Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


viernes, 1 de febrero de 2013

El talmud; Pinturas talmúdicas de Carl Schleicher; La kashrut.


Esta foto sin fecha proporcionada por Sotheby’s en Nueva York muestra la  primera
 impresión del Talmud en Venecia en la década de 1520. 

I. DEFINICIÓN

Talmud fue la forma sustantiva post-Bíblica de Pi´el ("enseñar"), y originalmente significó "doctrina" o "estudio". Sin embargo, en un sentido particular, significó la justificación y explicación de las normas religiosas y legales o Halakhoth ("conducta", en el sentido de "la ley de acuerdo con la cual debe ser regulada la conducta de vida"). Cuando en la tercera centuria la colección Halakhoth de Jehuda I, o el registrado por escrito como Mishna, se convirtió en el principal objeto de estudio, la expresión "Talmud" fue principalmente aplicada a las discusiones y explicaciones del Mishna. Finalmente se convirtió en la designación general del Mishna propiamente dicho y de la colección de discusiones relacionadas con éste.
A posteriori la designación "Gemara", interpretada como "terminación" a partir las palabras Hebreas y Arameas que significan "completar", se convirtió subsecuentemente en el término aceptado. La palabra encontró primero su entrada en las ediciones del Talmud a través de la censura Cristiana; los manuscritos y las viejas ediciones impresas usan la expresión Talmud. Nosotros por lo tanto entendemos por Talmud a la compilación consistente del Mishna, i.e. la codificación de las normas Judías religiosas y legales, y de Gemara, o la colección de discusiones y explicaciones concernientes al Mishna.


II. ORIGEN DEL TALMUD


Herschel, Otto (1871-1937) A Rabbi studying the Talmud





Desde Esdras los cimientos de la comunidad religiosa Judía fue la ley. Todo fue regulado de acuerdo con normas fijas; nada podía ser agregado o cambiado en la ley descendida en el Pentateuco. Sin embargo, las siempre cambiantes condiciones de vida impulsaron la creación de nuevas ordenanzas, y estas fueron decretadas de acuerdo con las necesidades de los tiempos y los casos especiales que debían ser determinados. Fue así formada una ley tradicional y de costumbres trasmitidas oralmente. Cada decreto de este tipo (halakha), si había existido desde tiempo inmemorial y nada más podía ser dicho en relación con su origen, se afirmaba que era una ley dada a Moisés en el Monte Sinaí. Aún para el Judaísmo ortodoxo de hoy en día es un artículo de fe que Moisés, al mismo tiempo que recibió la ley escrita registrada en el Pentateuco, recibió además detalladas explicaciones de las diferentes leyes, las que fueron trasmitidas por tradición como ley oral.
Adicionalmente a esto los escribas en un período temprano procuraron, mediante la interpretación del Torah, hacer la ley aplicable a las cambiantes condiciones de vida, para basar los nuevos preceptos al menos retrospectivamente en el Torah, y para deducir de él leyes religiosas adicionales.

Para este tipo de aprendizaje de las Escrituras fueron establecidas en un período posterior reglas hermenéuticas (Middoth), en un principio siete, las que luego fueron divididas en catorce, y finalmente se incrementaron a treinta y dos. Todos los viejos agregados al Torah así como el nuevo material de constante crecimiento fueron por un largo tiempo trasmitidos oralmente y, de acuerdo con la visión prevaleciente, fue prohibido registrarlos por escrito.
Pero es de todos modos equivocado asumir que hubo una prohibición formal de registrar Halakhoth por escrito. La prohibición probablemente se refirió a los registros escritos con propósito de uso público; ya que un registro fijo de la ley tradicional hubiera actuado como un obstáculo para su posterior desarrollo de acuerdo con las necesidades existentes en cada momento. No es de ningún modo improbable que la reducción final del Mishna fuera precedida por registros escritos previos, especialmente después de que Rabbi Agiba, al principio del siglo segundo, hubiera despojado el estudio de la ley de su previo carácter Midrash y hubiera emprendido el ordenamiento sistemático de los materiales. Es probable que entre sus alumnos fuera Rabbi Me´ir quien continuara estos trabajos sistemáticos. Pero de estas colecciones solamente una obtuvo finalmente reconocimiento canónico, y por tanto fue llamada Mishna par excellence, viz. la editada a finales del siglo segundo de nuestra era por Rabbi Jehuda I, llamado Ha-nashi (el príncipe) o Ha-gadosh (el santo) o simplemente el Rabbi. Esto es entonces nuestro Mishna, la base del Talmud.
Rabbi Jehuda había adoptado solo una parte de las doctrinas, que en el curso del tiempo habían sido trasmitidas en las diferentes escuelas. Aunque él seleccionó lo que era más importante, a veces omitió mucho que le pareció importante a otros; y por otra parte, se consideró que no debería permitirse hundir en el olvido ni aún lo poco importante. En consecuencia, pronto se originaron otras colecciones, las que, aunque no canónicas, fueron de todos modos altamente valoradas. Todo el Allakhoth que no fue incluido en el Mishna de Jehuda recibió el nombre Baraithoth (sing. Baraitha, "doctrina omitida"). La más importante colección Baraitha es la Tosephta.
La precisa brevedad de la expresión y la fecunda forma en la que el Mishna había codificado al Halakhoth hizo su interpretación necesaria, mientras que la característica casuística del trabajo fue un estímulo para ulterior desarrollo casuístico. En el estudio profundo y en la explicación de sus contenidos se puso mucho énfasis sobre el Haggada, i.e. las doctrinas no incluidas en la ley (folklore, leyendas, recopilaciones históricas, éticas y didácticas, etc.), a las cuales Jehuda, que aspiraba a redactar un código de leyes, tuvo poco o nada en cuenta.. En realidad, todo lo que ofrecía la tradición fue puesto dentro del rango de discusión. A los efectos de dar una designación apropiada a la nueva tendencia en la enseñanza de la ley, los estudiosos, hacia los tiempos de la trascripción final del Mishna, fueron conocidos como Tanna´im (sing., Tanna, "maestro"), aquellos que vinieron después de ellos, Amora´im (sing. Amora, "locutor"). La colección de Amora´im, como fue finalmente registrada, fue llamada, como se expresó más arriba, Talmud, mas tarde Gemara: aquel de las escuelas Palestinas, el Gemara Palestino, aquel de las escuelas Babilónicas, el Gemara Babilónico. La edición combinada del Mishna y el Gemara, o el Talmud en nuestro sentido de la palabra, discrimina, por lo tanto, entre Mishna y Gemara Palestino, o "Talmud Palestino", y Mishna y Gemara Babilónico o "Talmud Babilónico". Se hace referencia a este último cuando se hace referencia al Talmud sin otro aditamento.

III. EL MISHNA
 Um judeu está sempre estudando Torá

(De la palabra Hebrea que significa "repetición", traducida por los Padres de la Iglesia deuterosis). Esta palabra es la forma sustantiva de su raíz Hebrea que significa "repetir". De este significado fue desarrollado, en el lenguaje de las escuelas posteriores, el método característico de toda enseñanza y aprendizaje, particularmente de las doctrinas trasmitidas oralmente, que se ejecutaba mediante la enunciación repetida por parte del maestro y la frecuente repetición por parte del alumno. Por lo tanto ambas expresiones se convirtieron en un término para la ciencia de la tradición, el primero significando el estudio especial de la ley trasmitida oralmente, el segundo la ley misma, en contraste con el primero, y significando la ley escrita. Pero la expresión es también utilizada para cada una de las doctrinas trasmitidas oralmente, y difiere del Halakha en que este último significa la ley tradicional como atadura, mientras que el primero lo designa como un objeto de estudio. 
Además, la palabra Mishna es aplicada a la colección sistemática de tales doctrinas, y finalmente a aquella única colección que ha obtenido reconocimiento canónico, i.e. la colección de Jehuda I. La colección representa la ley Judía codificada en el desarrollo recibido en las escuelas de Palestina hacia fines del siglo segundo después de Cristo. A través de ella la ley trasmitida oralmente fue finalmente establecida junto con la ley escrita o el Torah. El cimiento de esta colección esta formado por las colecciones que ya existían antes de Jehuda, particularmente aquella del Rabbi Me´ir. El Mishna no pretende ser una colección de fuentes del Halakha, sino meramente enseñarla. Si su fijación escrita fue un trabajo de Jehuda mismo o si tuvo lugar después de él es un punto debatible, pero la primera teoría es la más probable. La única pregunta entonces es cuanto de éste escribió él mismo; en la extensa forma que presenta hoy no pudo ser escrita solamente por él. Evidentemente ha recibido adiciones a través del tiempo, y en otros aspectos el texto ha sido alterado.
Con relación al contenido material del Mishna es dividido en seis institutos o Sedarim, por esta razón los Judíos están acostumbrados a llamar al Talmud Shas. Cada Seder tiene un número (7-12) de tratados, estos están divididos en capítulos o Peraquim, y cada capítulo en preceptos. Los seis institutos y sus tratados son los siguientes:

A. Seder Zera´im (cosecha)

Contiene en once tratados las leyes del cultivo del suelo y sus productos.

(1) Berakhoth (bendiciones) bendiciones y oraciones, particularmente aquellas de uso diario.
(2) Pe´a (esquina) concerniente a las partes la los terrenos y sus productos que deben ser dejados a los pobres (cf. Lev., xix, 9 sq.; xxiii, 22; Deut., xxiv, 19 sq.) y en general relativo a las leyes sobre los pobres.
(3) Demai, más precisamente Dammai (dudoso) concerniente a los frutos del suelo sobre los cuales es dudoso si el diezmo ha sido pagado.
(4) Kil´ayim (heterogénea), concerniente a la combinaciones ilegales de plantas, animales, y vestidos (cf. Lev., xix, 19; Deut. xxii, 9 sq.).
(5) Shebi´ith (séptimo), i.e. Año Sabático (Deut., xv, 1 sq.).
(6) Teremoth (hacer ofrendas) para los sacerdotes (Num., xviii, 8 sq.; Deut., xviii, 4).
(7) Ma´asroth (diezmos) para los Levitas (Num., xviii, 21 sq.).
(8) Ma´aser sheni (segundo diezmo), (Deut., xiv, 22 sq.; xxvi, 12 sq.) que tenía que ser gastado en Jerusalén.
(9) Halla (levadura) (cf. Num., xv, 18 sq.).
(10) ´Orla (prepucio) concerniente a los frutos y árboles no circuncidados (Lev., xix, 23).
(11) Bikkurim (primeros frutos) llevados al templo (Deut., xxvi, 1 sq; Ex. xxiii, 19).

B. B. Seder Mo´ed (estación de las fiestas)

Trata en doce tratados de los preceptos que gobiernan el descanso el Sabbath, las otras fiestas y días santos, así como días de ayuno.

(1) Shabbath.
(2) ´Erubin (combinaciones), los medios por los cuales uno puede eludir las provisiones especialmente onerosas de las leyes del Sabbath.
(3) Pesahim (Pascua).
(4) Sheqalim (shekels - unidad de moneda), trata del impuesto de medio shekel para el mantenimiento del servicio Divino en el templo (cf. Neh. x, 33), basado en Ex., xxx, 12 sq.
(5) Yoma (día), i.e. día de expiación.
(6) Sukka (Tabernáculo), trata de la fiesta de los Tabernáculos.
(7) Beca (huevo), tomada de la primera palabra con que comienza el tratado o Yom tob (fiesta), es concerniente a los tipos de trabajos permitidos o prohibidos en las festividades.
(8) Rosh hashana (comienzo del año), trata del año nuevo civil el primero de Tishri (Lev., xxiii, 24 sq.; Num. xxix, 1 sq.).
(9) Ta´anith (ayuno).
(10) Megilla (rol) de Esther, respetando las leyes que deben ser observadas en la fiesta de Purim.
(11) Mo´ed qatan (fiesta menor), las leyes relativas a las fiestas que tienen lugar entre el primer y último día de Pascua y Sukkoth.
(12) Hagiga (fiesta ofertorio), trata (caps. i and iii) de la obligación de peregrinaje a Jerusalén y de las ofrendas privadas en tal ocasión (cf. Deut., xvi, 16 sq.).

C. Seder Nashim (mujer)

Elucida en siete tratados las leyes del casamiento y todo lo relativo al mismo, votos, y las leyes del matrimonio de los Nazareos.

(l) Jebamoth, matrimonios con el hermano del marido muerto (Deut., xxv, 5 sq.).
(2) Kethuboth ("actos matrimoniales" y arreglos maritales).
(3) Nedarim ("votos") y su anulación.
(4) Nazir (Nazareo, cf. Num., vi).
(5) Sota ("mujer sospechada", cf. Num., v, 11 sq.).
(6) Gittin (cartas de divorcio, cf. Deut., xxiv, 1 sq.).
(7) Giddushin (compromisos).

D. Seder Nezigin ("daños")

Explica en ocho tratados la ley civil y criminal. En este instituto están incluidos los Eduyyoth, una colección de tradiciones y el tratado Haggadic, Aboth.

1-3) Los tratados 1-3 Baba Kamma (la primera arcada), Baba meci´a (la arcada intermedia), y la Baba bathra (la última portada), originalmente formaron un único tratado, cuya subdivisión fue causada por su gran extensión (30 caps.). Ellos tratan de las leyes de propiedad, herencia y obligaciones. Baba Kamma trata de los daños en sentido estrecho (junto con hurto, robo y daño corporal) y el derecho por los daños; Baba meci´a concierne principalmente a cuestiones legales relacionadas con el capital y trata de inventario, depósitos, intereses y prestamos; Baba Bathra concierne a cuestiones de política social (posesiones, limitaciones, compra y venta, garantías, herencia y documentos).
(4) Sanhedrin, trata de las cortes legales, los procesos legales, y la justicia criminal.
(5) Makkoth (latigazos), trata de los castigos con latigazos legalmente reconocidos (cf. Deut., xxv, 1 sq.).
(6) Shebu´oth (juramentos).
(7) ´Eduyyoth (prueba), conteniendo una colección de decisiones legales reunidas de los testimonios de autoridades distinguidas. (8) ´Aboda Zara (idolatría).
(9) ´Aboth (padres) or Pirqe Aboth (sección de los padres) que contiene máximas éticas del Tanna´im (200 A.C. - A.D. 200).
(10) Horayoth (decisiones) concernientes a decisiones legales y cuestiones religiosas que fueron erróneamente copiados.

E. Seder Qodashim (cosas sagradas)

Trata en doce tratados de los sacrificios, servicios del templo, y objetos dedicados

(1) Zebahim (sacrificios de animales).
(2) Menahoth (ofrendas de carne).
(3) Hullin (cosas profanas) del sacrificio de animales puros e impuros y de las leyes concernientes a la comida.
(4) Bekhoroth (primer nacimiento) de los hombres y animales (cf. Ex., xiii, 2, 12 sq.; Lev., xxvii, 26 sq.; Num., viii, 16 sq.; xviii, 15 sq.; Deut., xv, 19 sq.)
(5) ´Arakhin (valuaciones) esto es equivalencias que deben ser dadas para la redención de personas y cosas dedicadas a Dios (Lev., xvii, 2 sq., xxv, 15 sq.).
(6) Temura (intercambio) de objetos sagrados (Lev., xxvii, 10-33).
(7) Kerithoth (escisiones), concerniente a los pecados penados con esta pena, y que debe ser hecho cuando cualquiera cometa estos pecados intencionalmente.
(8) Me´ild (violación) de un objeto sagrado (cf. Num., v, 6 sq.; Lev., v, 15 sq.).
(9) Tamid (sacrificio continuo) concerniente al sacrificio matutino y vespertino diario y al templo en general.
(10) Middoth (medidas), una descripción del templo y de los servicios del templo.
(11) Quinnim ("nido" de pájaros), del sacrificio de palomas por los pobres (Lev., i, 14 sq.; xii, 8).

F. Seder Teharoth (purificación)

Trata en doce tratados de las ordenanzas de limpieza y purificación.

(l) Kelim (vajilla), trata de las condiciones bajo las cuales se tornan sucios los utensilios domésticos, vestimenta, etc..
(2) Ohaloth (tiendas) de la corrupción de las casas por los cuerpos (Num., xix 14 sq.).
(3) Nega´im (lepra).
(4) Para (ternera roja; cf. Num., xix).
(5) Teharoth (purificaciones) (eufemísticamente), trata de los menores grados de corrupción duraderos sólo hasta el ocaso.
(6) Miqwa´oth (fuentes) las condiciones bajo las cuales los manantiales y reservorios son adecuados para ser usados en purificación ritual.
(7) Nidda (menstruación).
(8) Makhshirin (preparativos) las condiciones bajo las cuales ciertos artículos, por contacto con líquidos, se convierten en ritualmente impuros (Lev., xi, 34, 37, 38).
(9) Zabim (personas afligidas por asuntos urgentes, cf. Lev., xv).
(10) Tebul yom (inmersos en el día), i.e. la condición de la persona que ha tomado el baño ritual, pero que no ha sido perfectamente purificado hacia el ocaso. .
(11) Yadayim (manos), trata de la suciedad ritual de las manos y su purificación.
(12) ´Uqcin (tallos) de frutas y cáscaras y su impureza ritual.

En nuestras ediciones el número de tratados es sesenta y tres, originalmente eran solamente sesenta, debido a que los cuatro párrafos de los tratados Baba kamma, Baba bathra, Baba meci´a, así como Sanhedrin y Makkoth formaba un solo tratado. El Mishna existe en tres revisiones: en los manuscritos de las ediciones de separata Mishna, en el Talmud Palestino en el cual los comentarios del Amora´im siguen a cortos pasajes del Mishna, y en el Talmud Babilónico, en el cual el Gemara es adicionado a un capítulo entero del Mishna. Los contenidos del Mishna, excepto por los tratados Aboth y Middoth, son con pocas excepciones Halakhic. El idioma, del llamado Mishna Hebreo o Nuevo Hebreo, es un Hebreo bastante puro, no sin prueba de un desarrollo vivo - enriquecido por palabras prestadas del Griego y Latín y ciertas expresiones técnicas mas recientemente creada, que parecen parcialmente desarrolladas como imitaciones de fórmulas legales Romanas. El Mishna es citado dando el tratado, capítulo, y precepto, e.g. ´Berakh, i, 1.
Isidor Kaufmann (Austrian, 1853-1921) A Difficult Passage in the Talmud.

Entre los comentaristas del Mishna completo los siguientes merecen una mención especial: Maimonides, la traducción Hebrea de cuyo Árabe original esta impresa en la mayoría de las ediciones del Mishna, Obadia di Bertinoro (d. 1510), Jom Tob Lippmann Heller (d. 1654), Jisrael Lipschutz (su Mishna con Comentarios en 6 vols., Königsberg, 1830-50).

La primera edición del Mishna completo se hizo en Nápoles en 1492. Existen gran número de textos con comentarios Hebreos. De importancia como la Conformación de la versión Palestina es la edición de W.H.Lowe (Cambridge, 1883), posterior al manuscrito de Cambridge. También merecen mencionarse: "Misna . . . Latinitate donavit G. Lurenhusius" (texto, traducción Latina, notas, Traducción Latina de Maimonides y Obadia, 6 vols., Ámsterdam, 1698-1703); "Mishnajoth", con puntualizaciones y traducción al Alemán en letras Hebreas, comenzado por Sammter (Berlín, 1887 - aún incompleta); Trad. Alem. Del Mishna por Rabe (6 partes, Onolzbach, 1760-63).

IV. TALMUD PALESTINO
Boris Dubrov (Russian/Israeli, born 1979) 'Discussing Talmud

En lo fundamental del Mishna, las discusiones jurídicas continuaron, al principio en las escuelas de Palestina, particularmente en Tiberia, en los siglos tercero y cuarto. A través de la codificación final del material recopilado de esta manera, se arribó en la segunda mitad del siglo cuarto al llamado Talmud de Jerusalén, más propiamente Talmud Palestino. La opinión usual, que se originó en Maimonides, de que su autor fue Rabbi Jochanan, que vivió en el siglo tercero es insostenible debido a los nombres de estudiosos posteriores que se encuentran en él. En el Talmud Palestino el texto del Mishna es tomado oración por oración, y explicado con creciente profundidad casuística. El Baraithoth, i.e. las máximas del Torah que no se encuentran en el Mishna, así como los párrafos legales siempre son dados en Hebreo, y también lo son la mayoría de las elucidaciones agregadas; el resto está escrito en un dialecto Arameo Occidental (G. Dalman, "Grammatik des judisch-Palastinischen Aramaisch", Leipzig, 1905). Junto con el Halakha contiene rico material Haggadic. Es materia de disputa si alguna vez el Talmud Palestino incluyó el Mishna completo.
 Las únicas partes preservadas son los comentarios sobre los primeros cuatro Sedarim (con la excepción de varios capítulos y los tratados Eduyyoth y Aboth) y sobre las tres primeras divisiones del tratado Nidda en el sexto Seder. El supuesto descubrimiento de S. Friedländer de tratados sobre el quinto Seder está basado en una falsificación (cf. "Theologische Literaturzeitung", 1908, col. 513 sq., and "Zeitschr. d. Deutsch. Morgenlandisch. Gesellsch.", LXII, 184). El Talmud Palestino es generalmente citado mencionando el tratado, capítulo, página, y columna; a posteriori de las ediciones Veneciana y de Cracovia, mayormente también se da el renglón, indicada por j (=jerus.) o pal.; e.g. pal. Makkoth, 2 Bl. 31d 56. Muchos estudiosos hacen las citas de la misma manera que las del Mishna, pero esto no es recomendado.

Ediciones: Venecia (Bombero), 1523-24; Cracovia, 1609; Krotoshin, 1866; Zhitomir, 1860-67: Piotrkow, 1900-02. Traducción francesa pro M.Schwab, 11 vols., Paris, 1879-80; I2 1890.
Varios tratados están impresos con traducción Latina en Ugolini, "Thesaurus antiquitatum sacrarum", vols. XVII-XXX, Venecia, 1755-65; Wunsche, "Der palastinische Talmud in seinen haggadischen Bestandteilen ins Deutsche übersetzt" (Zurich, 1880).


V. TALMUD BABILONICO
Jews studying the Talmud

Se dice que el Mishna fue traído a Babilonia por Aba Areka, generalmente llamado Rab (d.247), un alumno del Rabbi Jehuda. En las escuelas se convirtió en norma de vida religiosa legal y una base de discusión jurídica. Pero mientras en Palestina hubo una mayor tendencia a preservar y propagar lo que había sido trasmitido, el Amora´im Babilónico desarrolló su interpretación de la ley en todas las direcciones, lo que explica porqué el Talmud Babilónico adquirió una mayor significación para el Judaísmo que el Palestino. De esta manera el material creció rápidamente y gradualmente llevó a su codificación, la que fue emprendida por R.Ashi (d.427), cabeza de la escuela de Sura, y por R. Abina o Rabbina (d.499), el último de los Amora im. Los estudiosos que vivieron después de el (a finales del siglo quinto y principios del sexto), llamados Sabora im ("aquellos que reflexionan, examinan", porque ellos consideraron y también completaron lo que había sido escrito por los Amora´im), deben ser considerados como aquellos que realmente completaron el Talmud Babilónico.

Como el Palestino, el Talmud Babilónico no incluye el Mishna completo. En la primera y sexta división solamente son considerados los tratados Berakhoth y Nidda, en la segunda división se omite Shegalim, en la cuarta Eduyyoth y Aboth, en la quinta Middoth, Ginnim, y la mitad de Tamiz. Es en verdad cuestionable si la mayoría de estos tratados fueron incluidos en el Gemara Babilónico; están excluidos Eduyyoth y Aboth, en razón de la materia que tratan, mientras que la mayoría de lo restante trata de ordenanzas que no podrían ser aplicadas fuera de Palestina. El Talmud Babilónico por tanto incluye solamente 36 ½ tratados, pero es por lo menos cuatro veces mas extenso que el Palestino, aunque este último se ocupe de 39 tratados. El Haggada es aún más completamente representado que en el Palestino. El lenguaje, exceptuando los párrafos legales y las citas de los viejos estudiosos y rabinos Palestinos, es el del dialecto Arameo Oriental de Babilonia. (df. Levias, "Una Gramática del Idioma Arameo contenido en el Talmud Babilónico" Cincinnati, 1900; M.L. Margolis, "Grammatik des babylonischen Talmuds", Munich, 1910). 
El Talmud Babilónico es citado de acuerdo con tratado, folio, y página, ya que el contenido en prácticamente todas las ediciones desde la tercera de Bomberg (1548) es el mismo, e.g. Berakh 22a. En estas ediciones usualmente se anexan al final del cuatro Seder siete pequeños tratados, parcialmente de tiempos Talmúdicos y parcialmente de tiempos post-Talmúdicos, dentro de los cuales está el tratado post-Talmúdico Sopherim (directivas para los escritores y lectores públicos del Torah). Entre los comentarios el primer lugar pertenece al de Raíz (d.1105), completado por su nieto Samuel ben Me´ir (d. cerca 1174). Principalmente de un carácter suplementario son los trabajos de los Tosaphists o autores del Tosaphoth (adiciones), que vivieron en Francia y Alemania durante los siglos doce y trece. Ellos dieron amplificaciones y estudiadas explicaciones de ciertos tratados. Otros comentarios son enumerados por Strack, op.cit. infra, 149-51.

El Talmud Babilónico ha sido impreso a menudo pero hasta hoy ha permanecido como un desideratum una edición crítica. El material para este propósito es proporcionado, entre otros, por Raphael Rabbinovicz, en sus "Variae lectiones in Mischnam et in Talm. Babyl.", etc. (15 vols., Munich, 1868-86); el Vol. XVI fue editado por Ehrentreu (Przemysl, 1897). Al principio en la edición de Basle, la censura Cristiana causó serias mutilaciones y cambios desatinados en el texto (1578-81). Las numerosas riñas entre los Judíos tuvieron la consecuencia posterior de que ellos mismos practicaron la censura. Los pasajes extirpados fueron parcialmente recopilados en pequeños tratados, publicados en su mayoría en forma anónima.

VI. EDICIONES
 Rabbi Debating Painting 

Raphael Rabbinovicz, (Ma´amar al hadpasath ha-talmud -- Munich, 1877), una revisión crítica del Talmud Babilónico, como un todo o parcialmente desde 1484. La primera edición completa apareció en Venecia (Bomberg), (12 vols., 1520-23). La ventaja de esta edición consiste en su carácter de completa; el texto en si mismo esta lleno de errores. La edición de Ámsterdam (1644-48), goza de una cierta reputación, en la misma los pasajes censurados han sido en la medida de lo posible restaurados. La edición de Frankfurt (1720-22) sirvió de base directa o indirectamente a las que le siguieron. De las ediciones mas recientes pueden ser mencionadas las de Berlín (1862-68), la de Viena (1864-72), y la de Vilna (1880-86). En 1897 Lazarus Goldschmidt comenzó una edición en cuartos, el texto después de una primera edición, con las variantes de los manuscritos de Munich y una traducción Alemana. A la fecha han aparecido 6 vols., conteniendo los Institutos I, II, IV, V, y los dos primeros tratados del III. Infortunadamente esta publicación no es de ningún modo irreprochable.

M.L.Rodkinson, "Nueva Edición del Talmud Babilónico" Nueva Cork, 1896; M. Mielziner, "Introducción al Talmud" (Cincinati, 1894; Nueva Cork, 1903); H.L.Strack, "Einleitung in den Talmud" (Leipzig 1908), pp. 139-175, que contiene una extensa bibliografía del Talmud y de las cuestiones que le conciernen.

 


Rabinos y talmudistas en la pintura de Schleicher

Una parte de la producción plástica de Carl Schleicher está íntimamente relacionada con los estudios judaicos y el arte asquenazí. El intercambio de ideas e interpretaciones entre los rabinos talmudistas fue un tema al que Schleicher le dedicó una considerable cantidad de cuadros al óleo. Cargadas de material anécdotico, tales pinturas constituyen un valioso registro de los usos y costumbres de los judíos asquenazíes en Europa, cuya cultura y acervo son conocidos como el Yiddishkayt. El registro de Schleicher es valioso porque la mayor parte de las comunidades asquenazíes de Europa y su diversidad cultural se han perdido debido a la Shoá.
La temática abordada por Schleicher concierne tanto a la experiencia dialéctico-exegética judía como al arte moderno.​ Las pinturas de Schleicher se caracterizan por ser no solo descriptivas, sino además por capturar con agudeza la atmósfera de estudio que regía la vida de los talmudistas: estudio por cierto no exento de seriedad y dedicación, e incluyendo interesantes diálogos e ideas sorprendentes, pero también de contradicciones problemáticas, discusiones interminables y humor.


rabinos 


  Una controversia cualquiera a partir del Talmud (Eine Streitfrage aus dem Talmud), Rabinos en debate (Rabbi scholars in a Debate), Discusión talmúdica (Talmudic Discussion), Un asunto talmúdico en disputa (An Issue of Dispute in the Talmud), y Una disputa talmúdica (Ein Talmudstreit); los títulos de sus obras aquí enumerados son consonantes con aquellos de sus trabajos exhibidos en MutualArt (accedido 5 de junio de 2014).
En lo del rabino es una obra que trata la seria explicación dada por un líder asquenazí acerca del Talmud.


En Escena judía I, Schleicher presenta un anciano rabino dando su interpretación de determinado asunto a través de una hagadá proveniente del Talmud.
Escena judía II es una pintura que muestra a los talmudistas conversando acerca del sentido de un pasaje talmúdico.

Trágicomico es el efecto que produce Una controversia cualquiera a partir del Talmud, donde Schleicher ha retratado las diferentes actitudes de los talmudistas: convicción y asertividad, oposición y rechazo, atención y asombro.

Carl Schleicher

 (pronúnciase Shléijer) fue un pintor realista decimonónico. Nació en Lviv (Galitzia, Imperio Austríaco), en 1825. Falleció en Padua, Reino de Italia, el 2 de octubre de 1903.
Si bien es posible que inicialmente Schleicher haya sido registrado en su ciudad natal como Cölestin Schleicher, lo cierto es que el artista trascendió en Viena, donde exhibió su obra y fue aclamado como Carl Schleicher, que es como se lo conoce y denomina preferentemente y de modo prácticamente unánime en el área técnica de las artes visuales.​
Discípulo del pintor austríaco Ferdinand Georg Waldmüller,​ Schleicher desarrolló su labor plástica en estilo costumbrista, principalmente en Viena entre 1859 y 1871. En varias oportunidades ehibió su obra en el Österreichisches Kunstverein (Club austríaco de las artes). Presumiblemente de origen judío, Schleicher exhibió pinturas de género con escenas judías en el Österreichisches Kunstverein durante el mencionado período.
Su arte es esencialmente la pintura al óleo y maniefiesta la influencia de la pintura de género holandesa del siglo XVII.
Schleicher es particularmente conocido por el componente anecdótico de su obra. Retrató individualmente los diferentes tipos característicos de su época, algunos de ellos dedicados a la lectura o la escritura. Entre estas obras se destacan El bebedor, El jugador de naipes y El músico. El escriba involucra un monje benedictino con anteojos, ocupado al redactar algo que inscribe con la ayuda de una pluma sobre varios papeles. Preservado en el Bury Art Museum de Mánchester, Estudio de viejo presenta un anciano provisto de habano y porrón de cerveza.

 

 


La kashrut 

(del hebreo כַּשְׁרוּת, designa aquello "correcto" o "apropiado" para ser consumido; aquello que cumple con los preceptos del kashrut es kasher, כָּשֵׁר, conocido también por su pronunciación en yídish, kósher) es la parte de los preceptos de la religión judía que trata de lo que los practicantes pueden y no pueden ingerir, basado en los preceptos bíblicos del Levítico (uno de los libros bíblicos del Antiguo Testamento y del Tanaj).​ Tales reglas, interpretadas y expandidas a lo largo de los siglos, determinan con precisión qué alimentos se consideran puros, es decir, cuáles cumplen con los preceptos de la religión y cuáles no son kasher (estos últimos se llaman, en hebreo: טְרֵפָה, trefá).
Usualmente se asocia la idea de kashrut con dos de las costumbres alimenticias de los judíos: la que establece que los cárnicos no deben ser consumidos al mismo tiempo que los lácteos; y la que prohíbe a los judíos comer carne porcina en cualquiera de sus formas (Levítico). Esta idea de lo que es kasher es solo parcialmente correcta, pues el concepto en realidad es mucho más vasto y se extiende a prácticamente todos los alimentos y, ciertamente, a los mencionados anteriormente.
La etiqueta kasher (aunque es más frecuente la palabra kosher) que reciben ciertos productos alimenticios indica que dichos productos respetan los preceptos de la religión judía, y que por tanto se consideran puros y aptos para ser ingeridos por los practicantes de dicha religión.

Alimentos explícitamente prohibidos

La Torá permite el consumo de los animales terrestres que tienen pezuñas hendidas y rumian (estas dos características deben darse al mismo tiempo). El cerdo, la liebre, el tejón, el camello y varios animales más no cumplen ese requisito; por lo tanto, las reglas del kashrut establecen que no se deben consumir las carnes de estos animales.
De los animales acuáticos, está permitido el consumo de los que tienen aletas y escamas (estas dos características deben darse al mismo tiempo). Por lo tanto el consumo de las langostas, gambas, camarones, ostras, cangrejos, tiburón y bagre está prohibido.
En las aves, la distinción es menos clara: la Torá provee una lista explícita de aves impuras, sin explicar por qué lo son. Aunque la mayoría son aves de rapiña o carroñeras, de modo que las interpretaciones rabínicas suelen colocar todas las aves de presa y de carroña entre las "no kasher". Debido a que la definición del kashrut es menos clara con las aves, se ha generado una larga polémica entre los estudiosos del judaísmo respecto a si las aves provenientes del Nuevo Mundo (p. ej. el pavo) eran kasher o no, pues éstas no son mencionadas en la Torá. En el caso del pavo, la mayoría de las opiniones se decantan por considerarla como kasher, pero aun así existen opiniones encontradas en algunas corrientes.
Entre los insectos alados, unos pocos están permitidos como el saltamontes, mientras que todo el resto de los insectos voladores están prohibidos. Asimismo están prohibidos los roedores, reptiles, anfibios e insectos rastreros.
Hay que notar que la prohibición se extiende a todos los productos derivados de los animales mencionados anteriormente, tales como las vísceras, leche, huevos, etc. Una notable excepción es la miel de abejas, que es considerada ampliamente como kasher, mientras que las abejas en sí no lo son. Una explicación común de esto es que la miel es un producto de las flores, aunque las abejas lo almacenen en sus cuerpos y luego en sus panales. También debe considerarse que la miel es explícitamente mencionada varias veces en la Torá como un producto noble, formando parte incluso del nombre poético dado varias veces a Israel: "tierra que mana leche y miel". Cabe notar que existen opiniones afirmando que la miel referida en dicha frase es la miel de higos o dátiles, y no la miel de abeja.

Shejitá

Las reglas del kashrut establecen también que los animales permitidos deben ser sacrificados de cierta manera para ser consumibles. Los animales que han muerto por causas naturales, con enfermedades o defectos en sus órganos internos, están prohibidos.
La matanza ritual o shejitá es efectuada por el shojet y consiste en perforar la garganta del animal hasta llegar a la vena central, de esta manera el animal no se asfixia y sigue respirando mientras desprende toda la sangre, el cuchillo debe estar perfectamente afilado y sin defectos. No es raro que el shojet y el rabino sean la misma persona.
El propósito de este corte es que el animal sufra lo menos posible.

Desangramiento

La Torá prohíbe explícitamente el consumo de sangre, de modo que los animales y sus carnes deben ser desangrados totalmente antes de ser consumidos, salándolos. Los peces están exentos de esta regla.

La prohibición se extiende a otros alimentos: una mancha de sangre en un huevo lo convierte en no kasher o taref.

Grasas y órganos prohibidos

Ciertas partes de los animales considerados como kasher están prohibidos, en particular, las grasas que se encuentran alrededor de los órganos vitales y del hígado, así como el nervio ciático​. En algunas comunidades judías solamente se consumen los cuartos delanteros de los animales para evitar que se trate de carne o grasas que no son kosher.

Separación de cárnicos y lácteos

La Torá expresa explícitamente y en tres ocasiones que "un cabrito no debe ser cocido en la leche de su madre" (Éxodo; Éxodo; Deuteronomio 14:21). Esta afirmación se extiende a la idea que los lácteos y los cárnicos provenientes de mamíferos no deben ser consumidos juntos, aunque las fuentes rabínicas han extendido la prohibición también hacia los lácteos y las aves. Está permitido consumir pescado y lácteos, o huevos y lácteos al mismo tiempo.
La razón por la que está escrito en tres ocasiones, la Halajá indica que es por tres prohibiciones distintas: comer, cocinar y tener provecho (como comerciar o alimentar a un animal propio).
Los alimentos se clasifican en: lácteos, cárnicos y neutros ("parve"). Las aves se clasifican como cárnicos pese a no cumplir la norma de ser carne de animal rumiante de pezuña hendida. Los peces se clasifican como neutros. Los alimentos neutros pueden ser consumidos tanto con lácteos como con cárnicos. Aunque con respecto a los pescados hay quienes no los comen juntamente con carnes (de animales o de aves) y acostumbran a lavar los utensilios con los que se ha comido pescado antes de utilizarlos para comer carnes.
La separación se aplica también para los utensilios utilizados para prepararlos. Se asume que la cocina perteneciente a una familia judía practicante tiene un juego de sartenes, cucharas, platos y hasta fregadero dedicados a los platos hechos a base de lácteos, y otra completa para los cárnicos y aves.
La separación entre el consumo de unos y otros varía en función de la corriente del judaísmo a la que el comensal pertenezca, y de cuál se consuma primero. Si se consumen carnes primero, se prohíbe el consumo de lácteos durante varias horas, pues se considera por tradición que las carnes suelen dejar residuos en los dientes.
Si se consume lácteos primero, para consumir carnes basta limpiarse la boca, y consumir algún alimento sólido como el pan según algunas corrientes, en otras es necesario dejar pasar un pequeño período. Salvo en el caso que el lácteo sea del tipo untuoso y deje residuos en los dientes.
Como con el resto de los alimentos, una cantidad ínfima de lácteo convierte a un plato en completamente lácteo según las reglas del kashrut, igualmente con los cárnicos.

Utensilios

Los utensilios de cocina son también considerados dentro de las reglas del kashrut. Como se mencionó anteriormente, el contacto de cierta clase de alimento (ya sea lácteo o cárnico) con los platos, cucharas, vasos, sartenes, etc., los convierte en exclusivos para la clase de alimento que los toque. Cualquier utensilio (por ejemplo, para carnes) que llegue a entrar en contacto con la otra clase (los lácteos), se convierte en no kasher e inapto para servir a la cocina.

Los observantes de la norma kasher deben tener mucho cuidado para evitar que ambas clases de utensilios se estropeen mutuamente, incluso en el instante de lavarlos.

Productos de la vid

El proceso de elaboración del vino debe ser llevado a cabo en su totalidad por judíos, en este proceso las uvas no son pisadas al considerarse impuros los pies; esta prohibición se remonta a la época en la cual el vino era utilizado en el culto a los ídolos. Un vino que había sido usado en libación era llamado "Iain Nesej", por lo cual comienza a regir la prohibición de que cualquier idólatra (incluso si era judío) que tocara el vino ya lo impurificaba para su consumo, porque podría haber planeado utilizarlo como idolatría y eso ya era suficiente para inutilizarlo para su consumo. Hoy en día, a pesar de que no es tan común la idolatría, la prohibición sigue en pie, por ello existe el "Iain Mevushal", vino hervido o pasteurizado, que no se impurifica al tacto de un idólatra, y que es el que comúnmente se emplea en los ritos judíos. Por ello todos los productos derivados de la uva requieren certificación rabínica.

El uso de la sal

La carne para ser considerada kasher no debe contener sangre, por lo cual pasa por un proceso de salado, bendecido y lavado para ser apta para el uso. Hoy en día la carne kasher se vende mayormente con el proceso de salado bendecido hecho.

 


jueves, 31 de enero de 2013

Orden pro Merito Melitensi.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farías Picón; Franco Antonio González Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala; Marcelo Yáñez Garín; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Franco Natalino; 


 Orden pro Merito Melitensi.


Cruz de la Orden pro Merito Melitensi

La Orden pro Merito Melitensi, establecida en 1920, es una distinción de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta.

Historia.

Fue creada para de condecorar a los hombres y mujeres que han traído honor y prestigio a la Orden de Malta. 
Esta condecoración se impone independientemente de la religión profesada, aun a aquellos que que no están en comunión con la Iglesia de Roma.
Esta Orden es concedida tanto por Decreto del Soberano Consejo, como por motu proprio del Gran Maestre.

La Orden pro Merito Melitensi es la orden de mérito de la Soberana Orden Militar de Malta, establecida en 1920. Se otorga a los destinatarios que han honrado a la Soberana Orden Militar de Malta , promovió los valores cristianos y la caridad según lo definido por el católico romano. 
A diferencia de los Caballeros o Damas de la Orden de Malta (que es una orden militar de caballería), los decorados con la Orden pro Merito Melitensi no se invierten en una ceremonia religiosa, no hagan ningún juramento  o hacer algún compromiso religioso. Por lo tanto, puede ser otorgado a los no católicos. Los participantes incluyen estadistas prominentes, como los presidentes Ronald Reagan , que lo recibió mientras aún estaba en el cargo, y George HW Bush .
La orden comprende tres rangos, incluido el Comandante, ahora raro en la Orden de Malta, y no tiene grados nobiliarios, por lo que es comparable a numerosas órdenes de mérito en todo el mundo, incluidas las órdenes papales, la Legión de Honor de Francia y la Orden de Gran Bretaña de Gran Bretaña. imperio
Además de ser miembro de la orden, se otorga una medalla en tres clases: oro, plata y bronce.


Clases de la Orden pro Merito Melitensi 

La Orden pro Merito Melitensi comprende las siguientes clases:

  • el collar
  • la Cruz
  • la medalla

El collar pro Merito Melitensi 


El Collar solo tiene un grado único, pero tiene dos divisiones, a saber, "Collar pro Merito Melitensi " para civiles y "Collar con espadas pro Merito Melitensi " para los militares. El collar solo se otorga a los Jefes de Estado.


La Cruz pro Merito Melitensi. 



La Cruz se otorga tanto a civiles como a militares, que comprende varios grados:
  • Caballero o Dama Gran Cruz pro Merito Melitensi - Clase especial
  • Caballero o Dama Gran Cruz Pro Merito Melitensi
  • Caballero o Dama Gran Oficial pro Merito Melitensi (con Insignia para mujeres)
  • Knight (o Dame) Commander pro Merito Melitensi (con Crown para mujeres)
  • Caballero o Dama Oficial pro Merito Melitensi (con escudo de armas para mujeres)
  • Cross (Caballero o Dama) pro Merito Melitensi


NB: estas decoraciones son "con espadas" para servir a los militares y "sin espadas" para civiles.



La Cruz "pro piis meritis" pro Merito Melitensi 

Ordre_Pro_Merito_Melitensi_-_Pro_piis_meritis


Cuando se otorga a los eclesiásticos, tiene la misma cruz que se otorga a los civiles y al personal militar. Sin embargo, esta cinta está cruzada de negro con dos finas líneas rojas y comprende solo dos grados:

  • Gran Cruz "pro piis meritis" pro Merito Melitensi ,
  • Cruz "pro piis meritis" pro Merito Melitensi .



La Medalla pro Merito Melitensi 

Esta clase tiene tres grados: oro, plata y bronce.






Cintas.


Solo hay tres tipos diferentes de cintas para la medalla y las cruces.


Cruz del Merito, Civil

Cruz del Merito, Militar

Cruz de Merioto, Eclesiástico


Apellidos judíos.





Los apellidos que terminan en "-berg" y "-stein" no tienen ninguna raíz en hebreo ni en yiddish. Se inventaron porque los imperios del siglo XVIII necesitaban gravar con impuestos a una población que no usaba apellidos.
Los sufijos son, en realidad, palabras alemanas estándar que significan «montaña» y «piedra», respectivamente. Durante siglos, la mayoría de los judíos asquenazíes en Europa no usaban apellidos hereditarios. Seguían el sistema patronímico hebreo tradicional, identificándose por su nombre de pila y el de su padre (por ejemplo, Isaac ben Abraham o Miriam bat Aaron). Este sistema funcionaba bien dentro de comunidades pequeñas y muy unidas.
Esto cambió cuando estos imperios modernizaron sus burocracias y se dieron cuenta de que no podían llevar un registro fiable de los ciudadanos para el reclutamiento y los censos sin apellidos fijos. En 1787, el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, José II, emitió un edicto que obligaba a todos los judíos del Imperio Habsburgo a adoptar apellidos alemanes permanentes. Prusia hizo lo mismo en 1812, y el Imperio ruso en 1844.
Cuando se vieron obligadas a elegir un apellido, muchas familias judías optaron por nombres ornamentales. El Romanticismo alemán estaba en su apogeo y los nombres inspirados en la naturaleza estaban de moda. 

Era frecuente combinar prefijos agradables como Gold (oro), Silber (plata), Rosen (rosa) y Löwen (león) con sufijos geográficos y naturales como berg (montaña), stein (piedra), thal (valle) y baum (árbol).

Este proceso de combinación dio origen a nombres como Goldberg (Montaña Dorada), Silberstein (Piedra Plateada), Rosenthal (Valle de las Rosas) y Rosenbaum (Rosa).

En algunos casos, el proceso de asignación de nombres no era del todo voluntario. Los funcionarios del registro civil a veces asignaban nombres de forma arbitraria. Una larga tradición histórica sugiere que algunos funcionarios corruptos extorsionaban a cambio de nombres rimbombantes como "Goldberg", mientras que a las familias más pobres que no podían pagar se les imponían nombres literales, ocupacionales o incluso despectivos.
Si bien estos nombres no tienen origen hebreo, existe una superposición lingüística con el yiddish. Dado que el yiddish es una lengua germánica, las palabras alemanas Berg y Stein tienen cognados directos en yiddish: barg y shteyn . Sin embargo, los nombres en sí fueron registrados oficialmente en alemán estándar por funcionarios gubernamentales. 
Cuando millones de judíos europeos emigraron posteriormente a América, llevaron consigo estas designaciones burocráticas, consolidando así el vocabulario alemán del siglo XVIII como algunos de los apellidos judíos más reconocibles del mundo.

Nota histórica y actualidad de los apellidos.

Los judíos han utilizado históricamente nombres patronímicos. En el sistema patronímico judío, el nombre propio puede ir seguido de "ben" o "bar" ("hijo de" en hebreo y arameo, respectivamente) o "bat" (“hija de”) y luego el nombre propio del padre. Así, por ejemplo, Biniamín ben Abraham o Bianiamín bar Abraham, o Sarah bat Abraham.
Los apellidos de origen hereditario que existen hoy en día, comenzaron a utilizarse entre los judíos sefarditas en Iberia y en otros lugares en los siglos X y XI; y no se extendieron a los judíos asquenazíes de Alemania o Europa del Este hasta mucho más tarde.
La forma patronímica utilizada en la antigüedad se sigue usando en la vida religiosa.

Historia

Los apellidos no eran desconocidos entre los judíos de la Edad Media, y como los judíos comenzaron a integrarse más con sus conciudadanos, la práctica de utilizar apellidos, además del nombre “sagrado”, empleado sólo en la vida religiosa, creció rápidamente. Por supuesto, entre los sefardíes esta práctica era común casi desde el momento del exilio de España y, probablemente, se hizo aún más común como consecuencia del ejemplo de los marranos, que al aceptar el cristianismo adoptaron en la mayoría de los casos los apellidos de sus padrinos. Entre los asquenazíes, cuyo aislamiento de sus conciudadanos fue mayor, el uso de apellidos hereditarios recién empezó a ser común en el siglo XVIII.

La necesidad de agilizar el cobro de impuestos y los servicios de reclutamiento militar que tuvo lugar en el Imperio austríaco, Imperio ruso y en los Estados alemanes en los siglos XVIII y XIX hizo que se promulgaran leyes que obligaban a la población judía a adoptar apellidos hereditarios. El primer Estado en el que fue obligatoria la adopción de apellidos es el Imperio austríaco. En 1787 el emperador José II promulgó un decreto por medio del cual ordenó que todos los judíos del imperio debían elegir un apellido alemán .
Los judíos que ya tenían apellidos, podían seguir utilizándolos, y aquellos que no los tenían, estaban obligados a tomar uno, que desde ese momento se convirtió en hereditario. Si un judío no elegía su propio apellido, éste era impuesto por la fuerza por los funcionarios imperiales. Esto condujo a la asignación de apellidos de manera arbitraria (en algunos casos de tono ofensivo). 

Algunos de los mencionados por Karl Emil Franzos: Drachenblut (sangre de dragón), Ochsenschwanz (cola de toro), Nachtkäfer (escarabajo de la noche), Pulverbestandtheil (componente de pólvora), Temperaturwechsel (cambio de temperatura), Eselskopf (cabeza de asno), Gottlos (impío), Wohlgeruch (fragancia), Veilchenduft (perfume de violetas), Stinker (hediondo), Bettelarm (indigente), Nothleider (necesitado), Geldschrank (caja de caudales), Diamant (diamante), Smaragd (esmeralda), Galgenstrick (horca), Todtschläger (asesino), Taschengreifer (carterista), Durst (sed), Hunger (hambre), Fresser (glotón), Säuger (mamífero), Trinker (bebedor), Weinglas (copa de vino), Schmetterling (mariposa), Elephant (elefante), Nashorn (rinoceronte), Pferd (caballo), Maulwurf (topo).

La mayoría de los apellidos se formaron a partir de palabras de la lengua alemana (lengua oficial del imperio). Algunos de estos apellidos se referían a la ocupación, otros reflejaban las características personales, referencias a la naturaleza, etc.
Desde la incorporación al Imperio austríaco de nuevos territorios, como resultado de la tercera partición de Polonia (áreas de Cracovia, Lublin y Radom), el régimen de la adopción obligatoria de apellidos se amplió a estas áreas (en 1805). Similares leyes se adoptaron en los Estados alemanes: en Baden en 1790; en Fráncfort del Meno en 1807; en Prusia en 1812; en Baviera y en Mecklemburgo en 1813; en Wurtemberg en 1828; en Sajonia en 1834 y en Oldemburgo en 1852.
En Francia, un decreto sobre la obligación de los apellidos hereditarios se publicó en 1808, y su acción se extiende también al imperio Napoleónico. Bajo esta ley, se prohibió la creación de apellidos con los nombres de las ciudades y los nombres bíblicos, tomados de los cristianos. Sin embargo, se permitió seguir utilizando los apellidos existentes de este tipo. En el Imperio ruso, se introdujo una ley que obligaba a adoptar apellidos a los judíos, aprobado por el decreto imperial de diciembre de 1804.
La aplicación de este artículo suponía un plazo de dos años, pero en la práctica no logró ejecutarse completamente, por lo que las autoridades se vieron forzadas a promulgar una nueva ley para los judíos, publicada en 1835, para incluir una vez más el artículo correspondiente con el número 16.
Otra ley especial, aprobada en 1850, prohibía a los judíos cambiar el apellido, incluso cuando cambiaban a otra religión.
En las diez provincias polacas que formaban el Reino de Polonia, con un grado mayor de autonomía dentro del Imperio ruso, los apellidos hereditarios fueron introducidos a los judíos en 1821, a través de la resolución del virrey del Reino de Polonia, Constantino Pávlovich Románov. Inicialmente, la facultad de elegir el apellido estaba en manos de los judíos, pero al demorarse la aplicación, la asignación de apellidos a los judíos fue delegada a los funcionarios locales.
En Suiza la Ley sobre la adopción obligatoria de apellidos hereditarios se aprobó en 1863.

Hebraización


La hebraización de apellidos, o simplemente hebraización, es el fenómeno lingüístico de modificación de un apellido de origen no hebreo a otro de raíz hebrea, que vio su apogeo a principios del siglo XX durante el resurgimiento de los movimientos sionistas y en el marco de las inmigraciones judías a Palestina.

Historia

La hebraización de apellidos está identificada con el sionismo lingüístico y remonta a la segunda mitad del siglo XIX. Es cuando el propio Eliezer Ben Yehuda (nacido Perlman), artífice del renacimiento de la lengua hebrea, cambió su apellido. Ben Yehuda consideró que la lengua hebrea era parte imprescindible del sionismo práctico, la identidad judía y el retorno a la patria (Patrujo).
La hebraización ha sido pues desde sus principios cosa más propia de los judíos de Tierra Santa y menos de los judíos de la diáspora. De igual modo, los judíos contrarios al sionismo, sobre todo una minoría de corrientes jaredíes asquenazíes, han renunciado hablar hebreo dentro de la comunidad, usando el yidis en su lugar. En cambio, otras corrientes jaredíes, incluidos los jaredíes sionistas, aunque no solo, llegaron a hebraizar sus apellidos incluso en sus países de origen.
La hebraización llegó a ser práctica común en los años de las inmigraciones masivas a la Palestina británica y tras la fundación del Estado de Israel, y se dio sobre todo en los apellidos de origen germánico y eslavo y mucho menos en los de origen sefardí, mediterráneo y árabe.
Esta práctica era muy bien vista en aquellos años (de hecho mal visto era no hacerlo), una señal de unidad, cohesión del pueblo judío y consolidación de una nueva realidad. Tanto era así, que muchas veces el proceso tuvo lugar de forma espontánea y a veces hasta caótica en el propio puerto de llegada.
Otra motivación algo más tardía en el caso de los apellidos de origen alemán (comunes en los judíos alemanes, austríacos, bálticos y de Europa del Este) fue el destino de la judería europea durante el Holocausto y el consiguiente deseo de eliminar la identidad alemana de sus nombres (proceso conocido como degermanización). Sin embargo, esta motivación resultó ser secundaria, ya que muchos inmigrantes judíos de la época se quedaban con sus apellidos originales.

Características

Cuando se habla de hebraización, muchas veces de lo que se trata es de una traducción directa del nombre original al hebreo, como Licht a Or (Luz), Davidsohn a Ben-David (hijo de David) o Löwensohn a Ben-Ari (hijo del león), y muchas otras veces de la elección de vocablos por sonoridad, como los famosos ejemplos de David Ben Gurión, nacido Grün, y Golda Meir, cuyo nombre de casada era Meyersohn. 
También existen los cambios de apellido sin relación ninguna al nombre original, como el caso ya comentado de Eliezer (Perlman) Ben-Yehuda (literal. hijo de Judá). Cabe destacar también la mucha menos común práctica de hebraización de los nombres personales, como Perer (Pedro) a Shimeón (Simón), en cuyo caso, sin embargo, muchas veces en el ámbito familiar y hasta en círculos más amplios se seguía usando el nombre original.
Cartel publicitario de 1926 ofreciendo ayuda en la elección de un apellido hebreo
Por otra parte, muchos otros apellidos asquenazíes se quedaron sin ser alterados. Un ejemplo común es el apellido Weiss (origen alemán) o Weisz (origen austríaco y húngaro), ambos derivados de Weiß (blanco), muy común en la población judía y que en su mayor parte se quedaba sin alterarse. Otros apellidos como Lebensohn o Leibensohn a veces se traducían (e. g. Ben-Jaim; hijo de la vida) y muchas veces se quedaban sin traducir, aunque adoptando una ortografía adaptada a la transliteración hebrea. 
Por lo tanto, el apellido Levenson o Levenzon, un derivado de los anteriores, es un apellido netamente judío. En el caso de la letra alemana Ü, la transliteración de la misma en hebreo produce el sonido de la vocal /i/; por lo que el apellido Grün, por ejemplo, en caso de no ser hebraizado, pasó a ser Grin o Green (voz inglesa), y el apellido München pasó a ser Minchen (pronunciado /Minjen/, lo mismo que el nombre de la ciudad bávara en hebreo). Fenómenos similares ocurren en apellidos que terminan en -mann o que contienen el diptongo alemán ei o el trígrafo sch, que en sus variantes judías cambian en -man, ai y sh respectivamente.
La ortografía hebrea, por otra parte, al ser un alfabeto consonántico, no siempre ha seguido las mismas reglas ortográficas en la transliteración de apellidos, por lo que en algunos casos, como el mencionado Weiss, existen varias versiones de su ortografía hebrea con pequeñas diferencias (aunque se pronuncian de igual modo).
Como ya mencionado, los apellidos de origen sefardí raramente se han visto afectados por este fenómeno, sobre todo debido a una tradición ibérica históricamente arraigada que no existía en la Europa Central. Apellidos como Toledano («de Toledo») o Sasporta (originado del «Sa Porta» catalán) nunca cambiaron.

Actualidad

El fenómeno de hebraización de los apellidos sin embargo ha ido perdiendo fuerza con el tiempo (aunque todavía se practica en menor medida en la actualidad), y sobre todo a partir de la década de 1960, siendo Israel ya un hecho, y con la globalización, modernización y establecimiento de relaciones con países antes considerados parte de la diáspora judía, como parte de una nueva contemporaneidad.
A ello se ha sumado un nuevo fenómeno de «retorno a las raíces», con la identidad familiar ganando terreno a costa de la identidad nacional (al menos en su vertiente lingüística), produciendo el proceso contrario de «de-hebraización». Este fenómeno va de la mano con otras tendencias, como es la conservación, protección y refuerzo de lenguas judías minoritarias, como el judeoespañol o el yidis, antes abandonadas en pro de un idioma identitario y unificador —el hebreo—, ahora ya convertido en la lengua vehicular e idioma oficial del Estado de Israel.



El idioma hebreo moderno.



El idioma hebreo moderno como es su influencia idiomas extranjeros: El vocabulario esta repleto de préstamos de que idiomas. Su estructura y un orden de oración del hebreo antiguo.

El hebreo moderno (Ivrit) es un fenómeno lingüístico único en la historia: una lengua que dejó de hablarse cotidianamente durante casi dos milenios y fue revivida a finales del siglo XIX y principios del XX. Para lograr este proceso, se nutrió de sus fuentes históricas pero absorbió una profunda influencia de los idiomas de la diáspora.  


1. Influencia de idiomas extranjeros en el vocabulario

Aunque el núcleo del hebreo moderno proviene de textos clásicos (biblia, misná y talmud), el vocabulario diario está repleto de préstamos lingüísticos adaptados a la morfología semítica:  

Idish (Yiddish): Fue la lengua materna de muchos de los primeros revivificadores del hebreo. Aportó una enorme cantidad de modismos, expresiones coloquiales, sufijos y palabras del día a día (por ejemplo, vocablos relacionados con la vida doméstica, emociones o términos informales).  
Idiomas europeos (Inglés, Alemán, Ruso y Polaco): Con la llegada de inmigrantes de Europa central y oriental, el hebreo adoptó cientos de términos tecnológicos, científicos, políticos y modernos. Palabras como telefon (teléfono), radio, universita (universidad) o internet se integraron al léxico.  
Árabe: Al convivir en el Medio Oriente con hablantes de árabe, el hebreo moderno incorporó numerosos préstamos, especialmente en el argot popular (slang), la comida, la geografía y expresiones callejeras cotidianas.  
Arameo y lenguas clásicas (Griego y Latín): Ya desde la época talmúdica el arameo aportó muchísimo vocabulario, y el griego y el latín aportaron términos filosóficos, administrativos y culturales que pasaron primero por la literatura rabínica o internacional.

2. Estructura y orden de la oración: Comparación con el hebreo antiguo.

A pesar de la masiva inyección de vocabulario extranjero, la estructura gramatical profunda y la morfología siguen siendo fundamentalmente semíticas (heredadas del hebreo antiguo), aunque con ciertas adaptaciones analíticas europeas:  

El Orden de la Oración (SVO vs. VSO):  

Hebreo Antiguo (Bíblico): Su estructura sintáctica canónica era predominantemente VSO (Verbo - Sujeto - Objeto). Las oraciones solían iniciar con la acción (el verbo).  
Hebreo Moderno: Ha cambiado hacia una estructura SVO (Sujeto - Verbo - Objeto), exactamente igual al inglés, el español y la mayoría de las lenguas europeas. Este cambio drástico se debió a la influencia directa de las lenguas maternas indoeuropeas de los hablantes que revivieron el idioma.  


La Morfología de Raíces (Shorashim):

Se mantiene intacto el sistema semítico clásico de raíces triconsonantes (tres consonantes portadoras de significado) combinadas con patrones de vocales (binyanim para los verbos y mishkalim para los sustantivos). Incluso cuando se inventa una palabra nueva o se adopta un término extranjero (como adaptar un verbo del inglés), este se "mete" dentro de la maquinaria de una raíz hebrea tradicional.  

Sintaxis y Simplificación:  

La gramática del hebreo moderno se ha vuelto más analítica y lineal en comparación con el hebreo bíblico, reduciendo ambigüedades y simplificando tiempos verbales y construcciones complejas para facilitar su uso fluido como lengua hablada moderna.  

Porcentaje de vocabulario originario de otros idiomas.

El cálculo exacto del porcentaje de vocabulario extranjero en el hebreo moderno varía según cómo se clasifiquen las palabras (si se cuentan por entradas en el diccionario, por frecuencia de uso en el habla cotidiana, o si se incluyen los préstamos históricos antiguos como el arameo). Sin embargo, los lingüistas coinciden en los siguientes parámetros generales:  

1. El predominio de la base Semítica (Nativa)

A nivel estructural y de raíces, más del 80% o 85% del vocabulario activo y formal del hebreo moderno proviene de sus fuentes semíticas históricas (hebreo bíblico, rabínico/mishnáico y arameo antiguo).

Creación interna (Neologismos): Cuando la Academia de la Lengua Hebrea y los pioneros del idioma necesitaron crear palabras para la modernidad (tecnología, ciencia, instituciones), optaron abrumadoramente por acuñar términos nuevos utilizando las raíces semíticas tradicionales en lugar de importar la palabra extranjera directamente. Se estima que más del 90% de los términos técnicos y modernos formales se crearon de esta manera (por ejemplo, tomar una raíz antigua de "pensar" para crear la palabra "computadora" — majshév).  

2. El peso de los préstamos extranjeros modernos

Aunque la base estructural es semítica, los préstamos directos de idiomas europeos, el yidis y el árabe conforman una capa fundamental, especialmente en el lenguaje coloquial, el argot (slang), la jerga técnica y los internacionalismos:

Préstamos directos e internacionalismos: En el vocabulario cotidiano y en ámbitos específicos (medicina, tecnología global, política internacional), los préstamos de origen europeo (inglés, francés, alemán, ruso) y los internacionalismos de origen griego y latín representan entre un 10% y un 15% del léxico general.
El caso del argot y la calle: En el hebreo hablado en la calle (rejonit), la influencia de préstamos del árabe levantino/palestino y del yidis se dispara drásticamente. En una conversación informal, una proporción notable de las palabras de relleno, exclamaciones y términos emocionales provienen de estas dos lenguas de contacto.

En resumen

Aunque el hebreo moderno suena y funciona en el día a día con una fuerte influencia multicultural, mantiene un núcleo marcadamente semítico. Los préstamos extranjeros puros no dominan cuantitativamente el diccionario general, pero son altamente visibles e indispensables en la cultura popular, la tecnología y la comunicación moderna.  

Rejonit.

El término rejonit (רְחוֹבִית, literalmente "lenguaje de calle" o jerga) es el corazón vivo y dinámico del hebreo moderno hablado. A diferencia del hebreo formal regulado por la Academia de la Lengua Hebrea, el rejonit es el reflejo directo de la calle israelí: un crisol multicultural donde convergen múltiples idiomas, culturas y la historia de los inmigrantes que llegaron a Israel.

Características principales del Rejonit

Multilingüismo fundacional: Es el espacio donde el hebreo se fusiona sin filtros con el árabe (que aporta una enorme cantidad de términos coloquiales y emocionales), el yidis (con su toque expresivo y doméstico), el ladino, el ruso y, más recientemente, el inglés global.
Dinamismo constante: Las palabras, modismos y expresiones nacen, se adaptan o desaparecen rápidamente, impulsados especialmente por los jóvenes, la música (como el rap y el pop israelí) y el servicio militar obligatorio (la Tzahal, que es una gran incubadora de jerga).

Ejemplos clásicos del Rejonit según su origen

Para entender cómo funciona este "lenguaje de la calle", estos son algunos de los términos más populares y de dónde provienen:

1. Del Árabe (el mayor contribuyente al argot callejero)

Sababa (סבבה): Significa "genial", "chévere", "todo bien". Es omnipresente en Israel.  
Tachles (תַּכְלֶס): Aunque tiene raíces semíticas profundas (del hebreo/arameo, popularizado a través del yidis y adaptado en la calle), se usa para decir "al grano", "la verdad práctica", "sin rodeos".  
Chaval al hazman (חֲבָל עַל הַזְּמַן): Literalmente "qué pena por el tiempo", se traduce como "¡espectacular!", "alucinante" o "increíble" (para bien o para mal).  
Masa Israel Journey
Arsim / Freja: Términos de la jerga callejera para describir ciertos estereotipos culturales urbanos (a menudo asociados con una actitud ruidosa o bulliciosa).

2. Del Yidis

Balagan (בָּלָגָן): Significa "desorden", "caos" o "lío". Se usa constantemente en la vida diaria (por ejemplo, eyze balagan = "qué desastre / qué loquera").  
Chutzpah (חֻצְפָּה): Audacia, descaro o una caradura extrema, pero a menudo vista con cierta admiración por la osadía que implica.  
Freier (פְּרָיֶיר): Un "ingenuo", alguien que se deja manipular o aprovechar por los demás. En la cultura israelí hay un pavor social enorme a "ser un freier".  

3. Del Inglés adaptado a la morfología hebrea

Lasaheq (לְשָׂחֵק) / to play: En la jerga juvenil se adaptan verbos en inglés metiéndolos en la maquinaria de los binyanim (conjugaciones hebreas) para crear palabras híbridas divertidas del día a día.
Términos tecnológicos y de la cultura pop global deformados con acento local.
El rejonit demuestra que el hebreo moderno no es un idioma fosilizado en textos antiguos, sino una lengua viva, profundamente sincrética y en constante evolución callejera.

Los árabes de Jerusalén porcentaje que hablan hebreo.

La situación del dominio del hebreo entre la población árabe de Jerusalén (particularmente en Jerusalén Este, donde reside la inmensa mayoría de los palestinos de la ciudad) difiere notablemente de la de los ciudadanos árabes que viven en el resto de Israel.
Mientras que los árabes con ciudadanía israelí que viven en otras regiones suelen alcanzar tasas de bilingüismo fluido muy altas (más del 50-60% con un nivel bueno o muy bueno), en Jerusalén Este el nivel de dominio del hebreo es considerablemente más bajo.  
Los datos y estudios sociolingüísticos sobre los árabes de Jerusalén revelan las siguientes cifras clave:

1. Niveles de comprensión y dominio del hebreo

Diversos estudios demográficos e institucionales (como los del Instituto de Jerusalén para Estudios de Políticas) señalan que el conocimiento del hebreo se divide de la siguiente manera:

Bajo o Nulo: Alrededor del 30% al 40% de los residentes árabes de Jerusalén Este afirman no entender ni hablar hebreo en absoluto, o tener un nivel sumamente básico e insuficiente para la vida diaria.
Nivel Medio: Cerca de un 30% a 40% posee un nivel funcional o de supervivencia (capaces de comunicarse para trámites simples o en el trabajo, pero con dificultades para leer textos complejos, redactar documentos oficiales o mantener conversaciones fluidas y profundas).  
Nivel Alto / Fluido: Solo entre un 17% y un 30% (dependiendo del grupo de edad y el sector) reporta tener un dominio alto o fluido del hebreo.

2. Factores que explican el bajo porcentaje de fluidez

A pesar de que Jerusalén es una ciudad mixta y el hebreo es indispensable para acceder a servicios gubernamentales, sanidad y mercados laborales formales, existen razones históricas y educativas que explican esta limitación:  

El sistema educativo: La gran mayoría de los estudiantes árabes en Jerusalén Este siguen el currículo educativo palestino (o variantes administradas localmente) en lugar del currículo oficial israelí. En estas escuelas, la enseñanza del hebreo suele ser escasa, básica o impartida por falta de profesores cualificados.  
Segregación socioespacial: Jerusalén Este funciona en la práctica como un entorno cultural y lingüísticamente árabe bastante autónomo. Gran parte del comercio, la vida social y los vecindarios son abrumadoramente de habla árabe, lo que reduce la necesidad de practicar el hebreo de manera cotidiana para un sector amplio de la población (especialmente amas de casa y personas que trabajan en negocios locales o autónomos).
Brecha generacional: Los jóvenes tienden a mostrar un nivel de hebreo notablemente superior al de los adultos y ancianos, impulsados por la necesidad de integrarse en el mercado laboral israelí, estudiar en universidades israelíes o interactuar con instituciones públicas.  

En resumen

Aunque prácticamente todos los árabes de Jerusalén reconocen que el hebreo es esencial para la movilidad social y laboral, menos de un tercio lo domina con fluidez, y una proporción similar (cerca de un tercio) apenas lo entiende o no lo habla, situándose muy por debajo de la media de los árabes en el resto de Israel.

Los ciudadanos árabes de Israel porcentaje que hablan hebreo.

Según los datos oficiales de la Oficina Central de Estadísticas de Israel (CBS), el dominio del hebreo entre los ciudadanos árabes de Israel (excluyendo a los residentes de Jerusalén Este, cuyas cifras son significativamente más bajas, tal como se mencionó antes) muestra los siguientes porcentajes generales:

Nivel bueno a muy bueno: Alrededor del 53% al 60% de los ciudadanos árabes de Israel califican su nivel de hebreo como "bueno" o "muy bueno", utilizándolo con fluidez como segunda lengua para el trabajo, los estudios superiores y la vida pública.  
Nivel medio, bajo o nulo: Cerca del 40% al 47% restante reporta un dominio entre moderado y casi nulo, encontrando dificultades para desenvolverse en contextos formales complejos o técnicos en este idioma.  

Brechas demográficas clave

Diferencia de género:  

Un 66% de los hombres árabes afirma tener un nivel de hebreo de bueno a muy bueno, impulsados principalmente por su mayor participación en el mercado laboral israelí y espacios mixtos.  
En el caso de las mujeres árabes, el porcentaje con buen dominio baja al 41%, aunque esta brecha se viene reduciendo drásticamente entre las generaciones más jóvenes debido a un mayor acceso a la educación superior y el empleo formal.  
Brecha generacional: Los jóvenes muestran tasas de bilingüismo notablemente superiores en comparación con los adultos mayores, entre quienes el porcentaje de personas que no manejan el hebreo se eleva considerablemente.



Jerusalén.



Detalle

Sultan Suleiman Street.

La calle Sultán Solimán (también conocida como Sultán Suleimán) es una de las principales vías del este de Jerusalén. Ubicada en el Barrio Musulmán, bordea el lado norte y noreste de las murallas de la Ciudad Vieja.
Nombre: Rinde homenaje a Solimán el Magnífico, sultán del Imperio Otomano que gobernó entre 1520 y 1566.
Importancia histórica: Durante su reinado en el siglo XVI, Solimán ordenó la reconstrucción y restauración de las murallas de la ciudad que hoy conocemos.
Puntos de interés: En esta avenida se encuentran importantes accesos a la Ciudad Vieja como la Puerta de Damasco (la más monumental) y la Puerta de Herodes. 
La Puerta de Damasco en la noche. (Shmuel Bar-Am)


También destaca por albergar excavaciones arqueológicas importantes, como un antiguo foso defensivo cruzado.
La calle que lleva su nombre es la calle más grande y bulliciosa de su vecindario y cuenta con la hermosa Plaza de las Palmeras junto con muchos monumentos históricos.

Abajo, cerca del final de la calle, las blancas paredes de piedra caliza del Museo Arqueológico John D. Rockefeller brillan intensamente bajo el sol de Jerusalén. Inaugurado en 1938, con un impresionante techo de seis lados, el museo presenta miles de artefactos excavados en la región durante el mandato británico en Palestina (1920-1948).

La Puerta de Damasco y la Plaza de las Palmas en Jerusalén. (Shmuel Bar-Am)


El Museo Rockefeller fue diseñado por el arquitecto británico Austen St. Barbe Harrison. Estudiante de arquitectura bizantina e islámica, Harrison hizo un trabajo fabuloso de combinar el diseño oriental y occidental, incorporando largos pasillos con aperturas arqueadas, azulejos armenios, magníficas esculturas y estanques reflectantes.
Burj al-Laqlaq o, en español, Torre de la Cigüeña, se encuentra en la esquina noreste de las murallas de la Ciudad Vieja. Como Israel es un importante camino migratorio para las aves, es probable que la torre haya recibido su nombre de las cigüeñas que solían descansar ahí durante sus migraciones. Entre las decoraciones de la torre se encuentra una Estrella de David totalmente incongruente, tomada casi con toda certeza de otro sitio.
Antes de 1948, cuando las murallas de la Ciudad Vieja marcaban la frontera jordana, la anfitriona de moda Kati Antonious servía elegantes cenas a la luz de la luna en la azotea de piedra de la enorme torre cuadrada. Kati estaba casada con George, secretario privado del clérigo musulmán más importante de Jerusalén. La pareja vivió un estilo de vida lujoso, y su salón fue envidiado universalmente. De hecho, todos los que formaban parte de la escena internacional, desde jeques árabes hasta políticos y poetas, visitaron su hogar, y continuaron haciéndolo incluso después de que Kati perdiera a su marido en 1942.



Santa Juana de Arco.

Santa Juana de Arcos (Domrémy, Francia, 1412 - Ruán, id., 1431) Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomoda...