Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


jueves, 20 de junio de 2019

170).-Clero secular.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farías Picón; Franco Antonio González Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala; Marcelo Yáñez Garin; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Franco Natalino; 


Clero secular.



Clero es el nombre colectivo que engloba de forma general a los que han sido ordenados en el servicio religioso: obispos, presbíteros y diáconos. El nombre individual es clérigo.
Clero es el nombre colectivo que engloba de forma general a los que han sido ordenados en el servicio religioso: obispos, presbíteros y diáconos. El nombre individual es clérigo.

El clero secular, o también denominado clero diocesano, designa al clero compuesto por el obispo y su presbiterio, es decir todos los sacerdotes de su diócesis y además los diáconos, que no están vinculados a una Orden religiosa y no están regidos por ninguna regla.
Se denominan seculares porque viven en el "secolo", que deriva del Latín saeculum, mundo, distinguiéndolo de este modo del clero regular que viven según una regla, inicialmente dentro de un monasterio y apartados del mundo. En la actualidad se ha ampliado el término de clero regular a todos los sacerdotes de órdenes religiosas y que no dependen de la autoridad de un obispo.
A diferencia del clero regular, el clero secular no realiza los votos monásticos. El celibato se exige en la iglesia católica tanto al clero secular como al regular.San Juan María Vianney, el santo cura de Ars fue designado como patrono del clero secular por Pío XI en 1925.



Salmos 129 al 150


129 (128)

1Canción de las subidas. |¡Cuánta guerra me han hecho desde mi juventud | —que lo diga Israel—, 2cuánta guerra me han hecho desde mi juventud, | pero no pudieron conmigo!

 3En mis espaldas metieron el arado | y alargaron los surcos. 

4Pero el Señor, que es justo, | rompió las coyundas de los malvados.

 5Retrocedan avergonzados | los que odian a Sión; 6sean como la hierba del tejado, | que se seca y nadie la siega; 7que no llena la mano del segador | ni la brazada del que agavilla; 8ni le dicen los que pasan: | «Que el Señor te bendiga. | Os bendecimos en el nombre del Señor».

130 (129)

1Canción de las subidas. |Desde lo hondo a ti grito, Señor; 2Señor, escucha mi voz; | estén tus oídos atentos | a la voz de mi súplica. 

3Si llevas cuenta de los delitos, Señor, | ¿quién podrá resistir?

 4Pero de ti procede el perdón, | y así infundes temor. 

5Mi alma espera en el Señor, | espera en su palabra; 6mi alma aguarda al Señor, | más que el centinela la aurora. 

7Aguarde Israel al Señor, | como el centinela la aurora; | porque del Señor viene la misericordia, | la redención copiosa; 8y él redimirá a Israel | de todos sus delitos.

131 (130)

1Canción de las subidas. De David. |Señor, mi corazón no es ambicioso, | ni mis ojos altaneros; | no pretendo grandezas | que superan mi capacidad. 

2Sino que acallo y modero mis deseos, | como un niño en brazos de su madre; | como un niño saciado | así está mi alma dentro de mí. 3Espere Israel en el Señor ahora y por siempre.

132 (131)

1Canción de las subidas. |Señor, tenle en cuenta a David | todos sus afanes: 2cómo juró al Señor | e hizo voto al Fuerte de Jacob: 3«No entraré bajo el techo de mi casa, | no subiré al lecho de mi descanso, 4no daré sueño a mis ojos, | ni reposo a mis párpados, 5hasta que encuentre un lugar para el Señor, | una morada para el Fuerte de Jacob». 

6Oímos que estaba en Efratá, | la encontramos en el Soto de Jaar: 7entremos en su morada, | postrémonos ante el estrado de sus pies. 

8Levántate, Señor, ven a tu mansión, | ven con el arca de tu poder: 9que tus sacerdotes se vistan de justicia, | que tus fieles vitoreen. 

10Por amor a tu siervo David, | no niegues audiencia a tu Ungido. 

11El Señor ha jurado a David | una promesa que no retractará: | «A uno de tu linaje | pondré sobre tu trono. 

12Si tus hijos guardan mi alianza | y los mandatos que les enseño, | también sus hijos, por siempre, | se sentarán sobre tu trono». 

13Porque el Señor ha elegido a Sión, | ha deseado vivir en ella: 14«Esta es mi mansión por siempre, | aquí viviré, porque la deseo. 

15Bendeciré sus provisiones, | a sus pobres los saciaré de pan, 16vestiré a sus sacerdotes de salvación, | y sus fieles aclamarán con vítores. 

17Haré germinar el vigor de David, | enciendo una lámpara para mi Ungido. 

18A sus enemigos los vestiré de ignominia, | sobre él brillará mi diadema».

133 (132)

1Canción de las subidas. De David. |Ved qué dulzura, qué delicia, | convivir los hermanos unidos.

 2Es ungüento precioso en la cabeza, | que va bajando por la barba, | que baja por la barba de Aarón, | hasta la franja de su ornamento. 

3Es rocío del Hermón, que va bajando | sobre el monte Sión. | Porque allí manda el Señor la bendición: | la vida para siempre.

134 (133)

1Canción de las subidas. |Y ahora bendecid al Señor | los siervos del Señor, | los que pasáis la noche | en la casa del Señor.

 2Levantad las manos hacia el santuario | y bendecid al Señor. 

3El Señor te bendiga desde Sión, | el que hizo cielo y tierra.

135 (134)

1¡Aleluya! |Alabad el nombre del Señor, | alabadlo, siervos del Señor, 2que estáis en la casa del Señor, | en los atrios de la casa de nuestro Dios.

 3Alabad al Señor porque es bueno, | tañed para su nombre, que es amable. 

4Porque el Señor se escogió a Jacob, | a Israel en posesión suya.

 5Yo sé que el Señor es grande, | nuestro Dios más que todos los dioses. 

6El Señor todo lo que quiere lo hace: | en el cielo y en la tierra, | en los mares y en los océanos. 

7Hace subir las nubes desde el horizonte, | con los relámpagos desata la lluvia, | suelta los vientos de sus silos. 

8Él hirió a los primogénitos de Egipto, | desde los hombres hasta los animales.

 9Envió signos y prodigios | —en medio de ti, Egipto— | contra el faraón y sus ministros. 

10Hirió de muerte a pueblos numerosos, | mató a reyes poderosos: 11a Sijón, rey de los amorreos; | a Hog, rey de Basán; | a todos los reyes de Canaán.

 12Y dio su tierra en heredad, | en heredad a Israel, su pueblo.

 13Señor, tu nombre es eterno; | Señor, tu recuerdo de edad en edad. 

14Porque el Señor hace justicia a su pueblo | y se compadece de sus siervos. 

15Los ídolos de los gentiles son oro y plata, | hechura de manos humanas: 16tienen boca y no hablan, | tienen ojos y no ven, 17tienen orejas y no oyen, | no hay aliento en sus bocas. 

18Sean lo mismo los que los hacen, | cuantos confían en ellos. 

19Casa de Israel, bendice al Señor; | casa de Aarón, bendice al Señor; 20casa de Leví, bendice al Señor; | los que teméis al Señor, bendecid al Señor.

 21Bendito sea en Sión el Señor, | que habita en Jerusalén. ¡Aleluya!

136 (135)

1Dad gracias al Señor porque es bueno: | porque es eterna su misericordia.

 2Dad gracias al Dios de los dioses: | porque es eterna su misericordia.

 3Dad gracias al Señor de los señores: | porque es eterna su misericordia. 

4Solo él hizo grandes maravillas: | porque es eterna su misericordia. 

5Él hizo sabiamente los cielos: | porque es eterna su misericordia. 

6Él afianzó sobre las aguas la tierra: | porque es eterna su misericordia. 

7Él hizo lumbreras gigantes: | porque es eterna su misericordia. 

8El sol para regir el día: | porque es eterna su misericordia. 

9La luna y las estrellas para regir la noche: | porque es eterna su misericordia. 

10Él hirió a Egipto en sus primogénitos: | porque es eterna su misericordia.

 11Y sacó a Israel de aquel país: | porque es eterna su misericordia. 

12Con mano poderosa, con brazo extendido: | porque es eterna su misericordia. 

13Él dividió en dos partes el mar Rojo: | porque es eterna su misericordia.

 14Y condujo por en medio a Israel: | porque es eterna su misericordia. 

15Arrojó en el mar Rojo al faraón y a su ejército: | porque es eterna su misericordia. 

16Guio por el desierto a su pueblo: | porque es eterna su misericordia.

 17Él hirió a reyes famosos: | porque es eterna su misericordia. 

18Dio muerte a reyes poderosos: | porque es eterna su misericordia. 

19A Sijón, rey de los amorreos: | porque es eterna su misericordia.

 20Y a Hog, rey de Basán: | porque es eterna su misericordia.

 21Les dio su tierra en heredad: | porque es eterna su misericordia. 

22En heredad a Israel su siervo: | porque es eterna su misericordia. 

23En nuestra humillación | se acordó de nosotros: | porque es eterna su misericordia. 

24Y nos libró de nuestros opresores: | porque es eterna su misericordia. 

25Él da alimento a todo viviente: | porque es eterna su misericordia. 

26Dad gracias al Dios del cielo: | porque es eterna su misericordia.

137 (136)

1Junto a los canales de Babilonia | nos sentamos a llorar | con nostalgia de Sión; 2en los sauces de sus orillas | colgábamos nuestras cítaras. 

3Allí los que nos deportaron | nos invitaban a cantar; | nuestros opresores, a divertirlos: | «Cantadnos un cantar de Sión». 

4¡Cómo cantar un cántico del Señor | en tierra extranjera! 5Si me olvido de ti, Jerusalén, | que se me paralice la mano derecha; 6que se me pegue la lengua al paladar | si no me acuerdo de ti, | si no pongo a Jerusalén | en la cumbre de mis alegrías. 

7A los idumeos, Señor, tenles en cuenta | el día de Jerusalén, | cuando decían: «¡Desnudadla, | desnudadla hasta los cimientos!».

 8¡Capital de Babilonia, destructora, | dichoso quien te devuelva | el mal que nos has hecho! 

9¡Dichoso quien agarre y estrelle | a tus hijos contra la peña!

138 (137)

1De David. |Te doy gracias, Señor, de todo corazón, | porque escuchaste las palabras de mi boca; | delante de los ángeles tañeré para ti; 2me postraré hacia tu santuario, | daré gracias a tu nombre: | por tu misericordia y tu lealtad, | porque tu promesa supera tu fama.

 3Cuando te invoqué, me escuchaste, | acreciste el valor en mi alma.

 4Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra, | al escuchar el oráculo de tu boca; 5canten los caminos del Señor, | porque la gloria del Señor es grande. 

6El Señor es sublime, se fija en el humilde, | y de lejos conoce al soberbio. 

7Cuando camino entre peligros, me conservas la vida; | extiendes tu mano contra la ira de mi enemigo, | y tu derecha me salva. 

8El Señor completará sus favores conmigo. | Señor, tu misericordia es eterna, | no abandones la obra de tus manos.

139 (138)

1Al Director. Salmo de David. |Señor, tú me sondeas y me conoces. 2Me conoces cuando me siento o me levanto, | de lejos penetras mis pensamientos; 3distingues mi camino y mi descanso, | todas mis sendas te son familiares.

 4No ha llegado la palabra a mi lengua, | y ya, Señor, te la sabes toda.

 5Me estrechas detrás y delante, | me cubres con tu palma. 6Tanto saber me sobrepasa, | es sublime, y no lo abarco. 

7¿Adónde iré lejos de tu aliento, | adónde escaparé de tu mirada?

 8Si escalo el cielo, allí estás tú; | si me acuesto en el abismo, allí te encuentro; 9si vuelo hasta el margen de la aurora, | si emigro hasta el confín del mar, 10allí me alcanzará tu izquierda, | me agarrará tu derecha. 

11Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra, | que la luz se haga noche en torno a mí», 12ni la tiniebla es oscura para ti, | la noche es clara como el día, | la tiniebla es como luz para ti. 

13Tú has creado mis entrañas, | me has tejido en el seno materno.

 14Te doy gracias porque me has plasmado portentosamente, | porque son admirables tus obras: | mi alma lo reconoce agradecida, 15no desconocías mis huesos. | Cuando, en lo oculto, me iba formando, | y entretejiendo en lo profundo de la tierra, 16tus ojos veían mi ser aún informe, | todos mis días estaban escritos en tu libro, | estaban calculados antes que llegase el primero. 

17¡Qué incomparables encuentro tus designios, | Dios mío, qué inmenso es su conjunto! 

18Si me pongo a contarlos, son más que arena; | si los doy por terminados, aún me quedas tú. 

19¡Ojalá mataras, oh Dios, a los malvados! | Apártense de mí los sanguinarios, 20pues hablan de ti dolosamente, | y tus adversarios cuchichean en vano.

 21¿No odiaré a quienes te odian, Señor?, | ¿no detestaré a quienes se levantan contra ti? 

22Los odio con odio sin límites, | los tengo por enemigos.

 23Sondéame, oh Dios, y conoce mi corazón, | ponme a prueba y conoce mis sentimientos, 24mira si mi camino se desvía, | guíame por el camino eterno.

140 (139)

1Al Director. Salmo de David. 2Líbrame, Señor, del malvado, | guárdame del hombre violento: 3que planean maldades en su corazón | y todo el día provocan contiendas; 4afilan sus lenguas como serpientes, | con veneno de víboras en los labios. (Pausa) 

5Defiéndeme, Señor, de la mano perversa; | guárdame de los hombres violentos, | que preparan zancadillas a mis pasos.

 6Los soberbios me esconden trampas; | los perversos me tienden una red | y por el camino me colocan lazos. (Pausa) 

7Pero yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios»; | Señor, atiende a mis gritos de socorro; 8Señor Dios, mi fuerte salvador, | que cubres mi cabeza el día de la batalla. 

9Señor, no le concedas sus deseos al malvado, | no des éxito a sus proyectos. (Pausa) 

10Levantan la cabeza los que me rodean, | la iniquidad de sus labios los cubra. 

11Caigan sobre ellos carbones encendidos, | arrójalos en la fosa y no se levanten. 

12No arraigue en la tierra el deslenguado, | el mal persiga al violento hasta desterrarlo.

 13Yo sé que el Señor hace justicia al afligido | y defiende el derecho del pobre. 

14Los justos alabarán tu nombre, | los honrados habitarán en tu presencia.


141 (140)

1Salmo de David. |Señor, te estoy llamando, ven de prisa, | escucha mi voz cuando te llamo. 

2Suba mi oración como incienso en tu presencia, | el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde. 

3Coloca, Señor, una guardia en mi boca, | un centinela a la puerta de mis labios; 4no dejes inclinarse mi corazón a la maldad, | a cometer crímenes y delitos; | ni que con los hombres malvados | participe en banquetes.

 5Que el justo me golpee, que el bueno me reprenda, | pero que el ungüento del impío no perfume mi cabeza; | yo seguiré rezando en sus desgracias.

 6Cuando caigan en las duras manos de sus jueces, | escucharán mis palabras amables; 7como una piedra de molino, rota por tierra, | queden esparcidos sus huesos a la boca de la tumba. 

8Señor Dios, mis ojos están vueltos a ti, | en ti me refugio, no me dejes indefenso; 9guárdame del lazo que me han tendido, | de la trampa de los malhechores. 

10Caigan los malvados en sus redes, | mientras que yo escapo ileso.

142 (141)

1Poema de David cuando estaba en la cueva. Oración. 

2A voz en grito clamo al Señor, | a voz en grito suplico al Señor; 3desahogo ante él mis afanes, | expongo ante él mi angustia, 4mientras me va faltando el aliento. Pero tú conoces mis senderos, | y que en el camino por donde avanzo | me han escondido una trampa. 

5Mira a la derecha, fíjate: | nadie me hace caso; | no tengo adónde huir, | nadie mira por mi vida. 

6A ti grito, Señor; | te digo: «Tú eres mi refugio | y mi lote en el país de la vida».

 7Atiende a mis clamores, | que estoy agotado; | líbrame de mis perseguidores, | que son más fuertes que yo. 8Sácame de la prisión, | y daré gracias a tu nombre: | me rodearán los justos | cuando me devuelvas tu favor.

143 (142)

1Salmo de David. |Señor, escucha mi oración; | tú, que eres fiel, atiende a mi súplica; | tú, que eres justo, escúchame. 

2No llames a juicio a tu siervo, | pues ningún hombre vivo es inocente frente a ti. 

3El enemigo me persigue a muerte, | empuja mi vida al sepulcro, | me confina a las tinieblas | como a los muertos ya olvidados.

 4Mi aliento desfallece, | mi corazón dentro de mí está yerto. 

5Recuerdo los tiempos antiguos, | medito todas tus acciones, | considero las obras de tus manos 6y extiendo mis brazos hacia ti: | tengo sed de ti como tierra reseca. (Pausa)

 7Escúchame enseguida, Señor, | que me falta el aliento. | No me escondas tu rostro, | igual que a los que bajan a la fosa. 

8En la mañana hazme escuchar tu gracia, | ya que confío en ti. | Indícame el camino que he de seguir, | pues levanto mi alma a ti.

 9Líbrame del enemigo, Señor, | que me refugio en ti. 10Enséñame a cumplir tu ley, | ya que tú eres mi Dios. | Tu espíritu, que es bueno, | me guíe por tierra llana.

 11Por tu nombre, Señor, consérvame vivo; | por tu clemencia, sácame de la angustia. 

12Por tu fidelidad, dispersa a mis enemigos, | destruye a todos mis agresores, | pues soy tu siervo.

144 (143)

1De David. |Bendito el Señor, mi Roca, | que adiestra mis manos para el combate, | mis dedos para la pelea; 2mi bienhechor, mi alcázar, | baluarte donde me pongo a salvo, | mi escudo y refugio, | que me somete los pueblos. 

3Señor, ¿qué es el hombre | para que te fijes en él? | ¿Qué los hijos de Adán | para que pienses en ellos?

 4El hombre es igual que un soplo; | sus días, una sombra que pasa. 

5Señor, inclina tu cielo y desciende; | toca los montes, y echarán humo; 6fulmina el rayo y dispérsalos; | dispara tus saetas y desbarátalos.

 7Extiende la mano desde arriba: | defiéndeme, líbrame | de las aguas caudalosas, | de la mano de los extranjeros, 8cuya boca dice falsedades, | cuya diestra jura en falso. 9Dios mío, te cantaré un cántico nuevo, | tocaré para ti el arpa de diez cuerdas: 10para ti que das la victoria a los reyes, | y salvas a David, tu siervo, de la espada maligna.

 11Defiéndeme y líbrame de la mano de los extranjeros, | cuya boca dice falsedades, | cuya diestra jura en falso.

 12Sean nuestros hijos un plantío, | crecidos desde su adolescencia; | nuestras hijas sean columnas talladas, | estructura de un templo; 13que nuestros silos estén repletos | de frutos de toda especie; | que nuestros rebaños a millares | se multipliquen en las praderas, 14y nuestros bueyes vengan cargados; | que no haya brechas ni aberturas, | ni alarma en nuestras plazas.

 15Dichoso el pueblo que esto tiene, | dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor.

145 (144)

1Himno de David. |(Álef) Te ensalzaré, Dios mío, mi rey; | bendeciré tu nombre por siempre jamás. 

2(Bet) Día tras día, te bendeciré | y alabaré tu nombre por siempre jamás.

 3(Guímel) Grande es el Señor, merece toda alabanza, | es incalculable su grandeza; 4(Dálet) una generación pondera tus obras a la otra, | y le cuenta tus hazañas.

 5(He) Alaban ellos la gloria de tu majestad, | y yo repito tus maravillas; 6(Vau) encarecen ellos tus temibles proezas, | y yo narro tus grandes acciones; 7(Zain) difunden la memoria de tu inmensa bondad, | y aclaman tu justicia.

 8(Jet) El Señor es clemente y misericordioso, | lento a la cólera y rico en piedad; 9(Tet) el Señor es bueno con todos, | es cariñoso con todas sus criaturas. 

10(Yod) Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, | que te bendigan tus fieles. 

11(Kaf) Que proclamen la gloria de tu reinado, | que hablen de tus hazañas; 12(Lámed) explicando tus hazañas a los hombres, | la gloria y majestad de tu reinado. 

13(Mem) Tu reinado es un reinado perpetuo, | tu gobierno va de edad en edad. (Nun) El Señor es fiel a sus palabras, | bondadoso en todas sus acciones. 

14(Sámek) El Señor sostiene a los que van a caer, | endereza a los que ya se doblan. 

15(Ayin) Los ojos de todos te están aguardando, | tú les das la comida a su tiempo; 16(Pe) abres tú la mano, | y sacias de favores a todo viviente.

 17(Sade) El Señor es justo en todos sus caminos, | es bondadoso en todas sus acciones. 

18(Qof) Cerca está el Señor de los que lo invocan, | de los que lo invocan sinceramente. 

19(Res) Satisface los deseos de los que lo temen, | escucha sus gritos, y los salva. 

20(Sin) El Señor guarda a los que lo aman, | pero destruye a los malvados.

 21(Tau) Pronuncie mi boca la alabanza del Señor, | todo viviente bendiga su santo nombre | por siempre jamás.

146 (145)

1¡Aleluya! |Alaba, alma mía, al Señor: 2alabaré al Señor mientras viva, | tañeré para mi Dios mientras exista. 

3No confiéis en los príncipes, | seres de polvo que no pueden salvar; 4exhalan el espíritu y vuelven al polvo, | ese día perecen sus planes. 

5Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob, | el que espera en el Señor, su Dios, 6que hizo el cielo y la tierra, | el mar y cuanto hay en él; | que mantiene su fidelidad perpetuamente, 7que hace justicia a los oprimidos, | que da pan a los hambrientos. | El Señor liberta a los cautivos, 8el Señor abre los ojos al ciego, | el Señor endereza a los que ya se doblan, | el Señor ama a los justos. 

9El Señor guarda a los peregrinos, | sustenta al huérfano y a la viuda | y trastorna el camino de los malvados. 

10El Señor reina eternamente, | tu Dios, Sión, de edad en edad. ¡Aleluya!

147 (146-147)

1Aleluya. |Alabad al Señor, que la música es buena; | nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.

 2El Señor reconstruye Jerusalén, | reúne a los deportados de Israel; 3él sana los corazones destrozados, | venda sus heridas. 

4Cuenta el número de las estrellas, | a cada una la llama por su nombre.

 5Nuestro Señor es grande y poderoso, | su sabiduría no tiene medida. 

6El Señor sostiene a los humildes, | humilla hasta el polvo a los malvados. 

7Entonad la acción de gracias al Señor, | tocad la cítara para nuestro Dios, 8que cubre el cielo de nubes, | preparando la lluvia para la tierra; | que hace brotar hierba en los montes, | para los que sirven al hombre; 9que da su alimento al ganado | y a las crías de cuervo que graznan. 

10No aprecia el vigor de los caballos, | no estima los jarretes del hombre: 11el Señor aprecia a los que lo temen, | que confían en su misericordia. 

12 (1)Glorifica al Señor, Jerusalén; | alaba a tu Dios, Sión. 

13 (2)Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, | y ha bendecido a tus hijos dentro de ti; 14 (3)ha puesto paz en tus fronteras, | te sacia con flor de harina. 

15 (4)Él envía su mensaje a la tierra, | y su palabra corre veloz; 16 (5)manda la nieve como lana, | esparce la escarcha como ceniza. 

17 (6)Hace caer el hielo como migajas; | ante su helada, ¿quien resistirá? 

18 (7)envía una orden, y se derriten; | sopla su aliento, y corren las aguas. 

19 (8)Anuncia su palabra a Jacob, | sus decretos y mandatos a Israel; 20 (9)con ninguna nación obró así, | ni les dio a conocer sus mandatos. ¡Aleluya!

148

1Aleluya. |Alabad al Señor en el cielo, | alabad al Señor en lo alto.

 2Alabadlo todos sus ángeles; | alabadlo todos sus ejércitos. 3Alabadlo, sol y luna; | alabadlo, estrellas lucientes. 

4Alabadlo, espacios celestes | y aguas que cuelgan en el cielo.

 5Alaben el nombre del Señor, | porque él lo mandó, y existieron. 6Les dio consistencia perpetua | y una ley que no pasará. 

7Alabad al Señor en la tierra, | cetáceos y abismos del mar, 8rayos, granizo, nieve y bruma, | viento huracanado que cumple sus órdenes, 9montes y todas las sierras, | árboles frutales y cedros, 10fieras y animales domésticos, | reptiles y pájaros que vuelan.

 11Reyes del orbe y todos los pueblos, | príncipes y jueces del mundo, 12los jóvenes y también las doncellas, | los ancianos junto con los niños, 13alaben el nombre del Señor, | el único nombre sublime. | Su majestad sobre el cielo y la tierra; 14él acrece el vigor de su pueblo. Alabanza de todos sus fieles, | de Israel, su pueblo escogido. |¡Aleluya!

149

1Aleluya. |Cantad al Señor un cántico nuevo, | resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; 2que se alegre Israel por su Creador, | los hijos de Sión por su Rey. 

3Alabad su nombre con danzas, | cantadle con tambores y cítaras; 4porque el Señor ama a su pueblo | y adorna con la victoria a los humildes.

 5Que los fieles festejen su gloria | y canten jubilosos en filas: 6con vítores a Dios en la boca | y espadas de dos filos en las manos: 7para tomar venganza de los pueblos | y aplicar el castigo a las naciones, 8sujetando a los reyes con argollas, | a los nobles con esposas de hierro.

 9Ejecutar la sentencia dictada | es un honor para todos sus fieles. |¡Aleluya!

150

1Aleluya. |Alabad al Señor en su templo, | alabadlo en su fuerte firmamento; 2alabadlo por sus obras magníficas, | alabadlo por su inmensa grandeza. 

3Alabadlo tocando trompetas, | alabadlo con arpas y cítaras; 4alabadlo con tambores y danzas, | alabadlo con trompas y flautas; 5alabadlo con platillos sonoros, | alabadlo con platillos vibrantes.

 6Todo ser que alienta alabe al Señor. |¡Aleluya!



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