Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


sábado, 5 de enero de 2019

145).-La iglesia de la Compañía de Jesús.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple;Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Nuñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí;Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farias Picon; Franco Antonio González Fortunatti;Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda;Jaime Jamet Rojas;Gustavo Morales Guajardo;Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas;José Oyarzún Villa;Rodrigo Palacios Marambio;Demetrio Protopsaltis Palma;Cristian Quezada Moreno;Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández;Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolas Wasiliew Sala;Marcelo Yañez Garin;Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán;Paula Flores Vargas; 


La iglesia de la Compañía de Jesús.


Litografía de la Iglesia de la Compañía (1857)

La iglesia de la Compañía de Jesús fue una iglesia católica de Santiago, la capital de Chile, ubicada a una cuadra al poniente de la Plaza de Armas de Santiago, en la esquina norponiente de las actuales calles Compañía —nombrada de este modo por el templo— y Bandera, donde hoy se encuentran los jardines del edificio del ex Congreso Nacional de Chile.

Historia

Originalmente construida entre 1595 y 1631, la iglesia de la Compañía de Jesús reemplazó la capilla provisoria levantada por los jesuitas en 1593.

En el lugar donde se ubicaba la iglesia existe un monumento en homenaje a las víctimas
 del incendio, y se exhiben algunas de las campanas originales del templo.


Era una de las más concurridas por la población santiaguina del siglo XIX y un lugar estratégico de la sociabilidad de Santiago. Los altos prelados elevaban sus prédicas desde un púlpito allí ubicado; la torre marcaba el tiempo de la ciudad con uno de los pocos relojes que existían en ese entonces; pobres y ricos acudían a orar y clamar a Dios; y los más devotos la ocupaban como centro de distintas asociaciones piadosas.

A pesar de ser un lugar sagrado, esta iglesia no se libró de los infortunios provocados por la naturaleza. Diversos terremotos que afectaron a la ciudad de Santiago (1647 y 1730) echaron abajo o dañaron su infraestructura; además, un incendio ocurrido el 31 de mayo de 1841 dejó el templo parcialmente en ruinas. Sin embargo, el edificio fue reconstruido una y otra vez en la misma ubicación, la esquina de las calles Compañía y Bandera. Esta costumbre fue interrumpida tras el voraz incendio acaecido el 8 de diciembre de 1863, cuyas noticias fueron comentadas, muchas veces con juicios o argumentos pro- o anti-católicos, incluso en Europa, Estados Unidos y Australia.



Hatikva




Hatikva (en hebreo הַתִּקְוָה, «La Esperanza») es el himno nacional de Israel. La letra fue escrita en Iași en 1878 por Naftali Herz Imber (1856-1909), poeta judío nacido en Zloczow (Galitzia, actualmente Zolochiv, Ucrania), con motivo de la fundación de Petaj Tikva, uno de los primeros asentamientos judíos en la Siria otomana. El poema fue incluido en su primer libro, Barkai, la brillante estrella de la mañana, de 1886, impreso en Jerusalén.
En 1897, durante el Primer Congreso Sionista, se convirtió en el himno del sionismo y fue proclamado himno nacional de Israel en 1948, año de la fundación del Estado de Israel.

Antes del Estado de Israel

En 1919, el gobierno del Mandato Británico de Palestina prohibió temporalmente la interpretación y retransmisión del himno reivindicativo, como medida preventiva debido al aumento de la actividad política antisionista árabe.

Música

La música está basada en una melodía italiana del siglo XVII llamada La Mantovana. Es usada en el poema sinfónico Vltava (‘El Moldava’), perteneciente a la obra Má vlast (‘Mi Patria’), del compositor checo Bedřich Smetana. Fue recompuesta por Samuel Cohen y orquestada por el compositor Paul Ben-Haim en 1897.

Texto actual

A continuación se muestra el texto actual (primera estrofa y el estribillo extraídos del poema inicial de nueve estrofas) en hebreo y en hebreo escrito con caracteres árabes, junto con la transcripción hebrea y su traducción:

כֹּל עוֹד בַּלֵּבָב פְּנִימָה
נֶפֶשׁ יְהוּדִי הוֹמִיָּה,
וּלְפַאֲתֵי מִזְרָח קָדִימָה,
עַיִן לְצִיּוֹן צוֹפִיָּה;

كول عود باليڤاڤ پنيما
نيفش ييهودي هوميا
أولفأتيه مزراچ كاديما
عاين ليتسيون تسوفيا.

Kol od balevav penima-
Nefesh yehudi homiya-
Ulfa'atei mizraj kadima-
Áyin letzion tzofiya.-

Mientras en lo profundo del corazón
palpite un alma judía,
y dirigiéndose hacia el Oriente
un ojo aviste a Sion,

עוֹד לֹא אָבְדָה תִּקְוָתֵנוּ,
הַתִּקְוָה בַּת שְׁנוֹת אַלְפַּיִם,
לִהְיוֹת עַם חָפְשִׁי בְּאַרְצֵנוּ,
אֶרֶץ צִיּוֹן וִירוּשָׁלַיִם.

عود لو أڤداه تكڤاتينو
هاتكڤاه بات شنوت ألپايم
لهيوت عام خوفشي بأرتسينو
إيرتس تسيون ڤيروشالايم.

Od lo avda tikvatenu-
Hatikva bat shnot alpayim:-
Lihyot am jofshi be'artzenu-
Eretz Tzion v'Yerushalayim.

no se habrá perdido nuestra esperanza;
la esperanza de dos mil años,
de ser un pueblo libre en nuestra tierra:
la tierra de Sion y Jerusalén.




 Biladi



El himno nacional de Palestina, titulado Biladi (en árabe: بلادي; Mi país) o Fida'i (en árabe: فدائي; Revolucionario o El que da su vida por su patria), fue adoptado como himno nacional del Estado de Palestina por la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en 1996, de acuerdo con el artículo 31 de la declaración de independencia de Palestina de 1988.[
Su letra fue escrita por Said Al Muzayin (conocido como Fata Al Thawra) en la década de 1970, su composición es obra del maestro egipcio Ali Ismael y fue conocido como el «himno de la Intifada» o «himno de la revolución palestina».
Desde 1936 otro himno, el Mawtini (en árabe: موطني; Mi patria), ha sido utilizado extraoficialmente por los palestinos. Éste fue escrito por Ibrahim Touqan y compuesto por el compositor libanés Mohammad Flaifel. Mawtini no debe ser confundido con Biladi, el himno oficial.

Escritura árabe.

بلادي بلادي بلادي
يا أرضي يا أرض الجدود
بلادي بلادي بلادي
يا شعبي يا شعب الخلود

:كورال
فدائي فدائي فدائي
يا أرضي يا أرض الجدود
فدائي فدائي فدائي
يا شعبي يا شعب الخلود

بعزمي وناري وبركان ثأري
وأشواق دمي لأرضي وداري
صعدت الجبال وخضت النضال 𝄇
𝄆 قهرت المحال عبرت الحدود

كورال

بعزم الرياح ونار السلاح
وإصرار شعبي بأرض الكفاح
فلسطين دَارِي ودرب انتصاري 𝄇
𝄆 فلسطين ثأري وأرض الصمود

كورال

بحق القسم تحت ظل العلم
بأرضي وشعبي ونار الألم
سأحيا فدائي وأمضي فدائي 𝄇
𝄆 وأقضي فدائي إلى أن تعود

كورال

Romanización Transcripción AFI

Bilādī Bilādī Bilādī
Yā ʾarḍī yā ʾarḍa l-judūd
Bilādī Bilādī Bilādī
Yā shaʿbī yā shaʿba l-khulūd

Kūrāl:
Fidāʾiyy Fidāʾiyy Fidāʾiyy
Yā ʾarḍī yā ʾarḍa l-judūd
Fidāʾiyy Fidāʾiyy Fidāʾiyy
Yā shaʿbī yā shaʿba l-khulūd

Bi-ʿazmī wa-nārī wa-burkāni thārī
Wa-ʾashwāqi dammī li-ʾarḍī wa-dārī
𝄆 Ṣaʿadtu l-jibāla wa-khuḍtu n-niḍāla
Qahartu l-muḥāla ʿabartu l-ḥudūd 𝄇

Kūrāl

Bi-ʿazmi r-riyāḥi wa-nāri s-silāḥi
Wa-ʾiṣrāri shaʿbī bi-ʾarḍi l-kifāḥi
𝄆 Filasṭīnu dārī wa-darbu ntiṣārī
Filasṭīnu thārī wa-ʾarḍu ṣ-ṣumūd 𝄇

Kūrāl

Bi-ḥaqqi l-qasam taḥta ẓilli l-ʿalam
Bi-ʾarḍī wa-shaʿbī wa-nāri l-ʾalam
𝄆 Sa-ʾaḥyā fidāʾī wa-ʾamḍī fidāʾī
Wa-ʾaqḍī fidāʾī ʾilá ʾan taʿūd 𝄇

Kūrāl

Traducción


Mi país, mi país
Mi país, mi tierra, tierra de mis antepasados
Mi país, mi país, mi país
Mi pueblo, pueblo de la perpetuidad


Con mi determinación, mi fuego y el volcán de mi venganza
Con el anhelo de mi sangre por mi tierra y mi casa
He escalado las montañas y combatido en las guerras
He vencido al imposible, y cruzado las fronteras

Mi país, mi país, mi país
Mi pueblo, pueblo de la perpetuidad
Con la voluntad de los vientos y el fuego de los fusiles
Y la determinación de mi nación en la tierra de la lucha
Palestina es mi hogar, Palestina es mi fuego,
Palestina es mi venganza y la tierra de la resistencia

Mi país, mi país, mi país
Mi pueblo, pueblo de la perpetuidad
Por el juramento bajo la sombra de la bandera
Por mi tierra y mi nación, y el fuego del dolor
Viviré como un fedayín, siempre seré un fedayín,
Moriré como un fedayín - hasta que mi país vuelva
Mi país, pueblo de la perpetuidad



Salmo 9 



El Salmo 9 es el noveno salmo del Libro de los Salmos, que comienza en la versión de la Biblia del rey Jacobo: "Te alabaré, oh SEÑOR, con todo mi corazón; mostraré todas tus maravillas". En latín, se conoce como "Confitebor tibi, Domine ". El tema del salmo es que el éxito del mal es solo temporal y al final, los justos perdurarán.
El Salmo 10 se considera parte del Salmo 9 en la Septuaginta griega y en la mayoría de las Biblias cristianas anteriores a la Reforma protestante . Estos dos salmos consecutivos tienen la forma de un solo poema hebreo acróstico.
El salmo es una parte regular de las liturgias judía , católica , luterana , anglicana y otras liturgias protestantes.

Son 150 salmos en la gran mayoría de las Biblias modernas (como las protestantes y católicas). La diferencia en la cuenta viene de cómo se juntan o se dividen algunos textos antiguos entre la tradición hebrea y la griega.Las diferencias en la numeraciónTradición hebrea (texto masorético): Tiene exactamente 150 salmos. 
Es la base de las Biblias protestantes actuales.Tradición griega (Septuaginta): Junta algunos salmos y divide otros, pero al final incluye un salmo extra al final (el Salmo 151), sumando 151 en total.Tradición católica: Sigue la cuenta de 150 salmos, pero usa la numeración griega para algunos textos intermedios (por ejemplo, el Salmo 9 y 10 hebreo se unen en el Salmo 9 griego)



Salmo 9
EL SEÑOR, JUEZ DE LAS NACIONES

La versión griega de los Setenta -seguida por la Vulgata- considera como una unidad los Salmos 9 y 10 del texto hebreo: de allí proviene la diferencia de numeración a la que se alude en la nota del Sal. 10. El ordenamiento "alfabético" de los versos indica que la división introducida en el texto hebreo es artificial y que, en realidad, se trata de un solo poema de estructura bastante compleja.
La primera parte es un canto de acción de gracias, en el que se intercalan algunos motivos hímnicos (9. 6-13, 16-17). La segunda es una súplica al Señor, que aparentemente permanece impasible (10. 1) frente a los atropellos cometidos por los malvados. El Salmo concluye con una referencia a la realeza del Señor (10. 16) y con una expresión de confianza en el Dios que protege a los humildes y salva a los oprimidos (10. 17-18).





1 Del maestro de coro. Para oboes y arpa. Salmo de David.

Acción de gracias por la justicia de Dios

Alef 2 Te doy gracias, Señor, de todo corazón
y proclamaré todas tus maravillas.

3 Quiero alegrarme y regocijarme en ti,
y cantar himnos a tu Nombre, Altísimo.

Bet 4 Cuando retrocedían mis enemigos,
tropezaron y perecieron delante de ti,
5 porque tú defendiste mi derecho y mi causa,
sentándote en el trono como justo Juez.

Guímel 6 Escarmentaste a las naciones,
destruiste a los impíos
y borraste sus nombres para siempre;
7 desapareció el enemigo: es una ruina irreparable;
arrasaste las ciudades, y se perdió hasta su recuerdo.

He 8 Pero el Señor reina eternamente
y establece su trono para el juicio:
9 él gobierna al mundo con justicia
y juzga con rectitud a las naciones.

Vau 10 El Señor es un baluarte para el oprimido,
un baluarte en los momentos de peligro.

11 ¡Confíen en ti los que veneran tu Nombre,
porque tú no abandonas a los que te buscan!

Zain 12 Canten al Señor, que reina en Sión,
proclamen entre los pueblos sus proezas.

13 Porque él pide cuenta de la sangre,
se acuerda de los pobres y no olvida su clamor.

Jet 14 El Señor se apiadó de mí, contempló mi aflicción;
me tomó y me alzó de las puertas de la Muerte,
15 para que pudiera proclamar sus alabanzas
y alegrarme por su victoria en las puertas de Sión.

La derrota de los impíos

Tet 16 Los pueblos se han hundido en la fosa que abrieron,
su pie quedó atrapado en la red que ocultaron.

17 El Señor se dio a conocer, hizo justicia,
y el impío se enredó en sus propias obras.

Sordina
Pausa
Iod 18 Vuelvan al Abismo los malvados,
todos los pueblos que se olvidan de Dios.

Caf 19 Porque el pobre no será olvidado para siempre
ni se malogra eternamente la esperanza del humilde.

20 ¡Levántate, Señor!
Que los hombres no se envanezcan,
y las naciones sean juzgadas en tu presencia.

21 Infúndeles pánico, Señor,
para que aprendan que no son más que hombres. Pausa




Salmos 9 - Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Que mi alma alabe al Señor y proclame todas sus maravillas...

2 En ti me alegraré y me regocijaré, y cantaré a tu Nombre, oh Altísimo.

3 Porque mis enemigos retroceden, tropiezan y perecen ante ti.

4 Te has sentado en tu trono cual juez justo y has reinvindicado mi causa y mis derechos.

5 Has abatido a las naciones, has hecho perecer a los malvados y has borrado su nombre para siempre.

6 Los enemigos fueron aniquilados, arruinados sin remedio; sus ciudades fueron devastadas, perdido su recuerdo.

7 Pero el Señor reina para siempre y establece su trono para el juicio.

8 Gobernará la tierra con justicia y juzgará con rectitud a las naciones.

9 El Señor es un bastión para el oprimido, un refugio para los tiempos de angustia.

10 Que en ti confíen los que veneran tu nombre, porque no abandonas, Señor, a los que te buscan.

11 Canten al Señor, que mora en Sión, y publiquen entre los pueblos sus hazañas.

12 Pues pide cuentas por la sangre vertida, se acuerda de los oprimidos y no olvida su clamor.

13 Ten compasión de mí, Señor, mira cómo me afligen los que me odian. Sácame de las puertas de la muerte,

14 para que proclame tus maravillas, en las puertas de la hija de Sión, feliz y agradecido por tu salvación.

15 En la fosa que cavaron se han hundido los paganos y su pie quedó atrapado en la trampa que escondieron.

16 El Señor se ha manifestado, ha dictado su sentencia, y el pecador quedó atrapado en la obra de sus manos.

17 Que vuelvan al abismo los malvados, todos los paganos que olvidan al Señor.

18 Porque no será olvidado el pobre para siempre ni será en vano la esperanza del humilde.

19 ¡Levántate, Señor, que el hombre no triunfe, y sean en tu presencia juzgadas las naciones!

20 Infúndeles terror, oh Señor, que sepan los paganos que sólo son hombres.




9

1Al Director. Según la [melodía] de «La muerte del hijo». Salmo de David. 2(Álef) Te doy gracias, Señor, de todo corazón, | proclamando todas tus maravillas; 3me alegro y exulto contigo, | y toco en honor de tu nombre, oh Altísimo. 

4(Bet) Porque mis enemigos retrocedieron, | cayeron y perecieron ante tu rostro.

 5Defendiste mi causa y mi derecho, | sentado en tu trono como juez justo.

 6(Guímel)Reprendiste a los pueblos, destruiste al impío | y borraste para siempre su apellido. 

7El enemigo acabó en ruina perpetua, | arrasaste sus ciudades y se perdió su nombre. 8(He) Dios está sentado por siempre | en el trono que ha colocado para juzgar. 9Él juzgará el orbe con justicia | y regirá las naciones con rectitud. 10(Vau) Él será refugio del oprimido, | su refugio en los momentos de peligro. 11Confiarán en ti los que conocen tu nombre, | porque no abandonas a los que te buscan. 12(Zain) Tañed en honor del Señor, que reside en Sión; | narrad sus hazañas a los pueblos; 13él venga la sangre, | él recuerda | y no olvida los gritos de los humildes. 14(Jet) Piedad, Señor; mira cómo me afligen mis enemigos; | levántame del umbral de la muerte, 15para que pueda proclamar tus alabanzas; | en las puertas de la hija de Sión | gozaré con tu salvación. 16(Tet) Los pueblos se han hundido en la fosa que hicieron, | su pie quedó prendido en la red que escondieron. 17El Señor apareció para hacer justicia, | y se enredó el malvado en sus propias acciones. (Sordina. Pausa) 18(Yod) Vuelvan al abismo los malvados, | los pueblos que olvidan a Dios. 19(Kaf) Él no olvida jamás al pobre, | ni la esperanza del humilde perecerá. 20Levántate, Señor, que el hombre no triunfe: | sean juzgados los gentiles en tu presencia. 21Señor, infúndeles terror, | y aprendan los pueblos que no son más que hombres. (Pausa) 1 (22)(Lámed) ¿Por qué te quedas lejos, Señor, | y te escondes en el momento del aprieto? 2 (23)En su soberbia el impío oprime al infeliz | y lo enreda en las intrigas que ha tramado. 3 (24)El malvado se gloría de su ambición, | el codicioso blasfema y desprecia al Señor. 4 (25)(Nun) El malvado dice con insolencia: | «No hay Dios que me pida cuentas». 5 (26)La intriga vicia siempre su conducta, | aleja de su mente tus juicios, | y desafía a sus rivales. 6 (27)Piensa: «No vacilaré, | nunca jamás seré desgraciado». 7 (28)(Pe) Su boca está llena de maldiciones, de engaños y de fraudes; | su lengua encubre maldad y opresión; 8 (29)en el zaguán se sienta al acecho, | para matar a escondidas al inocente. 9 (30)acecha en su escondrijo, | como león en su guarida, | acecha al desgraciado para robarle, | arrastrándolo a sus redes; 10 (31)se agacha y se encoge | y con violencia cae sobre el indefenso. 

11 (32)Piensa: «Dios lo olvida, | se tapa la cara, no se entera». 12 (33)(Qof) Levántate, Señor, extiende tu mano, | no te olvides de los humildes. 13 (34)¿Por qué ha de despreciar a Dios el malvado, | pensando que no le pedirá cuentas? 14 (35)(Res) Pero tú ves las penas y los trabajos, | tú miras y los tomas en tus manos. | A ti se encomienda el pobre, | tú socorres al huérfano. 15 (36)(Sin) Rómpele el brazo al malvado, | pídele cuentas de su maldad, | y que desaparezca. 16 (37)El Señor reinará eternamente, | y los gentiles desaparecerán de su tierra. 17 (38)(Tau) Señor, tú escuchas los deseos de los humildes, | les prestas oído y los animas; 18 (39)tú defiendes al huérfano y al desvalido: | que el hombre hecho de tierra no vuelva a sembrar su terror.


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