Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


martes, 17 de mayo de 2016

55).-Las 10 cosas más extrañas que podrás leer en la Biblia.


Las 10 cosas más extrañas que podrás leer en la Biblia.


Biblias centenarias llevadas de contrabando de Siria a Israel por el Mossad permanecerán en la Biblioteca Nacional.




Los libros introducidos de contrabando en Israel en la década del 90′ son “en beneficio de todo el público, en nombre de las generaciones futuras y para perpetuar el patrimonio de la comunidad judía siria”, dictamina el la Justicia.

Diario Judío México - Las “Coronas de Damasco”, unas biblias raras de cientos de años de antigüedad que fueron introducidas de contrabando a Israel desde Siria por el Mossad, permanecerán en la Biblioteca Nacional de Israel, según dictaminó el lunes el Tribunal de Distrito de Jerusalem. El rabino Avraham Hamra, el último rabino de Damasco y el principal rabino de la comunidad judía siria de Israel, que ayudó a traer las Biblias a Israel a lo largo de los años, ha pedido al tribunal que sean devueltas a la comunidad.
Los libros seguirán siendo una “confianza pública sagrada” y deberán permanecer permanentemente en la Biblioteca Nacional de Jerusalem, donde han estado desde la década de 1990, dictaminó el tribunal.

El juez David Gideoni escribió que esperaba que la declaración de las Biblias, cada una conocida como “corona” (keter), como un fideicomiso de propiedad pública sagrada proporcionaría una base “para proteger, preservar y glorificar este tesoro del pueblo judío, en beneficio de todo el público, en nombre de las generaciones futuras y para perpetuar el patrimonio de la comunidad judía siria”.
Las Biblias fueron escritas por escribas en los siglos XIII al XV, en España o Italia, y a lo largo de los siglos encontraron su camino en varias sinagogas de Damasco. Los libros fueron llevados a Israel desde Siria en una operación secreta de rescate por el Mossad en la década de 1990, cuando la comunidad judía dejó Siria y llegó a Israel.
Hamra desempeñó un papel central en la operación, y llegó a Israel en 1994. Los representantes del Mossad depositaron las Biblias en la Biblioteca Nacional de Jerusalem, donde fueron tratadas, conservadas y restauradas.

En los últimos años se produjo una controversia sobre la cuestión de la propiedad y el control de las coronas. Hamra dijo que el Mossad le había prometido que si lograban rescatarlas de Siria -y si también hacía aliá a Israel- el gobierno le ayudaría a fundar un instituto para el patrimonio de la judería siria, que sería dirigido por Hamra, donde se guardarían las Biblias. Tal institución aún no ha sido construida.
Al mismo tiempo, una organización diferente, la asociación de la judería de Damasco en Israel, apoyó la posición de la Biblioteca Nacional y quiso que las Biblias permanecieran allí. Los representantes de la comunidad judía siria de Nueva York se pusieron del lado de Hamra en la disputa, subrayando los esfuerzos del rabino por llevar los libros a Israel y afirmando que la Biblioteca Nacional quería “hacerse cargo” del control de las Biblias.
El Fiscal General Avichai Mendelblit dijo al tribunal en el pasado que las coronas de Damasco son “bienes culturales de carácter público y nacional, a los que se atribuye una importancia histórica, religiosa y nacional de primer orden”. Las Biblias no son propiedad privada de nadie y deben permanecer en manos de las “instituciones nacionales del pueblo judío y no en manos privadas”, añadió Mendelblit.

En los últimos años, Mendelblit y su ayudante Dina Zilber, han dirigido una política explícita de protección de esos tesoros nacionales de importancia histórica, y de mantenerlos fuera de las manos privadas. Este fue el caso de los borradores de la Declaración de Independencia de Israel que se habían mantenido en manos privadas, que se subastaron, pero que se entregaron al Archivo Nacional el año pasado por orden del Tribunal Supremo. 

Los borradores de la Declaración de Independencia son parte de los bienes culturales del Estado de Israel, testimonio de nuestro pasado, parte de nuestra identidad colectiva”, irritó la Corte Suprema, aceptando la posición de Mendelblit.




Las 10 cosas más extrañas que podrás leer en la Biblia.




La mayoría de las familias tienen una biblia en casa, nos guste o no. Con la colonización española llegó la religión católica que se ha quedado hasta nuestros días. En muchos colegios aún dan clase de religión y se lee la biblia, el libro sagrado.

Pero ¿recuerdan todos los versículos de la biblia?, seguramente no. Pero estos que les compartimos sí los van a recordar, porque contienen cosas absurdas para nosotros. Quedarás atónito al leer lo que dice el libro sagrado.

1. ¿La violación como arma de guerra?


Zacarías 14: 2-5: “Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio”.


2. Nunca te burles de un calvo


2 Reyes 2: 23-24: “Y subiendo por el camino, salieron unos muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡Calvo, sube! Y mirando él atrás, los vio, y los maldijo en el nombre de Jehová. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos a cuarenta y dos muchachos”.

 3. Incesto para asegurar un heredero varón

Génesis 19: 34-36: “Dijo la mayor a la menor: He aquí, yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre descendencia. Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche, y se levantó la menor, y durmió con él, pero él no echó a ver cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó. Y las dos hijas de Lot concibieron de su padre”.

4. Hacer lo que quieran con las mujeres, pero no con los hombres

Génesis 19: 7-8: “Llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que abusemos de ellos. Lot salió […] y dijo: He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada”

5. ¿Violación incestuosa?

Samuel 11: 11-14: “Ven, hermana mía, acuéstate conmigo. Ella entonces le respondió: No, hermano mío, no me hagas violencia; porque no se debe hacer así en Israel. […] Más el no la quiso oír, sino que pudiendo más que ella, la forzó y se acostó con ella”.

6 .Licor y relaciones

Proverbios 7: 15-19: “Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana: / Alegrémonos en amores / Porque el marido no está en casa, /Se ha ido a un largo viaje.”

7. 50 piezas de plata por acostarse con una mujer

Deuteronomio 22: 28-29 “Cuando algún hombre hallare a una joven virgen que no fuere desposada, y la tomare y se acostare con ella, y fueren descubiertos; entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta piezas de plata, y ella será su mujer”.

8. La esclavitud era muy normal

Levítico 25: 45: “También podréis comprar de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, […] los cuales podréis tener por posesión.”

9. Tips para asediar


Jeremías 19:9: “Y les haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas, y cada uno comerá la carne de su amigo, en el asedio”.

10. Las excentricidades 


Samuel 18: 25-27: “Díganle a David: “Lo único que el rey quiere es vengarse de sus enemigos, y como dote por su hija pide cien prepucios de filisteos.”



El Legado de Trump y la Reversibilidad del Cambio en Estados Unidos.


El gobierno de Trump, su presidencia cambió definitivamente Estados Unidos. Los demócratas, aunque recuperen el poder, van a poder volver atrás o ya los cambios son imposibles de cambiar.

¿Un cambio definitivo? El impacto de la presidencia de Trump y los límites de la reversibilidad política en EE. UU.

La influencia de Donald Trump en la historia contemporánea de Estados Unidos ha generado un debate profundo entre politólogos, historiadores y ciudadanos. La pregunta de si su presidencia —tanto en su primer mandato como en su regreso al poder— ha cambiado definitivamente al país, o si un futuro gobierno demócrata podría simplemente "borrar" su legado, apunta al núcleo de la democracia estadounidense actual: la tensión entre las normas institucionales flexibles y la permanencia de las transformaciones estructurales.

Para responder a esta incógnita, es necesario distinguir entre los cambios estructurales e institucionales (altamente difíciles o imposibles de revertir a corto plazo) y las decisiones políticas o administrativas (que dependen del péndulo del poder presidencial).

1. Los cambios estructurales e institucionales (Prácticamente irreversibles)

Existen dimensiones clave en las que el impacto de la era Trump ha reescrito las reglas del juego político a largo plazo, creando un nuevo marco geográfico y legal del que es extremadamente difícil retroceder.

A. El Poder Judicial (La huella generacional)

Quizás el cambio más perdurable sea la composición ideológica del sistema judicial federal.

La Corte Suprema: Al asegurar una sólida mayoría conservadora de tendencia originalista, la Corte ha transformado radicalmente el derecho estadounidense en áreas clave (derechos reproductivos, regulación ambiental, límites al poder de las agencias federales y prerrogativas ejecutivas).

Tribunales de Apelación y Distrito: Cientos de jueces conservadores jóvenes fueron nombrados en ambas administraciones. Incluso si los demócratas controlan la Casa Blanca y el Congreso, la judicatura federal mantendrá un sesgo conservador durante décadas, actuando como un veto institucional permanente a las políticas progresistas.

B. El cambio en el comercio global y el proteccionismo económico

El consenso liberal de posguerra que favorecía el libre comercio global, la globalización y la reducción de aranceles ha quedado profundamente socavado.

Hoy en día, el proteccionismo económico, los aranceles punitivos (especialmente hacia China) y el nacionalismo industrial se han convertido en un terreno de juego bipartidista.

Aunque los demócratas discrepen en los métodos, la era de los tratados comerciales de libre mercado sin restricciones ha terminado. Los aranceles y las políticas de "repatriación industrial" ya forman parte del ADN económico actual de EE. UU.

C. La erosión de las normas no escritas (Norms)

La política estadounidense funcionaba históricamente bajo un conjunto de reglas no escritas basadas en la cortesía institucional, la deferencia a las agencias independientes y el respeto a las tradiciones democráticas.

La presidencia de Trump demostró los límites de estas normas al desafiarlas sistemáticamente.

Hoy en día, los partidos políticos ven las instituciones —desde el Departamento de Justicia hasta la Reserva Federal o los servicios de inteligencia— no como árbitros neutrales, sino como trincheras de poder. Este cambio cultural en la gobernanza es extremadamente difícil de sanar.

2. Los cambios transitorios o reversibles (Sujetos al péndulo electoral)

Por otro lado, existen numerosas políticas públicas y directrices administrativas que dependen estrictamente de quién ocupe la Casa Blanca y qué partido domine el Congreso.

A. Política migratoria y control fronterizo

Las restricciones masivas, los despliegues de seguridad en la frontera sur, los decretos ejecutivos sobre deportaciones y los cambios en las vías de asilo son altamente volátiles.

Un gobierno demócrata con voluntad política puede modificar prioridades de aplicación de la ley, desarticular operativos específicos de agencias como el ICE e implementar políticas migratorias más flexibles mediante nuevas órdenes ejecutivas. No obstante, el debate sobre la seguridad fronteriza se ha endurecido de manera general para ambos partidos.

B. Regulaciones ambientales y multilaterales

Las decisiones unilaterales de abandonar acuerdos internacionales (como los pactos climáticos globales o ciertos organismos multilaterales) y desmantelar normativas de protección ambiental pueden revertirse con la misma rapidez con la que se firman.

Sin embargo, el tiempo perdido en la transición energética y los vacíos geopolíticos dejados en el escenario internacional a menudo dejan cicatrices diplomáticas duraderas.

C. La reestructuración de la burocracia federal

Los intentos de reducir el tamaño del Estado profundo, recortar plantillas en agencias clave y rediseñar la administración pública a través de órdenes ejecutivas agresivas redefinen la eficiencia del Estado.

Si bien un nuevo gobierno puede volver a contratar personal e inyectar fondos, reconstruir la memoria institucional, la experiencia técnica y la moral de la administración pública daña temporalmente la capacidad operativa del gobierno federal.

3. La polarización cultural y social como el verdadero cambio permanente

Más allá de las leyes y los decretos, el legado más profundo de la era Trump es sociológico. Estados Unidos se encuentra atravesado por una polarización afectiva y tribal sin precedentes desde la Guerra Civil.
La sociedad estadounidense ya no debate únicamente sobre impuestos o gasto público, sino sobre la propia naturaleza de la democracia, la identidad nacional, el papel de la religión y la demografía.
Este cisma cultural no depende de quién gane una elección; impregna los medios de comunicación, las juntas escolares, las universidades y las relaciones familiares.

Conclusión: Un país transformado de forma indeleble.

¿Pueden los demócratas volver atrás? 
La respuesta es parcial. Pueden revertir decretos específicos, reabrir agencias y cambiar el tono de la política exterior. Pero no pueden deshacer la transformación ideológica de la Corte Suprema, el fin del consenso globalista en materia económica, ni la normalización de la confrontación abierta contra las instituciones tradicionales.
Estados Unidos ha entrado en una nueva era política caracterizada por la inestabilidad institucional, la fragmentación de la verdad y el realineamiento de sus clases trabajadoras. Incluso si los demócratas recuperan el poder de forma sostenida, gobernarán sobre un país que ya no es el de finales del siglo XX, sino uno profundamente reconfigurado por el terremoto político de la era Trump.



drawers clothing 1900









Edwardian Combination

Las mujeres de la época eduardiana solían usar ropa interior combinada en lugar de una camisola y bragas por separado para reducir el volumen en la cintura.

Edwardian women often wore combination underwear instead of a separate chemise and drawers to reduce the bulk at the waist.




















domingo, 1 de mayo de 2016

54).-Museo de la Biblia de Washington DC.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farías Picón; Franco Antonio González Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala;Marcelo Yáñez Garín; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Paula Flores Vargas; 


Museo de la Biblia de Washington DC.




Vista frontal del Museo de la Biblia 

Después de tres años en construcción, Dios abre las puertas del esperado Museo de la Biblia , situado en la capital estadounidense. El edificio del libro sagrado del cristianismo ha costado 500 millones de dólares y ocupa, ni más ni menos, que 40.000 metros cuadrados repartidos en ocho pisos. Alberga miles de textos y artefactos relativos a la historia del Viejo y el Nuevo Testamento.
Su creador es Steve Green, el presidente multimillonario de Hobby Lobby, una cadena de 600 almacenes de manualidades que asegura en su página web “honrar al Señor de una manera consistente con los principios bíblicos”.

Con ocho plantas y 130.000 m2, en su entrada hay dos paneles de bronce de 12 metros 
de altura imitando la Biblia de Gutenberg.

Aunque no es el monumento al creacionismo como temían algunos liberales, el extenso museo ha atraído escepticismo sobre su misión ideológica y la procedencia de su colección. Su ubicación en la ciudad de Washington DC es inmejorable, ya que se encuentra a solo dos manzanas al sur del National Mall, sede del Capitolio de los Estados Unidos.
Asimismo, andará cerca del Smithsonian Institution, incluido el Museo Nacional de Ciencias Naturales, que tiene exposiciones sobre dinosaurios y la evolución humana.

 Se trata de la colección privada de ejemplares de la Torá más grande del mundo Incluso una verdadera curiosidad: uno de los pocos ejemplares que existen de la Biblia inmoral, también conocida como la Biblia de los pecadores o Biblia de los adúlteros, que data de 1631. Se trata de una Biblia publicada en Londres que comete un error crucial: se come el
“no” del séptimo mandamiento, el de “no cometerás adulterio”, así que lanza una orden muy distinta del original.

En el edificio también hay varias secciones en las que se muestran cómo era Nazaret en la época de Jesús, y cómo la Biblia influyó y transformó el mundo en la literatura, la música, la ciencia, el arte, la arquitectura y la moda en todo el mundo, además de en la historia de Estados Unidos. También contiene una Biblia que perteneció a Elvis Presley y una enorme colección de ejemplares de la Torá, el libro sagrado para los judíos que se corresponde con el Antiguo Testamento.
El Rey Carlos I de Inglaterra, de Escocia y Irlanda,  montó en cólera, multó a los editores, les quitó la licencia y ordenó quemar todos los ejemplares, pero se salvaron alrededor de una decena por las que se han pagado cifras enormes en subastas.



Cazadores de biblias, en busca de los textos sagrados.
  
Scherezada Jacqueline Alvear Godoy


Cuando las piezas bíblicas inundaron el mercado a raíz de la crisis financiera mundial de 2008, Steve Green, fundador y director del Museo de la Biblia de Washington D. C., se lanzó a comprar. Pronto descubrió el lado oscuro del comercio de antigüedades, y pagó tres millones de dólares en concepto de acuerdo judicial por haber importado objetos que los peritos juzgaron como probable botín de saqueos en Iraq.

 Traducción al árabe de los Evangelios

Esta traducción al árabe de los Evangelios fue editada en 1590 en Roma por Fernando de Médici, un adinerado cardenal que buscaba la conversión de los musulmanes.


Publicación de la Biblia del rey Jacobo

La publicación de la Biblia del rey Jacobo en 1611 fijó el estándar de las Santas Escrituras en inglés para los siguientes tres siglos. Este volumen del Museo de la Biblia de Washington D.C. es una de las únicas dos primeras ediciones del Nuevo Testamento de la Biblia del rey Jacobo que han llegado hasta nuestros días.
Biblias de esclavos.

Las llamadas biblias de esclavos, como esta publicada en 1808 para las Indias Occidentales británicas, solo incluían partes seleccionadas del Antiguo y el Nuevo Testamento. Se omitián las referencias a la libertad y la huida de la esclavitud; se resaltaban las que fomentaban la obediencia y la sumisión.

Biblias microfilmadas

Cien minúsculas biblias microfilmadas viajaron a la Luna con el astronauta Edgar Mitchell a bordo del Apolo 14 en 1971. Las «biblias lunares» fueron creadas por la Apollo Prayer League, empleados de la NASA que rezaban por que los astronautas regresasen sanos y salvos. Más adelante algunas de ellas fueron enmarcadas en oro y vendidas a coleccionistas.




Texto neotestamentario

Copiado en Egipto y datado del siglo II, este fragmento de papiro se cuenta entre los textos neotestamentarios más antiguos de cuya supervivencia existe constancia. En cada cara aparecen unas cuantas líneas en griego del capítulo 18 del Evangelio según san Juan.

El calor se abate inmisericorde sobre las áridas colinas del desierto de Judea en su descenso hacia el mar Muerto, pero concede un respiro dentro de la cueva en la que el arqueólogo estadounidense Randall Price se ha tendido boca abajo para escudriñar la grieta de la que ayer mismo extrajo una vasija para cocinar de bronce de 2.000 años de antigüedad.

«Esta cueva fue saqueada por beduinos hace unos 40 años –explica Price, profesor de investigación de la Universidad Liberty de Virginia–. Por suerte para nosotros no llegaron demasiado abajo. Confiamos en dar con el filón si seguimos excavando».

Cualquiera que haya oído hablar de las famosas cuevas contiguas al antiguo asentamiento judío de Qumrán sabe a qué filón se refiere. En 1947 unos jóvenes cabreros beduinos entraron a curiosear en una cueva cercana e hicieron uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo XX: siete rollos de pergamino repletos de antiguos caracteres hebreos, el primero de los famosos manuscritos del Mar Muerto.

Es probable que miembros de la secta disidente de Qumrán hubiesen escondido los rollos en la cueva hacia el año 70 de nuestra era, cuando las tropas romanas se acercaban dispuestas a sofocar la primera revuelta judía. Con el tiempo aparecerían cientos de rollos como aquellos. Escritos a partir del siglo III a.C., son los textos bíblicos más antiguos hallados hasta la fecha.

Las cuevas de Qumrán se hallan en la Cisjordania ocupada por Israel, y muchos consideran que la labor de Price es ilegal en virtud de la legislación internacional. Pero eso no lo ha disuadido ni a él ni al director israelí de la excavación, Oren Gutfeld, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, de seguir un programa de investigación que deriva de una operación anterior igualmente polémica.

Cazadores de biblias.

En 1993, tras la firma de los Acuerdos de Oslo –que creaban un marco de actuación para devolver a control palestino los territorios disputados–, el Gobierno israelí lanzó la Operación Manuscritos, una inspección urgente de todos los yacimientos arqueológicos que el país podía perder. El registro fue apresurado y superficial, y no se hallaron nuevos manuscritos, pero sirvió para documentar decenas de cuevas dañadas por terremotos y que posiblemente habían pasado inadvertidas a los cazadores de tesoros beduinos. La catalogada como Cueva 53 llamó la atención de Price en 2010, y más tarde también la de Gutfeld. 

«Encontraron mucha cerámica de una amplia horquilla temporal, desde el primer período islámico al helenístico pasando por el del Segundo Templo –dice Gutfeld–. Hay motivos para creer que pueda haber algo más».

Hace dos años, durante el examen inicial de la Cueva 53, los arqueólogos descubrieron un peque­­ño rollo de pergamino en blanco y cascos de jarras y demás recipientes de almacenaje, seductoras pruebas de que en su día la caverna pudo albergar rollos.

Hoy, después de casi tres semanas de excavación, sus hallazgos están expuestos sobre una mesa plegable a la salida de la cueva. Hay puntas de flecha neolíticas, una hoja de obsidiana procedente de Anatolia y la vasija de bronce. Pero ningún manuscrito. Y por eso, la excavación continúa.

La veneración de reliquias religiosas es común en múltiples confesiones, pero para quienes creen que Dios habla en palabras escritas por profetas y apóstoles en tiempos pasados, los textos antiguos son el fundamento de su fe. Desde manuscritos medievales con una rica ornamentación hasta humildes fragmentos de papiro, los textos venerados constituyen vínculos tangibles con los mensajeros elegidos por Dios, ya sea Mahoma, Moisés o Jesucristo.

La veneración de las Sagradas Escrituras es esencial en la fe de los cristianos evangélicos, que se han convertido en uno de los mayores impulsores de la búsqueda de textos bíblicos perdidos desde tiempos inmemoriales en cuevas del de­sierto, en monasterios remotos y en mercados de antigüedades de Oriente Próximo. Los críticos se quejan de que el furor evangélico por acopiar piezas aviva la demanda de objetos saqueados, una acusación refrendada por indagaciones recientes y por declaraciones de comerciantes autorizados.


«Los cristianos evangélicos han tenido un im­­pacto tremendo sobre el mercado –dice Lenny Wolfe, marchante de antigüedades de Jerusalén–. Cualquier cosa relacionada con la época de Cristo se cotiza por las nubes».
Al margen de sus lealtades religiosas, los coleccionistas y los benefactores adinerados llevan mucho tiempo apuntalando la búsqueda de objetos exóticos antiguos. Entre los patrocinadores de la campaña de Price y Gutfeld en Qumrán figura una fundación creada por Mark Lanier, próspero abogado de Houston. Otra excavación arqueológica, en este caso en Tel Shimron (Israel), cuenta con el respaldo del nuevo Museo de la Biblia de Washington D.C., cuyo director, Steve Green, es el presidente de Hobby Lobby (una cadena de tiendas de manualidades) y uno de los mayores paladines de las causas cristianas en Estados Unidos.

«Hay mucho que encontrar, imagine cuánto material podría haber por esos mundos –me dice Green cuando me entrevisto con él en su flamante museo de 40.000 metros cuadrados que ha costado 500 millones de dólares–. Estamos deseando mirar debajo de cada piedra»

Sin embargo, y tal como ha descubierto en primera persona este devoto baptista sureño, en el negocio de la búsqueda de biblias no todo el mundo es un santo. Debajo de las piedras puede haber manuscritos, pero también serpientes.

En el negocio de la búsqueda de biblias no todo el mundo es un santo. Debajo de las piedras puede haber manuscritos, pero también serpientes. Toparse con serpientes y otros peligros –desiertos abrasadores, cegadoras tormentas de arena, bandidos armados– eran gajes del oficio de los pioneros de la búsqueda de biblias en el siglo XIX y principios del XX. 
Egipto era uno de sus destinos predilectos; su clima seco es ideal para preservar los frágiles manuscritos. Muchos de aquellos primeros buscadores eran fornidos eruditos aventureros, y las crónicas de sus viajes y descubrimientos evocan imágenes de En busca del arca perdida.

Pensemos, por ejemplo, en Konstantin von Tischendorf, un erudito alemán que en 1844 hizo un largo y peligroso viaje a través del desierto del Sinaí para llegar hasta el más antiguo monasterio cristiano habitado permanentemente desde su funda­ción, el de Santa Catalina. Allí encontró «el tesoro bíblico más precioso que existe». Era un códice –un texto antiguo en forma de libro, no de rollo– de mediados del siglo IV. Conocido hoy como Códice Sinaítico, es una de las dos Biblias cristianas más antiguas que han llegado hasta nosotros, y el ejemplar completo más antiguo del Nuevo Testamento.

Según su propio relato de los hechos, Tischendorf vislumbró en un primer momento algunas páginas del códice en un cesto de pergaminos viejos que los monjes pensaban quemar. Rescató las páginas y solicitó permiso para llevarse el códice completo a Europa para su estudio. Los monjes, alertados del gran valor del códice por el entusiasmo del extranjero, solo accedieron a que se llevase unas 40 páginas.

Tischendorf repitió la ardua caminata hasta Santa Catalina en 1853, pero regresó prácticamente con las manos vacías. Volvió por tercera y última vez en 1859 tras haberse granjeado el patrocinio del zar ruso, considerado el «defensor y protector» de la Iglesia ortodoxa, a la que pertenece el monasterio. En esta ocasión la tenacidad de Tischendorf se vio recompensada. Después de comprometerse por escrito a devolver el códice en cuanto hubiese confeccionado copias exactas de él, se lo entregó a su real mecenas en San Petersburgo.

A partir de ahí la cadena de acontecimientos se embrolla en polémicas y acusaciones de coerción imperialista. Los monjes terminaron por «donar» el códice al zar, pero sigue siendo objeto de debate si lo hicieron de buen grado o coaccionados. En cualquier caso, aquella inestimable biblia permaneció en San Petersburgo hasta 1933, año en que el Gobierno de Stalin, ante la crisis financiera y la hambruna del país, se la vendió al Museo Británico por 100.000 libras esterlinas de la época (el equivalente a casi 400.000 euros).

Tischendorf no fue el primer buscador de manuscritos que visitaba aquel monasterio al pie del Sinaí, ni sería el último. Entre quienes lo emularon estaban Agnes Smith Lewis y Margaret Dunlop Gibson, gemelas escocesas y eruditas autodidactas. 
En 1892 las audaces hermanas presbiterianas, entonces viudas de mediana edad, atravesaron el desierto egipcio en camello y se plantaron en Santa Catalina. Les había llegado el soplo de que en una alacena oscura se almacenaban obras en siríaco antiguo, un dialecto del arameo, la lengua que hablaba Jesús.

Con permiso de los monjes examinaron varios volúmenes, entre ellos un códice mugriento que llevaba décadas, quizá siglos, sin abrirse. Valiéndo­­se del vapor de su tetera para separar las páginas, descubrieron que era una hagiografía femenina escrita en el año 778. La observadora Lewis percibió unos tenues caracteres debajo del texto principal y supo que tenía ante sí un palimpsesto, un manuscrito parcialmente borrado y reutilizado. Al estudiar el texto inferior, constató con asombro que era una traducción de los cuatro Evangelios. Datado de principios del siglo V aproximadamente, el Códice Sinaítico Siríaco, como se lo conoce hoy, es uno de los ejemplares de los Evangelios más antiguos que se han descubierto.

En vez de «llevarse prestado» el códice siríaco –que hoy en día sigue en Santa Catalina–, las hermanas lo fotografiaron página por página. También usaron una solución química para realzar el infratexto desvaído del palimpsesto. Su labor se adelantó más de un siglo al uso de técnicas de imagen multiespectral y otras tecnologías que revelan textos bíblicos antiguos ocultos bajo escritos más recientes.
Los extraordinarios manuscritos mostrados al mundo por Tischendorf y las hermanas escocesas fueron realizados sobre un costoso pergamino o vitela. Pero la mayoría de los textos de los primeros siglos del cristianismo se escribieron en papiro.

En 1896 Bernard Grenfell y Arthur Hunt, arqueólogos novatos de la Universidad de Oxford, buscaban piezas en la ciudad egipcia de Oxirrinco, sepultada desde hacía una eternidad, cuando se toparon con algo fuera de serie: un antiguo vertedero de basuras repleto de papiros.
 Durante la dé­­cada siguiente Grenfell y Hunt excavaron un foso de unos 10 metros de profundidad lleno de papiros y enviaron a Oxford medio millón de documentos. Desde entonces los investigadores siguen recomponiendo meticulosamente aquellos fragmentos.

La mayoría de aquellos papiros son prosaicos documentos cotidianos: facturas, cartas, tasaciones tributarias, el contrato de compraventa de un burro… Pero aproximadamente el 10% del tesoro es de tenor literario, con fragmentos de obras de autores clásicos como Homero, Sófocles y Eurípides. Algunos de los hallazgos más espectaculares –como evangelios perdidos que no llegaron a formar parte del Nuevo Testamento– han arrojado luz sobre los años formativos de la fe cristiana. Y más de un siglo después de su descubrimiento, todavía quedan miles de fragmentos por estudiar en condiciones. Es imposible adivinar cuántas revelaciones aguardan todavía en aquellas cajas.

Si buscamos historias de película, la de los manuscritos del Mar Muerto se lleva la palma. De acuerdo con una de las versiones de lo ocurrido, los cabreros beduinos vendieron los siete pergaminos que habían hallado a dos marchantes de antigüedades de Belén. Un erudito de Jerusalén adquirió tres de los rollos. Un marchante llamado Khalil Iskander Shahin, alias Kando, vendió los cuatro rollos restantes a un metropolitano de la iglesia siríaca en Jerusalén, que según dicen pagó por ellos el equivalente a 218 euros. En 1949, asustado por la guerra árabe-israelí, el metropolitano introdujo subrepti­ciamente los rollos en Estados Unidos con la esperanza de venderlos a un museo o a una universidad. Ante la falta de ofertas, el 1 de junio de 1954 publicó un anuncio clasificado en el Wall Street Journal. 
Un arqueólogo israelí, a través de un intermediario estadounidense, adquirió los rollos para el Estado de Israel por 250.000 dólares. Los siete rollos originales se custodian hoy en Jerusalén, donde tienen su propio pabellón en el museo nacional de Israel.

Cuando se corrió la noticia del descubrimiento, un equipo encabezado por el arqueólogo y sacerdote dominico Roland de Vaux se lanzó sobre Qumrán en 1949. Para 1956 De Vaux y los beduinos de la zona habían localizado otras diez «cuevas de rollos» que en conjunto contenían cientos de manuscritos, muchos de ellos desintegrados en miles de pedazos. Hicieron falta décadas enteras para que los expertos, trabajando en reclusión y secreto, recompusiesen y tradujesen los maltrechos pergaminos. 
El largo tiempo que tardaron en publicarse inspiró teorías conspirativas según las cuales las altas esferas –¿el papa?, ¿los sionistas?– estaban ocultando deliberadamente el contenido de los rollos.

Por fin, a mediados de la década de 2000 los tra­­ductores concluyeron la publicación del grueso de sus hallazgos. Los rollos incluían textos legales, tratados apocalípticos y rituales, crónicas de la vida en la secta de Qumrán y restos de 230 manuscritos bíblicos. 
Los estudiosos recibieron con regocijo la noticia de que entre ellos había un ejemplar casi íntegro del libro de Isaías de la Biblia hebrea. Su contenido era casi idéntico al de otra copia de Isaías casi mil años posterior. El Gran Rollo de Isaías pasaría a ser la prueba estrella de los eruditos que defienden la Biblia frente al argumento de que su texto fue deturpado por los escribas, quienes tras siglos de copiarlo a mano habrían introducido en él multitud de errores y alteraciones deliberadas.

La historia de la búsqueda de biblias está trufada de tesoros enterrados, pero no es oro todo lo que reluce. Cuando se iniciaron las excavaciones arqueológicas de las cuevas de Qumrán, otros beduinos emprendieron sus propias búsquedas y vendieron lo que hallaron a Kando. Su principal adquisición fue el Rollo del Templo, que con sus casi ocho metros de longitud es el más largo de los manuscritos del Mar Muerto.

En 1967, durante la guerra de los Seis Días, agentes israelíes de inteligencia se presentaron en el domicilio de Kando y confiscaron el Rollo del Templo, reclamándolo como propiedad del Estado. Tras aquel incidente se cuenta que Kando empezó a trasladar discretamente los fragmentos de los manuscritos que todavía tenía en su poder a familiares residentes en el Líbano y más tarde a una caja fuerte en Suiza.


En 2009 Steve Green empezó a adquirir biblias raras y otros objetos a un ritmo sin precedentes; con el tiempo llegó a atesorar unas 40.000 piezas, que hoy constituyen una de las mayores colecciones privadas de material bíblico del mundo. En su multimillonario frenesí de adquisiciones era obligado que tarde o temprano llamase a la puerta de Kando. (Cuyo hijo, William, se puso al frente del negocio familiar tras la muerte de su padre en 1993).
«Steve Green vino a verme muchas veces –me dice William Kando la mañana que nos vemos en su comercio de Jerusalén–. Es un hombre honrado, un buen cristiano. Me ofreció 40 millones de dólares por mi fragmento del Génesis. Los rechacé. Hay quien dice que no tiene precio».
Green, por medio de un portavoz, afirma que fue Kando quien puso sobre la mesa el precio de 40 millones y que él optó por no comprar. En su lugar adquirió fragmentos de manuscritos más asequibles.

El marchante rebusca en un libro contable. «Mire, aquí lo ve», dice, y señala una anotación conforme vendió a Green siete fragmentos de los manuscritos del Mar Muerto en mayo de 2010.

Cuando visito el Museo de la Biblia la víspera de su inauguración se exhiben cinco fragmentos de los rollos. Me fijo en que la exposición se acompaña de una suerte de texto de descargo de responsabilidad en el que se admite la posible fraudulencia de los fragmentos. Desde entonces se han realizado análisis adicionales que han revelado que los fragmentos son probablemente falsificaciones modernas.

Kando desmiente con indignación que su familia haya vendido fragmentos no auténticos y sugiere que cuaquier eventual falsificación ha de proceder de marchantes menos acreditados. Green, por su parte, se toma con filosofía el asunto de sus adquisiciones estrella. «A uno le gustaría pensar que en el mundo bíblico las cosas son distintas, pero a la hora de la verdad resulta que, como en todos los negocios, siempre hay personajes dudosos sin más objetivo que sacar tajada. Y lo único que puedes hacer es aprender de los errores y no volver a hacer negocios con ellos».

Uno de los errores de Green –importar miles de tablillas de arcilla y otras piezas que, según los expertos, probablemente procedían de saqueos perpetrados en Iraq– se saldó con una multa de tres millones de dólares impuesta por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y la confiscación del material.

 «Lo cierto es que la mayoría de las antigüedades son producto de saqueos, y la mayoría de sus compradores no preguntan de dónde proceden –me dice Eitan Klein, subdirector de la sección antisaqueos de la Autoridad de Antigüedades de Israel cuando hablo con él en su abarrotado despacho de Jerusalén–. Porque, a mi modo de ver, si trabajas con antigüedades, tendrás que mancharte las manos de un modo u otro».

Suena el teléfono. Klein se excusa: 
«Nuestra unidad ha pillado unos saqueadores. Tengo que irme».

Muchísimos manuscritos bíblicos se enmohecen olvidados en almacenes universitarios e enmohecen olvidados en almacenes universitarios. Conservarlos y documentarlos antes de que sus secretos se esfumen para siempre es «una carrera contrarreloj

Como los auténticos manuscritos del Mar Muerto constituyen «el tesoro cultural de naturaleza judaica más relevante sobre la faz de la Tierra», en palabras del conservador Adolfo Roitman, estos documentos sacros se conservan con cuidado infinito. Mientras tanto, muchísimos manuscritos bíblicos se enmohecen olvidados en almacenes universitarios o son pasto de incendios, inundaciones, insectos, saqueadores o guerras en países azotados por turbulencias políticas. Conservarlos y documentarlos antes de que sus secretos se esfumen para siempre es «una carrera contrarreloj», dice Daniel B. Wa­llace, director del Centro para el Estudio de Manuscritos Neotestamentarios de Plano, Texas.

Wallace y otros textólogos trotamundos –en primer lugar el monje benedictino padre Columba Stewart, del Museo y Biblioteca de Manuscritos Hill de la Universidad de Saint John de Minnesota– han recorrido decenas de miles de kilómetros por el mundo con una misión urgente: documentar digitalmente los antiguos manuscritos bíblicos guardados en archivos, bibliotecas monásticas y otros depósitos y ponerlos a disposición de cualquier estudioso vía internet. Es una tarea ingente. 
En el caso del Nuevo Testamento, escrito por grecoparlantes, se han localizado más de 5.500 manuscritos y fragmentos en griego, más que de ningún otro texto antiguo. Suman un total de hasta 2,6 mi­­llones de páginas, calcula Wallace, y la mayoría todavía no han sido estudiadas por los expertos.

«Alrededor del 80 % de los manuscritos conocidos que podrían ser de ayuda en los estudios neotestamentarios siguen inéditos», explica el padre Olivier-Thomas Venard, de la Escuela Bíblica y Arqueológica Francesa, un centro dominico de investigación sito en Jerusalén. 
«Es tal la sobreabundancia de tesoros –añade el padre Anthony Giambrone, colega de Venard– que, con franqueza, hace de la crítica textual una tarea inviable. Simple y llanamente no hay especialistas suficientes para ocuparse de todos ellos».
"Alrededor del 80 % de los manuscritos conocidos que podrían ser de ayuda en los estudios neotestamentarios siguen inéditos"

El Instituto de Investigación Textual Neotestamentaria de Münster, en Alemania, ha intentado reducir esta ímproba tarea clasificando los documentos bíblicos en función de pasajes claves, pero este sistema es básicamente un triaje que ignora por completo numerosos textos. Quizá la tecnología dé pronto con una solución mucho menos restrictiva, predice Wallace, quien espera utilizar programas de reconocimiento óptico de caracteres (OCR, por sus siglas en inglés) para poder digitalizar todos los volúmenes del Nuevo Testamento en griego.
 «Ahora mismo un experto necesitaría 400 años para leer y cotejar la totalidad de los documentos conocidos –dice–. Con el OCR creemos que podremos liquidar la tarea en 10 años».
Legados a este punto es comprensible que uno se plantee una pregunta incómoda: ¿qué importancia tiene nada de esto? ¿Por qué tanto interés en unas biblias viejas y unos pedazos todavía más viejos de papiro egipcio? Para gente como Wallace, que imparte clases en un seminario evangélico, y como Green, que ha invertido buena parte de la fortuna familiar en un museo de talla internacional dedicado a la Biblia, todo se reduce a esto: ¿se basa la fe en he­chos o en ficciones?

«Cuando los visitantes de nuestro museo ven un texto antiguo –dice Green–, están viendo las pruebas de que aquello en lo que creen no es un cuento chino».
¿Pero cuán fiables son esas pruebas?

 Admitiendo que el Dios de la Biblia existe de veras y que de algún modo habló a los autores de esos documentos bíblicos milenarios, ¿son estos textos los que ellos escribieron? 
Al fin y al cabo, no se ha encontrado ninguno de los escritos originales, lo que los expertos denominan textos autógrafos. Si sus palabras han sobrevivido, es porque se copiaron una y otra vez hasta que se inventó la imprenta en el siglo xv. Y hasta los especialistas más conservadores reconocen que no hay dos copias idénticas.



A pocos editores se les habría ocurrido pensar que interrogantes como estos pudiesen generar un superventas, pero eso ocurrió en 2005 con la publicación de un libro de ingenioso título, Jesús no dijo eso: los errores y falsificaciones de la Biblia. Su autor, Bart Ehrman, sostiene que los «datos» relativos a Jesús expuestos en las biblias modernas se basan en siglos de copias cuyo contenido difiere en gran medida, hasta el punto de que no podemos saber qué decían realmente los textos originales.
Mientras nos tomamos un café cerca de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, donde imparte clases de estudios religiosos, Ehrman recita una larga lista de pasajes de las Escrituras que le inspiran recelos. Los 12 últimos versículos del Evangelio según san Marcos, dice, seguramente se añadieron muchos años después, igual que el inicio del Evangelio según san Lucas, donde se augura el nacimiento de Jesús en Belén.
Muchas de sus afirmaciones son debatibles (en sentido literal: Wallace y él se han visto las caras en tres debates públicos), pero algunos expertos coinciden en que los escribas cristianos corrompieron a propósito ciertos pasajes a lo largo de la historia. La cuestión es hasta qué punto.

«En general estoy de acuerdo con lo que dice Ehrman –afirma Peter Head, erudito de Oxford que estudia manuscritos neotestamentarios griegos–. Pero los manuscritos sugieren una variabilidad controlada. Aparecen variantes, pero puedes medio imaginar cuándo y por qué. Es del período anterior del que sí carecemos de datos suficientes. Ahí radica el problema».

El «período anterior» al que hace referencia Head empieza con el nacimiento del cristianismo en el siglo I de nuestra era y concluye a principios del siglo IV . Y aunque es cierto que se han encontrado más de 5.500 manuscritos del Nuevo Testamento en griego, casi el 95% de ellos se escribieron entre los siglos IX y xvi. Solo unos 125 datan de los si­­glos II o III, y ninguno del I.

Esas cifras no preocupan a Wallace, contrincan­­te dialéctico –y también amigo– de Ehrman.


«A Bart le gusta resaltar que no tenemos autógrafos, solo copias –apunta Wallace–. Pero lo cierto es que no tenemos autógrafos de ninguna obra literaria grecorromana, con la excepción quizá de un fragmento de un autor clásico».
Wallace admite que los miles de manuscritos neotestamentarios conocidos contienen una miríada de diferencias achacables a errores de los escribas, pero sostiene que los expertos, gracias a que cuentan con una enorme cantidad de textos que estudiar y comparar, han podido identificar esos errores y recuperar en gran medida las frases originales. También señala que un indicador importante de la fiabilidad de cualquier documento histórico es su cercanía temporal a los acontecimientos de los que pretende ser crónica.
«Las copias más antiguas de la literatura grecorromana de que disponemos se realizaron, de pro­medio, 500 años después de su composición original –dice–. Pero en el caso del Nuevo Testamento las copias más antiguas apenas distan unas décadas de los hechos. Es una diferencia abismal».
Con todo, la ausencia de escritos cristianos del siglo I no deja de parecer un punto a favor de Ehrman, un punto que Wallace tiene prisa en contrarrestar. Demasiada prisa, quizá.
En febrero de 2012, en el transcurso de un debate con Ehrman, Wallace soltó una bomba: acababa de descubrirse un fragmento de un manuscrito del Evangelio según san Marcos que fehacientemente databa de finales del siglo I, más de cien años antes que el texto más antiguo conocido hasta entonces de ese mismo Evangelio. 
Sería el único documento neotestamentario del siglo i jamás descubierto, además del texto cristiano más antiguo de los llegados hasta nuestros días. Probablemente en 2013 saldría publicado un estudio de tan antiguo manuscrito, dijo el teólogo de Texas.
La revelación de Wallace causó sensación en el mundo de los buscadores de biblias.
 ¿Quién había descubierto el manuscrito de Marcos? 
¿Dónde se custodiaba? 
¿Estaba a la venta? 
¿A cuántos millones ascendería su precio? 

Pero pasaron cinco años y el documento seguía sin salir a la luz.

Empiezo a hacer indagaciones en diciembre de 2017. Un mes más tarde me presento en la Biblioteca Sackler, en el campus de la Universidad de Oxford, que alberga la mayor colección de papiros antiguos del mundo. Una italiana ataviada con bata de laboratorio me conduce por una zona de seguridad. Es Daniela Colomo, investigadora asociada de Oxford y conservadora de la legendaria colección de papiros de Oxi­rrinco exhumada por Grenfell y Hunt en los albores del siglo XX.
Colomo saca un pa­­pel libre de ácido dobla­­do a modo de sobre. En el medio hay un trozo parduzco de pa­­piro, no mucho mayor que mi dedo pulgar. Si fuerzo la vista y me acerco a 30 centímetros de él, alcanzo a distinguir una serie de rasgos sobre el antiguo fragmento.
«Esto es Marcos –dice Colomo–. Seguramente data de finales del siglo II o principios del III. Nosotros no queríamos adoptar una postura oficial, pero con los blogs que se escriben y los rumores que corren por ahí, con toda esa publicidad anónima, tenemos que publicarlo pronto».
La investigadora Colomo y su colega Dirk Obbink, papirólogo estadounidense y profesor de Oxford, publicaron sus hallazgos el pasado mes de mayo. El fragmento, catalogado como P.Oxy. LXXXIII 5345, se encontraba entre los millares desenterrados por Grenfell y Hunt que todavía no se habían examinado a fondo. La Egypt Exploration Society, que patrocinó la excavación de Oxirrinco y se reserva la propiedad de la colección, emitió una nota de prensa en la que afirma:

 «Se trata del mismo texto que el profesor Obbink mostró a unos visitantes de Oxford entre 2011 y 2012, y que algunos de esos visitantes describieron en charlas y en las redes sociales como posiblemente originario de finales del siglo i basándose en una datación provisional efectuada hace muchos años, cuando el texto fue catalogado».

La expectación y el subsiguiente anticlímax a propósito del tan cacareado fragmento de Marcos han empañado la verdadera importancia del descubrimiento. Que se sepa, solo existen otros dos fragmentos de Marcos anteriores al año 300. Colomo achaca el delirio desencadenado a la fiebre primosecular de algunos investigadores que sueñan con desenterrar un evangelio o una epístola del puño y letra de un Apóstol.
«Entre los estudiosos del Nuevo Testamento, sobre todo en Estados Unidos, existe cierta tendencia a buscar los documentos más antiguos posibles con la esperanza de encontrar un autógrafo de una persona que conociera a Jesús –dice Colomo–. Tienden a datar los papiros muy a la baja, basándose en semejanzas caprichosas. Esta no es una actitud científica».

Por su parte, Wallace ha pedido disculpas a Ehrman por anunciar un hallazgo no verificado.
 «Asumo la plena responsabilidad –asegura–. No investigué como es debido. Pequé de ingenuo».

Esperar que un único fragmento minúsculo vaya a dirimir el eterno debate bíblico quizá también sea pecar de ingenuo, dice Ehrman.

 «¿Acaso alguien cambiaría de opinión en algún aspecto? –pregun­­ta–. Casi seguro que no, pienso yo. Ya he dicho y repetido que si se encontrasen tres o cuatro manuscritos muy antiguos de diferentes procedencias y con un contenido idéntico, entonces podría existir un argumento. Pero no lo veo probable».

Randall Price, el excavador de Qumrán, también tiene que reconciliarse con unas estadísticas en su contra. Salvo contadísimas excepciones, las hazañas arqueológicas son más cosa de avances milimétricos que de filones repentinos. El equipo de alumnos, amigos y familiares que él y Gutfeld han reunido está concluyendo la inspección de la Cueva 53 una ma­­ñana de finales de enero cuando de pronto se oye un grito. La mujer de Price, Beverlee, sale de un abrigo natural que el equipo ha descubierto hace poco con un objeto de arcilla de unos cinco centí­metros de longitud. Price lo estudia. 
«Sí –murmu­­ra–. Es un borde».
Se refiere a que es el borde de lo que podría haber sido un recipiente para rollos. Lo más probable es que el resto del objeto al que pertenecía ese fragmento se haya ido hace mucho tiempo en un carro de beduinos. Pero la Biblia que Price lee y en la que cree enseña por encima de todo a tener fe. Y si hay recipientes para rollos…
«¡Eh, salid de ahí! –grita hacia el interior de la Cueva 53–. ¡Tenemos que excavar una cosa!».    

 
Donald Trump.

 
El gobierno de Trump, su presidencia cambió definitivamente Estados Unidos, demócratas aunque recuperen el poder, van a poder volver atrás o ya los cambios son imposible de cambio.

La influencia de la era Trump en Estados Unidos plantea un debate profundo entre politólogos, historiadores y analistas. La respuesta corta es que ciertos cambios estructurales son prácticamente irreversibles, mientras que otros, de carácter político y normativo, pueden desmantelarse o revertirse si los demócratas recuperan el poder federal de forma sostenida.  
Sin embargo, el consenso general es que la política estadounidense ya no volverá a ser la misma que antes de 2016. El impacto se divide en dos grandes categorías:

1. Lo que es prácticamente imposible de volver atrás (Cambios Estructurales)

El Poder Judicial (El legado más duradero): La transformación más profunda y permanente de la era Trump es el sistema judicial federal. Al nombrar a tres jueces de la Corte Suprema (creando una sólida mayoría conservadora de 6 a 3) y a decenas de jueces en tribunales de apelación y distritos —muchos de ellos jóvenes y con cargos vitalicios—, Trump reconfiguró la jurisprudencia estadounidense por décadas. Ningún partido puede deshacer esto fácilmente, ya que la Corte Suprema es independiente y requiere mayorías o procesos constitucionales casi imposibles de lograr en el clima actual para ser modificada o ampliada.
La transformación del Partido Republicano: El Partido Republicano dejó atrás el conservadurismo tradicional de libre mercado, globalización e intervencionismo militar (el estilo Reagan o Bush). Hoy es el "Partido de Trump", anclado en el populismo nacionalista, el proteccionismo económico, el escepticismo hacia las alianzas internacionales tradicionales y una postura muy agresiva en temas culturales y de inmigración. Incluso cuando Trump deje la escena política de forma definitiva, esta base electoral y ideológica seguirá mandando en el partido.  
La ruptura de las normas institucionales ("Norm-breaking"): Se han normalizado prácticas políticas que antes eran impensables: el cuestionamiento abierto de la legitimidad de las elecciones, la desconfianza institucional hacia los organismos de inteligencia y la justicia, y el uso de un lenguaje confrontacional y polarizador como norma de comunicación política. Volver al "consenso institucional" previo es hoy por hoy inviable.

2. Lo que los demócratas SÍ pueden cambiar (Cambios de Política y Gestión)  

Política exterior y tratados comerciales: Los acuerdos internacionales, aranceles, alineaciones diplomáticas o la participación en pactos globales pueden ser modificados por un nuevo presidente demócrata mediante órdenes ejecutivas o nueva legislación. Del mismo modo que Trump deshizo mucho de la era Obama, un demócrata puede reorientar la política exterior hacia el multilateralismo.
Inmigración y regulaciones internas: Las políticas de control fronterizo, las directrices de agencias como ICE, las leyes ambientales y los decretos ejecutivos sobre derechos civiles o economía cambian radicalmente de una administración a otra. Son áreas donde el péndulo oscila con cada cambio de gobierno.  
Leyes fiscales y gasto público: Las leyes de recortes de impuestos o paquetes de estímulo económico dependen de quién tenga las mayorías en el Congreso (Cámara de Representantes y Senado), por lo que las futuras mayorías demócratas pueden reformar el código fiscal si logran los votos necesarios.

Conclusión  

La presidencia de Trump no fue un simple paréntesis, sino un punto de inflexión histórico.  
Los demócratas (y cualquier futuro gobierno) podrán revertir leyes, cambiar normativas y reajustar prioridades económicas o diplomáticas. No obstante, el tablero de juego ha cambiado para siempre: Estados Unidos se encuentra en una era de polarización profunda, con instituciones judiciales permanentemente escoradas hacia la derecha y un sistema político donde las reglas del juego democrático y la convivencia cívica ya no se dan por sentadas. El pasado ya no es una opción a la que regresar.  
Marubeni Corporation

El muro fronterizo sur que cuando se retire Trump va a estar inaugurado. Emigrantes ilegales y drogas

El tema del muro fronterizo, la inmigración ilegal y el tráfico de drogas toca el núcleo de la estrategia de seguridad de la era Trump y genera un debate técnico y político muy complejo.
En cuanto a la realidad física de la infraestructura y su impacto real en la seguridad, los datos y la experiencia de los expertos apuntan a varias realidades clave:

1. ¿Estará el muro "completamente inaugurado" cuando termine su mandato?

Construcción continua pero parcial: Aunque la administración impulsa constantemente nuevos tramos de barreras primarias, secundarias y tecnología de vigilancia en sectores clave (como en California, Arizona y Texas), un muro continuo a lo largo de toda la frontera sur (que mide más de 3,000 kilómetros) es prácticamente inviable por razones geográficas (como el río Bravo/Grande, zonas montañosas escarpadas) y por los miles de pleitos legales de propiedad privada de terrenos.
Iniciativas estatales y federales: Además de los proyectos federales de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), estados como Texas han construido sus propios tramos de barreras estatales. El muro avanza de manera significativa por fases, pero hablar de una obra total y absolutamente cerrada de mar a golfo no refleja la complejidad logística del terreno.  

2. El muro y la inmigración ilegal

Disuasión en zonas específicas: Los datos históricos y operativos muestran que, allí donde se instalan barreras físicas robustas acompañadas de tecnología y agentes, los cruces ilegales tienden a reducirse o a desviarse hacia zonas más peligrosas y remotas del desierto o el río.  
El factor operativo y político: Si bien el muro actúa como una barrera de contención física importante, la fluctuación de la inmigración ilegal depende en gran medida de las políticas migratorias de aplicación de la ley (como el fin de políticas de liberación, el aumento de deportaciones exprés y la presión diplomática sobre los países de origen y de tránsito) más que exclusivamente de los kilómetros de concreto o acero.

3. El muro frente al tráfico de drogas (El gran dilema técnico)

Aquí es donde los expertos en seguridad y agencias como la Administración de Control de Drogas (DEA) matizan el impacto de la infraestructura física:
Los Puertos de Entrada Oficiales: Según los informes de inteligencia y de la propia DEA, la gran mayoría de las drogas ilegales de contrabando (como el fentanilo, la heroína, la cocaína y la metanfetamina) no cruzan por el desierto a través de la línea divisoria, sino que son ocultas en vehículos particulares, autobuses de pasajeros y camiones de carga comercial que pasan legalmente por los puertos de entrada oficiales (garitas y puentes internacionales).  
Limitación de la barrera: Un muro físico detiene el cruce ilegal de personas a pie, pero tiene un impacto limitado sobre los cargamentos de drogas ocultos entre mercancías legales o ingresados por aduanas, lo que explica por qué los expertos insisten en que la lucha contra el narcotráfico requiere más tecnología de escaneo no intrusivo en los puertos fronterizos, mayor inteligencia financiera y cooperación internacional, más allá de la construcción de bardas.  

Muro ha afectado el tráfico de drogas y migrantes ilegales porque la convirtió en mucho caro?

Sí, de forma indirecta ha encarecido notablemente el costo del tráfico de personas, pero el impacto sobre el tráfico de drogas ha tenido una dinámica distinta.

1. El encarecimiento de la migración ilegal (El negocio de los "Coyotes")

A medida que la frontera se ha vuelto más difícil de cruzar debido a barreras físicas, mayor tecnología de vigilancia y el despliegue de agentes, la dinámica de la inmigración ilegal cambió radicalmente:  
Monopolio de los cárteles: Cruzar la frontera ya no es tarea de guías locales independientes o "coyotes" tradicionales de poca monta. Hoy en día, prácticamente todo el tráfico de personas está controlado por las grandes organizaciones criminales (como el Cártel de Sinaloa o el Cártel Jalisco Nueva Generación), que exigen un "piso" o derecho de paso obligatorio.
Tarifas disparadas: Debido a los mayores riesgos y a la necesidad de evadir la infraestructura de seguridad, las tarifas que cobran los traficantes se han multiplicado exponencialmente. Mientras que hace años cruzar podía costar unos cuantos cientos de dólares, las tarifas actuales de los carteles oscilan frecuentemente entre los $5,000 y $12,000 dólares por persona (y cifras aún mayores si provienen de ultramar o usan rutas marítimas).
El costo alternativo (Deuda y explotación): Para los migrantes que no pueden pagar estas sumas en efectivo, el encarecimiento del viaje los orilla a contraer deudas con el crimen organizado o a aceptar tareas forzadas para saldar el saldo, incluyendo el transporte obligado de pequeñas cargas de droga o caer en redes de trata de personas.  

2. ¿Qué ha pasado con el tráfico de drogas?

En el caso del narcotráfico, el efecto de una barda física no es necesariamente el de encarecer el cruce de la misma manera, sino el de forzar la adaptación de las rutas y los métodos:

Uso de los puertos legales de entrada: Como se mencionó anteriormente, la gran mayoría de los narcóticos pesados (especialmente el fentanilo y la metanfetamina) no se transportan caminando por el desierto chocando contra un muro, sino ocultos en compartimentos secretos de automóviles, autobuses y tráileres comerciales que cruzan por las garitas formales. Para este mercado, un muro en medio del desierto no altera de forma directa el costo logístico de pasar la droga por las aduanas.  
Innovación tecnológica subterránea y aérea: Para sortear los controles, los carteles han invertido masivamente en la construcción de narcotúneles sofisticados con iluminación y rieles, o en el uso de drones y aeronaves ultraligeras, diversificando sus vías de trasiego.

Conclusión

Las barreras físicas y el endurecimiento fronterizo han encarecido drásticamente el costo de la migración ilegal, convirtiéndola en un negocio multimillonario muy lucrativo para los cárteles. Sin embargo, en el narcotráfico, el impacto económico ha sido menor porque las organizaciones criminales simplemente han adaptado sus métodos priorizando el contrabando a través de los puertos de entrada oficiales y vías tecnológicas.  

Estaba viendo que uno de los grandes legados de Trump es el rompimiento con la OTAN.

Tienes toda la razón. El impacto de la era Trump sobre la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) marcó un antes y un después, transformando de raíz la naturaleza de la alianza.
La OTAN ya no es, ni volverá a ser, el club de seguridad basado en una confianza ciega e incondicional que fue durante la Guerra Fría y las décadas posteriores. Los cambios principales en esta relación se resumen en dos grandes aspectos:

1. El fin del "paraguas garantizado" y la visión transaccional

Durante décadas, los presidentes estadounidenses de ambos partidos sostuvieron el compromiso de defender a cualquier aliado europeo automáticamente, asumiendo la mayor parte del costo financiero y militar. Trump rompió por completo con ese paradigma al introducir una visión estrictamente transaccional y comercial:  
Cuestionamiento del Artículo 5: Al condicionar la defensa mutua a que los países europeos paguen lo que él considera su "cuota justa", se debilitó la certeza absoluta del principio de disuasión ("todos para uno y uno para todos").
La presión sobre el gasto militar: Su constante amenaza de retirar a Estados Unidos de la alianza si los socios no incrementaban sus presupuestos de defensa sacudió los cimientos políticos de la organización. Esto obligó a Europa a acelerar drásticamente sus inversiones militares y a elevar las metas históricas de gasto interno en defensa.  

2. La pérdida de inocencia de Europa ("Autonomía Estratégica")

El mayor cambio provocado por la presión de Trump no ocurrió en Washington, sino en las capitales europeas (especialmente en Berlín y París):
Desconfianza a largo plazo: En Europa se asumió una realidad incómoda: Estados Unidos ya no es un aliado 100% predecible a prueba de ciclos electorales.  
Búsqueda de independencia: Esto impulsó a la Unión Europea a replantearse su propia defensa, promoviendo conceptos como la "autonomía estratégica". Aunque Europa sigue dependiendo en gran medida del músculo militar y nuclear de Estados Unidos, los líderes europeos entendieron que deben fabricar más su propio equipo, coordinar mejor sus ejércitos y prepararse para escenarios donde Washington reduzca su liderazgo o su presencia en el continente.  

Conclusión

La OTAN sobrevivió a las turbulencias, pero su cultura cambió para siempre. Pasó de ser una alianza fundamentada en valores occidentales compartidos y una hermandad geopolítica incuestionable, a convertirse en una asociación mucho más tensa, pragmática y basada en la exigencia de pagos y responsabilidades individuales.  

Los demócratas si llegan al poder, ¿tú crees que vuelvan a como antes de Trump o ya es imposible cambiar la política exterior y también la política aduanera?

No es que sea "imposible" cambiar, pero la evidencia demuestra que un hipotético gobierno demócrata ya no podría (ni querría) volver al modelo comercial y exterior previo a 2016.
De hecho, lo ocurrido en los últimos años demuestra que el estilo de Trump reconfiguró el consenso nacional en Estados Unidos. Los puntos clave de esta transformación son los siguientes:

1. La política aduanera y comercial: El proteccionismo llegó para quedarse

Antes de Trump, el Partido Demócrata (al igual que el Republicano tradicional) defendía el libre comercio global, la reducción de aranceles y la integración económica mundial (como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte o la entrada de China a la OMC). Hoy ese consenso está roto:
Continuidad demócrata: Cuando los demócratas han estado en el poder (como ocurrió con la administración Biden), mantuvieron la gran mayoría de los aranceles punitivos que Trump impuso a China y preservaron un enfoque proteccionista para defender la industria y el empleo local estadounidense.  
El fin del libre mercado idealizado: Ningún partido político en EE. UU. sobrevive electoralmente hoy promoviendo el libre comercio desregulado con Asia. La política aduanera actual se centra en el proteccionismo, el castigo a competidores estratégicos y el fortalecimiento de la producción interna (manufacturing), sin importar qué partido esté en la Casa Blanca.  

2. La política exterior: Unilateralismo y el fin de la "ingeniería global"

En el ámbito internacional, aunque los demócratas son partidarios tradicionales del multilateralismo, las alianzas y la OTAN (a diferencia del aislamiento trumpista), el mundo ya cambió y la política exterior estadounidense se volvió mucho más dura y desconfiada:  
El foco en China: Tanto demócratas como republicanos coinciden en que el gran rival geopolítico de Estados Unidos es China. Esa rivalidad ya no se discute; es el eje central sobre el que gira toda la diplomacia de Washington.  
El adiós al rol de "policía del mundo": El desgaste de las guerras prolongadas (Medio Oriente) y el escepticismo de la ciudadanía estadounidense hacia los costos de intervenir en conflictos extranjeros han hecho que ambos partidos reduzcan su apetito por liderar la reconstrucción democrática global.

Conclusión

Volver al "punto de partida" de antes de 2016 ya no es una opción viable. Los demócratas pueden cambiar el tono, las formas diplomáticas y buscar mayor cooperación con sus aliados europeos, pero los pilares de la era Trump —proteccionismo económico, mano dura comercial contra China y un repliegue estratégico enfocado estrictamente en el interés nacional— se han convertido en la nueva norma de la política estadounidense.

También se ve un cambio político en el área de influencia de Estados Unidos. Ahora es América y Asia Pacífico. Y los otros continentes no le tiene importancia Estados Unidos.

Esa apreciación es extremadamente acertada y describe con precisión el nuevo mapa mental de la geopolítica estadounidense. La superpotencia ha pasado de una estrategia global expansiva (la idea de intervenir o vigilar en casi cualquier rincón del planeta) a una postura de concentración hiperestratégica.
Los focos de atención del mundo se han reducido drásticamente a dos grandes ejes:

1. El Indo-Pacífico: El tablero principal (La rivalidad con China)

Para Washington, el siglo XXI se define en Asia.
Toda la arquitectura militar, comercial y diplomática de Estados Unidos (ya sea bajo administraciones republicanas o demócratas) prioriza el Indo-Pacífico porque allí se concentra el centro de gravedad económico y tecnológico del mundo.  
La contención de la expansión de China, la seguridad en puntos críticos como Taiwán y el Mar de la China Meridional, y la protección de las cadenas de suministro de tecnología avanzada son hoy los asuntos que quitan el sueño a los planificadores militares en el Pentágono.  

2. El Hemisferio Occidental (América): El retorno a la Doctrina Monroe

En su propio continente, Estados Unidos ha reactivado un enfoque de seguridad nacional muy estrecho:  

Con el auge del narcotráfico transnacional, la presión migratoria incesante y la creciente presencia económica de potencias rivales (como China e inversiones en infraestructura en América Latina), Washington vuelve a mirar con lupa su "patio trasero".
La prioridad absoluta es el control de las fronteras, la estabilidad del vecindario inmediato y la reducción de la influencia de competidores extracontinentales en América Latina.

¿Qué pasa con los demás continentes?

La percepción de que a Estados Unidos los demás continentes ya no les importan de la misma manera es, en gran medida, correcta, aunque con matices de gestión de crisis:

Europa (Desplazada pero obligada a asumir costos): Europa ya no es el socio mimado al que Estados Unidos subsidia la defensa por defecto. Si bien la alianza atlántica sigue existiendo por la crisis en Ucrania y la amenaza rusa, Washington presiona implacablemente para que los europeos se cuiden solos. Para EE. UU., Europa pasó de ser el centro del tablero mundial (durante la Guerra Fría) a convertirse en un aliado maduro que debe resolver sus propios problemas regionales.  

África y Medio Oriente (Desinterés selectivo):

En Medio Oriente, el objetivo estadounidense ya no es la "ingeniería política" ni la invasión para democratizar países (como en las décadas de 2000 y 2010), sino mantener una presencia mínima indispensable para asegurar rutas comerciales energéticas y contener actores hostiles (como Irán), delegando o evitando compromisos a gran escala.
En África, el interés es marginal y responde casi exclusivamente a la lucha contra células terroristas específicas o a la contención de la influencia minera y comercial de China, sin grandes proyectos de desarrollo o cooperación blanda.

Conclusión

Estados Unidos ha entrado en una fase de realismo pragmático y selectivo. Los recursos económicos, militares y diplomáticos son limitados frente a la competencia con potencias emergentes, por lo que la directriz en Washington es clara: gastar energía únicamente donde está el juego grande (Asia-Pacífico) y asegurar la tranquilidad y el control en casa (América). El resto del mundo ha dejado de ser una prioridad existencial.




lunes, 18 de abril de 2016

53).-Santo Tomás de Aquino.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple;Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Nuñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí;Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farias Picon; Franco Antonio González Fortunatti;Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda;Jaime Jamet Rojas;Gustavo Morales Guajardo;Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas;José Oyarzún Villa;Rodrigo Palacios Marambio;Demetrio Protopsaltis Palma;Cristian Quezada Moreno;Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández;Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolas Wasiliew Sala;Marcelo Yañez Garin;Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán;Paula Flores Vargas; 


(en italiano, Tommaso d'Aquino; Roccasecca,​ Italia, 1224/1225-Abadía de Fossanova, 7 de marzo de 1274), teólogo y filósofo católico perteneciente a la Orden de Predicadores, es considerado el principal representante de la enseñanza escolástica​ y una de las mayores figuras de la teología sistemática​. En materia de metafísica, su obra representa una de las fuentes más citadas del siglo XIII además de ser punto de referencia de las escuelas del pensamiento tomista y neotomista. La Iglesia católica lo nombra Doctor Angélico, Doctor Común y Doctor de la Humanidad y considera su obra fundamental para los estudios de filosofía y teología.
Sus obras más conocidas son la Summa theologiae, compendio de la doctrina católica en la cual trata 495 cuestiones divididas en artículos, y la Summa contra gentiles, compendio de apología filosófica de la fe católica, que consta de 410 capítulos agrupados en cuatro libros, redactado a petición de Raimundo de Peñafort.
Así mismo, fue muy popular por su aceptación y comentarios sobre las obras de Aristóteles, señalando, por primera vez en la historia, que eran compatibles con la fe católica. A Tomás se le debe un rescate y reinterpretación de la metafísica y una obra de teología monumental,​ así como una teoría del Derecho que sería muy consultada posteriormente.​ Canonizado en 1323, fue declarado Doctor de la Iglesia en 1567 y santo patrón de las universidades y centros de estudio católicos en 1880. Su festividad se celebra el 28 de enero

Biografía 
Estatua de santo Tomás de Aquino, ubicada en Santiago de Chile.

Hijo de una de las familias aristócratas más influyentes de la Italia meridional, estudió en Montecassino, en cuyo monasterio benedictino sus padres quisieron que siguiera la carrera eclesiástica. Posteriormente se trasladó a Nápoles, donde cursó estudios de artes y teología y entró en contacto con la Orden de los Hermanos Predicadores. En 1243 manifestó su deseo de ingresar en dicha Orden, pero su familia se opuso firmemente, e incluso su madre consiguió el permiso de Federico II para que sus dos hermanos, miembros del ejército imperial, detuvieran a Tomás. Ello ocurrió en Acquapendente en mayo de 1244, y el santo permaneció retenido en el castillo de Santo Giovanni durante un año. Tras una queja de Juan el Teutónico, general de los dominicos, a Federico II, éste accedió a que Tomás fuera puesto en libertad. Luego se le permitió trasladarse a París, donde permaneció desde 1245 hasta 1256, fecha en que obtuvo el título de maestro en teología.

Durante estos años estuvo al cuidado de San Alberto Magno, con quien entabló una duradera amistad. Les unía -además del hecho de pertenecer ambos a la Orden dominica- una visión abierta y tolerante, aunque no exenta de crítica, del nuevo saber grecoárabe, que por aquellas fechas llegaba masivamente a las universidades y centros de cultura occidentales. Tras doctorarse, ocupó una de las cátedras reservadas a los dominicos, tarea que compatibilizó con la redacción de sus primeras obras, en las cuales empezó a alejarse de la corriente teológica mayoritaria, derivada de las enseñanzas de San Agustín de Hipona.

En 1259 regresó a Italia, donde permaneció hasta 1268 al servicio de la corte pontificia en calidad de instructor y consultor del Papa, a quien acompañaba en sus viajes. Durante estos años redactó varios comentarios al Pseudo-Dionisio y a Aristóteles, finalizó la Suma contra los gentiles, obra en la cual repasaba críticamente las filosofías y teologías presentes a lo largo de la historia, e inició la redacción de su obra capital, la Suma Teológica, en la que estuvo ocupado entre 1267 y 1274 y que representa el compendio último de todo su pensamiento.
Tomás de Aquino supo resolver la crisis producida en el pensamiento cristiano por el averroísmo, interpretación del pensamiento aristotélico que arranca del filósofo árabe Averroes (1126-1198). El averroísmo resaltaba la independencia del entendimiento guiado por los sentidos y planteaba el problema de la doble verdad, es decir, la contradicción de las verdades del entendimiento y las de la revelación.
En oposición a esta tesis, defendida en la Universidad de París por Siger de Brabante, afirmó la necesidad de que ambas fueran compatibles, pues, procediendo de Dios, no podrían entrar en contradicción; ambas verdades debían ser, además, complementarias, de modo que las de orden sobrenatural debían ser conocidas por revelación, mientras que las de orden natural serían accesibles por el entendimiento; filosofía y teología son, por tanto, distintas y complementarias, siendo ambas racionales, pues la teología deduce racionalmente a partir de las premisas reveladas.
A medio camino entre el espiritualismo agustiniano y el naturalismo emergente del averroísmo, defendió un realismo moderado, para el cual los universales (los conceptos abstractos) existen fundamentalmente in re (en las cosas) y sólo formalmente post rem (en el entendimiento). En último término, Tomás de Aquino encontró una vía para conciliar la revalorización del mundo material que se vivía en Occidente con los dogmas del cristianismo, a través de una inteligente y bien trabada interpretación de Aristóteles.

Santa Juana de Arco.

Santa Juana de Arcos (Domrémy, Francia, 1412 - Ruán, id., 1431) Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomoda...