Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


martes, 19 de noviembre de 2019

197).-Catedral de Monreale, el esplendor del arte normando.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farías Picón; Franco Antonio González Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala; Marcelo Yáñez Garín; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Franco Natalino; 


 Catedral de Monreale, el esplendor del arte normando.


Visitar Sicilia es un gran placer. Se puede uno dedicar dos semanas para descubrir. Uno de sus grandes tesoros es la catedral de Monreale.

La catedral de Monreale (en italiano, Duomo di Monreale) es uno de los mayores logros del arte normando en el mundo. Es notable su fusión con el arte árabe que imperaba en Sicilia antes de la conquista de la isla por parte de los normandos. La iglesia fue fundada en 1172 por Guillermo II de Sicilia, y muy pronto, junto a ella se levantó un monasterio benedictino. La catedral es famosa por los impresionantes mosaicos dorados que cubren todo su interior, en los que se pueden contemplar escenas tanto del Antiguo Testamento, como del Nuevo Testamento.
El claustro, junto a la catedral, se apoya en 228 columnas, decoradas profusamente, y rematadas en unos capiteles muy trabajados. Sobre estos se apoyan unos arcos que denotan una fuerte inspiración árabe.



La Via Arcivescovado con su antiguo empedrado. Se ven los
 ábsides y el pasadizo de la Via degli Angeli

La catedral es uno de los mayores logros del arte normando. En ella se produce la fusión con el arte árabe que imperaba en Sicilia antes de la conquista de la isla por parte de los normandos. La iglesia fue fundada en el año 1172 por Guillermo II de Sicilia. Al lado se levantó un monasterio benedictino. La catedral es famosa por los impresionantes mosaicos dorados que cubren todo su interior, en los que se pueden contemplar escenas tanto del Antiguo Testamento, como del Nuevo Testamento.

La nave lateral derecha de la Catedral

En julio del año 2015, la catedral de Monreale fue incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Esta catedral supone otro de los momentos culminantes del arte árabe-normando. Es el estilo que se desarrolló a partir de que la dinastía normanda, procedente de Francia y que dirigirá Sicilia tras su conquista.
La grandeza de un estilo es la mezcla de las distintas civilizaciones que habían pisado Sicilia en los siglos anteriores y se denomina como arte árabe-normando o árabe-normando-bizantino.

En el techo hay un espectacular artesonado que nos
 muestra la delicadeza del arte árabe normando.

Fue el monarca Guillermo II quien impulsó la construcción de este templo. Guillermo era nieto de Roger II, el más importante de los monarcas normandos que gobernaron Sicilia y no quería ser menos que su abuelo, por eso mando construir la Catedral de Monreale.
Hay una leyenda que relata que fue la mismísima Virgen María quien se le apareció en sueño a Guillermo para pedirle que construyera un templo en su honor, a cambio de que le fuese rebelado la localización del tesoro paterno.
Su fachada no es nada espectacular comparada con algunas de las más bellas catedrales católicas u ortodoxas. La de Monreale es más bien austera. Tiene dos torres, una de ellas inacabada, más robustas que esbeltas y dominan gran parte de la fachada occidental.


Hay una gran portada diseñada mediante tres arcos sustentados por columnas. Por detrás de la balaustrada que corona dicha fachada, encontramos un tipo de decoración en cenefa, que también podemos contemplar en algunos edificios normandos de Palermo.
La Catedral es de planta basilical y tiene 102 metros de longitud. Está decorada, prácticamente por completo, por maravillosos mosaicos que nos recrean distintos episodios del antiguo y nuevo testamento.
Parece que no haya quedado en la Catedral un solo metro cuadrado sin que las teselas decoren el templo. La superficie total de mosaicos alcanza la friolera de 6.430 metros2. La decoración es espectacular y las fotografías no pueden hacer honor a la grandeza de la construcción.


Las tres naves de la catedral están separadas por un conjunto de nueve columnas aparentemente monolíticas y de granito, una de ellas es de mármol y están decoradas con capiteles corintios. Todo lo que queda por encima de las columnas, ya sea en la nave central o en las laterales y tanto en el presbiterio como en los ábsides laterales, está completamente decorado.
El interior del templo fue terminado en el año 1184 y, aunque el estilo general es conocido como árabe-normando, se podría considerar que el interior está realizado en estilo bizantino. De aquí que nos recuerde a algunas de las más extraordinarias iglesias de Rávena, Estambul o Venecia.
Hasta cuarenta y dos episodios del Antiguo Testamento pueden reconocerse en la decoración en mosaico de la Catedral. Una de las mejor logradas es el que hace referencia al Arca de Noé. Hay que destacar el bellísimo Pantocrátor, que decora el ábside central, uno de los más bellos del estilo bizantino.
Se reconocen varios episodios de la vida de Cristo, como Jesús lavando los pies a sus discípulos, o f2varios milagros, como la curación del leproso o el famoso milagro de la multiplicación de los panes y los peces.
La construcción de la catedral fue muy rápida, ya que en solo diez años las obras fueron acabadas. No se sabe como fue la financiación de esta catedral.
Los del interior necesitaron 2.200 kg de oro para cubrir sus 6.430 metros2 de superficie. Participaron artistas griegos, bizantinos sicilianos y algún artista veneciano por el Papa para los mosaicos posteriores de la nave y muros.
Los transeptos contienen los cuerpos de los Reyes Guillermo I y II en la lado derecho y de Margarita, Roger y Enrique, la mujer e hijos de Guillermo I al norte en el transepto izquierdo.

Guillermo II entrega la Catedral a la Virgen María

El interior de la Catedral se caracteriza por una planta de cruz latina con tres naves de las cuales la central se sostiene sobre ocho arcos apuntados que descansan sobre nueve columnas. El transepto, cuyas dimensiones son considerables, se halla dividido en tres partes debido a la presencia del coro y del órgano.
A cada uno de los tres sectores del transepto le corresponde uno de los tres ábsides, visibles en conjunto solo desde el exterior. En la semi-cúpula del ábside central se halla la famosa representación del Cristo Pantocrátor de Monreale.
Todas las paredes quedan recubiertas por unos mosaicos creados, entre finales del siglo XII y principios del XIII, por artistas locales y venecianos. Los mosaicos de las tres naves relatan e ilustran escenas del Viejo y Nuevo Testamento. Los del transepto muestran episodios de la Vida de Cristo. El sector central de la catedral relata su juventud, en el brazo derecho su vida pública y en el izquierdo su Pasión.

El sector central del transepto se funde con el presbiterio


La contra-fachada de la Catedral


Las naves laterales y la central son como un libro explicativo, siguiendo el hilo de los relatos escenificados por los mosaicos.

Los mosaicos de la nave central muestran escenas del Viejo Testamento



La nave central de la iglesia resalta la presencia del Cristo Pantocrátor que, representado en lo alto de la semi-cúpula del ábside central, con los brazos abiertos bendiciendo y sosteniendo las Escrituras.

La nave central de la iglesia


En el proyecto original de la Catedral se preveía construir solamente dos capillas, situadas entre la pared sur del edificio y el claustro del Convento Benedictino, la Capilla de San Castrese y la Capilla de San Cataldo, sucesivamente transformada en la Capilla de San Benedetto.



La principal de ellas accesible desde el portal sur de la iglesia, fue creada para hospedar en su interior las reliquias de San Castrese que era el patrono de Monreale. La otra capilla en principio dedicada a San Cataldo, fue reformada en el año 1561 con la instalación del altar de San Benito. Se encuentra situada entre la anterior capilla y el brazo derecho del transepto, ocupando el lugar que fue utilizado en origen para dar sepultura a los frailes del convento.
Se custodian en el transepto sur las Tumbas reales de Guillermo I y de su hijo Guillermo II. Las tumbas se hallan dispuestas a lo largo de la pared divisoria que mantiene separada el área central del transepto, sobre la cual se halla la estructura del monumental órgano de 1960 que substituyó el anterior. En el ábside se encuentra la Capilla de la Virgen, a la cual está consagrada esta Catedral.
El transepto norte está enteramente despejado, lo que permite observar detenidamente los mosaicos del suelo. En su interior se halla un altar-reliquiario dedicado a San Luis de Francia que estuvo sepultado en esta Catedral. En el ábside derecho se halla la Capilla del Crucifijo con su altar barroco. Más arriba, frente a la semi-cúpula del ábside cuyo mosaico representa San Pablo, puede verse una Cruz de tamaño natural.

Uno de los releves que representan escenas bíblicas



El presbiterio y del ábside no se pueden visitar pero se pueden ver desde la nave central o desde la abertura del transepto frente a los ábsides laterales. El presbiterio, está situado sobre una escalera en forma piramidal y puede verse el altar mayor barroco y fue diseñado en el año 1771.
En la nave lateral derecha, cerca de la contra-fachada, se encuentra el portal de acceso a la escalera que, pasando a través de la torre izquierda del campanario, conduce hasta los tejados del edificio y nos permite tener una inmejorable vista del Claustro Benedictino.

Historia 

La arquidiócesis de Monreale (en latín: Archidioecesis Montis Regalis) es una sede de la Iglesia católica sufragánea de la arquidiócesis de Palermo, perteneciente a la región eclesiástica Sicilia.
La arquidiócesis comprende 25 municipios de la ciudad metropolitana de Palermo. La sede episcopal es la ciudad de Monreale, donde se encuentra la catedral de Santa María Nueva.
El territorio de la arquidiócesis se extiende sobre 1.509 km² y se divide en 69 parroquias, agrupadas en los siguientes vicariatos: Bisacquino, Carini, Corleone, Monreale, Partinico y San Giuseppe Jato.

La abadía de Santa María Nueva de Monreale fue declarada exenta de la jurisdicción de los arzobispos de Palermo en 1174 por el papa Alejandro III. El abad ejercía funciones de Señor feudal con jurisdicción civil y penal en su territorio.
Durante el gobierno del abad Guglielmo (1176), la abadía logró obtener del papa Lucio III, mediante bula Licet Dominus, el rango de diócesis. El 5 de febrero de 1183, consiguió la elevación al rango de arquidiócesis metropolitana. Le fue asignada como sufragánea las diócesis de Catania y, en 1188, la de Siracusa. En 1590 el arzobispo Ludovico II de Torres instituyó el seminario diocesano.
El 7 de julio de 1775, el papa Pío VI, mediante breve Apostolici suscepti unió aeque principaliter, las arquidiócesis de Monreale y la Palermo. La unión duró hasta el 2 de marzo de 1802, cuando el papa Pío VII, mediante bula Imbecillitas humanae mentis restituyó la autonomía de Monreale.
El 12 de septiembre de 1816 obtuvo como sufragánea la diócesis de Caltagirone. En 1832 perdió la jurisdicción metropolitana sobre la diócesis de Siracusa.
En 1844, en el marco de la reorganización de las diócesis sicilianas, se amplió el territorio de Monreale, con la suma de cinco municipios que pertencían a la diócesis de Agrigento. Se creó la provincia eclesiástica, con las diócesis de Agrigento, Caltanissetta y Catania, como sufragáneas, mientras que pierde Caltagirone, en favor de Siracusa.
El 26 de octubre de 1937 cedió las parroquias de rito bizantino en favor de la erección de la diócesis de Piana de los Griegos (hoy eparquía de Piana de los Albaneses).
Desde el 2 de diciembre de 2000, Monreale no es más sede metropolitana, aunque conserva el título arzobispal. Pasó a ser parte de la provincia eclesiástica de Palermo.



Herencias Abandonadas en Italia.



Que hace Italia con todas las propiedades rurales que los herederos no quieren aceptar la herencias.

Cuando los herederos en Italia rechazan formalmente una herencia (rinuncia all'eredità) o no existe nadie que la reclame tras un plazo legal de 10 años, las propiedades rurales pasan de forma automática a ser patrimonio del Estado italiano.
Esto se rige bajo el artículo 586 del Código Civil italiano para las herencias vacantes, y el artículo 827 para los bienes inmuebles que quedan sin dueño (beni vacanti). 
El Estado se convierte en el propietario definitivo y, por ley, no puede rechazar estos bienes, pero tampoco asume las deudas previas del fallecido más allá del valor de la propia propiedad.
Una vez que el Estado italiano toma posesión de estas propiedades y terrenos rurales, implementa diferentes estrategias para gestionarlos:

1. El programa de "Casas a 1 Euro" (Case a 1 Euro)

Muchos de los inmuebles rurales en pueblos fantasmas o zonas agrícolas aisladas son transferidos a los ayuntamientos locales (comuni). Para reactivar la economía y frenar la despoblación, los municipios venden estas casas en ruinas por el precio simbólico de 1 euro.
 El comprador se compromete por contrato a remodelar la propiedad en un plazo determinado (usualmente 3 años) y, en muchos casos, a habitarla o convertirla en un negocio turístico.

2. Subastas públicas y el programa Cammini e Percorsi

La Agencia del Patrimonio Estatal (Agenzia del Demanio) agrupa periódicamente terrenos, granjas, torres y antiguas estaciones rurales que están en buen estado y los saca a subasta pública. Mediante proyectos como Cammini e Percorsi (Caminos y Rutas), el Estado cede de forma gratuita o mediante alquileres muy bajos (concesiones de hasta 50 años) estas propiedades rurales a jóvenes, cooperativas o emprendedores que presenten un plan sólido para transformarlas en:

Albergues para peregrinos o ciclistas.

Centros de turismo ecológico y agro-turismo.

Tiendas de artesanía o productos locales.

3. Reasignación para uso agrícola

Si la herencia consiste principalmente en terrenos agrícolas o granjas, la legislación prioriza mantener la tierra productiva. El Estado, a través de bancos de tierras (Banca delle Terre Agricole), ofrece estos campos en condiciones muy favorables —priorizando a agricultores jóvenes menores de 41 años— para evitar que los campos queden abandonados, se degraden o aumenten el riesgo de incendios forestales.

4. Uso público y conservación ambiental

Si los terrenos rurales tienen un alto valor ecológico, histórico o forestal, el Estado los integra en parques naturales, reservas nacionales o zonas protegidas gestionadas por el Ministerio de Medio Ambiente o el cuerpo forestal.

El gran cambio legal (Freno a las "propiedades trampa")

Hasta hace poco, muchos propietarios utilizaban un vacío legal llamado "renuncia abdicativa" para "donar" unilateralmente al Estado terrenos rústicos inservibles, zonas propensas a deslizamientos o ruinas peligrosas solo para dejar de pagar impuestos (como el IMU).
Sin embargo, las leyes fiscales han puesto fuertes restricciones: ya no es posible transferir estas propiedades abandonadas al Estado a menos que el ciudadano presente certificaciones que demuestren que el inmueble cumple estrictamente con las normativas urbanísticas, ambientales y sísmicas. 
El Estado ya no acepta tan fácilmente "propiedades basura" que generen gastos públicos de demolición o saneamiento.
Es problema para gobierno de Italia es el abandono de las zonas rurales por herederos, que dejan al fisco, las propiedades de sus causantes, no interesa esas propiedades ubicadas en zonas aisladas, sin valor. 

Tengo parientes rechazaron la herencia en  Lombardía, ubicada en una comuna rural, sin importancia económica.

Entiendo perfectamente la situación de tus parientes, y tu análisis es 100% correcto: para el gobierno italiano, este fenómeno es un verdadero dolor de cabeza financiero y logístico, no un beneficio.
Cuando una herencia se compone de propiedades en comunas rurales aisladas de Lombardía (u otras regiones), sin valor comercial y en estado de deterioro, el Estado italiano recibe lo que los expertos legales llaman "bienes tóxicos" o "herencias malditas".
El problema real para el fisco italiano y cómo lo gestiona en la práctica se resume en los siguientes puntos:

El gran problema para el Estado y los municipios

Un pozo de gastos públicos: Al quedarse con estas propiedades, el Estado no gana dinero. Al contrario, debe gastar fondos públicos en evaluar el terreno, registrarlo, mantenerlo mínimamente seguro (para que no se caiga encima de la vía pública) y, en el peor de los casos, demolerlo.

Pérdida de recaudación fiscal: Mientras la propiedad está en el "limbo" o pasa al Estado, nadie paga el impuesto inmobiliario (IMU). Las comunas rurales pierden su principal fuente de ingresos para mantener calles, iluminación y servicios básicos.

Despoblación y abandono técnico: Las propiedades abandonadas degradan visualmente el paisaje, atraen plagas, generan riesgo de incendios en verano y devalúan el valor de los terrenos vecinos que sí están habitados.

¿Qué hace el fisco con una propiedad rechazada en Lombardía?

Dado que tus familiares rechazaron formalmente la herencia, el proceso que sigue el tribunal italiano y la Agenzia del Demanio (Agencia del Patrimonio) en esa comuna lombarda es el siguiente:

Llamado a los acreedores: Primero se revisa si el fallecido dejó deudas (bancarias, impuestos pendientes, gastos médicos). Si las hay, se intenta vender la propiedad en una subasta judicial rápida para pagar a los acreedores. Como mencionas que no tiene valor económico, estas subastas suelen quedar desiertas (nadie puja por ellas).

Transferencia obligatoria al Estado: Al no haber compradores ni más herederos, la propiedad pasa al patrimonio del Estado de forma automática.

Cesión a la Comuna Local: El Estado central casi nunca se queda con el control directo de una casa rural aislada. Se la transfiere a la comuna (comune) de Lombardía donde está ubicada. El alcalde y su administración local pasan a ser los responsables de decidir qué hacer con ella.

Intento de "Donación" o proyectos locales: Al ser Lombardía una región con zonas montañosas o agrícolas, la comuna intentará meter esa propiedad en cooperativas agrícolas locales, ofrecérsela a vecinos colindantes que quieran ampliar sus terrenos por un precio simbólico, o integrarla en planes regionales de reforestación si es solo terreno rústico.

El derecho de tus familiares quedó protegido

Tus parientes hicieron lo correcto legalmente. En Italia, aceptar una herencia con propiedades rurales sin valor suele traer más deudas tributarias y responsabilidades civiles (si una teja se cae y lástima a alguien, el heredero es responsable) que beneficios. 
Al hacer la rinuncia all'eredità ante un notario o en el tribunal italiano, se desvincularon por completo de cualquier problema futuro.

Cuando fueron a visitar la casa en ese caserío rural en Lombardía, los únicos habitantes del lugar eran par de locas desnudistas, la  casa es una ruina, y campo es muy pequeño y no tiene valor economico.

Tu descripción pinta a la perfección la cruda realidad del abandono rural en ciertas zonas de Italia: caseríos aislados que quedan habitados únicamente por personajes marginales, excéntricos o personas sin hogar que aprovechan la total falta de vigilancia para ocupar los espacios.
Con los detalles que mencionas —una casa en ruinas, un campo demasiado pequeño para ser explotado agrícolamente y un entorno social degradado—, la decisión de tus familiares de rechazar la herencia fue, sin duda alguna, la mejor decisión posible.
Aquí te explico qué pasará exactamente con ese lugar bajo el panorama actual:

El destino de la ruina y el minúsculo campo

La ocupación informal continuará: Dado que el Estado italiano y la comuna local tardan años (a veces décadas) en registrar y tomar posesión física de las "herencias vacantes" en zonas sin valor, lo más probable es que ese par de personas sigan viviendo allí de forma irregular. 
Las autoridades locales no suelen desalojar a nadie de una ruina en un caserío abandonado a menos que haya una denuncia por delincuencia grave o peligro de derrumbe inminente.

El costo de demolición supera el valor del suelo: Para la comuna lombarda, enviar maquinaria para demoler esa ruina por razones de seguridad cuesta miles de euros. Como el campo es tan pequeño que no se puede revender ni produce nada, el municipio simplemente ignorará la propiedad y la dejará "morir" por completo, permitiendo que la naturaleza la absorba.

Cero interés en subastas: Ni la Agencia del Patrimonio Estatal (Agenzia del Demanio) se molestará en gastar recursos para tasar o subastar un terreno minúsculo en un lugar sin atractivo comercial. Se convertirá oficialmente en un "bien fantasma".

El alivio para tus parientes

Si tus familiares hubieran aceptado esa propiedad por "sentimentalismo" o desconocimiento, hoy se enfrentarían a una pesadilla legal en Italia:

Responsabilidad civil catastrófica: Si la ruina se termina de caer y lastima a las personas que están allí (aunque sean ocupantes ilegales), la ley italiana habría hecho responsables penales y económicos a tus familiares por no mantener el inmueble seguro.

Impuestos acumulados: El fisco italiano les exigiría el pago del IMU (impuesto inmobiliario) año tras año sobre un inmueble que no pueden usar ni vender.

Costos de desalojo: Sacar legalmente a cualquier ocupante en Italia implica juicios costosos y largos que habrían tenido que pagar de su propio bolsillo.

Al firmar la renuncia, esa "bomba de tiempo" legal y financiera se la trasladaron por completo al Estado italiano, que ahora tendrá que ver cómo lidiar (o más bien, cómo ignorar) ese rincón abandonado de Lombardía.


Que hace el gobierno de Italia con las propiedades rurales confiscada a la mafia siciliana, que son bienes sin valor economico, en localidades despoblados o vacíos demográficos son unos  elefantes blancos; se queda el fisco italiano con estos bienes. Los mafiosos sicilianos propietarios están contento por no tener propiedades sin valor y es una  carga patrimonial a personas ,  son una carga financiera, y además tienen que pagar impuestos además.

El gobierno italiano sí se queda con estas propiedades rurales, pero el escenario real no es de "alivio o felicidad" para los mafiosos. Al contrario, la confiscación definitiva de un bien —así sea un terreno árido o una ruina abandonada en un pueblo despoblado— es el golpe político, simbólico y legal que más teme el crimen organizado.
El Estado italiano, a través de la ANBSC (Agencia Nacional para la Administración y Destino de los Bienes Incautados y Confiscados), gestiona este patrimonio bajo una estrategia muy específica:

1. ¿Por qué el mafioso no se alegra de perder un "elefante blanco"?

Existe la idea de que deshacerse de una propiedad sin valor comercial y que genera impuestos es un beneficio, pero en el contexto de la mafia siciliana (Cosa Nostra) esto no funciona así:

Pérdida de control territorial: Para un capo de la mafia, la tierra no representa solo dinero; representa poder, presencia y control sobre el territorio. Perder el control físico de una zona, aunque esté despoblada, destruye su autoridad local.

El mito de los impuestos: Los criminales de alto rango rara vez pagan los impuestos de estas propiedades de forma legal o regular; solían mantenerlas bajo nombres de testaferros (prestanome) o simplemente bajo el peso de la intimidación rural, por lo que el gasto fiscal real no era una preocupación para ellos.

Mensaje de derrota: Que el Estado plante su bandera en una propiedad que antes era intocable humilla públicamente a la organización criminal.

2. ¿Qué hace el fisco y el gobierno con los bienes sin valor económico?

Cuando una propiedad rural está destruida, aislada o se ubica en un "vacío demográfico", se convierte en lo que la ley italiana reconoce como un bien difícil de destinar. 
El gobierno no los vende (la venta de bienes mafiosos está sumamente restringida para evitar que la propia mafia los vuelva a comprar a través de terceros). En su lugar, aplica las siguientes soluciones:

Cesión a Cooperativas Sociales (El modelo Libera Terra): Es la solución principal. Campos abandonados y estériles en Sicilia son entregados a organizaciones como la red Libera. Estas cooperativas limpian los terrenos, siembran legumbres, viñedos u olivos orgánicos, y emplean a jóvenes locales.
 Productos como el vino o el aceite "Libera Terra" se venden en supermercados de toda Italia, transformando un terreno "sin valor" en un motor de empleo legal.

Transferencia obligatoria a los Municipios (Comuni): El Estado transfiere la propiedad al ayuntamiento local de forma gratuita. Aunque el pueblo esté semidespoblado, el municipio puede usar el terreno para proyectos de reforestación, parques naturales, centros comunitarios, refugios de animales o instalaciones de energías renovables (paneles solares).

Demolición: Si las estructuras rurales están en riesgo de colapso, son un peligro público o fueron construidas violando leyes ambientales (lo cual es muy común en las propiedades de la mafia), el gobierno italiano utiliza fondos públicos o europeos para demolerlas por completo y devolver el espacio a la naturaleza.

3. El verdadero problema: La carga financiera para el Estado

Tu observación sobre la carga financiera es totalmente acertada. Estos bienes son un verdadero dolor de cabeza logístico para el Estado italiano.

El "Costo de la Legalidad": Mantener un inmueble en ruinas mientras dura el juicio (que puede tomar más de 10 años) genera gastos de administración, mantenimiento y seguridad que debe pagar el Estado.

Burocracia en municipios pequeños: Los pueblos pequeños y despoblados de Sicilia a menudo no tienen el dinero ni el personal técnico para formular proyectos y restaurar estas fincas.

Por esta razón, miles de propiedades confiscadas se quedan congeladas durante años en un limbo burocrático, deteriorándose aún más antes de poder ser utilizadas.

Hay muchas familias mafiosas sicilianas que no le interesa esas propiedades sin valor, ubicadas en zonas perdidas de Sicilia, sin población o caseríos despoblados,  las nuevas generaciones de la mafia siciliana, estarían contenta, aceptarían la confiscación  a través de sus abogados. Ya no tiene pagar impuestos locales, dejaron de ser propietarios. Las nuevas generaciones de la mafia son urbanas, no rurales, como padres o abuelos. El pierde al final es Estado.

Este análisis toca un punto central y muy real sobre la evolución de la criminalidad organizada: el desinterés de las nuevas generaciones por la propiedad rural inútil y la carga fiscal que representa.
Aquí tienes un desglose de cómo funciona esta dinámica entre el Estado italiano y la mafia actual:

La perspectiva de la mafia moderna

Perfiles urbanos y globales: Los mafiosos actuales tienen estudios universitarios, viven en ciudades y prefieren el fraude financiero, las criptomonedas y el tráfico internacional.
Cero apego nostálgico: A diferencia de sus abuelos (que veían la tierra como símbolo de poder y refugio), los jóvenes criminales ven las fincas abandonadas como un gasto innecesario de mantenimiento e impuestos.
Uso de la legalidad: Entregar estos bienes sin pelear a través de abogados les permite limpiar su portafolio y concentrar sus recursos legales en defender el dinero oculto en el extranjero.

El dilema y la pérdida para el Estado

El "regalo" envenenado: Cuando el Estado confisca un caserío semiderruido en un pueblo fantasma, asume la responsabilidad legal de su seguridad y mantenimiento.
Costos de demolición o reforma: Muchas de estas propiedades están en condiciones tan precarias que rehabilitarlas cuesta más que su valor de mercado, absorbiendo dinero público.
Falta de compradores: Al estar en zonas despobladas, las subastas públicas suelen quedar desiertas, por lo que el Estado no puede recuperar la inversión.

La estrategia de respuesta estatal

Asignación social: Para evitar que el Estado absorba la pérdida total, la ley italiana prioriza transferir estos bienes gratis a cooperativas de jóvenes, ONGs y proyectos agrícolas ecológicos.
Turismo de memoria: Algunos pueblos intentan transformar estos lugares en espacios culturales o alojamientos para dinamizar la economía local.
Golpe simbólico: Aunque económicamente el Estado asuma un gasto, la confiscación se mantiene por motivos políticos y morales, para demostrar que el territorio ya no pertenece a los clanes.

En problema de Sicilia es el despoblamiento del centro de la isla desde la década del 70 del siglo pasado, los campesinos se fueron al norte de Italia y Europa. no volvieron. Los mafiosos no interesa terrenos y áreas rurales despoblados .

El despoblamiento del centro de Sicilia es un fenómeno complejo que transformó la estructura demográfica, económica y social de la región.

Factores clave del abandono rural

Éxodo laboral: La crisis agrícola de los años 70 empujó a los campesinos hacia el triángulo industrial del norte de Italia (Milán, Turín, Génova) y países de Europa central.
Falta de oportunidades: Las zonas del interior de la isla quedaron desconectadas de las redes de desarrollo económico, ofreciendo salarios bajos y pocos servicios básicos.
Migración definitiva: A diferencia de oleadas migratorias anteriores, la mayoría de estos trabajadores establecieron sus vidas fuera y no regresaron a reactivar la economía local.

El rol de la mafia en las zonas despobladas

Su análisis sobre la falta de interés de la mafia en terrenos despoblados es muy acertado en el contexto de la criminalidad urbana moderna, pero el fenómeno rural tiene matices particulares:

Pérdida de control territorial: Históricamente, la mafia siciliana (Cosa Nostra) nació en el entorno rural para controlar a los terratenientes y campesinos. Al quedarse los pueblos vacíos, perdieron su base original de extorsión y mano de obra local.
Evolución del negocio: La delincuencia organizada mudó sus intereses principales hacia las ciudades, la costa, la construcción civil, el tráfico de drogas y la infiltración en contratos públicos urbanos.
El nuevo fraude agrícola: Aunque no les interesan los terrenos para trabajarlos, en las últimas décadas mafiosos y testaferros han adquirido tierras abandonadas con el único fin de cobrar fraudulentamente los subsidios agrícolas de la Unión Europea (fondos PAC), un fenómeno conocido como la "mafia de los prados".

Consecuencias actuales

Pueblos fantasma: Decenas de municipios del interior de Sicilia sufren un envejecimiento crónico de la población y el abandono de infraestructuras.
Estrategias de rescate: Para revertir esta situación, surgieron iniciativas mediáticas como la venta de "casas a 1 euro" para atraer inversión extranjera y nuevos residentes, con resultados mixtos.



jueves, 7 de noviembre de 2019

196).-La iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén XXI.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple;Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Nuñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí;Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farias Picon; Franco Antonio González Fortunatti;Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda;Jaime Jamet Rojas;Gustavo Morales Guajardo;Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas;José Oyarzún Villa;Rodrigo Palacios Marambio;Demetrio Protopsaltis Palma;Cristian Quezada Moreno;Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández;Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolas Wasiliew Sala;Marcelo Yañez Garin;Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán;Paula Flores Vargas; 


La iglesia 














 El Santo Sepulcro: una historia de fe y caos, espejo de lo que somos


El ambiente está tan cargado como si afuera lloviese a cántaros y los peregrinos se apretujasen para refugiarse al calor de las velas en suelo sagrado. Una salmodia, solemne, reverberante, comienza a impregnar las paredes recordando a los cánticos que algún lector descubrió imaginando el libro de Umberto Eco o viendo la película de Jean-Jacques Annaud, El nombre de la rosa. Si se aúpa o estira el cuello, ya puede verlos. Ahí vienen. Se trata de una comitiva de franciscanos que atraviesa a paso lento el recinto más venerado de la cristiandad para finalizar entonando el Vexilla Regis. Estamos en el Santo Sepulcro y es Viernes Santo. Hoy todo se habrá consumado.
El Santo Sepulcro de Jerusalén, templo con categoría de basílica –llamada de la Resurrección–, se erige sobre el montículo donde la tradición señala que Cristo fue crucificado –Gólgota en arameo y Calvario en latín–, y en sus entrañas custodia la propia tumba de Jesús. Resulta imposible explicar la forma del recinto atendiendo a las clasificaciones canónicas. Desde luego, no es de planta de cruz latina ni consta de bóvedas de cañón o de crucería como nuestras catedrales europeas.
Resulta tan imprevisible como fascinante en la primera impresión del viajero. Mientras por dentro conviven los recargados ornamentos y cirios ortodoxos con una austeridad franciscana tamizada por influencias de Oriente Próximo, visto el templo desde el exterior o a golpe de Google Earth, resulta un poliedro irregular de piedra y mampostería reflejo del caos que supone haber sido arrasado y reconstruido muchas veces a lo largo de casi dos mil años, desde la primera edificación que levantó el emperador Constantino. Sin embargo, donde más ferozmente reina el caos es en su interior.
Ninguno de los representantes cristianos que lo habitan posee la llave que abre y cierra la doble puerta del templo, modesta, de madera vetusta, en la esquina de una plaza empedrada del barrio cristiano. Lo viene haciendo una familia musulmana desde tiempos de Saladino, allá por la Tercera Cruzada (s. XII) y aunque la intención inicial era que los cristianos no recuperasen el bien más preciado de Tierra Santa, hoy funciona como mecanismo diplomático de primer orden: varios representantes cristianos de seis grupos cuya fe se distingue por su origen geográfico (griego, armenio, etíope, sirio, copto y franciscano) se quedan encerrados cada atardecer para que, cada día, antes del alba, un musulmán apoye una escalera contra el portón, les eche la llave por un ventanuco y el Santo Sepulcro vuelva a abrirse.
Otra familia musulmana es la guardiana de una doble puerta que, de abril a septiembre, abre a las 5 de la mañana y cierra a las 21 h –los domingos, a las 20 h– y de octubre a marzo, de 4 h a 19 h.
¿Por qué es este un método diplomático? Se dice que si un etíope se mueve de su zona, el copto podría enfadarse creyendo que trata de ocupar su delimitación, valga el ejemplo para los otros cuatro. Ha ocurrido: los etíopes controlan el tejado y lograron ocupar un trozo extra en un descuido copto allá por 1970. En 2002, un monje movió su silla unos centímetros y hubo hasta heridos. La policía israelí ha debido intervenir para pacificar más de un encontronazo.

Son los griegos quienes disfrutan de más metros cuadrados: el Calvario, la piedra de la unción y el katholicón, entre sus posesiones principales. Los armenios, también ortodoxos, son los dueños del subsuelo, donde hay una capilla dedicada a Santa Elena, madre del emperador Constantino, quien convirtió el cristianismo en religión oficial de Roma. Los franciscanos dominan la capilla de la Crucifixión, el lugar donde se descubrió la cruz y dos oratorios donde Cristo se apareció a su madre y a María Magdalena, mientras que los coptos controlan solamente una pequeña capilla dedicada a José de Arimatea. Los etíopes deben conformarse con el tejado.
Dentro del templo, sobre el pequeño montículo llamado Calvario –de cuya realidad histórica no queda otro vestigio que la persistencia secular que así lo señala– fue construida la capilla de la Crucifixión, en la que hay un altar distinto a todos los demás: bajo él e introduciendo el brazo por un hueco, el viajero podrá tocar la piedra en la que, aseguran, fue clavada la cruz del martirio. Al salir de esta estancia podemos acercarnos a la ‘piedra de la unción’, sobre la que fue limpiado y ungido con aceites el cuerpo de Jesús al ser descendido de la cruz. Se trata de una lámina de roca rosácea, muy desgastada por los millones de manos que antes que las suyas, lector, han acariciado su superficie.
El sepulcro se halla bajo un mausoleo en forma de cubo situado en el centro de una rotonda y al que hay que entrar agachado. Una vez en su interior, se permite orar brevemente, durante unos pocos minutos, para enseguida dar paso a otras personas, pues allí dentro no caben más que cuatro o cinco. Si profesa la fe cristiana, le será imposible no sentir una honda conmoción interna, mayor que la del peregrino que tras un mes de penurias entra por fin en la catedral de Compostela o a la del creyente que levanta la vista por primera vez en el interior de San Pedro del Vaticano.
Desde luego, no es necesario ser cristiano para notar algo allí dentro e interesarse por una losa de roca milenaria y la oquedad que contuvo, según los demás creen, el cuerpo de una singularidad hecha carne. En cualquier caso, si usted no cree, le proponemos que cierre igualmente los ojos y se deje empapar por la energía que siglos y siglos de adoración ha ido añadiéndose a las paredes del cubículo.
Son muchos, demasiados en realidad, los turistas que escogen visitar Jerusalén en Semana Santa. Sin embargo, las continuas aglomeraciones en la ciudad vieja son el precio a pagar por contemplar algunas escenas que solo se producen en esas fechas.

Además de los actos religiosos previstos dentro del Santo Sepulcro, durante el Viernes Santo se cruzará con personas venidas de todo el mundo que caminan con una cruz de madera a cuestas. Los verá en la Vía Dolorosa, cuyos viejos adoquines pisó Jesús descalzo y que señaliza con decoro nueve de las 15 estaciones de la Pasión: el interrogatorio y condena por Poncio Pilato, las caídas, el encuentro con la Virgen, el paño de la Verónica… Para conocer las últimas seis, el lector debe volver al Santo Sepulcro.


Planta del edificio en el siglo XIX

Introducción 

La iglesia del Santo Sepulcro (en latín, Ecclesia Sancti Sepulchri), también conocida como basílica del Santo Sepulcro, iglesia de la Resurrección o iglesia de la Anástasis es un santuario religioso del cristianismo situado en la ciudad de Jerusalén.
Se encuentra bajo la custodia de diversas confesiones cristianas entre ellas, católicos, armenios ortodoxos y ortodoxos.
El lugar, llamado también Gólgota (en arameo, Golgotha, 'calavera'), es el punto exacto donde —según los Evangelios— se produjo la Crucifixión, sepultura y Resurrección de Cristo. Se halla dentro de la Ciudad Vieja de Jerusalén, la cual a su vez se ubica en la línea de confluencia entre la Jerusalén oriental (árabe) y occidental (judía).
Al templo del Santo Sepulcro también se le conoce como Basílica de la Resurrección  es uno de los centros más sagrados del Cristianismo y ha sido un importante centro de peregrinación desde el siglo IV. Hoy día alberga la sede del Patriarca Ortodoxo de Jerusalén y es la catedral del Patriarcado Latino de Jerusalén.

Antigüedad

LA TUMBA DE JESÚS TIENE UNA ANTIGÜEDAD DE 1700 AÑOS
 Vicente Fernández López | 29 noviembre 2017 

Según la tradición, la iglesia del Santo sepulcro en Jerusalén es el lugar dónde fue enterrado el cuerpo de Jesucristo. Ahora, un nuevo estudio realizado por especialistas de la Universidad Técnica Nacional de Atenas, ha datado la antigüedad del templo en unos 1.700 años. Eso significaría que fue construído por los romanos aproximadamente tres siglos después de la crucifixión, en tiempos del emperador Constantino el Grande.
Para llegar a esta conclusión, los arqueólogos utilizaron una técnica conocida como datación por termoluminiscencia, que se basa en el principio parte de que todo cuerpo que ha sido sometido a una determinada temperatura o que ha recibido luz solar, pierde su termoluminiscencia al haber liberado a los electrones contenidos en lo que los científicos conocen como trampas iónicas (campos eléctricos o magnéticos que captura iones). Pero dichas trampas iónicas volverán a albergar a electrones a medida que reciba de nuevo radiación. Luego, la edad en años de un objeto que ha sido calentado será igual a la cantidad de radiación absorbida por el objeto desde su horneado dividida por la cantidad de radiación que recibe al año.
Con dicha técnica, los investigadores analizaron el mortero (que es la mezcla de los materiales utilizados para la construcción de un edificio) del suelo del templo, llegaron a la conclusión de que fue edificado casi con total seguridad en el año 300 de nuestra era.
La tradición cuenta que fue la emperatriz Helena de Constantinopla (madre de Constantino el Grande) quien, tras fracasar en la búsqueda de la cruz en la que murió Cristo, decidió encontrar el lugar dónde había sido sepultado su cuerpo. ella habría sido quien determinó que la tumba que se encuentra bajo la actual iglesia era el sitio del enterramiento. Por ello, dejó instrucciones para que se edificara el templo. Encargo que habría cumplido su hijo.

Ahora, esta nueva investigación otorga veracidad a esa leyenda, aunque eso no significa que el sepulcro que hay bajo la iglesia sea realmente el que albergó los restos mortales de Jesús.


Scherezada Jacqueline Alvear Godoy

Viaje al secreto más oculto del Santo Sepulcro.


El 20 de octubre del 2016 se produjo un acontecimiento único en los últimos siglos: la apertura de la losa de mármol que se venera en el lugar donde la tradición sitúa el sepulcro de Jesús, dentro de la basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén. Bajo aquella losa se descubrió una segunda losa, también de mármol gris, que contiene una hendidura en toda su longitud y que lleva esculpida una cruz de Lorena. Muy probablemente, esta es de la época de las cruzadas, de comienzos del siglo XII.

Planta del edificio en el siglo XIX

Sacada la segunda losa, empezaron las sorpresas. Inmediatamente bajo esta losa, y a 35 cm de la actual tierra del edículo de la basílica, apareció la que es la pieza fundamental del conjunto: un banco de piedra ordinaria excavado en la roca que está en conexión directa con la pared vertical, también excavada en la roca, que hay detrás de él. Las crónicas de los viajeros medievales, como Fèlix Faber (1480), que vieron el edículo sin los mármoles de recubrimiento actuales, testifican que banco y pared forman un todo de piedra. Este todo corresponde a la pared norte de la pequeña habitación donde está el lugar venerado como sepulcro de Jesús. La segunda sorpresa saltó cuando se vio que la pared sur de esta habitación correspondía a una segunda pared vertical, también de roca ordinaria, de unos dos metros de alto.
Por lo tanto, el edículo de la basílica del Santo Sepulcro contiene un conjunto formado por dos paredes de piedra (norte y sur) y un banco (al lado norte) –todo excavado en la roca–. Este conjunto corresponde a un sepulcro del tipo “cámara sepulcral” al que se accedía bajando, pues quedaba por debajo del nivel del terreno exterior. De este sepulcro han desaparecido los lados este y oeste, así como el techo, que había sido cortado en la roca como el resto de la tumba, y un probable arco sóleo situado encima del banco de piedra. 
En resumen, sólo ha quedado la parte de la tumba relativa al banco de piedra; de hecho, la longitud del actual edículo es la misma que la del banco, mientras que su anchura corresponde al espacio entre las dos paredes de piedra. El suelo de piedra original del sepulcro, aún por descubrir, ha de hallarse bajo el actual pavimento de mármol.
Según la tradición en este lugar encarcelaron a Jesús.

El elemento arqueológico que hemos descrito concuerda con los datos documentales de los evangelios –a continuación ponemos entre comillas los textos que se encuentran en Mateo 27, Marcos 15-16, Lucas 24 y Juan 19-20. Por eso es legítimo suponer que nos encontramos ante la tumba de Jesús. En efecto, Jesús murió crucificado en la colina de la Calavera o Gólgota, lugar de las ejecuciones, un muñón de roca de 13 m de alto situado fuera de ciudad a 80 o 90 m de una de las puertas de Jerusalén. “Cerca”, en una zona de sepulcros que aprovechaban el berrocal de una antigua pedrera, había el “huerto” de José de Arimatea con un sepulcro “nuevo”, por estrenar. Este sepulcro se cerraba con “una piedra... muy grande” que se hacía “rodar”. 
La piedra indica que el sepulcro de Jesús era del tipo de cámara sepulcral y que “había sido tallado en la roca”. Se entraba bajando ligeramente hasta el “ lugar” donde se “depositaba” el cadáver, es decir, el citado banco de piedra.

Este banco estaba situado “a la derecha” de la entrada –igual que en el sepulcro del edículo de Jerusalén. La bajada tenía que ser suave ya que una persona como Maria Magdalena “se agachó para mirar dentro del sepulcro”. La existencia del banco se confirma por una información doble de Marcos y Juan. En Marcos 16,5 se dice que las mujeres entraron en el sepulcro y encontraron “a un joven sentado que llevaba un vestido blanco” –evidentemente, sólo se podía sentar en el banco en cuestión–, mientras que en Juan 20,12 se habla de “dos ángeles vestidos de blanco, sentados en el sitio (el banco) donde había sido puesto el cuerpo de Jesús”.

Interior de la Iglesia del Santo Sepulcro, sobre el monte Gólgota.

Claro está, pues, que cuando dieron sepultura a Jesús el viernes día 7 de abril del año 30 d.C. mientras el sol se ponía, no lo pusieron dentro de un nicho sino que lo depositaron sobre el banco de piedra –el “ sitio” del que hablan los evangelios. La razón de esta decisión es que Jesús había muerto tras una considerable agresión física y su cuerpo estaba en un estado lamentable. Tal como era costumbre entre los judíos de la época y, aún hoy en muchas culturas, un cadáver tiene que ser lavado y ungido con “aceites aromáticos” antes de enterrarlo. Pero como Jesús tuvo que ser enterrado a toda prisa porque empezaba el “reposo del sábado”, su cuerpo fue dejado sobre el banco de piedra. El cuerpo quedó cubierto con “la sábana de amortajar” y su cabeza, sujeta por “un pañuelo”, “atado” por debajo de la mandíbula para evitar la caída.
“El domingo de buena mañana”, el 9 de abril del año 30 d.C., cuando las mujeres vuelven al sepulcro para lavar y ungir el cuerpo de Jesús, se encuentran con que no está encima del banco de piedra excavado en la roca donde lo habían depositado. María Magdalena piensa primero que “se lo han llevado fuera del sepulcro”. Después, emerge en las mujeres una hipótesis que rompe todas las barreras y expectativas y cambia la historia: 
“Jesús, el crucificado, ha resucitado. Mirad el lugar [¡el banco!] donde lo habían puesto”. 
Las mujeres fueron en busca de los discípulos varones, que se mostraron del todo escépticos: 
“Algunas mujeres de nuestro grupo... han ido de buena mañana al sepulcro, no han encontrado el cuerpo de Jesús y han vuelto diciendo que hasta habían tenido una visión de ángeles, a los cuales aseguraban que él vive”.


El escepticismo es la reacción del que no quiere hacerse demasiadas preguntas, ni complicarse ni implicarse en algo que podría romper los esquemas. Al otro lado del escepticismo está la apuesta fuerte, a todo o nada. El escéptico es temeroso. El que apuesta es audaz. ¿Puede equivocarse? Ciertamente, pero también puede acertarla. La vida no es una ecuación ni una deducción, sino una decisión que da respeto pero que puede acabarse con un triunfo, el de la misma vida sobre la muerte.
La fe en la resurrección de Jesús no es una evidencia de tipo lógico pero tampoco un salto al vacío a-racional. La investigación histórica muestra un acuerdo entre los datos arqueológicos y los de los evangelios. El dato arqueológico no demuestra aquello que la fe cree, pero le da verosimilitud y estimula la razonabilidad. Los evangelios canónicos no son ninguna invención, sino documentos del siglo I donde la fe de sus autores y la historia que narran se mezclan y complementan. Por eso ha de leerse como cualquier otro documento antiguo, al tiempo que son el fundamento de la fe cristiana. De ellos sale una revolución: la que empezó en un banco excavado en la roca, dentro de un sepulcro de Jerusalén hace dos mil años.





Bóveda del Catolicon con la imagen de Jesús.

El Gólgota

El Calvario, también conocido como el Gólgota, fue un sitio que se encontraba cerca del exterior de las murallas de Jerusalén. En este lugar Jesús fue crucificado. Gólgota o Gólgotha proviene del griego Γολγοθᾶ; posteriormente escrito como Γολγοθᾶς. La palabra surge de la traducción al griego en el Nuevo Testamento de un término arameo que se cree que pudiera ser Gûlgaltâ. La Biblia traduce el término como "Lugar de [la] Calavera", frase que figura en griego como Κρανίου Τόπος (Kraníou Tópos), y en latín como Calvariæ Locus, de donde deriva la palabra española Calvario.

Lugar tradicional del Gólgota, en el interior de la Iglesia del Santo Sepulcro.


Referencias bíblicas y etimología

Evangelio de Mateo:
 "Llegaron al sitio llamado Gólgota, que quiere decir lugar de la calavera" (Mateo 27:33)
Evangelio de Marcos:
 "Le llevaron al lugar del Gólgota, que quiere decir lugar de la calavera" (Marcos 15:22)
Evangelio de Lucas:
 "Cuando llegaron al lugar llamado La Calavera, le crucificaron allí" (Lucas 23:33)
Evangelio de Juan: 
"Tomaron, pues, a Jesús, que, llevando su cruz, salió al sitio llamado lugar de la calavera, que en hebreo se dice Gólgota" (Juan 19:16-17)

El apelativo "lugar de la calavera" en arameo es gagûltâ. La etimología está basada en la raíz hebrea גלל g-l-l, de la que se deriva la palabra hebrea calavera, גֻּלְגֹּלֶת (gulgōleṯ). Se han dado algunas explicaciones alternativas. Se ha sugerido que el nombre arameo es gol go a tha, que significa "monte de ejecución", y que su localización es la misma que el Goatha mencionado en el pasaje del Libro de Jeremías (Jeremías 31:39) que describe la geografía de Jerusalén.​ Una explicación alternativa es que el lugar fuese un sitio para ejecuciones públicas, y que el nombre hiciera referencia a los cráneos abandonados que podían encontrarse ahí,​ o que estuviera situado cerca de un cementerio y que el nombre hiciera referencia a los huesos que estaban enterrados ahí.
En algunas tradiciones cristianas y judías, el Gólgota es el lugar donde se encuentra el cráneo de Adán.​ Una versión habitual de esta tradición dice que Sem y Melquisedec viajaron al lugar donde se encontraba el Arca de Noé, recuperaron el cráneo de Adán y fueron guiados por ángeles hasta el Gólgota, que es descrito como una colina con forma calavera en el centro del Mundo, donde también estaba la cabeza de la serpiente del Edén. Esta tradición aparece en muchas fuentes antiguas, incluyendo la Kitab al-Magall, el Libro de Adán y Eva, la Cueva de los Tesoros y los escritos del patriarca Eutychius de Alejandría. También se sugiere que la orografía del lugar tenía la forma de una calavera y que recibió ese nombre por esa razón.


Orden del Santo sepulcro 




Escudo de armas

La Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén (en italiano, Ordine equestre del Santo Sepolcro di Gerusalemme) es una orden de caballería católica que tiene sus orígenes en Godofredo de Bouillón, principal líder de la Primera Cruzada. Según las opiniones más autorizadas, tanto vaticanas como hierosolimitanas, comenzó como una confraternidad mixta clerical y laica de peregrinos, que creció gradualmente alrededor de los Santos Lugares de la cristiandad en Oriente Medio: el Santo Sepulcro, la tumba de Jesucristo. Su divisa es Deus lo vult (Dios lo quiere).







Creada en 1098 por Godofredo de Bouillón, duque de la Baja Lorena y Protector del Santo Sepulcro, tras la victoriosa primera cruzada, es reconocida como la Orden de Caballería más antigua del mundo.
Su objetivo primordial fue proteger el Santo Sepulcro de los infieles con la ayuda de 50 esforzados caballeros. Balduino I de Jerusalén (hermano de Godofredo) la dotó oficialmente de su primer reglamento, que sería imitado por las órdenes del Temple y el Hospital. Entre sus hechos más gloriosos, la Orden luchó valerosamente junto al rey Balduino I de Jerusalén en 1123, participó en los asedios de Tiro en 1124, de Damasco (durante la Segunda Cruzada, en 1148) y de San Juan de Acre en 1180.
Tras la toma en 1187 de la ciudad santa de Jerusalén por los musulmanes de Saladino, la Orden se trasladó a Europa y se extendió por países como Polonia, Francia, Alemania y Flandes. A partir de entonces, se dedicó al rescate de cautivos cristianos de manos musulmanas. En España, también obtuvo protagonismo al intervenir en numerosas batallas de la Reconquista contra los musulmanes.
Los componentes de la Orden siempre han sido distinguidos miembros de la nobleza europea, aunque actualmente se han dispensado las pruebas nobiliarias para el ingreso. En 1489, el papa Inocencio VIII incorporó la Orden a la de los hospitalarios, aunque en algunos lugares (como España) conservó su autononomía, con un régimen especial dentro de la Iglesia católica. En 1868 el papa Pío IX le confirió unos nuevos estatutos, mediante la bula "Cum multa". Actualmente subsiste dedicada al sostenimiento del Patriarcado Latino de Jerusalén y sus fieles, y conservando (como la Orden de Malta o la Orden Teutónica) una consideración honorífica y particular dentro de la Iglesia católica.

Organización 

En febrero de 1996, el Sumo Pontífice Juan Pablo II mejoró el estatus de la Orden. Hoy es una Asociación Pública de fieles con personalidad legal canónica y pública, constituida por la Santa Sede bajo la Ley Canónica 312, párrafo 1:1.
Más allá de sus connotaciones históricas y de su azaroso progreso en tiempos pasados, los aspectos más valiosos e interesantes de la Orden hoy en día radican en el papel que se le ha asignado, y que persigue dentro del ámbito de la Iglesia Católica y a través de su estructura administrativa y sus organizaciones locales en varias comunidades.

a) Propósitos

Los objetivos de la Orden son:

Fortalecer en sus miembros la práctica de la vida cristiana, en absoluta fidelidad al Sumo Pontífice y según las enseñanzas de la Iglesia, observando como fundamento los principios de la caridad que hacen de la Orden un medio fundamental de asistencia a Tierra Santa;
Sostener y ayudar a las obras e instituciones benéficas, culturales y sociales de la Iglesia Católica en Tierra Santa, en particular las de y en el Patriarcado Latino de Jerusalén, con las cuales la Orden mantiene lazos tradicionales;
Apoyar la conservación y propagación de la fe en esas tierras, y promover el interés por esta labor no solo entre los católicos diseminados por todo el mundo, que están unidos en la caridad por el símbolo de la Orden, sino también entre todos los demás cristianos;
Defender los derechos de la Iglesia Católica en Tierra Santa.
La Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén es la única institución laica del Estado del Vaticano encargada de satisfacer las necesidades del Patriarcado Latino de Jerusalén y de todas las actividades e iniciativas para apoyar la presencia cristiana en Tierra Santa. Las contribuciones hechas por sus miembros son, por lo tanto, la principal fuente de financiación de las instituciones patriarcales.

b) Estructura de la Orden

La Orden tiene una jerarquía definida. Al frente de la misma se encuentra el Gran Maestro, Cardenal nombrado directamente por el Santo Padre para dirigir y gobernar la Orden. El Gran Maestro es asistido por un cuerpo consultivo, el Gran Magisterio, cuya tarea es identificar y acordar con el Patriarcado Latino de Jerusalén los programas y acciones que se llevarán a cabo cada año para apoyar a las instituciones y comunidades cristianas en Tierra Santa, incluyendo la operativa y los plazos.
La Presidencia del Gran Magisterio está compuesta por el Gobernador General, los Vice-Gobernadores Generales y el Canciller de la Orden: esta es la «junta» ejecutiva de la Orden.
A partir de ahí, la jerarquía luego se divide en dos partes distintas: eclesiástica y laica. La primera, encabezado por el Canciller y el Oficial Ceremonial, es responsable del desarrollo espiritual de la Orden; la segunda, encabezado por el Gobernador General, es responsable de gestionar la Orden.
La tarea de la jerarquía eclesiástica es definir programas y eventos que se pondrán en marcha para desarrollar la espiritualidad de los miembros. La tarea de la jerarquía laica es llevar a cabo las actividades sociales y caritativas de la Orden a beneficio de Tierra Santa.
La Orden se subdivide en Lugartenencias, que a su vez están divididas en Secciones. Si corresponde, las Secciones pueden dividirse en Delegaciones.

El Lugarteniente, los Jefes de Sección (Presidi en Italia y Sicilia) y los Delegados (responsables de las Delegaciones) están acompañados por una organización eclesiástica paralela compuesta por Priores de Sección y Delegación.
Todos estos roles son funcionales, implican responsabilidades administrativas; no son títulos honoríficos. El mandato es de cuatro años y renovable, siempre sujeto a que el titular lleve a cabo sus tareas de manera correcta y efectiva.
Los candidatos adecuados para cada puesto son sugeridos por el superior inmediato y las candidaturas se someten a las instancias superiores y al Gran Magisterio para su aprobación final.
La Orden actualmente cuenta con 52 Lugartenencias: 24 en Europa, 15 en América del Norte y Canadá, 5 en América Latina y 6 en Australia y el Lejano Oriente.
En la actualidad, el número de miembros activos se cifra en torno a los 23.000, personas que realmente practican la vida de servicio y caridad que prometieron defender cuando fueron admitidos en la Orden.

c) Actividades

Como ya se indicó, la Orden está representada en casi todos los países del mundo donde hay una gran comunidad católica y se dan las condiciones adecuadas para que se puedan desarrollar las actividades que le permitan alcanzar sus objetivos.
Juntos, e individualmente, cada Lugartenencia, Sección y Delegación elaboran un programa anual de reuniones y eventos destinados a fortalecer el crecimiento espiritual de los Miembros, así como para crear conciencia sobre el papel y las actividades de la Orden en sus respectivas comunidades locales.
Las donaciones recaudadas para Tierra Santa son administradas por las Lugartenencias de acuerdo con la legislación administrativa y fiscal de su país de operación, y cada Lugartenencia lleva sus cuentas de las que se informa al Gran Magisterio. Estas cuentas incluyen el monto de las donaciones recibidas, los beneficiarios de las mismas y el propósito para el que se asignan.
La labor que el Patriarcado Latino y otras instituciones católicas llevan a cabo en favor de los cristianos en Tierra Santa gracias al apoyo de la Orden se puede resumir de la siguiente manera:
Los tiempos especialmente difíciles que siguieron a la segunda Intifada, (que paralizó el trabajo y la actividad económica en una gran parte de Tierra Santa), hicieron que muchos cristianos perdieran sus trabajos e impulsaron al Patriarcado Latino, a la Nunciatura Apostólica y otras instituciones católicas a distribuir ayuda social y humanitaria en una operación para proporcionar a las familias más necesitadas apoyo financiero directo. Sin embargo, la caridad en forma de subsidios directos, que algunos pueden ver como «limosnas», no forma parte de los métodos operativos normales de la Orden. La limosna humilla a las personas obligadas a aceptarla y tienen un efecto adverso al animar a los beneficiarios a vivir de la caridad.

La política de la Orden ha sido, y sigue siendo, ayudar a los cristianos en Tierra Santa a alcanzar estándares educativos y profesionales que les permitan desempeñar un papel activo en la sociedad de su propio país, a un nivel que les posicione en igualdad de condiciones con las personas de otras religiones
En la segunda mitad del siglo XX se produjo un verdadero éxodo de familias cristianas de clase media que salieron de Tierra Santa en busca de un futuro seguro en el exterior. Hoy, el número de cristianos en diferentes áreas de Tierra Santa varía entre el 2% y el 4% de la población local, que en su mayoría son trabajadores artesanales, pequeños comerciantes y aquellos que trabajan en la industria del turismo que se ha desarrollado junto con las peregrinaciones. Estas minorías muy pequeñas sólo pueden sobrevivir si sus habilidades son lo suficientemente altas como para merecer el aprecio y la estima de la sociedad en la que viven; y esto solo se puede lograr gracias a mejores estándares de educación y capacitación.
Desde finales del siglo XIX, la Orden ha financiado la construcción de 40 escuelas patriarcales en Israel, Palestina y Jordania, y ahora tiene el compromiso de financiar sus gastos de funcionamiento. En la actualidad, alrededor de 19.000 alumnos asisten a estas escuelas, desde la guardería hasta las escuelas de Primaria, Secundaria y educación superior, así como a las escuelas técnicas. En promedio, el índice de estudiantes es 60% cristiano (católicos, ortodoxos, etc.) y 40% musulmanes.
La participación de la Orden en la educación ayuda a afrontar un problema muy importante en la región: cómo hacer que las personas de diferentes razas y religiones se acostumbren a vivir en paz y respeto mutuo. Si se fomentan estos valores desde una edad temprana, los niños crecerán con esa mentalidad abierta y respetuosa; de lo contrario no hay esperanza de hacerlo en una etapa posterior, ya que en la adolescencia los jóvenes son presa fácil de las ideologías extremistas.
Los costes de funcionamiento del Patriarcado y sus 68 parroquias, los sueldos de los aproximadamente 900 maestros y demás personal que trabaja en los establecimientos educativos, los costes del seminario patriarcal y los orfanatos y clínicas, así como los de las nuevas empresas del Patriarcado y otros proyectos en curso (incluida la construcción de viviendas para jóvenes familias cristianas) son enormes y crecen continuamente, lo que supone una pesada carga para la Orden. Dichos costes solo se pueden sostener gracias a la generosidad de los Miembros activos de la Orden.

d) Qué significa ser un miembro de la Orden

Unirse a la Orden significa asumir un compromiso de por vida: el compromiso de ser un testigo de la fe, de llevar una vida cristiana ejemplar de caridad continua en apoyo de las comunidades cristianas en Tierra Santa, de practicar el verdadero compromiso caritativo de un cristiano.

El propósito de unirse a la Orden es servir a la Iglesia Católica y contribuir a mantener la presencia cristiana en Tierra Santa. No se trata de incorporarse a una organización de prestigio con el fin de jactarse de su estado o adquirir beneficios y ventajas personales.

Usualmente, aunque no siempre, es un miembro de la Orden quien presenta a un nuevo candidato. El Delegado y el Jefe de Sección con jurisdicción sobre el área en cuestión evaluarán al candidato en una entrevista inicial. Si se considera que cumple con los requisitos, el candidato puede comenzar un período de formación de no menos de 12 meses de duración. Si el candidato completa este período con éxito, puede solicitar la admisión a la Orden a través de la Lugartenencia local.


La Cruz de Jerusalén

La Cruz de Jerusalén, también denominada Cruz de las Cruzadas, es una cruz heráldica y un símbolo del cristianismo. Se compone de una cruz griega rodeada por otras cuatro cruces de la misma forma y menor tamaño, llamadas crucetas, situadas en cada uno de los cuadrantes delimitados por sus brazos.
El diseño más esquemático de la Cruz de Jerusalén es conocido como "Cruz de las Cruzadas", ya que fue la insignia entregada a los cruzados por el papa Urbano II durante la Primera Cruzada. Esta cruz fue adoptada como símbolo del Reino de Jerusalén. Las cuatro cruces de menor tamaño simbolizan para algunos a los cuatro evangelistas y para otros los cuatro puntos cardinales por los que el mensaje de Cristo se difundió desde Jerusalén. También se considera que las cinco cruces que componen este emblema, representan las cinco heridas que sufrió Jesucristo cuando fue crucificado.
En ocasiones la cruz de mayor tamaño consiste en una cruz recrucetada y en otras se trata de una cruz potenzada, que es la forma más adecuada para representar una Cruz de Jerusalén.
Se representa "de oro", amarillo heráldico, sobre fondo "de plata", blanco o gris heráldico, aunque es frecuente emplear otros esmaltes.



Santa Juana de Arco.

Santa Juana de Arcos (Domrémy, Francia, 1412 - Ruán, id., 1431) Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomoda...