austrias y los Borbones decidieron invertir la riqueza de un imperio en este rincón de Castilla.
Por otro lado, la mitología popular de Madrid ensalza las revueltas contra el poder absoluto. El madrileño celebra con orgullo festividades locales como el 2 de mayo (el levantamiento del pueblo llano contra los franceses mientras la familia real estaba retenida en Bayona) o recuerda el Motín de Esquilache contra las reformas impuestas por Carlos III.
En resumen, los madrileños nativos ven la relación entre la monarquía y su "Villa" como un matrimonio histórico de conveniencia: reconocen que la Corona sacó a Madrid del anonimato, pero sienten que la Villa desarrolló una personalidad propia, rebelde y castiza, que no le rinde cuentas ciegamente a ningún monarca.

Hoy en día, los madrileños celebran las fiestas históricas ligadas a la Corona española mediante una combinación de solemnidad institucional, grandes eventos multitudinarios y una fuerte inyección de cultura contemporánea.

 Aunque el origen de estas festividades se remonta a hitos monárquicos o de resistencia real, la ciudadanía actual las vive principalmente como días de ocio en la calle, espectáculos tecnológicos y conciertos gratis.
Así se celebran actualmente las tres principales fechas históricas vinculadas a la Corona en la capital:

1. Fiesta Nacional de España (12 de octubre)

Históricamente ligada al patronazgo real de la Hispanidad, la implicación de la Corona es hoy puramente constitucional y de representación del Estado.

El Desfile Militar: Miles de madrileños y visitantes se congregan a lo largo del Eje Prado-Recoletos (entre la Glorieta de Carlos V y la Plaza de Colón) para presenciar la parada militar terrestre y aérea presidida por los Reyes de España.
El ambiente es familiar y festivo, donde destacan hitos populares como el salto paracaidista o el paso de la Legión.

Festival Hispanidad: En los últimos años, la Comunidad de Madrid ha transformado esta fecha en un macrofestival de cultura iberoamericana. Los ciudadanos llenan el centro de la ciudad para disfrutar de cabalgatas de carrozas en la Gran Vía, conciertos de música internacional y gastronomía en espacios como Puente del Rey.

2. Fiesta de la Comunidad de Madrid (2 de mayo)

Conmemora el levantamiento popular de 1808 contra las tropas de Napoleón para defender al país y, en su origen, la legitimidad del rey Fernando VII.

Recreaciones Históricas Goyescas: Los madrileños asisten masivamente a las recreaciones que se realizan en la Puerta del Sol, las vistillas y el Palacio Real, donde asociaciones culturales vestidas con trajes de la época de Goya simulan las batallas del levantamiento.

Espectáculos de Vanguardia: La tradición histórica se ha fusionado con la tecnología moderna. En las celebraciones recientes, uno de los mayores atractivos para los locales es el masivo espectáculo de 1,000 drones que ilumina el cielo de Madrid (como en el parque de la Cuña Verde de Latina), además de festivales de música urbana y pop gratis por toda la región.

La Corrida Goyesca: En la Plaza de Toros de Las Ventas se mantiene la tradicional corrida del 2 de mayo, donde tanto los toreros como el público asistente visten según la usanza de principios del siglo XIX.

3. Fiestas de la Virgen de la Almudena (9 de noviembre)

La Almudena es la patrona de Madrid y su historia está ligada a la monarquía desde que Alfonso XII impulsó la construcción de su Catedral junto al Palacio Real.

Voto de la Villa y Ofrenda Floral: El acto central consiste en una misa multitudinaria en la Plaza Mayor seguida de una procesión hasta la catedral. Los madrileños acuden a llevar flores a la virgen vestidos con los trajes tradicionales de chulapos y goyescos.



La Corona de la Almudena: La forma favorita de los madrileños para festejar este día es gastronómica. Los ciudadanos abarrotan las pastelerías tradicionales para comer la "Corona de la Almudena", un bollo de masa de brioche rellena de crema o nata creado por los pasteleros madrileños en honor a la patrona. En las plazas céntricas se suelen repartir porciones gigantes de este dulce de forma gratuita.




El nombre de Gatos es el apelativo de todos los nacidos en Madrid, con los cuatro abuelos madrileños. El nombre se remonta a la época de la Reconquista en la que los habitantes de la Tierra de Madrid se distinguieron por su capacidad para trepar muros, habilidad muy necesaria en la guerra de reconquista.

La regla de los "Cuatro Abuelos" (Siglo XX)

A mediados del siglo XX, Madrid sufrió una transformación demográfica masiva. Millones de personas de toda España emigraron a la capital en busca de trabajo, diluyendo la población nativa.

El filtro de autenticidad: Para diferenciarse de los nuevos residentes (procedentes de Andalucía, Extremadura o Castilla), nació la regla estricta: solo eres "gato" si tus cuatro abuelos y tus dos padres nacieron en Madrid.

Un club exclusivo: Debido a este fuerte mestizaje migratorio, encontrar a un "gato puro" de tercera generación se volvió extremadamente difícil y un motivo de orgullo local.

4. El significado en la actualidad (Siglo XXI)

Hoy en día, el término ha dejado atrás la rigidez genealógica para convertirse en un símbolo de la cultura nocturna y la identidad integradora de la ciudad.

Los gatos de adopción: Madrid es conocida por su carácter abierto ("nadie es forastero en Madrid"). Por ello, el término se ha flexibilizado y hoy se llama cariñosamente "gato" a cualquiera que adopte el estilo de vida madrileño, sin importar de dónde venga.

La vida nocturna: El refrán popular "De noche todos los gatos son pardos" cobra un sentido literal en la capital. El término se asocia directamente con la cultura de salir de fiesta, disfrutar de las terrazas y vivir la noche madrileña de forma incansable.


El Motín de los gatos.

El motín de los Gatos o motín de Oropesa fue un disturbio que estalló en Madrid el 28 de abril de 1699, siguiendo las clásicas pautas de los motines de subsistencia del Antiguo Régimen, como respuesta a la carestía de alimentos, sobre todo del pan, en la época del año en que justamente el trigo era más caro: antes de la cosecha y cuando se estaban agotando las reservas del año anterior. Su nombre deriva del antiguo apodo que tenían los madrileños, llamados gatos.

Historia

Tras dos años seguidos de malas cosechas, el motín se produjo además cuando aún estaba reciente el óbito del heredero de la monarquía, el príncipe José Fernando de Baviera en Bruselas, el 6 de febrero de 1699, y provocó la caída del segundo gobierno del VIII.º Conde de Oropesa, que era austracista.

[El corregidor de Madrid, Francisco de Vargas,[2] a una mujer que le reprocha no poder alimentar a su marido, parado, y a sus seis hijos, con el pan, de mala calidad, que acaba de comprar a doce cuartos]:
Diese gracias a Dios de que no les costaba dos [reales] de plata... haced castrar a vuestro marido para que no os haga tantos hijos.

[Gritos de la multitud]:

Pan, pan, pan, queremos pan.... Viva el rey, muera el mal gobierno.

Documentos del motín de los Gatos.
Plaza Mayor de Madrid, 28 de abril de 1699, martes, a eso de las siete.
Los disturbios, en los que la multitud exasperada comprometía gravemente el orden, sólo se calmaron con la intervención del propio rey Carlos II que llegó a dirigirse a la muchedumbre congregada ante palacio, tras lo que los ánimos se calmaron:

Sí, os perdono; perdonadme vosotros también a mí, porque no sabía vuestra necesidad, y daré las órdenes necesarias para remediarlo.
Henri d’Harcourt, conde de Harcourt y marqués de Maubec, embajador de Luis XIV en Madrid, es quien ofrece más detalles sobre los hechos en una carta:

El martes veinticinco de abril hubo un motín a causa de los altos precios que han alcanzado el trigo y el pan. Escaseó mucho ese día y un corregidor, don Francisco de Vargas, que se hallaba en el mercado donde se suele vender (porque en Madrid se fabrica poco) y a quien se lamentaba una pobre mujer quejándose de no tener que llevar a su casa, donde le aguardaban su marido y seis hijos, le contestó en son de burla: "Pues haced castrar a vuestro marido para que no os haga tantos hijos". Un sacerdote y otras personas que estaban presentes, indignados de esta contestación, insultaron al corregidor y lo acometieron, obligándole a refugiarse en un convento para salvar su vida. Se reunieron entonces unas diez mil personas dirigiéndose a la casa del conde de Oropesa, grande de España, presidente del consejo dando gritos estentóreos: [¡Muera, muera el perro que nos ha traído esta miseria!] Forzaron las puertas y asaltaron el edificio, intentando quemarlo y saquearlo. Los de dentro se defendieron con armas de fuego, matando a varios asaltantes. Ante la gravedad del motín, varias órdenes religiosas acudieron a la casa con el Santísimo Sacramento e imágenes del Crucificado, que expusieron en distintos balcones, pero no por ello cesó la rabia de los amotinados. Dirigiéndose estos a Palacio dando vivas al Rey y mueras al perro de Oropesa y a los Corregidores tal y cual; pedían que nombrara regidor a Ronquillo. El Rey, para calmarlos, nombró enseguida regidor a Ronquillo y éste, montando a caballo y empuñado un crucifijo, se dirigió a casa de Oropesa, donde, al cabo de cuatro horas de forcejeo, prometiendo que todo bajaría, el pan, el vino y la carne, consiguió que muchos se apartasen de allí. Pero volvieron ante Palacio y la reina hubo de asomarse al balcón y prometer, con lágrimas en los ojos, que se darían las órdenes que deseaban. No la escucharon. Sólo cuando se asomó el Rey, pidieron perdón. Él, entonces, con la extrema bondad que le caracteriza, contestó: "Sí, os perdono; perdonadme vosotros también a mí, porque no sabía vuestra necesidad y daré las órdenes necesarias para remediarlo." Dijo esto quitándose el sombrero por dos veces. La multitud volvió entonces a casa de Oropesa, a pedir los cadáveres de los que habían muerto dentro [...] Varios de los cabecillas del motín están en la cárcel, pero menudean los pasquines amenazadores en los que se dice que, si no cambia el gobierno, caerán muertos por el pueblo Oropesa, el Almirante, el conde de Aguilar [...] la condesa de Berlips y otra persona que no nombran. Persiste el rescoldo del incendio y es muy de lamentar que la plebe, desmandada, odie a la reina como en otros tiempos a la madre del rey. La carestía de los artículos de primera necesidad procede de la codicia de los asentistas del pan, del vino, de la carne y de otros artículos semejantes; que, para esquilmar al pueblo y enriquecerse ellos, los acaparan y venden al precio que les acomoda; y se cree que algunos ministros van a la parte con estos monipodios y por eso amparan a los asentadores.
El conde de Oropesa estaba en cama con un ataque de gota, y cuando empezaban a echar abajo las puertas había escapado so un hábito de monje al convento del Rosario; su esposa e hijos lo hicieron a través de la pared de otra casa, y se refugiaron en la del Inquisidor General Juan Tomás de Rocabertí. El Almirante, al oír las primeras señales de tumulto escapó en un carruaje modesto de dos mulas con las cortinas echadas y tomó un camino no usado hasta Palacio. Lo reconocieron y le llamaron "gallina" y "traidor"; entonces se encerró en su casa con 3.000 hombres de armas y solo salía para ir a Palacio, acompañado por un retén de 100 soldados; la situación del conde de Aguilar y el resto de miembros del Gobierno, los grandes y la nobleza menor era la misma.

Las consecuencias posteriores fueron aprovechadas políticamente en el contexto de los debates por el testamento cambiante del rey (apodado El Hechizado por la historiografía francesa), y que se venían dando con anterioridad al motín. Los partidarios de la sucesión francesa en la persona de Felipe de Anjou, de la casa de Borbón, entre los que destacaba el cardenal Portocarrero, consiguieron apartar del poder a los partidarios de la sucesión austríaca en la persona de Carlos de Habsburgo, de la casa de Habsburgo, apoyados por la reina Mariana de Neoburgo, segunda esposa del rey. El día 22, el embajador imperial Luis Tomás de Harrach informaba a Leopoldo I de la jugada política después del motín: Portocarrero había dado un golpe de Estado. Estaban implicados el marqués de Leganés, sobrino del cardenal Portocarrero, el conde de Benavente, sumiller de corps del Rey; el conde de Monterrey, el embajador francés Harcourt y, por supuesto, Francisco Ronquillo.
La principal víctima fue la persona que ejercía las funciones del valido: Manuel Joaquín Álvarez de Toledo Portugal y Pimentel, VIII conde de Oropesa, austracista, que tras un periodo de apartamiento había vuelto al poder el año anterior en medio de una campaña de descrédito en pasquines y libelos e incluso alguna obra de teatro como El esclavo en grillos de oro, de Francisco Bances Candamo. No fue reemplazado por el cardenal Portocarrero, destacado personaje del partido opuesto borbónico, pues, aunque se le ofreció la presidencia del Consejo de Castilla, no la aceptó y se le otorgó a don Manuel Arias, Comendador de Malta, cercano al Primado y amigo de Ronquillo y Monterrey.

También fue depuesto el corregidor de Madrid, Francisco de Vargas Lezama, siendo sustituido por Francisco Ronquillo, otro miembro del partido opositor borbónico, que durante los disturbios había actuado como intermediario de las reclamaciones de la multitud, siendo llamado y vitoreado por ésta.

Circuló una décima anónima después del motín que denuncia el malestar que originó estos hechos:
Millones, sisa, alcabala / y otras mil imposiciones / dan de comer a ladrones. / Y es, señor, vergüenza mala, / que un reino, con quien no iguala / ninguno, aunque más le sobre, / se vea mendigo y pobre.
Las consecuencias para los amotinados fueron nulas, pues apenas hubo castigos, pero como señala Teófanes Egido (1980):
«No era preciso el esfuerzo dialéctico del conde [de Oropesa] para probar la evidente realidad de que la preparación del clima que disparó el motín, el aprovechamiento de este, la explotación posterior del pánico, estuvo manipulada por las élites de poder rivales que lo que intentaban era un cambio de gobierno al amparo del descontento popular».
El motín madrileño de 1699, Teófanes Egido
Pero el hecho trascendió y fue más allá de solo un cambio de gobierno: también supuso un cambio de heredero y de dinastía reinante.
Muerto Carlos II de España al año siguiente, Felipe de Anjou fue coronado como el rey Felipe V de España y se inició la guerra de Sucesión española.



martes, 26 de febrero de 2019

151).-El vicariato apostólico.-


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farías Picón; Franco Antonio González Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala; Marcelo Yáñez Garín; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Paula Flores Vargas; 


El vicariato apostólico.-


Apostolicus Vicariatus Esmeralden(sis) (en latín)

Escudo de  Antonio_Crameri


El vicariato apostólico es un tipo de jurisdicción territorial (iglesia particular) de la Iglesia católica establecida en regiones de misión que aún no se han constituido como Prelatura. Es por tanto de naturaleza provisional, aunque puede durar más de un siglo, pero el objetivo último es que la región genere el suficiente número de católicos y la suficiente estabilidad para que la Iglesia la convierta en prelatura.

Canon 371-1: el vicariato apostólico o la prefectura apostólica es una determinada porción del pueblo de Dios que, por circunstancias peculiares, aún no se ha constituido como diócesis, y se encomienda a la atención pastoral de un Vicario apostólico o de un Prefecto apostólico para que las rijan en nombre del Sumo Pontífice.​

Funcionamiento.

El vicariato apostólico es dirigido por un vicario apostólico, que hoy en día suele ser un obispo titular. Aunque ese territorio puede ser clasificado como Iglesia particular, según el canon 371.1 del Código de Derecho Canónico latino, la jurisdicción de un vicario apostólico es un ejercicio vicario de la jurisdicción del Papa, es decir, que el territorio está directamente bajo el Papa como "obispo universal", y éste ejerce su autoridad a través de un "vicario" o delegado. En esto difiere de un obispo diocesano, que deriva su jurisdicción directamente de su puesto.
Como cualquier otra jurisdicción territorial eclesiástica, un vicariato apostólico puede ser administrado por el obispo de una diócesis vecina e incluso por un sacerdote nombrado temporalmente administrador apostólico. Como en cualquier diócesis completamente desarrollada, el vicario apostólico puede nombrar sacerdotes como vicarios para que ejerzan jurisdicción limitada sobre el vicariado apostólico.
Hay que distinguir el vicariato apostólico de la prefectura apostólica, un tipo similar de territorio bajo la dirección de un prefecto apostólico (que es un sacerdote), que aún no está lo bastante organizado para ser siquiera un vicariato apostólico. También existe la misión pura y simple, bajo un superior. La secuencia de desarrollo normal es de misión a prefectura apostólica, a vicariato apostólico y, finalmente, a diócesis postmisionera.
También debe distinguirse de una prelatura territorial y una abadía territorial (o "abadía nullius"): una zona que aún no es diócesis y se encuentra bajo la dirección del abad de un monasterio o de un prelado.

De los 87 vicariatos apostólicos existentes actualmente (abril de 2013), casi la mitad se encuentra en América Latina, 1 en América del Norte, 1 en Grecia y el resto repartidos casi en partes iguales entre África y Asia.



Distritos de Estambul




Las islas de los Príncipes o Adalar son un distrito de Estambul, Turquía, en el mar de Mármara. Están compuestas por nueve islas, siendo la más grande Büyükada (antigua Prinkipos). Tienen una población total de 14.072 habitantes (2008).
Las otras ocho islas son Heybeliada, Burgazada, Kınalıada, Sedef, Yassıada, la Isla Tavşan, la Isla Kaşık, y Sivriada. Las cuatro últimas carecen de asentamiento humano permanente.


Arnavutköy es un distrito de Estambul, Turquía, situado en la parte europea de la ciudad. Cuenta con una población de 163.510 habitantes (2008).


El Distrito de Ataşehir es un distrito de Estambul, Turquía, situado en la parte anatolia de la ciudad. Cuenta con una población de 351 046 habitantes (2008).



Avcılar es un distrito de Estambul, Turquía, situado en la parte europea del distrito. Cuenta con una población de 452.132 habitantes (2022).



Bağcılar es un distrito de Estambul, Turquía, situado en la parte europea de la ciudad, entre las dos principales circunvalaciones, la TEM y la E5. Cuenta con una población de 720.819 habitantes (2008).


Bahçelievler es un gran distrito residencial de Estambul, Turquía, situado en la parte europea de la ciudad. Su superficie ocupa el 5% de Estambul y tiene una población de 571.683 habitantes (2008). Se encuentra al norte del distrito de Bakırköy.


Bakırköy es un distrito de Estambul (İstanbul en lengua turca), principal ciudad de Turquía. Tiene una población de 214.810 habitantes (2008).


Başakşehir es un distrito de Estambul, Turquía, situado en la parte europea de la ciudad. Cuenta con una población de 207.542 habitantes (2008).



Bayrampaşa es un distrito de Estambul, Turquía, situado en la parte europea de la ciudad. Tiene una población de 268.276 habitantes (2008) y una superficie de 8 km².

Beşiktaş (pron. beshíktash) es un distrito de Estambul, principal ciudad de Turquía (cuya capital es Ankara), localizado en la parte europea de dicha ciudad, junto a la costa del Bósforo. El ayuntamiento de Beşiktaş, integrado en la Municipalidad de Estambul (İstanbul Büyükşehir Belediyesi) administra varios subdistritos y barrios situados en la línea de costa que recorre el Bósforo, en su lado europeo, así como las colinas situadas frente a este estrecho (desde el antiguo Palacio imperial otomano de Dolmabahçe hasta el barrio de Bebek). El distrito alberga algunos de los barrios o localidades más conocidos de Estambul, como Arnavutköy, Balmumcu, Bebek, Etiler, los distintos subdistritos de Levent, Ortaköy, Ulus, y Yıldız. Beşiktaş tiene una población de 185.373 (2008).


El Distrito de Beykoz es un distrito de la provincia de Estambul, Turquía, situado en el extremo norte del Bósforo, en la parte noroccidental de la Anatolia.


Beylikdüzü es un distrito de Estambul, Turquía, situado en la parte europea de la ciudad. Cuenta con una población de 185 633 habitantes (2008).


Beyoğlu es un distrito de Estambul, Turquía, situado en la parte europea de la ciudad y separado del casco antiguo (península histórica de Constantinopla) por el Cuerno de Oro. En la Edad Media, se conocía como Pera (en griego, "el otro lado"), nombre que se utilizó hasta principios del siglo XX, con la fundación de la República. Tiene una población de 245.064 habitantes (2008).
El distrito incluye otros barrios situados al norte del Cuerno de Oro, incluido Gálata (ciudadela genovesa medieval a partir de la cual se desarrolló Beyoğlu), Karaköy, Cihangir, Şişhane, Tepebaşı, Tarlabaşı, Dolapdere y Kasımpaşa. Se comunica con el casco antiguo mediante los puentes de Gálata y de Unkapanı. Beyoğlu es el centro artístico, de ocio y de vida nocturna más activo de Estambul.

Historia

La zona que ahora se conoce como Beyoğlu ha estado habitada durante miles de años. Existen pruebas de que, en los primeros años de nuestra era, ya existía un asentamiento en la costa norte del Cuerno de Oro. Durante el periodo griego, la colina estaba ocupada por árboles frutales y se conocía con el nombre de Sykai (campo de higueras) o Peran en Sykais (campo de higueras al otro lado), refiriéndose al otro lado del Cuerno de Oro. Conforme creció el Imperio bizantino, Constantinopla fue aumentando su tamaño. Esta zona comenzó a edificarse como barrio de Bizancio durante el siglo V. Fue en este periodo cuando se empezó a conocer con el nombre de Gálata y cuando el emperador Teodosio II construyó la fortaleza. 
Se cree que el nombre Gálata (procedente posiblemente del griego Galaktos, que significa "leche") proviene de cuando la zona constituía una importante tierra de cultivo para la ciudad. Otra teoría sugiere que procede de la palabra italiana Calata, que significa "ladera abajo", ya que Gálata, que perteneció a una colonia genovesa, se encontraba en una colina. También se piensa que puede proceder del gálata, ya que en la mitología clásica, Gálata era una antepasada del pueblo galo. La parte de Gálata en Estambul mantiene restos de los celtas, al igual que la ciudad de Galaţi, en Rumania.
La zona se convirtió en la base de los mercaderes europeos, especialmente de los genoveses y venecianos. Tras la Cuarta Cruzada de 1204, y durante el Imperio latino de Constantinopla (1204-1261), los venecianos ganaron importancia en Pera. La iglesia de San Pablo (1233), hoy conocida como Arap Camii, tiene su origen en este periodo. En 1273, el emperador bizantino Miguel VIII Paleólogo cedió Pera a la República de Génova a cambio del apoyo genovés tras la Cuarta Cruzada y el saqueo de Constantinopla de 1204. Pera se convirtió en una próspera colonia comercial gobernada por un podestà. El Palacio Genovés (Palazzo del Comune) fue construido en 1316 por Montano de Marinis, el podestà de Pera. 
Actualmente quedan ruinas del palacio en Bankalar Caddesi, en Karaköy. Otros edificios y casas genovesas adyacentes también datan de principios del siglo XIV. En 1348, los genoveses construyeron la famosa Torre de Gálata, uno de los edificios más importantes de Estambul. Pera permaneció bajo dominio genovés hasta el 20 de mayo de 1453, cuando fue conquistada por los otomanos junto con el resto de la ciudad, tras el asedio de Constantinopla.



Durante el periodo bizantino, el podestà genovés gobernó la comunidad italiana de Pera, que estaba compuesta principalmente de genoveses, venecianos, toscanos y ragusanos. Tras el asedio turco de Constantinopla de 1453, durante el cual los genoveses apoyaron a los bizantinos y defendieron la ciudad junto a ellos, el sultán otomano Mehmed II permitió que los genoveses (que habían huido a las colonias del mar Egeo como Lesbos y Quíos) que regresasen a la ciudad, aunque Gálata ya no estaba bajo dominio del podestà genovés.
 La República de Venecia, rival de Génova, no dejó escapar la oportunidad y retomó el control de la estratégica ciudadela de Pera, que habían abandonado en 1261 cuando los bizantinos reconquistaron Constantinopla y acabaron con el Imperio Latino (1204-1261) que estableció Enrico Dandolo, Dogo de Venecia. La República de Venecia estableció rápidamente lazos políticos y comerciales con el Imperio otomano; se envió a un baylo veneciano a Pera como embajador político y comercial, similar al papel del podestà genovés durante el periodo bizantino.
 Los venecianos enviaron a Gentile Bellini a Constantinopla, quien pintó el conocido retrato del sultán Mehmed II (perteneciente a la colección de la National Portrait Gallery de Londres). Los venecianos recomendaron a Leonardo da Vinci al sultán Bayezid II cuando este comentó su intención de construir un puente sobre el Cuerno de Oro, y Leonardo diseñó su Puente Gálata en 1502; los bocetos y dibujos de dicho puente se encuentran actualmente en el Museo Nazionale della Scienza e della Tecnologia de Milán. 
La sede del Baylo se encontraba en el Palacio Veneciano, que hoy en día alberga el Consulado de Italia (y, hasta 1923, la Embajada de Italia, cuando Ankara pasó a ser la nueva capital de Turquía). El nombre turco de Pera, Beyoğlu, procede de la forma turquizada de Baylo, cuyo palacio era el edificio más grandioso del distrito. El nombre proviene de Bey Oğlu (en turco, "hijo del gobernador"), que se utilizaba para aludir a Luigi Giritti, hijo de Andrea Giritti, baylo veneciano durante el sultanato de Solimán el Magnífico. La mansión de Luigi Giritti se encontraba cerca de la actual plaza Taksim. 
El Imperio otomano tenía una interesante relación con la República de Venecia. Aunque las dos potencias se enfrentaron por el control de los territorios del este del Mediterráneo, solían restablecer sus pactos comerciales una vez acabadas las guerras, como por ejemplo los renovados pactos de 1479, 1503, 1522, 1540 y 1575. Los venecianos fueron los primeros europeos en probar las especialidades culinarias otomanas, como el café, siglos antes de que otros europeos pudieran ver semillas de café por primera vez durante la batalla de Viena de 1683. De aquí la actual cultura cafetera de Venecia (y el resto de Italia) y Viena.
Tras la conquista de Constantinopla en 1453, la población turca se asentó en la costa y en las zonas bajas, aunque con ello no finalizó la presencia europea. Durante el siglo XIX, numerosos comerciantes europeos se instalaron aquí; además, albergó muchas embajadas, especialmente la Grande Rue de Péra (actualmente, la avenida de İstiklal). Dicha población europea convirtió la zona en la más occidentalizada de Estambul, sobre todo si se compara con el casco antiguo, y permitió la llegada de la tecnología moderna, la moda y el arte.
 De esta forma, Beyoğlu fue una de las primeras áreas de la ciudad en contar con líneas telefónicas, electricidad, tranvía, gobierno municipal y metro, conocido como Tünel, inaugurado en 1875 como la segunda línea ferroviaria subterránea del mundo (después del Metro de Londres) para llevar a la gente de Pera desde el puerto de Gálata y el cercano distrito comercial de Karaköy, donde se encontraba el centro financiero del Imperio otomano, Bankalar Caddesi. La cultura del teatro, del cine, de pastelerías y de cafeterías que aún hoy existe en Beyoğlu se remonta a los últimos años del periodo otomano.
Las comunidades extranjeras construyeron sus propios colegios, en muchos se los cuales se educó la élite de las futuras generaciones de turcos, y sobreviven en la actualidad como algunos de los mejores colegios de Estambul.
La rápida modernización que tuvo lugar en Europa y que dejó atrás a la Turquía otomana quedó simbolizada en las diferencias entre Beyoğlu y los barrios históricos turcos, como Eminönü y Fatih. Cuando los sultanes decidieron iniciar un programa de modernización con la Tanzimat de 1839, se empezaron a construir numerosos edificios en Beyoğlu que mezclaban los estilos tradicionales otomanos y los europeos. Además, el sultán Abdülmecit I cambió su residencia en el Palacio de Topkapı y construyó un nuevo palacio cerca de Beyoğlu llamado Palacio de Dolmabahçe, que mezclaba los estilos neoclásico, barroco y rococó.

Beyoğlu en la actualidad

Cuando cayó el Imperio otomano y se fundó la República Turca (durante y después de la Primera Guerra Mundial), comenzó el declive de Beyoğlu. Gran parte de las comunidades extranjeras abandonaron la ciudad, y las minorías étnicas, como los griegos, judíos, levantinos y armenios, que conformaban la mayoría de los residentes de Beyoğlu, aprovecharon la situación y decidieron trasladarse a otra parte de la ciudad o del mundo. 
Este proceso se aceleró con el Varlık Vergisi (impuesto de los ricos) de la Segunda Guerra Mundial, el Pogromo de Estambul de 1955 y el conflicto de Chipre de 1974. La violencia política entre grupos de derecha y de izquierda que se produjeron en todo el país a finales de los años 1970 afectaron al estilo de vida del distrito y aceleraron su declive, debido a que la clase media se trasladó a nuevas zonas urbanas como Levent y Yeşilköy. A finales de los años 1980, muchos de los grandiosos edificios neoclásicos y Art Nouveau que habitaba la élite otomana fueron ocupados por inmigrantes sin recursos llegados desde la Anatolia rural.

 Aunque Beyoğlu conservó una reputación de ambiente cosmopolita y sofisticado hasta los años 1940 y 1950, en los años 1980 había decaído tanto económica como socialmente.
Las zonas de Tophane, Kasımpaşa y Karaköy, así como las calles secundarias, cuentan con edificios más antiguos, cuyos residentes son personas de bajos recursos y de mentalidad conservadora. A pesar del estilo de vida europeo de la avenida de İstiklal, la mayoría electoral del distrito es del Partido de la Justicia y el Desarrollo. Esto se debe al apoyo de barrios conservadores como Kasımpaşa y Dolapdere.
Aún existen importantes comunidades extranjeras. Existe un ambiente cosmopolita en el centro de Beyoğlu, donde gente de diferentes culturas viven en Cihangir y en Gümüşsuyu. La mayoría de los consulados (antiguas embajadas hasta 1923, cuando Ankara se convirtió en la nueva capital turca) se encuentran en la zona, entre ellos los de Reino Unido, Alemania, Rusia, Países Bajos y Suecia.
El museo de la Inocencia es un museo en el barrio de Çukurcuma del distrito de Beyoğlu. Orhan Pamuk, el Premio Nobel de Literatura turco, creó el museo conjuntamente con su novela epónima. El museo y la novela fueron creados en tandem, centrados en la historia de dos familias de Estambul. En el 2014 el museo fue galardonado como ganador del Premio al Mejor Museo Europeo del 2014.


Büyükçekmece es un gran distrito de la provincia de Estambul, Turquía, situado en la parte europea del distrito. Cuenta con una población de 163.140 habitantes (2008) y una superficie de 196 km².



Çatalca (pronunciado en español: Chatalya) es un distrito de la provincia de Estambul, en Tracia, en el brazo de tierra entre el Mármara y el mar Negro. La mayor parte de los habitantes de Çatalca son campesinos o turistas propietarios de casas de vacaciones. Muchas familias de Estambul viajan al distrito los fines de semana para caminar por los bosques o pasar el día en el campo. Tiene una población de 35.995 habitantes (2008).


Çekmeköy es un distrito de Estambul, Turquía, situado en la parte anatolia de la ciudad. Cuenta con una población de 147.352 habitantes (2008).


Esenler es un distrito de Estambul, Turquía, situado en la parte europea de la ciudad. Cuenta con una población de 464.557 habitantes (2008).



Esenyurt es un distrito de Estambul, Turquía, situado en la parte europea de la ciudad. Cuenta con una población de 373.017 habitantes (2008).



Eyüp es un distrito de la ciudad de Estambul, Turquía, situado en la confluencia de los ríos Kağıthane y Alibey, en el nacimiento del Cuerno de Oro. Cuenta con una población de 323.038 habitantes (2008). Históricamente, Eyüp ha sido siempre una zona importante, especialmente para los musulmanes de Turquía.



Fatih (en español, Conquistador) es uno de los distritos más grandes de Estambul, Turquía, situado en el corazón de la ciudad. Debido a que constituye el barrio antiguo de la ciudad conquistado por Mehmed II el Conquistador, actualmente también se lo conoce como el "verdadero Estambul" o el "primer Estambul". Hoy en día, constituye la península de Estambul hasta la muralla, lo que fue la capital del Imperio bizantino, Constantinopla. Cuenta con una población de 443 955 habitantes (2008).
En Fatih se encuentra la mezquita de Fatih, primera mezquita otomana de relevancia en Estambul, ya que en ella se encuentra el mausoleo del sultán Mehmed II. Debido a que este distrito fue la principal zona histórica de la ciudad durante más de mil años, alberga la mayoría de los monumentos más importantes tanto de la etapa bizantina como de la época otomana.

Historia

El nombre de Fatih proviene del sultán Mehmed II que en idioma árabe, significa "Conquistador". La calle principal que atraviesa Fatih es Fevzi Pasa Caddesi, durante mucho tiempo la principal arteria de la ciudad, que une la zona de Beyazit con las murallas de la ciudad. A la derecha (según se sale de la ciudad) se encuentra el importante acueducto de Valente, de la época bizantina. A esto se suma su privilegiada ubicación, con unas dominantes vistas del mar de Mármara y el Cuerno de Oro.
En Fatih se encuentra el emplazamiento de lo que fue la antigua colonia griega de Bizancio, la cual estaba ubicada entorno de la colina del Sarayburnu, en cuya cima se hallaba la acrópolis de la ciudad. En este distrito se encuentran también las siete colinas históricas, similares a sobre las cuales se fundó Roma, y que fue una de las razones que inspiraron al emperador Constantino a fundar Constantinopla en ese emplazamiento y llamarla la Nueva Roma. Estas colinas fueron coronadas desde la etapa romana con edificios religiosos y palacios. La iglesia de los Santos Apóstoles, mausoleo de Constantino I fue uno de ellos, la cual posteriormente fue reedificada por Justiniano y destruida en 1461 por Mehmed II para construir la Mezquita de Fatih. Finalmente a partir de 1453 sobre las siete colinas históricas de lo que fue la Nueva Roma se construyeron palacios, mezquitas y numerosas tumbas en honor de la jerarquía otomana, cómo la mezquita Suleymaniye y el palacio Topkapı.

Los distritos históricos bizantinos eran: Exokiònion, Aureliànae, Xeròlophos, Eleuthèrou, Helleniànae, Dalmàtou, Sigma, Psamàthia, Katàkalon, Paradeision, Olympiou, Kyrou, Peghè, Rhèghion, Elèbichou, Leomàkellon, Dexiokràtous, Pètrion, Pètra, Phanàrion, Exi Màrmara (Altimermer), Philopàtion, Deutèron y Vlachèrnae (en griego).

Periodo otomano

Poco después de la conquista de la ciudad, grupos de estudiosos islámicos ocuparon las iglesias de Santa Sofía y el Pantocrátor (actualmente, la mezquita de Zeyrek); sin embargo, el complejo de Fatih fue el primer seminario islámico construido dentro de las murallas de la ciudad. La construcción de la mezquita permitió que la zona se mantuviese próspera después de la conquista. Los mercados crecieron para acoger a los miles de trabajadores implicados en la construcción y ofrecer materiales, además de dar atender a los estudiantes del seminario. Poco después, la zona ya se había convertido en un barrio con cierto carácter religioso. Parte de este carácter sigue presente en la actualidad.
Después de la conquista de Constantinopla, la puerta de Edirnekapı de la muralla se convirtió en la salida principal a Tracia, lo cual revivió los barrios cercanos al Cuerno de Oro. La Mezquita de Fatih se encontraba de camino a Edirnekapı, por lo que el distrito de Fatih pasó a ser la zona más concurrida de la ciudad durante el primer periodo otomano. En el siglo XVI, se construyeron más mezquitas y mercados: la Mezquita de İskender Paşa, conocida en su momento por se un centro de reunión de la orden Naqshbandiyya de Turquía; la mezquita de Hırka-i Şerif, que alberga el manto del profeta Mahoma (la mezquita tiene un uso habitual, pero el manto solo se muestra durante el mes de Ramadán); el Tekke de Jerrahi; el Tekke de Sunbul Effendi y el Tekke de Ramazan Effendi, ambos en el barrio de Kocamustafapaşa; y la mezquita de Vefa Kilise. Los últimos cuatro monumentos reciben el nombre de los fundadores de diferentes órdenes sufíes. Muchas otras mezquitas, escuelas, baños y fuentes de la zona fueron construidas por líderes y oficiales militares de la corte otomana.

A partir del siglo XVIII, Estambul comenzó a crecer fuera de la muralla, con lo cual se inició la transformación de Fatih. Este proceso se aceleró con los años, debido a los incendios que acabaron con las antiguas casas de madera y el terremoto de 1766, que destruyó la Mezquita de Fatih y muchos de los edificios de los alrededores, los cuales se reconstruyeron. Los incendios continuaron destruyendo el casco antiguo; muestra de ellos son las amplias avenidas que cruzan la zona. Actualmente quedan pocos edificios de madera en Fatih, aunque hasta los años 1960 éstos y las calles estrechas dominaban el distrito. Hoy en día, son mayoría los edificios de entre 5 y 6 plantas.

Fatih en la actualidad

Actualmente, Fatih se compone de barrios como Aksaray, Eminönü, Fındıkzade, Çapa o Vatan Caddesi, los cuales son más cosmopolitas que la imagen conservadora que se tiene de ellos (debido, posiblemente, a la comunidad Çarşamba). Se trata de uno de los distritos más grandes de la ciudad de Estambul.
Junto con la Universidad Haliç y la Universidad Kadir Has, en Fatih se encuentran dos campus diferentes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Estambul (la Facultad Çapa de Medicina y la Facultad Cerrahpaşa de Medicina).
Además, desde 1586, la Iglesia ortodoxa de Constantinopla tiene su sede en la relativamente modesta catedral patriarcal de San Jorge, en el barrio de Fanar de Fatih.
Fatih cuenta con numerosos teatros, incluido el famoso Reşat Nuri Sahnesi. También tiene muchos colegios, hospitales y servicios públicos en general. Varios de los hospitales más antiguos de Estambul se encuentran en el distrito, incluidos los hospitales universitarios de Çapa y Cerrahpaşa, así como el hospital público de Haseki, el de Samatya y el de Vakıf Gureba. Existe un tranvía que recorre el espacio entre el muelle de Sirkeci, Sultanahmet y Aksaray.


Gaziosmanpaşa (antiguamente, Taşlıtarla) es un gran distrito de la provincia de Estambul, Turquía, situado en la parte europea del distrito. Cuenta con una población de 460.675 habitantes (2008).



Güngören es un pequeño distrito industrial de Estambul, Turquía. Cuenta con una población de 314.271 habitantes (2008).



Kadıköy  es un distrito de la provincia de Estambul, Turquía y se encuentra en la parte asiática de la ciudad de Estambul. Zona cosmopolita y comercial de la urbe, siendo el distrito más poblado de la ciudad-provincia.

Historia

Kadıköy es, a su vez, el emplazamiento más antiguo de la ciudad de Estambul como tal. Se han encontrado objetos arqueológicos con una antigüedad que se remontan al año 3000 a. C., y los artefactos de piedra, hueso, de cerámica, joyería y bronce demuestran que fue un emplazamiento humano de manera continua desde tiempos prehistóricos. Los fenicios, en el año 1000 a. C. aproximadamente, establecieron aquí una de sus colonias, en lo que hoy en día es el barrio de Fikirtepe. Y durante el período helénico, colonos griegos de Megara establecieron en el año 685 a. C. otro asentamiento, concretamente en lo que hoy es Moda y su pequeña península, colonia que recibiría el nombre de Calcedón (Καλχηδών). Un topónimo que luego se iría modificando —pasando por Calcedonia en latín— hasta llegar a la actual denominación de Kadıköy, que es una combinación de Kadı (juez, en árabe قاضى), un cargo medieval que incluía las funciones de alcalde — y köy (pueblo o aldea, en lengua turca).
La Calcedón de la antigüedad era una antigua ciudad marítima de Bitinia —que en su día fue una de las provincias romanas de Asia Menor—, casi directamente enfrente de Bizancio y al sur de Crisópolis (otra antigua ciudad que hoy en día es el moderno distrito de Üsküdar). Calcedón o Calcedonia fue conocida también como la «ciudad de los ciegos», la leyenda que hacía referencia a que Bizancio sería fundada —por griegos de Megara, comandados por Byzas, el mítico hijo de Poseidón, lo que da una idea de la leyenda entretejida con la mitología griega— después de que la profecía de un oráculo indicara que una gran capital sería construida «frente a la ciudad de los ciegos» (queriendo indicar que la gente de Calcedón debía haber estado cegada para no ver el obvio valor de la península en el Cuerno de Oro como un puerto defensivo natural.
 Y en verdad que Bizancio y Calcedón eran, estratégicamente hablando, sumamente importantes puesto que por esta última pasaron persas, bitinios, romanos, árabes, cruzados, bizantinos y los turcos. Durante la Edad Media se desarrollaron en Calcedonia importantes concilios, en especial el Concilio de Calcedonia del 451, en el cual se escindieron de la Iglesia (entonces aún unidas la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa) las llamadas monofisitas. Siglos después Calcedonia fue sumamente dañada durante la Cuarta Cruzada por los cruzados llamados Latinos (católicos) y finalmente pasó a manos de los otomanos en 1353, cien años antes de que Constantinopla fuera conquistada por los turcos. 
Tras la misma, Calcedonia fue colocada bajo la jurisdicción de los tribunales de Estambul, de ahí el nombre de Kadıköy, «pueblo del juez» en turco, un nombre que ha cambiado con el paso de los siglos y las civilizaciones que se han asentado aquí como ya se ha dicho anteriormente, desde el Chalchedon griego pasando por la Calcedonia romana y bizantina, más tarde a Gaziköy —«el pueblo del héroe de guerra»— de los primeros pueblos turcos que llegaron a la zona así como los turcos selyúcidas del Sultanato de Rüm, que la denominaron Müderris o Meteris hasta llegar a su definición actual, Kadıköy, establecida por el Sultán Mehmet Fatih —«El Conquistador»— tras la conquista de Constantinopla en 1453 en honor del primer cadí de la ciudad, Hızır Bey Çelebi. 
De todos modos, según algunas fuentes que he consultado, otra de las teorías sobre esta última definición es que en el lugar en el que se halla la actual Osmanağa Camii (mezquita de Osmanağa, muy cerca de los muelles de los ferries de Kadıköy y construida por uno de los cortesanos del Sultán Ahmet I, Osman Ağa, en 1612) existía un lugar de culto islámico —mescid— edificado por orden de Kadı Mehmet Efendi, cadí de la región, por lo que bien podría haber sido motivo para el origen del actual nombre de Kadıköy.
Continuó siendo un apacible emplazamiento durante la época otomana y según uno de los más célebres viajeros turcos, Evliya Çelebi (siglo XV), en su libro Seyahatname («Libro de viajes»), en Kadikoy existían «siete barrios griegos y un barrio musulmán». Más tarde la ciudad creció y durante el periodo Tanzimat el Sultán Abdülhamit II construyó nuevas edificaciones en Kızıltoprak, en lo que era el espacio libre de Fenerbahçe (El jardín—bahçe— de la linterna/farol—fener—), lugar en el que varios sultanes otomanos construyeron pabellones o quioscos para su esparcimiento (Del francés kiosque, este del turco köşk, este del persa košk, y este del pelvi kōšk, pabellón). En el mismo periodo se adscribió a la ciudad de Estambul, perteneciendo a una circunscripción junto a la vecina Üsküdar.
Tras la derrota del Imperio otomano en la Primera Guerra Mundial, se firmó el Armisticio de Mudros el 30 de octubre de 1918 e inmediatamente Estambul y a su vez Kadıköy fueron ocupadas por soldados aliados. Después de la Guerra de Independencia Turca y ya bajo el gobierno de la moderna República de Turquía, pasó a formar parte del municipio de Estambul.

Distrito moderno de Estambul

En la actualidad el centro de Kadıköy es un nudo de comunicaciones, lugar de negocios, zona comercial y punto de paso para los habitantes de Estambul que viajan del lado asiático de la ciudad al europeo y viceversa. El centro del distrito en sí es un cúmulo de nuevas edificaciones y antiguas casas y edificios de anteriores residentes alemanes, franceses, griegos y armenios que habitaban en gran número este distrito durante la época otomana —de ahí el número de iglesias y cementerios de otras creencias religiosas— que dotan de una peculiar característica cosmopolita a este distrito y que en la actualidad alberga a la clase obrera o clase media así como a numerosos estudiantes —aquí se halla, por ejemplo la Universidad del Mármara— aunque barrios como Moda, Kozyatağı o Fenerbahçe albergan nuevos edificios con grandes avenidas comerciales y tiendas de lujo en los que se aloja la clase media-alta.



Kağıthane es un distrito de Estambul, Turquía, situado en la parte europea de la ciudad. Cuenta con una población de 415.130 habitantes (2008).


Kartal ([ˈkaɾtaɫ] «águila») es un distrito de la provincia de Estambul, Turquía. Ubicado en el lado asiático de la provincia, sobre la costa del mar de Mármara, entre Maltepe y Pendik. La superficie total es de 147.000 m², incluyendo algunas zonas rurales. Limita al oeste con Maltepe, al norte con Sancaktepe, al noreste con Sultanbeyli y al este con Pendik.



Küçükçekmece es un gran distrito de la provincia de Estambul, Turquía, situado en la parte europea del distrito. Se encuentra a 23 km de la ciudad, al otro lado del Aeropuerto Internacional Atatürk. Cuenta con una población de 669.081 habitantes (2007) y una superficie de 118 km².



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