Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


domingo, 31 de marzo de 2019

157).-Basílica menor.-




La Basílica




Basílica menor (en latín: Basilica minor, Basilicae minores en plural) es un título papal dado a algunas iglesias católicas.

Historia

Tras la adopción del cristianismo como religión oficial del Imperio, se hizo necesario un modelo de edificio capaz de acoger a grupos importantes de fieles para el culto. De este modo las primeras iglesias de Roma fueron levantadas a semejanza de las basílicas seculares, lugares donde se administraba justicia delante del pueblo. Su crecimiento en tamaño e importancia marcó la transferencia gradual del poder civil a manos del episcopado durante el siglo V.
Basílicas son, en primer lugar, las iglesias de Roma. Entre ellas se diferencian las mayores y las menores. En la primera categoría se encuentran solamente las cuatro basílicas patriarcales o papales, mientras que en la segunda categorización se encuentran el resto de iglesias importantes de Roma, y más de 1500 basílicas menores en todo el mundo que han sido asimiladas a ellas por breve o rescripto pontificio. Todas las catedrales suelen ser consideradas basílicas menores. La lista completa se puede encontrar en el anexo basílicas católicas.

Privilegios

Los privilegios ligados a la situación de la basílica, que se confiere por un Breve Apostólico, incluyen una determinada precedencia respecto de otras iglesias, el derecho a utilizar el canópeo (un dosel parecido a un paraguas, también llamado umbráculo, ombrellino, papilio, siniquio, etc.) y una campana llamada tintinábulo, que son utilizadas juntas en procesión a la cabeza del clero en actos oficiales, y el uso de capa magna para el rector o los miembros del capítulo si lo tuviera. Hoy en día sin embargo, la normativa vigente sobre las basílicas no se pronuncia en ningún momento sobre el derecho a utilizar el canopeo y el tintinábulo, ya que actualmente no existen litúrgicamente.​

Estas basílicas son populares santuarios, a menudo, son receptoras de importantes peregrinaciones, sobre todo aquellas que se construyeron encima de un confessio o lugar de sepultura de un mártir.

Para que un templo pueda alcanzar el título basilical, debe reunir tres requisitos:

  • Debe ser un templo de regio esplendor, levantado con un perfil destacado.
  • Dicho templo debe ser foco espiritual de una comunidad que es santuario para la multitud de devotos que acuden a él.
  • Que dicho templo, bajo sus bóvedas, posea un tesoro espiritual y sagrado, dando culto ininterrumpido al Señor, a la Virgen y al Santo venerado en él.
También se asocian al templo ciertos deberes, entre ellos:

  • Que el oficio celebrado en ella sea un ejemplo para los demás templos de la Diócesis a la que pertenece,
  • Promover la formación bíblica y religiosa de los fieles, como el estudio y divulgación de los documentos con los que se propone el magisterio del Sumo Pontífice.
  • Obligación de celebrar las fiestas de la Cátedra del Apóstol San Pedro (22 de febrero), de San Pedro y San Pablo (29 de junio), y el aniversario de la exaltación del Sumo Pontífice.



La Basílica y Real Santuario de la Santísima Virgen de la Cabeza. 







La Basílica y Real Santuario de la Santísima Virgen de la Cabeza es un santuario ubicado en pleno parque natural de la Sierra de Andújar, en el paraje conocido coloquialmente como cerro del Cabezo, a 32 km al norte de la ciudad de Andújar (Jaén). Se trata del lugar en el cual se venera la imagen de la Virgen de la Cabeza, patrona de Andújar, por bula del papa Pío X el 18 de marzo de 1909, y de la Diócesis de Jaén, por bula del papa Juan XXIII el 27 de noviembre de 1959.

El 25 de octubre de 2008, el papa Benedicto XVI concedió al Santuario Indulgencias Plenarias,[1] lo que fue el paso previo para el nombramiento de este como basílica menor, nombramiento que fue decretado por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, presidida por el cardenal prefecto Antonio Cañizares Llovera, el 21 de abril de 2010,[2][3] siendo leído este decreto por el obispo Ramón del Hoyo López en la misa romera del 25 de abril. El 3 de julio de 2011 fue consagrado el nuevo altar de la basílica.[4

España
El Santuario de la la Virgen de la Cabeza donde pervive el franquismo, un rincón de España para entender la Guerra Civil 90 años después del golpe de Estado de Franco
El 17 de julio de 1936, empezó el último conflicto bélico del país cuya huella sigue viva

María Santos Viñas
16 Jul, 2026 11:30 p. m.


Un monumento franquista en las inmediaciones del Santuario de la Virgen de la Cabeza. (Ayuntamiento de Andújar)

Cualquier régimen dictatorial necesita hitos, mitos y héroes para construir una nueva idea de nación. Para justificarse y construir un discurso en el que las lagunas o incongruencias se rellenan a base de silencios forzados o de historias a base de medias verdades, es necesaria una dosis de épica. Y en España no iba a ser diferente. Este 17 de julio, se cumplen 90 años del inicio de la Guerra Civil y en Infobae rescatamos una de las historias más desconocidas del conflicto y, a la vez, más ejemplificadoras. Hablamos del asedio, bombardeo, reconstrucción y mitificación del Santuario de la Virgen de la Cabeza en Jaén.
Sobre la cima del cerro del Cabezo, en plena Sierra Morena y a más de 30 kilómetros de Andújar , descansa imponente el santuario que visitan cada año millones de feligreses que ignoran su historia más reciente marcada por la guerra civil y la dictadura de Francisco Franco, que también visitó a “La Morenita”. En la localidad se celebra una de las romerías más multitudinarias de todo el país con fieles que llegan y acampan durante varios días en la ladera del cerro.
Pese a su apariencia centenaria, el edificio que alberga la imagen de la Virgen no tiene más de unas décadas. El anterior quedó destrozado. A su derecha se erige un monumento de 22 metros de altura que, como casi cualquier obra de ese tamaño, es mucho más que material y, como casi cualquier obra religiosa creada durante la dictadura, no representa solo a la cristiandad. Hoy es solo una muestra más de que el franquismo permanece de forma silenciosa en la arquitectura porque nada indica que la majestuosa virgen de hormigón es en realidad una cruz a los fallecidos del bando sublevado en aquel cerro que se levantó en 1965 como “monumento Erigido a la Gesta de la Virgen de la Cabeza”.
Aquel año, la junta organizadora de los actos conmemorativos para la inauguración del Santuario de la Virgen de la Cabeza describía en un folleto para los visitantes qué tenían ante sus ojos: “La figura principal es una imagen de la Virgen de la Cabeza en actitud de depositar la Cruz Laureada de San Fernando que merecieron sus defensores. En su parte central existe una gran figura de bronce que representa el Ángel de la Victoria subiendo a uno de los defensores que allí sucumbieron”. Aquello fue, para el franquismo, una “gesta”. Un hito más de una guerra civil que tacharon de cruzada santa. También lo recoge el folleto:

“De hazaña emuladora entre las más destacadas en la historia militar del mundo, fue calificada por el Caudillo la Gesta del Santuario de la Virgen de la Cabeza. Aquel glorioso episodio sobrepasó todos los límites humanos y permisibles en el arte y la ciencia militares. Solo podemos explicarlo al existir una profunda fe religiosa y una decidida voluntad de vencer. Los defensores, que eran 220 al principio, tras cerca de nueve meses de titánica lucha, quedaron reducidos a unos 40. Les acompañaron en sus desvelos y sufrimientos un millar de ancianos, mujeres y niños. Los sitiados sólo pudieron ser abastecidos por aire, mediante la Aviación Nacional, pudiendo asegurarse que tales aprovisionamientos fueron de los primeros de los que se realizaron en el mundo”.
La “hazaña”, en realidad, fue la consecuencia de la sublevación fallida, un atrincheramiento parecido al del Alcázar de Toledo, pero con algo menos de propaganda franquista de por medio. Pero, ¿qué pasó realmente sin los tintes de narrativa heroica que quiso darle el régimen?

Un asedio de ocho meses

Días después del fallido golpe de Estado que desató la contienda hace 90 años, España quedó dividida en dos. Por un lado, los territorios donde triunfó el levantamiento contra la democracia; por otro, los que se mantuvieron fieles a la República. La provincia de Jaén formaba parte de estos últimos. Fracasada la rebelión militar en la región, un grupo de guardias civiles junto a sus familias y más población civil se atrincheraron en el santuario. Era agosto de 1936. No saldrían hasta mayo del año siguiente.

Los militares sublevados se atrincheraron en todo el cerro, pero poco a poco el ejército republicano les fue cercando hasta que no les quedó otra que replegarse en la cima, donde se encontraba el santuario que les dio cobijo y que quedó destrozado por los bombardeos. Del cielo caía dinamita del bando republicano y víveres del bando sublevado que trataba de hacerles llegar alimentos y medicinas, pero la situación de que los que sobrevivían era extrema.

Los historiadores calculan que fueron más de 2.000 personas las que llegaron a estar en el santuario bajo el mando del capitán de la Guardia Civil, Santiago Cortés González. Durante meses, las tropas republicanas pidieron su rendición, pero Cortés se negó y así el asedio se extendió el hasta el 1 de mayo de 1937. Los sublevados se rindieron y dejaron entrar a los militares republicanos gracias a la mediación de la Cruz Roja. Fue un pequeño éxito para la República, a la que aún le quedan por delante dos años de derrotas hasta el fin de la contienda.
Para cuando acabó la guerra civil, en la cima del cerro del Cabezo solo quedaban ruinas. La imagen de la Virgen desapareció y nunca se llegó a encontrar. Su paradero a día de hoy sigue siendo un misterio pese a la búsqueda incesante de los vecinos, las autoridades y la Iglesia.


El régimen franquista impulsó su reconstrucción como parte del proceso de legitimación y propaganda del nuevo Estado. En 1939, se formó una Junta de Reconstrucción presidida por el Teniente General de la 2ª Región Militar, con sede en Sevilla. Esta entidad coordinó los trabajos y convocó un concurso de anteproyectos entre los Colegios de Arquitectos de España para seleccionar el diseño más acorde con los valores del régimen.
En 1940, se creó la Comisión Ejecutiva para la reconstrucción del Santuario, presidida por el Director General de Regiones Devastadas, José Moreno Torres, e integrada por el arquitecto comarcal de Granada, Francisco Prieto Moreno, y por José Luis Fernández del Amo. El presupuesto era elevado, por lo que se organizó una suscripción nacional, impulsada por Queipo de Llano el 31 de enero de 1940. Las obras avanzaron durante los primeros años, aunque el dinero se agotó y la Dirección General de Regiones Devastadas tuvo que finalizar la construcción, que se inauguró en abril de 1945.


Un trabajo de memoria histórica

El análisis de la simbología franquista que sigue presente en Andújar y en el Santuario de la Virgen de la Cabeza ha sido uno de los ejes de investigación del historiador y escritor iliturgitano Santiago de Córdoba Ortega. En 2015, publicó el libro “Historia y Memoria de Andújar 1939-1977. Elementos materiales y sociales de la Dictadura de Franco”. Esta obra se gestó a partir de un compromiso adquirido en 2010 con el PSOE e Izquierda Unida, con el objetivo de catalogar y documentar los elementos materiales e inmateriales que el franquismo levantó como parte de su propaganda en Andújar y en el santuario, enclave de la romería más antigua de España.

El resultado fue un memorándum de más de 700 páginas, donde se recopilan 567 hitos y símbolos, entre escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas, muchos de los cuales exaltan la sublevación militar, la Guerra Civil y la represión ejercida por el régimen. El trabajo de Córdoba no se limitó a la simple catalogación, sino que profundizó en las causas y consecuencias de la guerra, así como en el impacto social que tuvo la dictadura franquista en la comarca.


Además de reconstruir el pasado reciente de la ciudad, Santiago de Córdoba priorizó la base documental, gráfica y bibliográfica para facilitar la interpretación de los hechos. Concluyó que Andújar se convirtió en uno de los principales escaparates propagandísticos del régimen franquista, en parte por la resistencia y asedio en el Santuario, pero también por el despliegue de símbolos y monumentos que se erigieron en la posguerra.


¿Patrimonio histórico o propaganda?

El debate sobre la consideración de estos símbolos como patrimonio histórico sigue abierto. En 2013, la Junta de Andalucía declaró la Romería de la Virgen de la Cabeza Bien de Interés Cultural de Andalucía, incluyéndola en el Catálogo General del Patrimonio Histórico como actividad de interés etnológico. Sin embargo, el decreto no menciona los elementos que la dictadura erigió en el cerro, que para muchos visitantes son parte del entorno del santuario. Entre los bienes catalogados como de interés cultural figuran objetos vinculados al régimen, como el fajín de capitán general, la cruz laureada de San Fernando concedida al capitán Cortés, el bastón de mando donado por el general Marzal o la custodia donada por Mussolini.

Este es solo uno de los rincones en los que el franquismo pervive. 90 años después de la Guerra Civil, los mitos con los que se justificaron siguen vivos y los españoles más jóvenes, a los que privan de la historia de sus abuelos y bisabuelos en los institutos, siguen legitimando su discurso.



Santiago Cortés González.



Cortés González, Santiago. Valdepeñas de Jaén (Jaén), 7.VI.1897 – Andújar (Jaén), 2.V.1937. Militar, caballero laureado de San Fernando.

Biografía

Era hijo de Rafael Cortés Carrillo y de Ana González Mena. En agosto de 1917 consiguió ingresar en la Academia de Infantería de Toledo, en la que siguió sus estudios hasta que en julio de 1920 fue promovido a alférez, siendo entonces destinado al Regimiento de Infantería de la Constitución, del que un mes después pasó al de Córdoba, de guarnición en Granada, con el que en el mes de julio del año siguiente embarcó hacia Melilla, donde quedó de servicio de campaña.
Durante los años siguientes luchó en Marruecos, siendo en noviembre de 1921 citado como “Distinguido”.
En febrero de 1922 fue trasladado al Batallón de Cazadores de Las Navas, con el que intervino en numerosas operaciones, alcanzando en septiembre el empleo de teniente y siendo recompensado al mes siguiente con una Cruz roja al Mérito Militar en premio a su valeroso comportamiento.
Durante 1923 sirvió en el Regimiento de Navarra y en el Batallón de Cazadores de Montaña de Ronda, interviniendo con este último en el mes de septiembre en la protección de convoyes a Tizi Azza y en el reconocimiento de las faldas del Monte Cónico, siendo diarios los tiroteos mantenidos con el enemigo.
Debido a la nueva organización dada a las fuerzas expedicionarias, en enero de 1925 regresó a la Península, quedando de guarnición en Ronda. En agosto recibió una segunda Cruz Roja al Mérito Militar por las operaciones en las que había intervenido el año anterior.

En abril de 1927 se le concedió continuar su servicio en el Cuerpo de la Guardia Civil con el empleo de teniente, siendo destinado a la Comandancia de Jaén, en la que se hizo cargo del mando de la Línea de Bailén; al año siguiente fue trasladado a la de Alcaudete, en 1930 a la de Valdepeñas, un año después a la de Villanueva del Arzobispo y en 1932 a la de Torredelcampo.
En estos últimos años había padecido varias afecciones bronquiales, por lo que en diciembre de 1931 se le concedieron dos meses de licencia por enfermo e igual período de tiempo en 1933, 1934 y 1936.
Durante 1934 estuvo al frente de las Líneas de Torredonjimeno y Jaén, siendo al año siguiente ascendido a capitán y destinado a la Comandancia de Sevilla, regresando poco después a la de Jaén.
En marzo de 1936 fue nombrado cajero-habilitado de la Comandancia y al mes siguiente destinado a la Plana Mayor de la misma. Estando en el mes de julio disfrutando de dos meses de licencia por enfermo en Martos (Jaén), le sorprendió el levantamiento de 1936, presentándose a sus superiores en Jaén, desde donde, a causa de la persecución de que era objeto la Guardia Civil, se trasladó el 17 de agosto al santuario de Nuestra Señora la Virgen de la Cabeza, en el término de Andújar, tomando el mando de las fuerzas que allí se habían refugiado siguiendo órdenes superiores: doscientos setenta y ocho guardias civiles, a los que acompañaban sus familias y un grupo de civiles, que hacían un total de mil setenta y ocho personas.
Muy pronto fueron cercados por milicianos del Frente Popular, en número muy superior, resistiendo durante meses el asedio y los ataques enemigos apoyados por la aviación, carros de combate, artillería y morteros, hasta que el 1 de mayo de 1937, cuando sólo quedaban en pie treinta defensores y se carecía de alimentos y munición, recibió una herida mortal, que le causaría la muerte al día siguiente en Andújar, cayendo el santuario en poder del adversario después de ocho meses de resistencia.
Por orden de 9 de noviembre de 1938 se le concedió la Cruz Laureada de San Fernando a título póstumo y por juicio contradictorio, ordenándose que su nombre figurase para siempre como “Presente” en las listas de revista de su Comandancia y en cabeza del escalafón de capitanes del Cuerpo, así como que en todas las Salas de Armas de los Puestos se colocase una placa en lugar preferente en la que figurase la leyenda: “17-8-1936. Capitán Cortés. 2-5-1937”.
En 1940 se le concedieron como recompensas por la defensa del santuario una Cruz de Guerra, la Medalla de la Campaña y una Cruz Roja al Mérito Militar.

Estuvo casado con Dominga Camacho Peña.

Fuentes
Archivo General Militar (Segovia), Secc. 1.ª, leg. C-3570.


Bibliografía

A. de Ceballos-Escalera y Gila, J. L. Isabel Sánchez y L. Ceballos-Escalera y Gila, La Real y Militar Orden de San Fernando, Madrid, Palafox &

Pezuela, 2003.

Autor/es
José Luis Isabel Sánchez

jueves, 21 de marzo de 2019

156).-El Partenón.




El Partenón 




La Acrópolis acoge otros templos dedicados a Atenea, como el Erecteion, a la izquierda del Partenón, y el de Atenea Niké, en el bastión de la derecha.


El Partenón (del griego antiguo, Παρθενών, Parthenṓn /partʰe'nɔ:n/;), es un templo consagrado a la protectora de Atenas, Atenea Partenos y uno de los principales templos dóricos, octástilo, algo poco frecuente​, de mármol blanco del Pentélico y cubierto con tejas de mármol de Paros, que se conservan. Fue construido entre los años 447 a. C. y 432 a. C. en la Acrópolis de Atenas.
En el lugar había anteriormente, hacia el siglo XII a. C., una fortaleza micénica. Posteriormente se convirtió en lugar de culto con la construcción del «viejo templo»​, también conocido como pre-partenón o hecatompedón, el cual, sin estar acabado, en el 480 a. C. resultó dañado por el ejército de Jerjes I. Fue durante el incendio de Atenas ocurrido durante la segunda guerra médica, tras la derrota espartana en las Termópilas​.
Contenido el avance persa en Salamina, Platea y Mícala, el cese de las hostilidades con Persia llega en el 449 a. C. con la Paz de Calias, concluyendo medio siglo de guerra. Es este período, entre los años 480 y 430 a. C. cuando la democracia ateniense alcanza su cima, se forjan las bases de la civilización europea y conoce «las estrellas de una serie de ciudadanos carismáticos» como la del político y militar Perícles. A decir de algunos estudiosos «hombre extraordinario, a la vez distante y apasionadamente comprometido, idealista y prác­tico, tan versado en arte y filosofía que gozaba de su conocimiento, pero al mismo tiempo los hacía servir para sus fines políticos»​.
Este, que es el monumento más antiguo de los ubicados en la acrópolis, levantado por orden de Pericles será obra de arquitectos como Ictino y Calícrates, bajo la supervisión de Fidias, que levantará la Palas Atenea Partenos​ crisoelefantina. Levantado sobre tres gradas, las dimensiones aproximadas del edificio son de 69,5 metros de largura, por 30,9 de anchura, con columnas que alcanzan los 10,4 metros de altura. En cuanto al coste económico, algunos autores ofrecen una estimación total de 10 talentos por la realización del conjunto.
En el siglo VI d. C., el Partenón se convierte en una iglesia cristiana. Después de la conquista otomana, se convierte en una mezquita a inicios de la década de 1460, con su minarete. El 26 de septiembre de 1687, un depósito de munición turco en el interior del edificio estalla por causa del bombardo veneciano. La explosión resultante daña severamente el conjunto y sus esculturas. El 1806, Thomas Bruce, conde de Elgin, adquiere algunas de las esculturas superviventes, con el visto bueno de los otomanos, aunque causando daños a otros elementos durante la extracción de las mismas. Estas esculturas, conocidas como los Mármoles de Elgin o los Mármoles del Partenón, se venden en 1816 al Museo Británico de Londres, donde están expuestos actualmente.
Junto con el resto del conjunto que conforma la acrópolis, el Partenón fue declarado por la Unesco como "Patrimonio de la Humanidad" en el año 1987.

Arquitectura.

Divinidades en el friso: Los dioses Poseidón, Apolo y Ártemis contemplan desde el Olimpo la procesión de las Panateneas en este fragmento de friso del Partenón. Museo Británico.

La construcción del monumento, realizada casi exclusivamente en mármol blanco procedente del monte Pentélico, fue encargada por Pericles como agradecimiento de la ciudad a los dioses por su victoria contra los persas. Se desarrolló arquitectónicamente entre los años 447 a. C. y 438 a.C. de la mano de los arquitectos encargados de la obra, Ictino y Calícrates​. El diseño del Partenón estuvo condicionado inicialmente para albergar la imagen de Atenea Partenos por lo que estuvieron, en la mayoría de los casos, bajo las órdenes del arquitecto y gran escultor ateniense Fidias, miembro del llamado «círculo de Pericles», y autor de la decoración escultórica, acabada hacia el 432 a. C..
Es un octástilo, el único de toda Grecia, con ocho columnas en las dos fachadas más cortas y 17 en las laterales. También es un períptero –con columnas por todo su perímetro. Y, finalmente, también es un templo anfipróstilo –un pórtico en cada entrada, en los lados más cortos. Consta, además, de una doble cella con pronaos y opistodomo, pero con próstilo de seis columnas.
Respecto a las dimensiones del edificio, levantado sobre tres gradas, son de 69,5 metros de largura, por 30,9 de anchura, con columnas que alcanzan los 10,4 metros de altura. Medía 30,80 metros de anchura por 69,50 metros de longitud. El sekos, la zona cerrada y rodeada por el peristilo, tenía una anchura de 19 metros​. Estas dimensiones permitieron crear dos grandes salas: una al este, que albergaba una estatua de doce metros de altura, y otra al oeste, para alojar el tesoro de la liga de Delos. La ratio largura-anchura y anchura-altura, en lo referente a dimensiones fundamentales, es de 9:4

La altura colosal de la estatua de la titular del templo, de casi doce metros de altura incluyendo su pedestal de algo más de un metro, precisaba de una inmensa cella de más de 18 metros de anchura, dividida en tres naves mediante una doble columnata conformada por dos órdenes superpuestos de estilo dórico. La nave central medía diez metros de anchura. Dentro de la cella del lado este, la columnata se dispuso en forma de "U" y estaba compuesta por nueve columnas con un entrepaño entre cada una de ellas, en los lados largos de la "U". Tres columnas con dos entrepaños formaban el lado corto.
En la zona oeste, al fondo del interior de la columnata de cuatro columnas, existía el basamento de la estatua, para el culto a Atenea Partenos con un amplio estanque, poco profundo, que producía un efecto de brillo mediante el agua frente a esta. Ambas cellas estaban cerradas por puertas de bronce.
La cella del este estaba dedicada a Atenea Polías (protectora de la ciudad), y la cella del oeste estaba dedicada a Atenea Partenos, de la cual todo el edificio acabará tomando el apelativo de Partenón.


Los Mármoles de Elgin.



Metopa de los mármoles del Partenón.
Los Mármoles de Elgin es el nombre con que se conoce en Inglaterra una extensa colección de mármoles procedentes del Partenón de Atenas.
La colección llegó a Gran Bretaña entre 1801 y 1805 de manos de Thomas Bruce, conde de Elgin, un oficial británico residente en la Atenas bajo dominación otomana, quien ordenó que se retiraran estas piezas del Partenón. Desde 1939, los mármoles se exponen en una sala habilitada especialmente dentro del Museo Británico de Londres.
En total, la colección representa más de la mitad de las esculturas decorativas del Partenón: 75 metros de los casi 160 que tenía el friso original; 15 de las 92 metopas; 17 figuras parciales de los frontones así como otras piezas de arquitectura.
Las adquisiciones de Elgin incluían también piezas de otros edificios de la Acrópolis ateniense: el Erecteión, reducido a ruinas durante la guerra de independencia de Grecia (18211823), los Propileos y el Templo de Atenea Niké.
Detalle del friso.

Los mármoles de Elgin incluyen, por tanto, algunas estatuas procedentes de los frontones, las metopas que describen enfrentamientos entre lapitas y centauros, así como el friso del Partenón que decoraba la parte interior del templo.
En la actualidad, aproximadamente dos terceras partes del friso están en Londres y el resto permanece en Atenas y disperso en otros museos. El friso se cree que representa la procesión de las panateneas, una procesión en la que participaban todo el pueblo de Atenas para llevar a la diosa Atenea un peplo de lana recién tejido. Es en recuerdo a épocas antiguas en las que las esculturas de los dioses llevaban ropajes reales en lugar de estar tallados.
La procesión del friso termina al este del Partenón y representa a los dioses griegos sentados a cada lado del templo con sus sirvientes en el centro. Esta sección del friso está aún en restauración, trabajo que comparten Londres y Atenas.




Ruinas de academia de Platón. 



 

“No lejos de la Academia está la tumba de Platón, al que la divinidad anunció que sería el mejor de los filósosfos.” (Pausanias. Descripción de Grecia. Libro I, 30,3)















La Academia platónica se encuentra en la orilla del rio Kifisós, al sur del altozano de Colono Hipio. El cauce del río, en la antigüedad se encontraba al este del actual. Bajándonos en el metro de Metaxurgeio cogemos la calle Achileos, después Lenorman, después Palamidiou y finalmente Monastiriou y llegamos al parque arqueológico en donde se encuentra la Academia. Los restos están en el interior de un parque que da a la calle Monastiriou y en otro parque que da a la calle Platonos.
ruinas

Antiguamente, el lugar donde luego se instaló la Academia platónica era un lugar sin árboles, a excepción de 12 olivos considerados sagrados, pues la tradición decía que procedían del olivo sagrado de la Acrópolis. Estos olivos sagrados se llamaban Μορίας Ελαίας y eran cuidados por Zeus Morio. Todo el lugar estaba dedicado a la diosa Atenea y el aceite que se sacaba de los olivos sagrados se entregaba como premio a los vencedores de los juegos atléticos en las Panateneas. Con el paso del tiempo, los doce olivos devinieron en el núcleo de un gran bosque el cual Hiparco rodeó con un gran muro que se llamó la muralla de Hiparco. En esta época (siglo VI a.C.) se construyó aquí uno de los tres gimnasios de la antigua Atenas para ejercitar a los jóvenes atenienses en la lucha, en el salto, en el boxeo y en otros juegos.
 El recinto acogía muchos santuarios y altares como el dedicado por Hipias a Eros. Dentro del jardín había, además, altares dedicados a las Musas, Hermes, Atenea y Heracles. Más tarde, Mitrídates levantaría un busto a Platón. Después de Hiparco, Cimón mejoró notablemente el jardín. Plantó nuevos árboles, construyó una traída de aguas y bonitas calles para que paseasen los atenienses a la sombra de los árboles. En el gimnasio fundo Platón su famosa Escuela de Filosofía en el 388 a.C., cuando regresó de Sicilia, antes de que fundase su propia escuela en un edificio particular fuera del recinto de la Academia.
ruinas
 
De la puerta de Dípilon hasta la Academia una calle de 1,5 km de longitud atravesaba el cementerio público de la ciudad, el “Δημόσιον σήμα”. A ambos lados de la calle se enterraba a los hombres ilustres de Atenas y a los que caían combatiendo. En esta calle se escucharon también importantes discursos como el Epitafio de Pericles. Hoy esta calle se identifica con las calles Πλαταιών, Πλάτωνος y Σαλαμίνος. En el 86 a.C. Sila cortó todos los árboles de la Academia para construir máquinas de asedio y destruyó el bosque. La Academia funcionó unos mil años, conociendo gran esplendor con los llamados filósofos neoplatónicos, hasta el 529 d.C. cuando se cerraron todos los centros de enseñanza atenienses por orden de Justiniano.

ruinas

Durante la ausencia de Teseo en el Tártaro, los Dioscuros reunieron un ejército de laconios y arcadios, marcharon contra Atenas y exigieron la devolución de Helena. Cuando los atenienses negaron que la tuvieran ellos, o que tenían la menor idea de dónde podía estar, los Dioscuros procedieron a saquear el país de Ática, pero los habitantes de Decelía, que desaprobaban la conducta de Teseo, los guiaron a Afidnes, donde encontraron y rescataron a su hermana. Pero otros dicen que quien reveló el lugar en que se ocultaba Helena fue Academo o Equedemo, un arcadio que había ido al Ática por invitación de Teseo. Los espártanos, ciertamente, le trataron con gran honor en vida y en sus posteriores invasiones respetaron su pequeña propiedad junto al río Kifisós, a seis estadios de Atenas. Esta propiedad se llamó luego Academia, un bello jardín, bien regado donde se reunían los filósofos para expresar sus opiniones irreligiosas sobre la naturaleza de los dioses.

ruinas

Las excavaciones en el lugar empezaron el 1929 por Παναγιώτης Αριστόφρωνα, un griego de la generación de los 30 que, influenciado por los viajeros europeos, buscaba la antigua cultura griega y empezó las excavaciones en la Academia de Platón a su costa. Éstas se detuvieron en 1939 y fueron continuadas por el arqueólogo Φοίβος Σταυρόπουλος después de 1950, en las que salieron a la luz una casa absidal, a la que se conoce como la Casa del héroe Academos (1), una vivienda protoheládica (2300 – 2200 a.C.). Sus dimensiones son de 8,5 x 4,5 m y está constituida por dos habitaciones y un espacio auxiliar. A su lado, inmediatamente al norte de la calle Δράκοντος, se descubrieron los cimientos de otra casa del periodo geométrico (700 a.C.) construida de adobe a la que se llamó la Casa Sagrada (2) de dimensiones 15,3 x 5,4 m y que está compuesta por 7 habitaciones cuadrangulares de 5,55 x 5,4 m colocadas a ambos lados de un pasillo. Las habitaciones, el pasillo y el espacio que se encontraba frente a éste se encontraron llenos de restos sacrificiales y de ahí su nombre. 
Parece que se construyó en torno al año 1000 a.C. para que tuvieran lugar aquí las ceremonias sacrificiales en honor al héroe Academo. Las dos casas se encuentran en el sector NO del parque, cubiertas por un techado y rodeadas por un cerramiento que se construyó en 1961. Al este del cobertizo se descubrieron restos del muro de la Academia (5) en una longitud de 100 m el cual conforma 3 esquinas. 
ruinas

Este muro constituía sobre todo el lado oeste del recinto de la Academia y en su lado más su construcción muestra que era la más antigua y probablemente se remonta a la época de Hiparco. Su espesor era de 60 cm y cada 6 m tiene contrafuertes para asegurar una mayor resistencia. Han aparecido también tramos de los lados este y oeste, de época posterior, pero ningún resto del tramo norte que, con toda seguridad, seguía el trazado de la actual calle Αίμωνος. De acuerdo con el arqueólogo Κ. Τραυλό la entrada a la Academia estaría en el triángulo que constituyen las calles Πλάτωνος, Βασιλικών, Κρατύλου. Al sur del parque, al lado de la iglesia de Agios Trífonas, se encuentra el Gimnasio (3), con su gran patio central de 46 x 23 m en medio del cual estaba una zona rectangular que se utilizaba como palestra. En su parte sur tenía baños (8) para los atletas. Al parecer, el gimnasio lindaba a lo largo de sus lados este, sur y oeste con patios cerrados los cuales, a lo largo de su eje tenían pedestales sobre los que se levantaban mesas para los estudiantes.
 El gimnasio está datado a finales del periodo helenístico y principios de la época romana (siglo I a. C. – siglo I d.C.), y para su construcción se utilizaron materiales procedentes de edificios de la época clásica o del gimnasio correspondiente a la época en que Platón empezó sus enseñanzas. El lugar del gimnasio se puede recorrer libremente paseando entre los altos árboles y las diseminadas ruinas. 

ruinas
En el sector NE del parque, sobre las calles Πλάτωνος y Ευκλείδου se encuentran las ruinas de un gran Patio Peristilo (4), de dimensiones 40 x 40 m, fechado en la segunda mitad del siglo IV a.C. Fue descubierto en las excavaciones de 1930 y de él se conservan sólo los cimientos. Dentro se encontraron trozos de metopas de terracota con decoración pintada y acroteras del siglo VI a.C. También, 70 trozos de decretos en piedra que corresponden a un periodo de tiempo que va desde el siglo IV a.C. hasta la época romana. Se trataba de un edificio de gran importancia por lo que puede tener relación con la Escuela Platónica. En su lado NO hay una habitación separada de dimensiones 12,70 x 8,40 m con suelo cerámico. Al lado de la muralla de Hiparco se encontró una pared al lado de la cual había unas 100 placas de pizarra análogas a las pizarras que se utilizan hoy en día para dar clase.

ruinas
 Tienen una forma irregular y un agujero en el centro que se utilizaba para que pudieran ser agarradas por los alumnos. Sobre ellas se han encontrado letras y palabras sencillas por lo que se piensa que pertenecían a alumnos que estudiaban sus primeras letras dentro del bosque de la Academia, en una época un poco anterior a la fundación por Platón de su Escuela filosófica.


miércoles, 13 de marzo de 2019

155).-La lechuza de Atenas; Los 7 sabios de Grecia.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple;Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Nuñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí;Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farias Picon; Franco Antonio González Fortunatti;Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda;Jaime Jamet Rojas;Gustavo Morales Guajardo;Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas;José Oyarzún Villa;Rodrigo Palacios Marambio;Demetrio Protopsaltis Palma;Cristian Quezada Moreno;Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández;Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolas Wasiliew Sala;Marcelo Yañez Garin;Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Franco Natalino; 


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple;Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Nuñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí;Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farias Picon; Franco Antonio González Fortunatti;Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda;Jaime Jamet Rojas;Gustavo Morales Guajardo;Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas;José Oyarzún Villa;Rodrigo Palacios Marambio;Demetrio Protopsaltis Palma;Cristian Quezada Moreno;Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández;Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolas Wasiliew Sala;Marcelo Yañez Garin;Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Franco Natalino; 

Moneda de tetradrachm de plata en el Museo de Bellas Artes de Lyon que representa la lechuza de Atenea  (alrededor de 480 a 420 aC). La inscripción "ΑΘΕ" es una abreviatura de, que puede traducirse
como "de los atenienses". En el uso diario, los dracmas atenienses se llamaban glaukes (γλαῦκες, búhos).

En la mitología griega, el mochuelo de Atenea es el ave que acompaña a Atenea, diosa de la sabiduría, las artes, las técnicas de la guerra, además de la protectora de la ciudad de Atenas y la patrona de los artesanos; la diosa romana correspondiente es Minerva. El mochuelo de Atenea ha sido utilizado en la cultura occidental como símbolo de la filosofía.
Se le ha atribuido erróneamente los nombres de «lechuza de Atenea» y «búho de Atenea», cuando se trata en realidad del mochuelo común europeo, especie cuyo nombre científico es precisamente Athene noctua.

Origen

De acuerdo con la mitología, Atenea es fruto de la unión entre Zeus y Metis, diosa de la prudencia. Zeus se tragó a Metis cuando esta estaba a punto de dar a luz a Atenea, por indicación de Urano y Gea, para evitar que ningún otro dios fuera tan poderoso como Zeus.​ En el instante en que la diosa daba a luz, Hefesto partió con un hachazo la cabeza de Zeus, y de la brecha salió Atenea, vestida con una armadura y lanzó un potente grito de guerra. El concepto analógico con la sabiduría proviene de la idea del nacimiento de la diosa de la cabeza del principal de los dioses.
Una observación de Hegel en "Líneas fundamentales de la filosofía del derecho" ("Grundlinien der Philosophie des Rechts") es que «el ave de Minerva no emprende el vuelo hasta el oscurecer» die Eule der Minerva beginnt erst mit der einbrechenden Dämmerung ihren Flug»), lo que se interpreta como que una época de la historia no se entiende hasta su final, de manera que la filosofía no ha de entenderse como predictora ni, por tanto, como prescriptora, ya que sólo alcanza el entendimiento de los fenómenos después de haberse producido estos.

Mito

Atenea era la diosa patrona de Atenas, y las monedas en uso en la era clásica ateniense estaban acuñadas con la imagen de un ejemplar de este mochuelo. De la misma Atenea se dice que tenía «ojos de mochuelo», como señal de sabiduría y perspicacia. El epíteto homérico más común para Atenea, glaucopis ("γλαυκῶπις") comparte su raíz con la del nombre griego del mochuelo, glaux (γλαύξ)​ suele traducirse por ‘ojos brillantes’ combinación de γλαύκος glaukos (‘brillante’, ‘plateado’, posteriormente ‘azul’ o ‘gris’) y ὤψ ôps (‘ojo’, o a veces ‘rostro’), o también por 'ojos de mochuelo'. Respecto a este epíteto D'Arcy Thompson señala en su glosario6​ la oscuridad del término, e intuye que podría referirse a la luna.
Sin embargo, no todos los estrígidos se asocian a la sabiduría. Ascálafo fue transformado en lechuza campestre​ por Deméter (Ceres) para castigarlo cuando acusó a Perséfone (Proserpina), hija de la diosa, por haber comido las semillas de granada que le impedían regresar de forma permanente al mundo superior.


Los Siete Sabios en las Crónicas de Núremberg

La denominación de Siete Sabios fue el título dado por la tradición griega a siete antiguos sabios griegos (alrededor del 620 — 550 a. C.), renombrados por su sabiduría práctica que consistía en una serie de aforismos memorables. Merecieron dicho nombre debido a que sus enseñanzas o frases son una guía de la vida de los hombres. Este conjunto incluye tanto a filósofos como a estadistas o legisladores.
La tradición de los Siete Sabios se mantuvo a lo largo de los siglos. Por ejemplo, Plutarco compondría un Ágape para siete sabios.
Relación de sabios

El mundo antiguo nos ha dejado varias relaciones de los Siete Sabios. Una la presenta Platón en el diálogo Protágoras (Prot. 343a). Otra, la que aquí sigue, procede de Estobeo (que no incluye en la lista a Misón de Quene, mencionado por Platón, y pone en su lugar a Periandro).

Cleóbulo de Lindos: se le atribuye la máxima La moderación es lo mejor. Gobernó como tirano de Lindos, en la isla griega de Rodas, c. 600 a. C. También se conoce su aforismo Aceptar la injusticia no es una virtud, sino todo lo contrario.
Solón de Atenas: acuñó la máxima Nada con exceso, todo con medida para guiar el comportamiento práctico de los hombres. Solón (640 a. C. - 559 a. C.) adquirió fama como legislador y reformador social en Atenas. Otras máximas que se le atribuyen adoptan la forma del Decálogo de Solón.
Quilón de Esparta: autor de la máxima No desees lo imposible. Político del s. VI a. C., intenta mejorar los sistemas para controlar mejor a los más altos funcionarios del estado. Asimismo, se le atribuye la militarización de la vida civil de Esparta y las primeras medidas para la educación castrense de la juventud.
Bías de Priene: La mayoría de los hombres son malos, indica la máxima atribuida a este político griego que alcanzó gran fama como legislador en el s. VI a. C.
Tales de Mileto: Filósofo y matemático, destacó gracias a su sabiduría práctica, a su notable capacidad política y a la gran cantidad de conocimientos que poseía. Se le atribuye la máxima En la confianza está el peligro.
Pítaco de Mitilene: fue un estadista griego (c. 650 a. C.) que gobernó en Mitilene (Lesbos), junto con el tirano Mirsilo. Pítaco intentó restringir el poder de la nobleza, y ejerció el poder apoyándose en las clases populares. El aforismo por el que se le conoce es Debes saber escoger la oportunidad.
Periandro de Corinto: como tirano de Corinto, intentó mantener la estabilidad política interna y propició la prosperidad del país durante el período entre los s. VII-VI a. C. Se ocupó de reglamentar y humanizar el trabajo de los esclavos, protegió a la clase social de los campesinos pobres y obligó a la nobleza a reducir la suntuosidad de sus gastos. También llevó a cabo una sistemática política colonial de conquistas. La larga estabilidad de que gozó Corinto bajo su mandato contribuyó a que fuera incluido en el grupo de los sabios de Grecia. Es autor de la máxima Sé previsor con todas las cosas.






 Los Siete Sabios de Grecia

1.º Tales

Ahora, niños míos, que hemos concluido la reseña de los héroes enaltecidos a semidioses entre los griegos, os daré noticia de los hombres más notables que ocupan un lugar en su historia, y cuyo nombre, por variadas causas, se ha hecho universalmente conocido y se conserva de generación en generación. Esta enseñanza debía seguir y completar las anteriores, y es casi tan necesaria como ellas.
Empezaré por hablaros de aquellos que merecieron la honorífica denominación de sabios y de filósofos; porque la filosofía entonces, y para aquellos paganos que carecían de la palabra divina y de la revelación (que es uno mismo), no era, como lo ha sido después para muchos espíritus que se apellidaron fuertes (pero que no eran sino extraviados), la enemiga, sino la predecesora del Cristianismo, la que vislumbrando por sólo las luces de la razón un solo Dios perfecto, creador y omnipotente, desechaba ya las monstruosas creaciones de la Mitología.
El primero de los sabios así denominados es, por su orden, Tales. Nació en Mileto 640 años antes de la Era cristiana. Hizo varios viajes para instruirse, y estuvo mucho tiempo en Egipto, donde estudió con los sacerdotes de Menfis geometría, astronomía y filosofía, y a su vez enseñó a aquéllos a medir exactamente sus famosas pirámides. Volvió después a su patria, y fundó una secta filosófica, que se llamó Jónica. Vivió noventa años, y nunca se casó: cuando su madre le instaba a que lo hiciese, contestaba cuando mozo: es demasiado temprano, y entrado en años: es demasiado tarde. Era en extremo distraído; en una ocasión, por alzar la vista para observar los astros, no vio una zanja y se cayó en ella; una vieja que esto presenció, le dijo: ¿Cómo queréis conocer lo que hay en el cielo si no veis lo que está a vuestros pies? Compuso tratados sobre meteoros, equinoccios, etc., que no se han conservado. He aquí algunas de sus máximas.

1. Lo más antiguo que existe es Dios, porque es increado; lo más bello es el mundo, porque es obra de Dios; lo más grande, el lugar o espacio; lo más pronto, la inteligencia; lo más fuerte, la necesidad, y lo más sabio, el tiempo.

2. Lo más difícil que hay es conocerse a sí mismo; lo más fácil aconsejar a otros.

3. La felicidad del cuerpo consiste en la salud; la de la inteligencia, en el saber.

Cada uno de estos sabios tenía una figura o hieroglifo, que servía para distinguirlos entre sí. El de Tales era un sordo montado sobre una mula, con lo que significaba que abundan las cosas malas en el mundo, porque los sordos tenían fama de serlo y las mulas lo son.

2.º Bías

Fue, según se dice, el más sabio entre los siete que merecieron este dictado. Nació en Priene, ciudad de Caria, y vivió por los años 608 antes de la Era cristiana. No sólo tuvo renombre por su saber, sino también por la gracia y oportunidad de sus contestaciones y ocurrencias. Una vez que, estando embarcado, sobrevino una furiosa tormenta, oyó a hombres malos e impíos que en aquella ocasión imploraban a los dioses, y les dijo: «Callaos, no sea que los dioses se aperciban que estáis vosotros en el navío». Cuando la ciudad fue sitiada, todos se apresuraron a salir de ella llevándose lo mejor que tenían; sólo Bías se alejó sin llevar nada, y cuando le preguntaron la causa, contestó: «Todo lo llevo conmigo».

Muy avanzado en años defendía en una ocasión una causa en el foro. Calló para descansar un rato, y al efecto apoyó su cabeza en el hombro de uno de sus hijos, y en esta actitud murió tranquilamente.

Éstas son algunas de sus sentencias:

1. Lo más difícil es saber llevar un revés de fortuna.

2. La esperanza es una adormidera que adormece las penas.

3. Ya que el mundo está lleno de maldad, se debe amar a sus amigos como si algún día se hubiesen de aborrecer.

Su emblema es una red y un pájaro en una jaula, para dar a entender que no se debe responder de nadie.

3.º Pítaco

Era natural de Mitilena, en la isla de Lesbos.

Se opuso al tirano Meleagro, a quien echó de Mitilena.

Combatió en la guerra contra los atenienses, y sus conciudadanos agradecidos le premiaron, dándole la soberanía de la ciudad, que gobernó como padre y como sabio. Instituyó leyes que puso en verso, y después dimitió el poder. Le quisieron recompensar dándole vastos terrenos; pero no admitió más que aquellos que alcanzaba el tiro de su ballesta, diciendo que admitir mucho era crearse envidiosos, y que no admitir nada parecía orgullo o menospreciar el favor.

Murió este sabio a los setenta años de edad.

Éstas son algunas de sus máximas:

1. Nunca se debe decir lo que se proyecta hacer; porque si por cualquier motivo no se lleva a cabo, se expone uno a la burla de todos.

2. El que no sabe callar lo que debe, no sabe hablar lo que debe.

3. Haceos amigos en la prosperidad, y probadlos en la adversidad.

4. Tal cual seáis para con vuestros padres, tales serán para con vosotros vuestros hijos.

Era su emblema un dedo puesto sobre los labios, un ramo de neguilla, con estas palabras: «Nada de más», porque la simiente de esta planta tomada con moderación conserva la salud, y tomada con exceso envenena.

4.º Cleobulo

Era contemporáneo y amigo de Solón. Viajó por Egipto para aprender la filosofía de aquellos sabios. No se sabe de éste, ni se conserva más que sus máximas.

Éstas son algunas de ellas:

1. No salgas de tu casa sin darte cuenta de lo que vas a hacer, ni vuelvas a entrar en ella sin darte cuenta de lo que has hecho.

2. No se debe desear mandar ni obedecer; porque suele convertirse el mando en tiranía y la obediencia en tedio.

3. Se debe uno enfrentar y no dar rienda suelta a su libertad, mientras más propenso se sienta a hacerlo.

Su emblema eran unas pesas, símbolo que advertía que debemos pesar todas nuestras palabras y acciones.

5.º Periandro

Era de Corinto; en el año 628 antes de la Era cristiana usurpó el poder y fue un tirano atroz, cometiendo, a pesar de su sabiduría, toda clase de excesos y crímenes, hasta mandar que se le quitase la vida por infundadas sospechas a su mujer. Habiendo consultado al tirano de Siracusa sobre la manera más segura de gobernar, éste respondió a sus enviados poniéndose en un sembrado de trigo a cortar todas las espigas que sobresalían de las demás. Murió 585 años antes de la Era cristiana, y si fue erigido en uno de los siete sabios de Grecia, a pesar de su mala vida, fue por adulación.

Fue amigo de las artes y del saber. Sus máximas, que él no supo aplicar, fueron, entre otras, éstas:

1 Los bienes de este mundo duran poco; sólo la virtud es eterna.

2. Sé modesto en la prosperidad y prudente en la adversidad.

3. Haz de buen grado lo que tengas precisión de hacer.

Su emblema era una mata de poleo con esta palabra: «Modérate», porque el poleo tenía fama de apaciguar la cólera.

6.º Quilón

Fue éforo (que es magistrado), en Esparta, hacia los años 556 antes del nacimiento de Cristo. Tuvo siempre una vida conforme a sus principios. Habiéndole escrito Periandro que iba a ponerse al frente de un ejército para invadir su país, le contestó: que se pusiese en seguridad en su corte, y que un tirano debía contemplarse feliz cuando no moría por el hierro o envenenado. Este sabio fue el que mandó grabar con letras de oro en el templo de Delfos estas máximas: «Conócete a ti mismo. No desees nada que sea demasiado ventajoso». Dícese que murió de gozo al saber que su hijo había ganado un premio en los juegos Olímpicos. Éstas son algunas de sus sentencias:

1. Lo más difícil que hay es guardar un secreto, saber emplear bien su tiempo y sufrir injurias sin murmurar.

2. Honra los ancianos; no murmures jamás de los muertos.

3. Ansía más por ser estimado que no por ser temido.

Su emblema era un espejo, que significaba que no hay nada más provechoso que conocerse a sí mismo.

7.º Solón

Solón nació en Atenas 639 años antes del nacimiento de Cristo. Después de haber estudiado con mucho provecho, viajó, y a su vuelta halló a su patria destrozada por disturbios civiles. Fue Solón elegido arconte o supremo legislador por unanimidad, y aun quisieron hacerlo rey, lo que rehusó. Una de las cosas que instituyó en Atenas fue un tribunal de justicia, en el que fallaban las causas los legos después de discutidas por los letrados, lo que presenciado por un sabio de Escitia, llamado Anacarsis, le hizo exclamar: «Me sorprende que a los sabios se deje la deliberación y a los necios la decisión».

«Solón dio muy sabias leyes a aquella república; pero aburrido de ver que no se seguían, determinó ausentarse y viajar. Llegó a la corte de Creso, y este rey tan afamado por sus riquezas, las ostentó todas a los ojos de Solón, y le preguntó después si había conocido hombre más feliz que él; a lo que contestó Solón: Sí, señor; lo fueron más dos hermanos que conocí, llamados Cleobis y Bitón; fueron modelos de amor fraternal y de cariño materno. Era su madre sacerdotisa de Juno, y en una ocasión, estando ya subida en el carro, y tardando en llegar los bueyes que habían de tirar de él, para que no esperase su madre lo hicieron ellos y la condujeron al templo. Su madre, enternecida por esta prueba de cariño y de respeto, suplicó a los dioses que concediesen a sus hijos la mayor felicidad de los mortales, y aquella misma noche murieron ambos suave y tranquilamente.

Cuando volvió Solón a su patria la halló de nuevo dividida en bandos, como era consiguiente a aquel gobierno; de estos disturbios se aprovechó Pisístrato para tomar despóticamente el poder. Solón echó en cara su conducta, así al pueblo como a Pisístrato, y se retiró a la corte del rey Filocipro, en la que murió a los 80 años.

Una de sus sentencias era: Dejemos a los demás las riquezas, pero apropiémonos la virtud.

El atributo de Solón es una cabeza de muerto o calavera: porque su máxima era que es necesario que una persona haya fallecido para juzgar si ha sido feliz.

Santa Juana de Arco.

Santa Juana de Arcos (Domrémy, Francia, 1412 - Ruán, id., 1431) Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomoda...