Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


domingo, 30 de junio de 2019

172).-Santuario y Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, Gruta y Basílica de Quinta Normal.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farías Picón; Franco Antonio González Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala; Marcelo Yañez Garín; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Franco Natalino; 



Santuario y Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, Gruta y Basílica de Quinta Normal.







Santuario y Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, Gruta y Basílica de Quinta Normal, también llamada basílica de Lourdes, es un templo católico dedicado a la Virgen María, ubicado en la comuna de Quinta Normal en la ciudad de Santiago, Chile. 



Historia

Bernardette Soubirous, una niña de origen humilde de catorce años, experimenta una serie de apariciones de la Inmaculada Concepción el 11 de febrero de 1858 en la gruta Massabielle, ubicada en la ciudad de Lourdes, Francia. Según nos relata la historia, la Virgen en forma incógnita se presentó en 18 oportunidades, de las cuales, en la aparición decimotercera, le ordena a Bernardita que construya una capilla en su nombre para que fuesen los peregrinos en procesión. Esta petición fue denegada por el padre Peyramale, párroco de Lourdes en esa época, por no saberse el nombre de esta misteriosa dama, el cual fue revelado a Bernardita en la aparición decimosexta. El nombre era la Inmaculada Concepción.
Estos acontecimientos, que causaron gran impacto fueron reconocidos por la Santa Sede el año 1862, dicha gruta se hizo conocida como lugar de peregrinaje y se construyó un santuario el cual actualmente recibe 6 millones de personas al año. El santuario está conformado por la gruta ya mencionada y la basílica construida por monseñor Laurence, obispo que acogió las revelaciones hechas a Bernardita por la Inmaculada Concepción.

Situada en un bloque de piedra de 27 metros de altura, la La Gruta de Massabielle (piedra antigua en francés) mide 3,80 metros de alta, 9,50 m. de fondo y 9,85 m. de ancha. Está formada por tres cavidades desiguales. La más grande se ha convertido en el lugar de celebración de la Santa Misa. A media altura, un poco a la derecha, se encuentra un nicho ojival de 2 metros de altura donde, según Bernardette, se le apareció la Virgen.

Gracias a esta historia que llama la atención del padre Jacinto Arriagada, es que se comienza a gestar la idea y construcción de un santuario para la virgen de Lourdes en Santiago de Chile, imitando la gruta original de Lourdes. Ésta llegó a conformar el actual santuario en Quinta Normal que además de la Gruta alberga la gran basílica de Nuestra Señora de Lourdes, celebrándose diversos acontecimientos, en especial todos los 11 de febrero en conmemoración a la aparición de la Virgen de Lourdes en Francia y el 8 de diciembre día de la Inmaculada Concepción.

Historia de
Basílica

En 1876 gracias a la devoción del padre Jacinto Arriagada por el deseo de construir un templo en honor a la Virgen de Lourdes, inspirado en el original ubicado en Francia, se consigue que la Autoridad Eclesiástica firme un decreto para la autorización de la construcción de éste en Santiago.
Para llevar a cabo este templo se utilizaron terrenos adyacentes al parque Quinta Normal donados por Alejandro Vigouroux, un adinerado vecino del sector dueño del fundo. Es aquí donde se comienza la construcción de la Iglesia en el año 1880 hasta el año 1893, y la réplica de la Gruta original, “se trata de una réplica exacta de la histórica Gruta de Massabielle de Francia" , aunque la parte central reproduce tal cual la Gruta original, en sus extensiones laterales presenta diferencias, al costado izquierdo las pinturas del artista chileno Pedro Jofré, que cuentan la historia de las 18 apariciones, y al costado derecho la Fuente de Agua en recuerdo al manantial de Lourdes, la que fue inaugurada el 11 de febrero de 1908.
La construcción de basilica se inicia en el año 1929 y es posible gracias a la ayuda de humildes donativos de las personas hacia la iglesia y la publicación de la revista “El Eco de Lourdes” (desde 1901) que sirvió como medio de difusión para colaborar, estos donativos podían ser un saco de cemento, fierros, ladrillos, entre otros, siendo terminada la Basílica el año 1958. Su inauguración fue presidida por monseñor Alfredo Cifuentes, arzobispo de La Serena.
En 1992 la basílica de Lourdes fue proclamada “basílica menor” por el papa Juan Pablo II, posteriormente en el año 2000 se nombró "Templo Jubilar Permanente" de la zona oeste de la arquidiócesis de Santiago por el cardenal arzobispo de Santiago, monseñor Francisco Javier Errázuriz.



Arquitectura

Interior Basílica de Lourdes, Transepto


Lo primero en notar de esta imponente Basílica es su gran cúpula a 70 metros de altura y su campanario lateral, visible desde los alrededores en la comuna de Quinta Normal. Este templo fue el primero en Chile dedicado a la devoción de la Inmaculada Virgen María, administrada por los Religiosos Asuncionistas hasta la actualidad.

Su construcción inicial fue terminada en 1893, esta parte constituía el eje lateral, que actualmente es el transepto de la Basílica, esta comenzó su expansión en 1929, siendo complementada con un eje vertical correspondiente a la nave central y naves laterales. Esta ampliación fue posible gracias a donativos y la participación de los arquitectos Andrés Garafulic Yancovic y Eduardo Costabal Zegers, dándole elementos bizantinos que incorpora mosaicos como ornamento y solidez estructural, que se puede apreciar en el acceso, similar a un fuerte. También presenta un estilo gótico  con esculturas, gran altura en la nave central, arcos apuntados en las naves laterales, o también llamados de ojiva y bóvedas de crucería. Además es posible apreciar arcos de medio punto que separan la nave central de las laterales, pilares algunos de mármol rojo y capitel sin ornamento, otros de hormigón con distintas esculturas en sus capiteles.

Basílica desde parque Quinta Normal

De hormigón armado, placas de mármol rojo ubicados en el interior, talladas con las iniciales de las familias que aportaron materiales para su construcción, piedra rojiza y piedra clara del frontis, se conforma la Basílica. Su planta en forma de cruz latina, cuenta con cuatro niveles distintos. El primero, en el nivel inferior o subterráneo corresponde al conjunto de bóvedas y criptas de los Religiosos Asuncionistas, el segundo se encuentra a nivel de calle, el acceso, que incluye la Basílica, Convento y Gruta que se encuentra frente a la Basílica. El tercer nivel es el segundo piso de la Basílica y el cuarto con un pasillo de ventanas alrededor de la cúpula interna y el acceso al vacío interior entre cúpulas, al cual se accede por una escalinata, este espacio interior generado entre ambas cúpulas exterior e interior no se logra apreciar ni por dentro de la basílica ni por fuera de ella. 



 Grutas

La Gruta de Nuestra Señora de Lourdes, también llamada Gruta de Lourdes, es un templo al aire libre dedicado a la virgen María, ubicado en la comuna de Quinta Normal en la ciudad de Santiago, Chile. Fue inaugurada el 11 de febrero de 1908 y forma parte del santuario homónimo junto con la Basílica de Lourdes. Es similar a la original de la ciudad de Lourdes en Francia, donde se produjeron las apariciones de dicha virgen a Bernadette Soubirous.



Historia del barrio.




Es sabido que el sector de la antigua Quinta Normal de agricultura, es un referente histórico en la ciudad de Santiago, y lo primero en lo que uno piensa es en el homónimo parque , el museo de Historia Natural y el Mac, e igual de importante podríamos señalar el INBA, la Gruta y la Basílica de Lourdes, y es sobre este último hito que haremos mención el día de hoy, los terrenos donde se construyó la actual Basílica y gruta de Lourdes, fueron donados por un vecino de origen Vasco-Francés llamado Alejandro Vigouroux Castel (Crossont), quien era dueño de una gran fundo en el sector Norponiente de Santiago, hoy conocido como población Lourdes, cuando los terrenos fueron donados por el antes mencionado vecino Vigouroux pasó a llamarse Población Vigourou.


Hay que considerar que este sector de Santiago fue zona de cultivos y sembradíos por siglos desde el período prehispánico hasta fines del siglo XIX, parte de la actual comuna de Quinta Normal, tiene historia vinculada a la independencia de Chile, tanto así que la actual avenida Carrascal antiguamente llamado camino del Carrascal que unía Santiago con Lampa (por detrás de cerro renca, la continuación lógica debería ser el actual sector de lo Boza, límite entre Quilicura y Pudahuel, fue un camino utilizado por emblemáticos personajes como Manuel Rodríguez, quien mas de una ocasión según cuentan, utilizo estos caminos como vías de escape, en períodos previos de la independencia de Chile, pero no nos desviemos,la historia del actual sector que ocupan los antes mencionados recintos religiosos comienza más o menos así.


La historia del Santuario de Lourdes en Chile comenzó en 1877. Don Alejandro Vigoroux Castel, dueño de un extenso fundo en los alrededores de Santiago, decidió lotear sus terrenos para levantar en ellos una gran población, destinando una parte de ellos para la construcción de un Santuario de Nuestra Señora de Lourdes y una Gruta “semejante a la de Francia” . Para ello se hizo una promesa de venta de un terreno suficiente al cura párroco don José Joaquín de Arraigada y Fuenzalida en 1878. Más adelante, sin embargo, el terreno fue donado por su dueño, para los fines indicados, en la escritura firmada el 17 de mayo de 1880.


El valor del sitio obsequiado a la iglesia en ese entonces, alcanzaba a la elevada suma de 600 pesos, de la época. La construcción del Santuario comenzó lentamente, pero con decisión por el presbítero Arraigada.
La primer a piedra en el lugar en que se levantó el santo lugar, fue llevada desde la casa del Sr. Vigoroux, ubicada en la calle San Pablo. (esquina calle Lourdes hoy en día), al mismo tiempo el Cura Arraigada encargó a Francia una estatua de la Virgen, la que llegó a Chile en 1883 y, en espera de que el Santuario estuviera terminado, se la mantuvo en el Carmen de San Rafael. (comuna de independencia, tambien conocida como la del Carmen Bajo).



El traslado desde este lugar hasta la Gruta se hizo en 1887, con gran solemnidad. Cuentan las crónicas que durante el acto de fervor de los fieles con motivo de este traslado, un enfermo, tullido sin remedio, sanó milagrosamente de sus males. Años más tarde, el Arzobispo de Santiago, don Mariano Casanova se encontró en Francia con el General de los Padres Asuncionistas, Francisco Picard, y llegaron a un acuerdo para que un grupo de estos religiosos vinieran a hacerse cargo del Santuario y a realizar su obra de bien público y de difusión de la fe. Los Padre s Asuncionistas llegaron a Santiago en 1893, y desde esa fecha dirigen las obras de caridad y bienestar de la comunidad, con el desinterés y abnegación.
Su construcción fue iniciada en 1880 y terminada en el año 1893, posteriormente reemplazada en 1929 debido al aumento de peregrinos provocado, en parte, por la creación de la revista El Eco de Lourdes en 1901, repartida por todo el país, y en general por la gran devoción a la Virgen María.
La basílica fue terminada en 1958, obra de los arquitectos Andrés Garafulic, Eduardo Costabal además las esculturas corresponden a Lily Garafulic y los vitrales a Gabriel Loire.
Es a partir de ahí que comienza la vida de barrio entorno a este emblemático lugar de fe y recogimiento, dando uno de los paisajes más característicos del sector Norponiente de la capital y un imperdible de la ciudad de Santiago.



Gruta de Lourdes (estación)

Gruta de Lourdes es una estación ferroviaria perteneciente a la red del Metro de Santiago, en la ciudad capital de Chile. Está en la comuna de Quinta Normal, en la intersección de Avenida San Pablo con calle Patria Nueva, cerca de la Autopista Central - Eje General Velásquez.





Uniforme de escolares 



















domingo, 23 de junio de 2019

171).-La iglesia inferior de Santa Maria delle Grazie.-


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farías Picón; Franco Antonio González Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala; Marcelo Yáñez Garín; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Franco Natalino; 


La iglesia inferior de   Santa Maria delle Grazie.-






Gracias a la reapertura del portal de entrada monumental del Palacio Real, con vistas a la plaza del Parlamento, y el restablecimiento de la conexión directa entre ella y el duque de Montalto sal a través de un largo pasillo, ha llegado a constituir una forma más fácil Acceso a un lugar subterráneo aún desconocido para la mayoría.

Es una iglesia medieval, precedida por un nártex, ubicada exactamente en la Capilla Palatina de Palermo.
La iglesia, que por encima del complejo más famoso debe haber constituido el primer núcleo religioso, contiene en sí misma, manifestándola a través de los signos evidentes de las transformaciones sufridas durante los siglos, la memoria histórica de cuántos, alternados en la Isla, han influido profundamente no solo Usos y costumbres pero, como en el caso de las artes figurativas y la arquitectura, también el modus operandi . 
Las fábricas palatinas, cuya inauguración se debe al establecimiento en la ciudad del soberano normando Roger II, surgieron en el lugar donde se encontraba el barrio militar de Mo'aschar durante el período islámico. Es probable que ya en la época de Guiscardo, primo del Gran Conde Ruggero y primero en entrar en la ciudad, la iglesia, inicialmente dedicada a Santa María en Gerusalemme, estuviera en uso para el desempeño de las funciones religiosas de los invasores, útil sobre todo para la inicio de esa obra de cristianización de la cual los gobernantes normandos se convirtieron en portadores. 
Sin embargo, hoy en día, gracias a las múltiples estratificaciones arquitectónicas, es difícil reconstruir a la perfección tanto la génesis como los desarrollos posteriores de este lugar sagrado, tan sugestivo solo porque siempre ha sido parte integral de uno de los monumentos religiosos más importantes del mundo. Se accede desde el exterior del Palacio Real, como ya se mencionó, desde un largo pasillo llamado "manga larga", pero la pequeña iglesia está conectada internamente, por medio de dos escaleras muy empinadas, a las pequeñas naves del Palatino. 
La fusión entre los diferentes idiomas, el latín y el griego sobre todo, es perfecta aquí (como lo es aún más en la iglesia superior), cómplice en la mano de obra que los soberanos normandos solían emplear al mismo tiempo, en nombre de ese armonioso multiculturalismo y multirracialidad que era El orgullo de su cultura. 
 
El icono bizantino de la Virgen Odigitria es lo que queda de la decoración pictórica que alguna vez adornó todas las paredes de la iglesia; Las cruces pintadas en rojo y grafito en los bloques de la pared son la única evidencia, junto con el plan que se extiende centralmente, de la persistencia de modelos aún vinculados al culto griego. El arquitrabe de madera del portal de entrada, por otro lado, es de la era normanda, como lo es el sacellum oscuro que durante algunos meses albergó el cuerpo del rey Guillermo I, ahora en Monreale. El altar policromado con mármol mixto y el lienzo de estilo manierista coronado por querubines festivos que datan de la época barroca, a los lados del cual encontramos un eco de estilo árabe: dos pequeñas columnas con un tallo liso y una capital de cáliz. Recuerdan los delicados tejidos arabescos de cuatro pétalos. 
La magnificencia de la decoración de mosaico reluciente de la Capilla Palatina atrae desde todos los tiempos, esto se sabe. Al mismo tiempo, es fascinante descubrir, unos metros más abajo que su piso ricamente decorado con mármoles policromados de un estilo típicamente árabe, una iglesia más pequeña y antigua con un ambiente silencioso y olvidado que, como el más grande que envuelve su protección, dice Casi mil años de historia y vida vivieron a la sombra de la luz dorada más famosa de Occidente.



Ropa Escolar
























jueves, 20 de junio de 2019

170).-Clero secular.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farías Picón; Franco Antonio González Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala; Marcelo Yáñez Garin; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Franco Natalino; 


Clero secular.



Clero es el nombre colectivo que engloba de forma general a los que han sido ordenados en el servicio religioso: obispos, presbíteros y diáconos. El nombre individual es clérigo.
Clero es el nombre colectivo que engloba de forma general a los que han sido ordenados en el servicio religioso: obispos, presbíteros y diáconos. El nombre individual es clérigo.

El clero secular, o también denominado clero diocesano, designa al clero compuesto por el obispo y su presbiterio, es decir todos los sacerdotes de su diócesis y además los diáconos, que no están vinculados a una Orden religiosa y no están regidos por ninguna regla.
Se denominan seculares porque viven en el "secolo", que deriva del Latín saeculum, mundo, distinguiéndolo de este modo del clero regular que viven según una regla, inicialmente dentro de un monasterio y apartados del mundo. En la actualidad se ha ampliado el término de clero regular a todos los sacerdotes de órdenes religiosas y que no dependen de la autoridad de un obispo.
A diferencia del clero regular, el clero secular no realiza los votos monásticos. El celibato se exige en la iglesia católica tanto al clero secular como al regular.San Juan María Vianney, el santo cura de Ars fue designado como patrono del clero secular por Pío XI en 1925.



Salmos 129 al 150


129 (128)

1Canción de las subidas. |¡Cuánta guerra me han hecho desde mi juventud | —que lo diga Israel—, 2cuánta guerra me han hecho desde mi juventud, | pero no pudieron conmigo!

 3En mis espaldas metieron el arado | y alargaron los surcos. 

4Pero el Señor, que es justo, | rompió las coyundas de los malvados.

 5Retrocedan avergonzados | los que odian a Sión; 6sean como la hierba del tejado, | que se seca y nadie la siega; 7que no llena la mano del segador | ni la brazada del que agavilla; 8ni le dicen los que pasan: | «Que el Señor te bendiga. | Os bendecimos en el nombre del Señor».

130 (129)

1Canción de las subidas. |Desde lo hondo a ti grito, Señor; 2Señor, escucha mi voz; | estén tus oídos atentos | a la voz de mi súplica. 

3Si llevas cuenta de los delitos, Señor, | ¿quién podrá resistir?

 4Pero de ti procede el perdón, | y así infundes temor. 

5Mi alma espera en el Señor, | espera en su palabra; 6mi alma aguarda al Señor, | más que el centinela la aurora. 

7Aguarde Israel al Señor, | como el centinela la aurora; | porque del Señor viene la misericordia, | la redención copiosa; 8y él redimirá a Israel | de todos sus delitos.

131 (130)

1Canción de las subidas. De David. |Señor, mi corazón no es ambicioso, | ni mis ojos altaneros; | no pretendo grandezas | que superan mi capacidad. 

2Sino que acallo y modero mis deseos, | como un niño en brazos de su madre; | como un niño saciado | así está mi alma dentro de mí. 3Espere Israel en el Señor ahora y por siempre.

132 (131)

1Canción de las subidas. |Señor, tenle en cuenta a David | todos sus afanes: 2cómo juró al Señor | e hizo voto al Fuerte de Jacob: 3«No entraré bajo el techo de mi casa, | no subiré al lecho de mi descanso, 4no daré sueño a mis ojos, | ni reposo a mis párpados, 5hasta que encuentre un lugar para el Señor, | una morada para el Fuerte de Jacob». 

6Oímos que estaba en Efratá, | la encontramos en el Soto de Jaar: 7entremos en su morada, | postrémonos ante el estrado de sus pies. 

8Levántate, Señor, ven a tu mansión, | ven con el arca de tu poder: 9que tus sacerdotes se vistan de justicia, | que tus fieles vitoreen. 

10Por amor a tu siervo David, | no niegues audiencia a tu Ungido. 

11El Señor ha jurado a David | una promesa que no retractará: | «A uno de tu linaje | pondré sobre tu trono. 

12Si tus hijos guardan mi alianza | y los mandatos que les enseño, | también sus hijos, por siempre, | se sentarán sobre tu trono». 

13Porque el Señor ha elegido a Sión, | ha deseado vivir en ella: 14«Esta es mi mansión por siempre, | aquí viviré, porque la deseo. 

15Bendeciré sus provisiones, | a sus pobres los saciaré de pan, 16vestiré a sus sacerdotes de salvación, | y sus fieles aclamarán con vítores. 

17Haré germinar el vigor de David, | enciendo una lámpara para mi Ungido. 

18A sus enemigos los vestiré de ignominia, | sobre él brillará mi diadema».

133 (132)

1Canción de las subidas. De David. |Ved qué dulzura, qué delicia, | convivir los hermanos unidos.

 2Es ungüento precioso en la cabeza, | que va bajando por la barba, | que baja por la barba de Aarón, | hasta la franja de su ornamento. 

3Es rocío del Hermón, que va bajando | sobre el monte Sión. | Porque allí manda el Señor la bendición: | la vida para siempre.

134 (133)

1Canción de las subidas. |Y ahora bendecid al Señor | los siervos del Señor, | los que pasáis la noche | en la casa del Señor.

 2Levantad las manos hacia el santuario | y bendecid al Señor. 

3El Señor te bendiga desde Sión, | el que hizo cielo y tierra.

135 (134)

1¡Aleluya! |Alabad el nombre del Señor, | alabadlo, siervos del Señor, 2que estáis en la casa del Señor, | en los atrios de la casa de nuestro Dios.

 3Alabad al Señor porque es bueno, | tañed para su nombre, que es amable. 

4Porque el Señor se escogió a Jacob, | a Israel en posesión suya.

 5Yo sé que el Señor es grande, | nuestro Dios más que todos los dioses. 

6El Señor todo lo que quiere lo hace: | en el cielo y en la tierra, | en los mares y en los océanos. 

7Hace subir las nubes desde el horizonte, | con los relámpagos desata la lluvia, | suelta los vientos de sus silos. 

8Él hirió a los primogénitos de Egipto, | desde los hombres hasta los animales.

 9Envió signos y prodigios | —en medio de ti, Egipto— | contra el faraón y sus ministros. 

10Hirió de muerte a pueblos numerosos, | mató a reyes poderosos: 11a Sijón, rey de los amorreos; | a Hog, rey de Basán; | a todos los reyes de Canaán.

 12Y dio su tierra en heredad, | en heredad a Israel, su pueblo.

 13Señor, tu nombre es eterno; | Señor, tu recuerdo de edad en edad. 

14Porque el Señor hace justicia a su pueblo | y se compadece de sus siervos. 

15Los ídolos de los gentiles son oro y plata, | hechura de manos humanas: 16tienen boca y no hablan, | tienen ojos y no ven, 17tienen orejas y no oyen, | no hay aliento en sus bocas. 

18Sean lo mismo los que los hacen, | cuantos confían en ellos. 

19Casa de Israel, bendice al Señor; | casa de Aarón, bendice al Señor; 20casa de Leví, bendice al Señor; | los que teméis al Señor, bendecid al Señor.

 21Bendito sea en Sión el Señor, | que habita en Jerusalén. ¡Aleluya!

136 (135)

1Dad gracias al Señor porque es bueno: | porque es eterna su misericordia.

 2Dad gracias al Dios de los dioses: | porque es eterna su misericordia.

 3Dad gracias al Señor de los señores: | porque es eterna su misericordia. 

4Solo él hizo grandes maravillas: | porque es eterna su misericordia. 

5Él hizo sabiamente los cielos: | porque es eterna su misericordia. 

6Él afianzó sobre las aguas la tierra: | porque es eterna su misericordia. 

7Él hizo lumbreras gigantes: | porque es eterna su misericordia. 

8El sol para regir el día: | porque es eterna su misericordia. 

9La luna y las estrellas para regir la noche: | porque es eterna su misericordia. 

10Él hirió a Egipto en sus primogénitos: | porque es eterna su misericordia.

 11Y sacó a Israel de aquel país: | porque es eterna su misericordia. 

12Con mano poderosa, con brazo extendido: | porque es eterna su misericordia. 

13Él dividió en dos partes el mar Rojo: | porque es eterna su misericordia.

 14Y condujo por en medio a Israel: | porque es eterna su misericordia. 

15Arrojó en el mar Rojo al faraón y a su ejército: | porque es eterna su misericordia. 

16Guio por el desierto a su pueblo: | porque es eterna su misericordia.

 17Él hirió a reyes famosos: | porque es eterna su misericordia. 

18Dio muerte a reyes poderosos: | porque es eterna su misericordia. 

19A Sijón, rey de los amorreos: | porque es eterna su misericordia.

 20Y a Hog, rey de Basán: | porque es eterna su misericordia.

 21Les dio su tierra en heredad: | porque es eterna su misericordia. 

22En heredad a Israel su siervo: | porque es eterna su misericordia. 

23En nuestra humillación | se acordó de nosotros: | porque es eterna su misericordia. 

24Y nos libró de nuestros opresores: | porque es eterna su misericordia. 

25Él da alimento a todo viviente: | porque es eterna su misericordia. 

26Dad gracias al Dios del cielo: | porque es eterna su misericordia.

137 (136)

1Junto a los canales de Babilonia | nos sentamos a llorar | con nostalgia de Sión; 2en los sauces de sus orillas | colgábamos nuestras cítaras. 

3Allí los que nos deportaron | nos invitaban a cantar; | nuestros opresores, a divertirlos: | «Cantadnos un cantar de Sión». 

4¡Cómo cantar un cántico del Señor | en tierra extranjera! 5Si me olvido de ti, Jerusalén, | que se me paralice la mano derecha; 6que se me pegue la lengua al paladar | si no me acuerdo de ti, | si no pongo a Jerusalén | en la cumbre de mis alegrías. 

7A los idumeos, Señor, tenles en cuenta | el día de Jerusalén, | cuando decían: «¡Desnudadla, | desnudadla hasta los cimientos!».

 8¡Capital de Babilonia, destructora, | dichoso quien te devuelva | el mal que nos has hecho! 

9¡Dichoso quien agarre y estrelle | a tus hijos contra la peña!

138 (137)

1De David. |Te doy gracias, Señor, de todo corazón, | porque escuchaste las palabras de mi boca; | delante de los ángeles tañeré para ti; 2me postraré hacia tu santuario, | daré gracias a tu nombre: | por tu misericordia y tu lealtad, | porque tu promesa supera tu fama.

 3Cuando te invoqué, me escuchaste, | acreciste el valor en mi alma.

 4Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra, | al escuchar el oráculo de tu boca; 5canten los caminos del Señor, | porque la gloria del Señor es grande. 

6El Señor es sublime, se fija en el humilde, | y de lejos conoce al soberbio. 

7Cuando camino entre peligros, me conservas la vida; | extiendes tu mano contra la ira de mi enemigo, | y tu derecha me salva. 

8El Señor completará sus favores conmigo. | Señor, tu misericordia es eterna, | no abandones la obra de tus manos.

139 (138)

1Al Director. Salmo de David. |Señor, tú me sondeas y me conoces. 2Me conoces cuando me siento o me levanto, | de lejos penetras mis pensamientos; 3distingues mi camino y mi descanso, | todas mis sendas te son familiares.

 4No ha llegado la palabra a mi lengua, | y ya, Señor, te la sabes toda.

 5Me estrechas detrás y delante, | me cubres con tu palma. 6Tanto saber me sobrepasa, | es sublime, y no lo abarco. 

7¿Adónde iré lejos de tu aliento, | adónde escaparé de tu mirada?

 8Si escalo el cielo, allí estás tú; | si me acuesto en el abismo, allí te encuentro; 9si vuelo hasta el margen de la aurora, | si emigro hasta el confín del mar, 10allí me alcanzará tu izquierda, | me agarrará tu derecha. 

11Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra, | que la luz se haga noche en torno a mí», 12ni la tiniebla es oscura para ti, | la noche es clara como el día, | la tiniebla es como luz para ti. 

13Tú has creado mis entrañas, | me has tejido en el seno materno.

 14Te doy gracias porque me has plasmado portentosamente, | porque son admirables tus obras: | mi alma lo reconoce agradecida, 15no desconocías mis huesos. | Cuando, en lo oculto, me iba formando, | y entretejiendo en lo profundo de la tierra, 16tus ojos veían mi ser aún informe, | todos mis días estaban escritos en tu libro, | estaban calculados antes que llegase el primero. 

17¡Qué incomparables encuentro tus designios, | Dios mío, qué inmenso es su conjunto! 

18Si me pongo a contarlos, son más que arena; | si los doy por terminados, aún me quedas tú. 

19¡Ojalá mataras, oh Dios, a los malvados! | Apártense de mí los sanguinarios, 20pues hablan de ti dolosamente, | y tus adversarios cuchichean en vano.

 21¿No odiaré a quienes te odian, Señor?, | ¿no detestaré a quienes se levantan contra ti? 

22Los odio con odio sin límites, | los tengo por enemigos.

 23Sondéame, oh Dios, y conoce mi corazón, | ponme a prueba y conoce mis sentimientos, 24mira si mi camino se desvía, | guíame por el camino eterno.

140 (139)

1Al Director. Salmo de David. 2Líbrame, Señor, del malvado, | guárdame del hombre violento: 3que planean maldades en su corazón | y todo el día provocan contiendas; 4afilan sus lenguas como serpientes, | con veneno de víboras en los labios. (Pausa) 

5Defiéndeme, Señor, de la mano perversa; | guárdame de los hombres violentos, | que preparan zancadillas a mis pasos.

 6Los soberbios me esconden trampas; | los perversos me tienden una red | y por el camino me colocan lazos. (Pausa) 

7Pero yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios»; | Señor, atiende a mis gritos de socorro; 8Señor Dios, mi fuerte salvador, | que cubres mi cabeza el día de la batalla. 

9Señor, no le concedas sus deseos al malvado, | no des éxito a sus proyectos. (Pausa) 

10Levantan la cabeza los que me rodean, | la iniquidad de sus labios los cubra. 

11Caigan sobre ellos carbones encendidos, | arrójalos en la fosa y no se levanten. 

12No arraigue en la tierra el deslenguado, | el mal persiga al violento hasta desterrarlo.

 13Yo sé que el Señor hace justicia al afligido | y defiende el derecho del pobre. 

14Los justos alabarán tu nombre, | los honrados habitarán en tu presencia.


141 (140)

1Salmo de David. |Señor, te estoy llamando, ven de prisa, | escucha mi voz cuando te llamo. 

2Suba mi oración como incienso en tu presencia, | el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde. 

3Coloca, Señor, una guardia en mi boca, | un centinela a la puerta de mis labios; 4no dejes inclinarse mi corazón a la maldad, | a cometer crímenes y delitos; | ni que con los hombres malvados | participe en banquetes.

 5Que el justo me golpee, que el bueno me reprenda, | pero que el ungüento del impío no perfume mi cabeza; | yo seguiré rezando en sus desgracias.

 6Cuando caigan en las duras manos de sus jueces, | escucharán mis palabras amables; 7como una piedra de molino, rota por tierra, | queden esparcidos sus huesos a la boca de la tumba. 

8Señor Dios, mis ojos están vueltos a ti, | en ti me refugio, no me dejes indefenso; 9guárdame del lazo que me han tendido, | de la trampa de los malhechores. 

10Caigan los malvados en sus redes, | mientras que yo escapo ileso.

142 (141)

1Poema de David cuando estaba en la cueva. Oración. 

2A voz en grito clamo al Señor, | a voz en grito suplico al Señor; 3desahogo ante él mis afanes, | expongo ante él mi angustia, 4mientras me va faltando el aliento. Pero tú conoces mis senderos, | y que en el camino por donde avanzo | me han escondido una trampa. 

5Mira a la derecha, fíjate: | nadie me hace caso; | no tengo adónde huir, | nadie mira por mi vida. 

6A ti grito, Señor; | te digo: «Tú eres mi refugio | y mi lote en el país de la vida».

 7Atiende a mis clamores, | que estoy agotado; | líbrame de mis perseguidores, | que son más fuertes que yo. 8Sácame de la prisión, | y daré gracias a tu nombre: | me rodearán los justos | cuando me devuelvas tu favor.

143 (142)

1Salmo de David. |Señor, escucha mi oración; | tú, que eres fiel, atiende a mi súplica; | tú, que eres justo, escúchame. 

2No llames a juicio a tu siervo, | pues ningún hombre vivo es inocente frente a ti. 

3El enemigo me persigue a muerte, | empuja mi vida al sepulcro, | me confina a las tinieblas | como a los muertos ya olvidados.

 4Mi aliento desfallece, | mi corazón dentro de mí está yerto. 

5Recuerdo los tiempos antiguos, | medito todas tus acciones, | considero las obras de tus manos 6y extiendo mis brazos hacia ti: | tengo sed de ti como tierra reseca. (Pausa)

 7Escúchame enseguida, Señor, | que me falta el aliento. | No me escondas tu rostro, | igual que a los que bajan a la fosa. 

8En la mañana hazme escuchar tu gracia, | ya que confío en ti. | Indícame el camino que he de seguir, | pues levanto mi alma a ti.

 9Líbrame del enemigo, Señor, | que me refugio en ti. 10Enséñame a cumplir tu ley, | ya que tú eres mi Dios. | Tu espíritu, que es bueno, | me guíe por tierra llana.

 11Por tu nombre, Señor, consérvame vivo; | por tu clemencia, sácame de la angustia. 

12Por tu fidelidad, dispersa a mis enemigos, | destruye a todos mis agresores, | pues soy tu siervo.

144 (143)

1De David. |Bendito el Señor, mi Roca, | que adiestra mis manos para el combate, | mis dedos para la pelea; 2mi bienhechor, mi alcázar, | baluarte donde me pongo a salvo, | mi escudo y refugio, | que me somete los pueblos. 

3Señor, ¿qué es el hombre | para que te fijes en él? | ¿Qué los hijos de Adán | para que pienses en ellos?

 4El hombre es igual que un soplo; | sus días, una sombra que pasa. 

5Señor, inclina tu cielo y desciende; | toca los montes, y echarán humo; 6fulmina el rayo y dispérsalos; | dispara tus saetas y desbarátalos.

 7Extiende la mano desde arriba: | defiéndeme, líbrame | de las aguas caudalosas, | de la mano de los extranjeros, 8cuya boca dice falsedades, | cuya diestra jura en falso. 9Dios mío, te cantaré un cántico nuevo, | tocaré para ti el arpa de diez cuerdas: 10para ti que das la victoria a los reyes, | y salvas a David, tu siervo, de la espada maligna.

 11Defiéndeme y líbrame de la mano de los extranjeros, | cuya boca dice falsedades, | cuya diestra jura en falso.

 12Sean nuestros hijos un plantío, | crecidos desde su adolescencia; | nuestras hijas sean columnas talladas, | estructura de un templo; 13que nuestros silos estén repletos | de frutos de toda especie; | que nuestros rebaños a millares | se multipliquen en las praderas, 14y nuestros bueyes vengan cargados; | que no haya brechas ni aberturas, | ni alarma en nuestras plazas.

 15Dichoso el pueblo que esto tiene, | dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor.

145 (144)

1Himno de David. |(Álef) Te ensalzaré, Dios mío, mi rey; | bendeciré tu nombre por siempre jamás. 

2(Bet) Día tras día, te bendeciré | y alabaré tu nombre por siempre jamás.

 3(Guímel) Grande es el Señor, merece toda alabanza, | es incalculable su grandeza; 4(Dálet) una generación pondera tus obras a la otra, | y le cuenta tus hazañas.

 5(He) Alaban ellos la gloria de tu majestad, | y yo repito tus maravillas; 6(Vau) encarecen ellos tus temibles proezas, | y yo narro tus grandes acciones; 7(Zain) difunden la memoria de tu inmensa bondad, | y aclaman tu justicia.

 8(Jet) El Señor es clemente y misericordioso, | lento a la cólera y rico en piedad; 9(Tet) el Señor es bueno con todos, | es cariñoso con todas sus criaturas. 

10(Yod) Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, | que te bendigan tus fieles. 

11(Kaf) Que proclamen la gloria de tu reinado, | que hablen de tus hazañas; 12(Lámed) explicando tus hazañas a los hombres, | la gloria y majestad de tu reinado. 

13(Mem) Tu reinado es un reinado perpetuo, | tu gobierno va de edad en edad. (Nun) El Señor es fiel a sus palabras, | bondadoso en todas sus acciones. 

14(Sámek) El Señor sostiene a los que van a caer, | endereza a los que ya se doblan. 

15(Ayin) Los ojos de todos te están aguardando, | tú les das la comida a su tiempo; 16(Pe) abres tú la mano, | y sacias de favores a todo viviente.

 17(Sade) El Señor es justo en todos sus caminos, | es bondadoso en todas sus acciones. 

18(Qof) Cerca está el Señor de los que lo invocan, | de los que lo invocan sinceramente. 

19(Res) Satisface los deseos de los que lo temen, | escucha sus gritos, y los salva. 

20(Sin) El Señor guarda a los que lo aman, | pero destruye a los malvados.

 21(Tau) Pronuncie mi boca la alabanza del Señor, | todo viviente bendiga su santo nombre | por siempre jamás.

146 (145)

1¡Aleluya! |Alaba, alma mía, al Señor: 2alabaré al Señor mientras viva, | tañeré para mi Dios mientras exista. 

3No confiéis en los príncipes, | seres de polvo que no pueden salvar; 4exhalan el espíritu y vuelven al polvo, | ese día perecen sus planes. 

5Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob, | el que espera en el Señor, su Dios, 6que hizo el cielo y la tierra, | el mar y cuanto hay en él; | que mantiene su fidelidad perpetuamente, 7que hace justicia a los oprimidos, | que da pan a los hambrientos. | El Señor liberta a los cautivos, 8el Señor abre los ojos al ciego, | el Señor endereza a los que ya se doblan, | el Señor ama a los justos. 

9El Señor guarda a los peregrinos, | sustenta al huérfano y a la viuda | y trastorna el camino de los malvados. 

10El Señor reina eternamente, | tu Dios, Sión, de edad en edad. ¡Aleluya!

147 (146-147)

1Aleluya. |Alabad al Señor, que la música es buena; | nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.

 2El Señor reconstruye Jerusalén, | reúne a los deportados de Israel; 3él sana los corazones destrozados, | venda sus heridas. 

4Cuenta el número de las estrellas, | a cada una la llama por su nombre.

 5Nuestro Señor es grande y poderoso, | su sabiduría no tiene medida. 

6El Señor sostiene a los humildes, | humilla hasta el polvo a los malvados. 

7Entonad la acción de gracias al Señor, | tocad la cítara para nuestro Dios, 8que cubre el cielo de nubes, | preparando la lluvia para la tierra; | que hace brotar hierba en los montes, | para los que sirven al hombre; 9que da su alimento al ganado | y a las crías de cuervo que graznan. 

10No aprecia el vigor de los caballos, | no estima los jarretes del hombre: 11el Señor aprecia a los que lo temen, | que confían en su misericordia. 

12 (1)Glorifica al Señor, Jerusalén; | alaba a tu Dios, Sión. 

13 (2)Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, | y ha bendecido a tus hijos dentro de ti; 14 (3)ha puesto paz en tus fronteras, | te sacia con flor de harina. 

15 (4)Él envía su mensaje a la tierra, | y su palabra corre veloz; 16 (5)manda la nieve como lana, | esparce la escarcha como ceniza. 

17 (6)Hace caer el hielo como migajas; | ante su helada, ¿quien resistirá? 

18 (7)envía una orden, y se derriten; | sopla su aliento, y corren las aguas. 

19 (8)Anuncia su palabra a Jacob, | sus decretos y mandatos a Israel; 20 (9)con ninguna nación obró así, | ni les dio a conocer sus mandatos. ¡Aleluya!

148

1Aleluya. |Alabad al Señor en el cielo, | alabad al Señor en lo alto.

 2Alabadlo todos sus ángeles; | alabadlo todos sus ejércitos. 3Alabadlo, sol y luna; | alabadlo, estrellas lucientes. 

4Alabadlo, espacios celestes | y aguas que cuelgan en el cielo.

 5Alaben el nombre del Señor, | porque él lo mandó, y existieron. 6Les dio consistencia perpetua | y una ley que no pasará. 

7Alabad al Señor en la tierra, | cetáceos y abismos del mar, 8rayos, granizo, nieve y bruma, | viento huracanado que cumple sus órdenes, 9montes y todas las sierras, | árboles frutales y cedros, 10fieras y animales domésticos, | reptiles y pájaros que vuelan.

 11Reyes del orbe y todos los pueblos, | príncipes y jueces del mundo, 12los jóvenes y también las doncellas, | los ancianos junto con los niños, 13alaben el nombre del Señor, | el único nombre sublime. | Su majestad sobre el cielo y la tierra; 14él acrece el vigor de su pueblo. Alabanza de todos sus fieles, | de Israel, su pueblo escogido. |¡Aleluya!

149

1Aleluya. |Cantad al Señor un cántico nuevo, | resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; 2que se alegre Israel por su Creador, | los hijos de Sión por su Rey. 

3Alabad su nombre con danzas, | cantadle con tambores y cítaras; 4porque el Señor ama a su pueblo | y adorna con la victoria a los humildes.

 5Que los fieles festejen su gloria | y canten jubilosos en filas: 6con vítores a Dios en la boca | y espadas de dos filos en las manos: 7para tomar venganza de los pueblos | y aplicar el castigo a las naciones, 8sujetando a los reyes con argollas, | a los nobles con esposas de hierro.

 9Ejecutar la sentencia dictada | es un honor para todos sus fieles. |¡Aleluya!

150

1Aleluya. |Alabad al Señor en su templo, | alabadlo en su fuerte firmamento; 2alabadlo por sus obras magníficas, | alabadlo por su inmensa grandeza. 

3Alabadlo tocando trompetas, | alabadlo con arpas y cítaras; 4alabadlo con tambores y danzas, | alabadlo con trompas y flautas; 5alabadlo con platillos sonoros, | alabadlo con platillos vibrantes.

 6Todo ser que alienta alabe al Señor. |¡Aleluya!



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