Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


miércoles, 13 de marzo de 2019

155).-La lechuza de Atenas; Los 7 sabios de Grecia.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple;Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Nuñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí;Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farias Picon; Franco Antonio González Fortunatti;Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda;Jaime Jamet Rojas;Gustavo Morales Guajardo;Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas;José Oyarzún Villa;Rodrigo Palacios Marambio;Demetrio Protopsaltis Palma;Cristian Quezada Moreno;Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández;Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolas Wasiliew Sala;Marcelo Yañez Garin;Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Franco Natalino; 


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple;Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Nuñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí;Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farias Picon; Franco Antonio González Fortunatti;Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda;Jaime Jamet Rojas;Gustavo Morales Guajardo;Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas;José Oyarzún Villa;Rodrigo Palacios Marambio;Demetrio Protopsaltis Palma;Cristian Quezada Moreno;Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández;Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolas Wasiliew Sala;Marcelo Yañez Garin;Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Franco Natalino; 

Moneda de tetradrachm de plata en el Museo de Bellas Artes de Lyon que representa la lechuza de Atenea  (alrededor de 480 a 420 aC). La inscripción "ΑΘΕ" es una abreviatura de, que puede traducirse
como "de los atenienses". En el uso diario, los dracmas atenienses se llamaban glaukes (γλαῦκες, búhos).

En la mitología griega, el mochuelo de Atenea es el ave que acompaña a Atenea, diosa de la sabiduría, las artes, las técnicas de la guerra, además de la protectora de la ciudad de Atenas y la patrona de los artesanos; la diosa romana correspondiente es Minerva. El mochuelo de Atenea ha sido utilizado en la cultura occidental como símbolo de la filosofía.
Se le ha atribuido erróneamente los nombres de «lechuza de Atenea» y «búho de Atenea», cuando se trata en realidad del mochuelo común europeo, especie cuyo nombre científico es precisamente Athene noctua.

Origen

De acuerdo con la mitología, Atenea es fruto de la unión entre Zeus y Metis, diosa de la prudencia. Zeus se tragó a Metis cuando esta estaba a punto de dar a luz a Atenea, por indicación de Urano y Gea, para evitar que ningún otro dios fuera tan poderoso como Zeus.​ En el instante en que la diosa daba a luz, Hefesto partió con un hachazo la cabeza de Zeus, y de la brecha salió Atenea, vestida con una armadura y lanzó un potente grito de guerra. El concepto analógico con la sabiduría proviene de la idea del nacimiento de la diosa de la cabeza del principal de los dioses.
Una observación de Hegel en "Líneas fundamentales de la filosofía del derecho" ("Grundlinien der Philosophie des Rechts") es que «el ave de Minerva no emprende el vuelo hasta el oscurecer» die Eule der Minerva beginnt erst mit der einbrechenden Dämmerung ihren Flug»), lo que se interpreta como que una época de la historia no se entiende hasta su final, de manera que la filosofía no ha de entenderse como predictora ni, por tanto, como prescriptora, ya que sólo alcanza el entendimiento de los fenómenos después de haberse producido estos.

Mito

Atenea era la diosa patrona de Atenas, y las monedas en uso en la era clásica ateniense estaban acuñadas con la imagen de un ejemplar de este mochuelo. De la misma Atenea se dice que tenía «ojos de mochuelo», como señal de sabiduría y perspicacia. El epíteto homérico más común para Atenea, glaucopis ("γλαυκῶπις") comparte su raíz con la del nombre griego del mochuelo, glaux (γλαύξ)​ suele traducirse por ‘ojos brillantes’ combinación de γλαύκος glaukos (‘brillante’, ‘plateado’, posteriormente ‘azul’ o ‘gris’) y ὤψ ôps (‘ojo’, o a veces ‘rostro’), o también por 'ojos de mochuelo'. Respecto a este epíteto D'Arcy Thompson señala en su glosario6​ la oscuridad del término, e intuye que podría referirse a la luna.
Sin embargo, no todos los estrígidos se asocian a la sabiduría. Ascálafo fue transformado en lechuza campestre​ por Deméter (Ceres) para castigarlo cuando acusó a Perséfone (Proserpina), hija de la diosa, por haber comido las semillas de granada que le impedían regresar de forma permanente al mundo superior.


Los Siete Sabios en las Crónicas de Núremberg

La denominación de Siete Sabios fue el título dado por la tradición griega a siete antiguos sabios griegos (alrededor del 620 — 550 a. C.), renombrados por su sabiduría práctica que consistía en una serie de aforismos memorables. Merecieron dicho nombre debido a que sus enseñanzas o frases son una guía de la vida de los hombres. Este conjunto incluye tanto a filósofos como a estadistas o legisladores.
La tradición de los Siete Sabios se mantuvo a lo largo de los siglos. Por ejemplo, Plutarco compondría un Ágape para siete sabios.
Relación de sabios

El mundo antiguo nos ha dejado varias relaciones de los Siete Sabios. Una la presenta Platón en el diálogo Protágoras (Prot. 343a). Otra, la que aquí sigue, procede de Estobeo (que no incluye en la lista a Misón de Quene, mencionado por Platón, y pone en su lugar a Periandro).

Cleóbulo de Lindos: se le atribuye la máxima La moderación es lo mejor. Gobernó como tirano de Lindos, en la isla griega de Rodas, c. 600 a. C. También se conoce su aforismo Aceptar la injusticia no es una virtud, sino todo lo contrario.
Solón de Atenas: acuñó la máxima Nada con exceso, todo con medida para guiar el comportamiento práctico de los hombres. Solón (640 a. C. - 559 a. C.) adquirió fama como legislador y reformador social en Atenas. Otras máximas que se le atribuyen adoptan la forma del Decálogo de Solón.
Quilón de Esparta: autor de la máxima No desees lo imposible. Político del s. VI a. C., intenta mejorar los sistemas para controlar mejor a los más altos funcionarios del estado. Asimismo, se le atribuye la militarización de la vida civil de Esparta y las primeras medidas para la educación castrense de la juventud.
Bías de Priene: La mayoría de los hombres son malos, indica la máxima atribuida a este político griego que alcanzó gran fama como legislador en el s. VI a. C.
Tales de Mileto: Filósofo y matemático, destacó gracias a su sabiduría práctica, a su notable capacidad política y a la gran cantidad de conocimientos que poseía. Se le atribuye la máxima En la confianza está el peligro.
Pítaco de Mitilene: fue un estadista griego (c. 650 a. C.) que gobernó en Mitilene (Lesbos), junto con el tirano Mirsilo. Pítaco intentó restringir el poder de la nobleza, y ejerció el poder apoyándose en las clases populares. El aforismo por el que se le conoce es Debes saber escoger la oportunidad.
Periandro de Corinto: como tirano de Corinto, intentó mantener la estabilidad política interna y propició la prosperidad del país durante el período entre los s. VII-VI a. C. Se ocupó de reglamentar y humanizar el trabajo de los esclavos, protegió a la clase social de los campesinos pobres y obligó a la nobleza a reducir la suntuosidad de sus gastos. También llevó a cabo una sistemática política colonial de conquistas. La larga estabilidad de que gozó Corinto bajo su mandato contribuyó a que fuera incluido en el grupo de los sabios de Grecia. Es autor de la máxima Sé previsor con todas las cosas.






 Los Siete Sabios de Grecia

1.º Tales

Ahora, niños míos, que hemos concluido la reseña de los héroes enaltecidos a semidioses entre los griegos, os daré noticia de los hombres más notables que ocupan un lugar en su historia, y cuyo nombre, por variadas causas, se ha hecho universalmente conocido y se conserva de generación en generación. Esta enseñanza debía seguir y completar las anteriores, y es casi tan necesaria como ellas.
Empezaré por hablaros de aquellos que merecieron la honorífica denominación de sabios y de filósofos; porque la filosofía entonces, y para aquellos paganos que carecían de la palabra divina y de la revelación (que es uno mismo), no era, como lo ha sido después para muchos espíritus que se apellidaron fuertes (pero que no eran sino extraviados), la enemiga, sino la predecesora del Cristianismo, la que vislumbrando por sólo las luces de la razón un solo Dios perfecto, creador y omnipotente, desechaba ya las monstruosas creaciones de la Mitología.
El primero de los sabios así denominados es, por su orden, Tales. Nació en Mileto 640 años antes de la Era cristiana. Hizo varios viajes para instruirse, y estuvo mucho tiempo en Egipto, donde estudió con los sacerdotes de Menfis geometría, astronomía y filosofía, y a su vez enseñó a aquéllos a medir exactamente sus famosas pirámides. Volvió después a su patria, y fundó una secta filosófica, que se llamó Jónica. Vivió noventa años, y nunca se casó: cuando su madre le instaba a que lo hiciese, contestaba cuando mozo: es demasiado temprano, y entrado en años: es demasiado tarde. Era en extremo distraído; en una ocasión, por alzar la vista para observar los astros, no vio una zanja y se cayó en ella; una vieja que esto presenció, le dijo: ¿Cómo queréis conocer lo que hay en el cielo si no veis lo que está a vuestros pies? Compuso tratados sobre meteoros, equinoccios, etc., que no se han conservado. He aquí algunas de sus máximas.

1. Lo más antiguo que existe es Dios, porque es increado; lo más bello es el mundo, porque es obra de Dios; lo más grande, el lugar o espacio; lo más pronto, la inteligencia; lo más fuerte, la necesidad, y lo más sabio, el tiempo.

2. Lo más difícil que hay es conocerse a sí mismo; lo más fácil aconsejar a otros.

3. La felicidad del cuerpo consiste en la salud; la de la inteligencia, en el saber.

Cada uno de estos sabios tenía una figura o hieroglifo, que servía para distinguirlos entre sí. El de Tales era un sordo montado sobre una mula, con lo que significaba que abundan las cosas malas en el mundo, porque los sordos tenían fama de serlo y las mulas lo son.

2.º Bías

Fue, según se dice, el más sabio entre los siete que merecieron este dictado. Nació en Priene, ciudad de Caria, y vivió por los años 608 antes de la Era cristiana. No sólo tuvo renombre por su saber, sino también por la gracia y oportunidad de sus contestaciones y ocurrencias. Una vez que, estando embarcado, sobrevino una furiosa tormenta, oyó a hombres malos e impíos que en aquella ocasión imploraban a los dioses, y les dijo: «Callaos, no sea que los dioses se aperciban que estáis vosotros en el navío». Cuando la ciudad fue sitiada, todos se apresuraron a salir de ella llevándose lo mejor que tenían; sólo Bías se alejó sin llevar nada, y cuando le preguntaron la causa, contestó: «Todo lo llevo conmigo».

Muy avanzado en años defendía en una ocasión una causa en el foro. Calló para descansar un rato, y al efecto apoyó su cabeza en el hombro de uno de sus hijos, y en esta actitud murió tranquilamente.

Éstas son algunas de sus sentencias:

1. Lo más difícil es saber llevar un revés de fortuna.

2. La esperanza es una adormidera que adormece las penas.

3. Ya que el mundo está lleno de maldad, se debe amar a sus amigos como si algún día se hubiesen de aborrecer.

Su emblema es una red y un pájaro en una jaula, para dar a entender que no se debe responder de nadie.

3.º Pítaco

Era natural de Mitilena, en la isla de Lesbos.

Se opuso al tirano Meleagro, a quien echó de Mitilena.

Combatió en la guerra contra los atenienses, y sus conciudadanos agradecidos le premiaron, dándole la soberanía de la ciudad, que gobernó como padre y como sabio. Instituyó leyes que puso en verso, y después dimitió el poder. Le quisieron recompensar dándole vastos terrenos; pero no admitió más que aquellos que alcanzaba el tiro de su ballesta, diciendo que admitir mucho era crearse envidiosos, y que no admitir nada parecía orgullo o menospreciar el favor.

Murió este sabio a los setenta años de edad.

Éstas son algunas de sus máximas:

1. Nunca se debe decir lo que se proyecta hacer; porque si por cualquier motivo no se lleva a cabo, se expone uno a la burla de todos.

2. El que no sabe callar lo que debe, no sabe hablar lo que debe.

3. Haceos amigos en la prosperidad, y probadlos en la adversidad.

4. Tal cual seáis para con vuestros padres, tales serán para con vosotros vuestros hijos.

Era su emblema un dedo puesto sobre los labios, un ramo de neguilla, con estas palabras: «Nada de más», porque la simiente de esta planta tomada con moderación conserva la salud, y tomada con exceso envenena.

4.º Cleobulo

Era contemporáneo y amigo de Solón. Viajó por Egipto para aprender la filosofía de aquellos sabios. No se sabe de éste, ni se conserva más que sus máximas.

Éstas son algunas de ellas:

1. No salgas de tu casa sin darte cuenta de lo que vas a hacer, ni vuelvas a entrar en ella sin darte cuenta de lo que has hecho.

2. No se debe desear mandar ni obedecer; porque suele convertirse el mando en tiranía y la obediencia en tedio.

3. Se debe uno enfrentar y no dar rienda suelta a su libertad, mientras más propenso se sienta a hacerlo.

Su emblema eran unas pesas, símbolo que advertía que debemos pesar todas nuestras palabras y acciones.

5.º Periandro

Era de Corinto; en el año 628 antes de la Era cristiana usurpó el poder y fue un tirano atroz, cometiendo, a pesar de su sabiduría, toda clase de excesos y crímenes, hasta mandar que se le quitase la vida por infundadas sospechas a su mujer. Habiendo consultado al tirano de Siracusa sobre la manera más segura de gobernar, éste respondió a sus enviados poniéndose en un sembrado de trigo a cortar todas las espigas que sobresalían de las demás. Murió 585 años antes de la Era cristiana, y si fue erigido en uno de los siete sabios de Grecia, a pesar de su mala vida, fue por adulación.

Fue amigo de las artes y del saber. Sus máximas, que él no supo aplicar, fueron, entre otras, éstas:

1 Los bienes de este mundo duran poco; sólo la virtud es eterna.

2. Sé modesto en la prosperidad y prudente en la adversidad.

3. Haz de buen grado lo que tengas precisión de hacer.

Su emblema era una mata de poleo con esta palabra: «Modérate», porque el poleo tenía fama de apaciguar la cólera.

6.º Quilón

Fue éforo (que es magistrado), en Esparta, hacia los años 556 antes del nacimiento de Cristo. Tuvo siempre una vida conforme a sus principios. Habiéndole escrito Periandro que iba a ponerse al frente de un ejército para invadir su país, le contestó: que se pusiese en seguridad en su corte, y que un tirano debía contemplarse feliz cuando no moría por el hierro o envenenado. Este sabio fue el que mandó grabar con letras de oro en el templo de Delfos estas máximas: «Conócete a ti mismo. No desees nada que sea demasiado ventajoso». Dícese que murió de gozo al saber que su hijo había ganado un premio en los juegos Olímpicos. Éstas son algunas de sus sentencias:

1. Lo más difícil que hay es guardar un secreto, saber emplear bien su tiempo y sufrir injurias sin murmurar.

2. Honra los ancianos; no murmures jamás de los muertos.

3. Ansía más por ser estimado que no por ser temido.

Su emblema era un espejo, que significaba que no hay nada más provechoso que conocerse a sí mismo.

7.º Solón

Solón nació en Atenas 639 años antes del nacimiento de Cristo. Después de haber estudiado con mucho provecho, viajó, y a su vuelta halló a su patria destrozada por disturbios civiles. Fue Solón elegido arconte o supremo legislador por unanimidad, y aun quisieron hacerlo rey, lo que rehusó. Una de las cosas que instituyó en Atenas fue un tribunal de justicia, en el que fallaban las causas los legos después de discutidas por los letrados, lo que presenciado por un sabio de Escitia, llamado Anacarsis, le hizo exclamar: «Me sorprende que a los sabios se deje la deliberación y a los necios la decisión».

«Solón dio muy sabias leyes a aquella república; pero aburrido de ver que no se seguían, determinó ausentarse y viajar. Llegó a la corte de Creso, y este rey tan afamado por sus riquezas, las ostentó todas a los ojos de Solón, y le preguntó después si había conocido hombre más feliz que él; a lo que contestó Solón: Sí, señor; lo fueron más dos hermanos que conocí, llamados Cleobis y Bitón; fueron modelos de amor fraternal y de cariño materno. Era su madre sacerdotisa de Juno, y en una ocasión, estando ya subida en el carro, y tardando en llegar los bueyes que habían de tirar de él, para que no esperase su madre lo hicieron ellos y la condujeron al templo. Su madre, enternecida por esta prueba de cariño y de respeto, suplicó a los dioses que concediesen a sus hijos la mayor felicidad de los mortales, y aquella misma noche murieron ambos suave y tranquilamente.

Cuando volvió Solón a su patria la halló de nuevo dividida en bandos, como era consiguiente a aquel gobierno; de estos disturbios se aprovechó Pisístrato para tomar despóticamente el poder. Solón echó en cara su conducta, así al pueblo como a Pisístrato, y se retiró a la corte del rey Filocipro, en la que murió a los 80 años.

Una de sus sentencias era: Dejemos a los demás las riquezas, pero apropiémonos la virtud.

El atributo de Solón es una cabeza de muerto o calavera: porque su máxima era que es necesario que una persona haya fallecido para juzgar si ha sido feliz.

domingo, 10 de marzo de 2019

154).-Capilla Palatina de Palermo.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farías Picón; Franco Antonio González Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala; Marcelo Yáñez Garin; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Paula Flores Vargas; 


Capilla Palatina de Palermo.


Introducción

Situada al interior del Palacio de los Normandos la Capilla Palatina es una de las iglesias más conocidas de Sicilia. Fue construida a partir del año 1131 por voluntad de Ruggero II y puesta en obra en la misma década. Los documentos aún guardados en el tesoro de la Capilla, una cartapècora (pergamino hecho con piel de oveja) y una copia en papel, atestiguan que la parroquia fue fundada en el 1140 dándose por supuesto que ya, para este año, las obras de construcción se hubiesen finalizado.
 



San Pedro, primer Papa de la Iglesia católica

La iglesia fue dedicada a San Pedro, primer Papa de la Iglesia católica, cuya representación puede verse en el mosaico de la semi-cúpula del ábside derecho de la capilla.

Mosaicos bizantinos y muqarnas árabes decoran el interior de la Capilla Palatina. Las columnas proceden de antiguas edificaciones romanas y la estructura de madera, que después de 900 años sigue sosteniendo el techo, es uno de los pocos trabajos de carpintería normanda que ha llegado a nuestros días. En la contra-fachada del templo, situada sobre el aposento real, se ve la representación del Cristo Pantocrátor.

 Capilla Palatina - Presbiterio y ásides que se halla en su subsuelo (*), la Capilla Palatina se caracteriza por la ausencia de exteriores, al haber quedado su estructura completamente integrada en la del Palacio de los Normandos durante las reformas y ampliaciones del siglo XVI, época en la que Sicilia fue Virreino de España. Debido a ello no es posible verla, como edificio, desde el exterior. En el área que corresponde a la fachada de la iglesia hay una logia desde la cual se puede acceder al interior de la capilla a través de dos portales que se hallan en línea con las dos naves laterales. Sin embargo los visitantes deben acceder a través del portal lateral que introduce en la nave derecha de la Capilla.

(*) Se trata de la Chiesa inferiore di Santa Maria delle Grazie (ver), a la que se accede por las dos escaleras que se hallan en los extremos del transepto de la Capilla Palatina (no está abierta al público de forma regular). Ambas iglesias comparten la misma planta basilical caracterizada por la presencia de tres naves. Capilla Palatina - Pórtico fachada principal

La logia de la fachada principal. Antes abierta al exterior, ha quedado como sala interior en el siglo XVI. En la pared a la izquierda, la fachada del templo, se hallan sus dos portales principales. Al fondo se ve el portal que da al exterior.
El portal lateral derecho (no hay portal lateral izquierdo) se abre bajo un estrecho pórtico que, a su vez, colinda con la primera planta del pórtico del Cortile Maqueda (el patio central del Palacio de los Normandos). Este pórtico representa el único exterior que ofrece la Capilla Palatina y se desarrolla a lo largo de su nave lateral derecha. Capilla Palatina - Pórticol lateral
El pórtico lateral de la Capilla visto desde el Patio Maqueda. Se ve como el antiguo pórtico de la Capilla queda integrado en la estructura barroca de la primera planta del pórtico del Patio Maqueda. En correspondencia del arco apuntado más grande se halla el portal lateral de la Capilla, por donde los visitantes acceden en su interior, a su izquierda el portal del pórtico de la fachada principal, por donde salen al finalizar la visita.
Las decoraciones que pueden verse en este pórtico fueron creadas durante el reinado de Fernando I de Borbón (*). Entre ellas sobresale una de las diez representaciones existentes, la única realizada con la técnica del mosaico, del Genio de Palermo, el protector pagano de la ciudad de Palermo, cuya tradición se remonta a la época romana anterior a la llegada del Cristianismo a Sicilia

. (*) Fernando I de Borbón fue rey de Nápoles y Sicilia. En 1799 y 1806 tuvo que huir de Nápoles para refugiarse en Palermo debido a los acontecimientos históricos ligados a las Guerras napoleónicas. Durante estas dos etapas de su vida residió en este palacio y en la Palazzina Cinese, su residencia de ocio y descanso situada en el Parque de la Favorita. Capilla Palatina - Genio del Mosaico
Representado sobre el exterior del portal lateral de la Capilla, el Genio del Mosaico con el Águila, símbolo de la municipalidad de Palermo.
Entre los elementos decorativos presentes al interior de esta iglesia, que cautivan cuantos la visitan, cabe destacar los mosaicos árabes creados sobre mármol blanco. Se trata de un tipo de decoración muy resistente utilizada en el suelo y en los revestimientos de aquellas partes del edificios destinadas a entrar en contacto con los fieles (los bajos de las paredes por ejemplo). Es el mismo tipo de decoración que se encuentra en la Catedral de Monreale, en la iglesia de San Cataldo y en la de Santa Maria dell'Ammiraglio (también conocida como La Martorana. Capilla Palatina - Pila de agua bendita
La pila de agua bendita del portal izquierdo de la fachada. Frente al portal se ve la pila bautismal, pues la Capilla Palatina es parroquia y como tal puede oficiar bautismos.

Otro elemento decorativo a mencionar son las muqarnas que decoran el techo de la nave central, muy importantes también como ejemplo del Arte Islámico del siglo XII. Además de la obra del tallado de la madera, similar a la que podemos encontrar en otros edificios, desde Persia hasta España, las muqarnas de la Capilla Palatina presentan una decoraciones pictóricas únicas en el Arte Islámico, debido a la presencia de figuras humanas. En ellas se retratan escenas de la vida de corte y otras inspiradas en el paraíso del Corán (para verlas hay que llevarse uno prismáticos). Seguramente el ambiente de tolerancia de la época inspiró estos artistas, procedentes de Persia y Egipto, a escenificar su visión del Paraíso en unas pinturas que no tienen equivalente en otro lugar del mundo. Capilla Palatina - . . .
Muqarnas en el techo de la nave central de la Capilla Palatina. Si el visitante quiere apreciar las pinturas deberá proveerse con anterioridad de unos prismáticos.

Otro aspecto destacado de la Capilla Palatina son los mosaicos bizantinos, aportados durante distintas generaciones (desde el reinado de Ruggero II hasta el de su nieto Guillermo II), que recubren sus paredes altas. En ellos, al igual que en la Catedral de Monreale, se representan el Viejo y el Nuevo Testamento en las paredes de la nave central. En las paredes de las naves laterales se muestran escenas de la la vida de los Santos Pedro y Pablo, mientras las decoraciones de los ábsides están dedicadas a la Sagrada Familia y al titular de esta iglesia, San Pedro. Capilla Palatina - Mosaicos del Antiguo y Nuevo Testamento.
Mosaicos que describen escenas del Antiguo Testamento (arriba) y del Nuevo Testamento (abajo). En los pilares, que descansan sobre las columnas de la nave central, se representan Santos de la Iglesia Católica y Ortodoxa.
El interior de la Capilla

Se accede a la Capilla Palatina desde su portal lateral. Es posible moverse a lo largo de las dos naves laterales y de parte de la nave central. No es posible acceder al área del transepto, donde se halla el coro, ni al aposento real, situado en la nave central en el lado opuesto al transepto. Capilla Palatina - Portal lateral y aposento real.

El portal lateral de la Capilla, por allí acceden los visitantes. A la derecha, donde en una iglesia corriente cabria ver el portal principal, se ve el aposento real desde donde los reyes asistían a las funciones religiosas.
Nave central

 La nave central de la Capilla Palatina se sustenta sobre ocho columnas de mármol, cuatro por cada lado, procedentes de distintos edificios de la antigüedad. Capilla Palatina - Nave central

Mosaicos y muqarnas en la nave central de la Capilla.
La contra-fachada está decorada con un gran mosaico del Cristo Pantocrátor. Sobre una plataforma de mármol, puesta a mayor altura del piso de la iglesia, se halla el aposento real donde, en el pasado, se hallaba el trono. Sobre el aposento real se ven unos leones, emblema de la realeza. Mas arriba está el mosaico del Cristo Pantocrátor con San Pedro, San Pablo y los Arcángeles Miguel y Gabriel. Capilla Palatina - Nave central y contra-fachada

La nave central con el Cristo Pantocrátor con San Pedro y San Pablo. Esta representación del Cristo junto a los fundadores de la Iglesia, que velan sobre el aposento real, es posterior a la del Cristo del ábside y fue añadida por los sucesores de Ruggero II durantes cuyos reinados mejoraron notablemente las relaciones del Reino de Sicilia con la Iglesia Romana.

[↑] Naves laterales 

Los mosaicos de las naves laterales de la Capilla Palatina nos muestran escenas de la vida de los Santos Pedro y Pablo, su creación se hace remontar al reinado de Guillermo I. En la nave derecha se halla un monumental púlpito de mármol que se sustenta sobre unas macizas columnas. Capilla Palatina - Nave lateral derecha con púlpito

La nave lateral derecha con el púlpito. En los mosaicos se reconoce la escena del bautismo de Pablo de Tarso. Las historias relatadas en los mosaicos se desarrollan, en su orden temporal, desde la entrada hacia los altares.
[↑] Transepto y ábsides 

Toda el área del transepto, y por consecuencia de los ábsides, queda aislada por una cerca a un metro de distancia de la cual se halla un cordel rojo que marca hasta donde pueden llegar los visitantes. Aún así es posible ver la cúpula situada al centro del transepto, aunque non con la misma claridad con la que se puede ver en la iglesia de Santa María del Ammiraglio, donde no hay tantas restricciones. Al centro de la cúpula se halla el Cristo Pantocrátor rodeado por 4 Ángeles, dispuestos hacia la nave central, y por 2 Arcángeles que sujetan el Orbe, dispuestos hacia el altar mayor. En toda la cornisa de la base cuadrada que sujeta el tambor de la cúpula pueden verse unas inscripciones en griego y latín. En ellas se reporta, como año de construcción de la iglesia, la fecha del 1143 "desde la encarnación de Cristo". La especificación del nacimiento de Cristo se debe a que en ese entonces estaba en uso, además del calendario juliano, también el calendario bizantino que contabilizaba los años desde la creación del mundo (5509 a.C.). Capilla Palatina - Cúpula

La cúpula de la Capilla Palatina.
En las dos alas del transepto se encuentra el coro en madera de nogal. Los ábsides laterales muestran en las semi-cúpulas los mosaicos de San Andrés y de San Pablo. En el ábside de la izquierda se halla el mosaico que representa Jesús, siendo aún niño, con su padre (San José). En el ábside de la derecha se halla el mosaico que representa la Virgen María, de niña, con su madre (Santa Ana). Capilla Palatina - Transepto y ábsides

Transepto y ábsides.

El ábside central muestra el Cristo Pantocrátor, uno de los tres que se representan en esta iglesia, que sujeta el Evangelio abierto en la página donde puede leerse, en griego y latín, el siguiente versículo (Juan 8:12): "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la luz de la vida". Esta idéntica representación del Cristo podemos verla también en otra iglesia de Palermo (Santa Maria dell'Ammiraglio), de Monreale (catedral) y de Cefalù (catedral).



sábado, 9 de marzo de 2019

153).-Capilla de antigua calle Arteaga o de Radal N° 011748 (Quinta Normal, Santiago).


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farías Picón; Franco Antonio González Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala; Marcelo Yáñez Garin; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Paula Flores Vargas; 


Capilla de antigua calle  Arteaga o de Radal N° 011748









Capilla perteneciente  a la parroquia de Guadalupe, de Quinta Normal, ciudad de Santiago de Chile.

jueves, 28 de febrero de 2019

152).-Basílica mayor.

 Ornamentos heráldicos de la basílica mayor


Basílica mayor.  (del latín: Basilica maior, Basilicae maiores en plural) es el título dado a los cuatro templos católicos de más alto rango:​ San Pedro, San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros y Santa María la Mayor. La basílica de San Pedro se encuentra en la Ciudad del Vaticano y las otras se encuentran en la ciudad de Roma, Italia, aunque formalmente pertenecen a la Santa Sede. San Juan de Letrán, sede del obispo de Roma (el papa), es la más antigua y primera en el orden establecido de las basílicas papales, antes que San Pedro.
Todas las otras iglesias que tienen el título de basílica son basílicas menores (en latín: basilica minor).

Historia
Antiguo trono papal en San Juan de Letrán.


El título de basílica mayor fue introducido en el año 1300 por el papa Bonifacio VIII. Con la promulgación de su bula "Antiquorum fida relatio", Bonifacio instituyó el Año Santo y estableció para las indulgencias. Bonifacio VIII concedió las "grandes remisiones e indulgencias por los pecados", que se obtenían "por visitar la ciudad de Roma y la venerable basílica del Príncipe de los Apóstoles". Llegando a detalles más precisos, reconoció "no sólo plena y abundantemente, sino el más completo perdón de todos los pecados", a aquellos que cumplieran determinadas condiciones. En primer lugar, los que verdaderamente hacían penitencia para confesar sus pecados, y en segundo lugar, los que visitaran las basílicas de San Pedro y de San Pablo, respectivos sitios de entierro de los apóstoles Pedro y Pablo.

En el segundo celebrado en 1350, el papa Clemente VI añadió una tercera gran basílica: San Juan de Letrán, catedral de Roma. En esta ocasión se exhortaba a visitar San Juan de Letrán, además de las basílicas de San Pedro y San Pablo Extramuros. Por último, en el jubileo de 1390, se añadió la Basílica de Santa María la Mayor, la iglesia más antigua dedicada a la Virgen María. La visita a estas cuatro iglesias se ha mantenido como una de las condiciones para ganar la indulgencia jubilar romana.


Basílica Papal de San Juan de Letrán, Archibasílica del Santísimo Salvador y de los santos Juan Bautista y Evangelista en Letrán, catedral de Roma

También conocida como Basílica Lateranense o Laterana, es la catedral del obispo de Roma, el papa.



Basílica Papal de San Pedro en el Vaticano

También llamada la Basílica Vaticana, es un sitio de peregrinación, construida sobre la tumba de san Pedro. Es tal vez la iglesia más grande del mundo, utilizada para la mayoría de las ceremonias religiosas principales en los que participa el papa.

Basílica Papal de San Pablo Extramuros

También conocida como la Basílica Ostiense ya que está situado en el camino que conducía a Ostia, está construida sobre la tumba de San Pablo.


Basílica Papal de Santa María la Mayor



También llamada Basílica Liberiana ya que la construcción del edificio original (no el actual) se le atribuye al papa Liberio, es la iglesia más grande en Roma dedicada a la Santísima Virgen María, de ahí su nombre de "la Mayor".

Privilegios y atributos


Estas cuatro basílicas mayores también se distinguen por poseer una puerta santa y que una visita a ésta es siempre prescrita como una de las condiciones para ganar el jubileo romano. Por otra parte, nadie puede celebrar la misa en el altar mayor, salvo el papa y los delegados especiales que actúan en lugar de éste. 

martes, 26 de febrero de 2019

151).-El vicariato apostólico.-


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple;Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Nuñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí;Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farias Picon; Franco Antonio González Fortunatti;Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda;Jaime Jamet Rojas;Gustavo Morales Guajardo;Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas;José Oyarzún Villa;Rodrigo Palacios Marambio;Demetrio Protopsaltis Palma;Cristian Quezada Moreno;Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández;Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolas Wasiliew Sala;Marcelo Yañez Garin; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Paula Flores Vargas; 


El vicariato apostólico.-


Apostolicus Vicariatus Esmeralden(sis) (en latín)

Escudo de  Antonio_Crameri


El vicariato apostólico es un tipo de jurisdicción territorial (iglesia particular) de la Iglesia católica establecida en regiones de misión que aún no se han constituido como Prelatura. Es por tanto de naturaleza provisional, aunque puede durar más de un siglo, pero el objetivo último es que la región genere el suficiente número de católicos y la suficiente estabilidad para que la Iglesia la convierta en prelatura.

Canon 371-1: el vicariato apostólico o la prefectura apostólica es una determinada porción del pueblo de Dios que, por circunstancias peculiares, aún no se ha constituido como diócesis, y se encomienda a la atención pastoral de un Vicario apostólico o de un Prefecto apostólico para que las rijan en nombre del Sumo Pontífice.​

Funcionamiento

El vicariato apostólico es dirigido por un vicario apostólico, que hoy en día suele ser un obispo titular. Aunque ese territorio puede ser clasificado como Iglesia particular, según el canon 371.1 del Código de Derecho Canónico latino, la jurisdicción de un vicario apostólico es un ejercicio vicario de la jurisdicción del Papa, es decir, que el territorio está directamente bajo el Papa como "obispo universal", y éste ejerce su autoridad a través de un "vicario" o delegado. En esto difiere de un obispo diocesano, que deriva su jurisdicción directamente de su puesto.
Como cualquier otra jurisdicción territorial eclesiástica, un vicariato apostólico puede ser administrado por el obispo de una diócesis vecina e incluso por un sacerdote nombrado temporalmente administrador apostólico. Como en cualquier diócesis completamente desarrollada, el vicario apostólico puede nombrar sacerdotes como vicarios para que ejerzan jurisdicción limitada sobre el vicariado apostólico.
Hay que distinguir el vicariato apostólico de la prefectura apostólica, un tipo similar de territorio bajo la dirección de un prefecto apostólico (que es un sacerdote), que aún no está lo bastante organizado para ser siquiera un vicariato apostólico. También existe la misión pura y simple, bajo un superior. La secuencia de desarrollo normal es de misión a prefectura apostólica, a vicariato apostólico y, finalmente, a diócesis postmisionera.
También debe distinguirse de una prelatura territorial y una abadía territorial (o "abadía nullius"): una zona que aún no es diócesis y se encuentra bajo la dirección del abad de un monasterio o de un prelado.

De los 87 vicariatos apostólicos existentes actualmente (abril de 2013), casi la mitad se encuentra en América Latina, 1 en América del Norte, 1 en Grecia y el resto repartidos casi en partes iguales entre África y Asia.



martes, 19 de febrero de 2019

150).-La Custodia de Tierra Santa.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple;Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Nuñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí;Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farias Picon; Franco Antonio González Fortunatti;Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda;Jaime Jamet Rojas;Gustavo Morales Guajardo;Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas;José Oyarzún Villa;Rodrigo Palacios Marambio;Demetrio Protopsaltis Palma;Cristian Quezada Moreno;Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández;Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolas Wasiliew Sala;Marcelo Yañez Garin;Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán;Paula Flores Vargas; 


La Custodia de Tierra Santa.


Antiguo escudo de la Custodia de Tierra Santa

La Custodia de Tierra Santa. (en latín, Custodia Terræ Sanctæ), también conocida como Custodia franciscana de Tierra Santa, es una Provincia de la orden franciscana, administrada por la orden de Frailes Menores.

De entre todos los territorios en los cuales los franciscanos tienen actividad, la Custodia de Tierra Santa es, sin dudas, uno de los más significativos desde el punto de vista histórico y simbólico. Sus funciones son la animación de la liturgia en los Santos Lugares a través de la coordinación de las iglesias locales, la recepción de los peregrinos provenientes de todas partes del mundo para orar en ellos, la asistencia en el sostenimiento de las estructuras que allí se encuentran, como así también actividades ecuménicas, docentes y de investigación bíblica-arqueológica, cuyas instituciones académicas de referencia son el Studium Biblicum Franciscanum de Jerusalén​ y el Instituto Arqueológico Franciscano (Monte Nebo, Jordania).


La «Custodia de Tierra Santa» en sus inicios

En 1219-1220, Francisco de Asís viajó a Oriente tras las huellas de Jesús de Nazaret. Sin embargo, no pudo satisfacer su esperanza de poder visitar los Santos Lugares, en particular aquellos sitios geográficos asociados con la vida y el mensaje de Jesús. Sus seguidores consideraron Tierra Santa como un territorio emblemático donde se podrían conjugar la devoción que sentían por esas tierras, el espíritu de diálogo y comprensión que Francisco inculcó en su Regla y el carisma pacificador que lo caracterizó.
Ya en vida del santo de Asís, el Capítulo general de 1217 que estableció las distintas «Provincias» de la orden, instituyó como expresión de la voluntad de Francisco la «Provincia de Tierra Santa», que fue de cierta forma confirmada por el Capítulo general de Pisa en 1263. Sin embargo, en este capítulo se redujo la provincia a entidades más pequeñas, llamadas «Custodias», a fin de mejorar las actividades de los franciscanos. Así se originaron las Custodias de Chipre, Siria y Tierra Santa.
Con la ayuda de los reyes Roberto I de Nápoles y Sancha de Mallorca, los frailes menores adquirieron de los musulmanes el lugar del Cenáculo en el Monte Sion, a la vez que pagaron por el derecho a oficiar en la basílica del Santo Sepulcro. La presencia franciscana en Tierra Santa, que con diversas vicisitudes se mantuvo desde aquellos tiempos, adquirió estabilidad y carácter oficial de parte de la Iglesia católica en 1342, año en que el papa Clemente VI promulgó dos bulas papales: la Gratias agimus y la Nuper carissimae, en las que encomendó a la Orden Franciscana la «custodia de los Santos Lugares».

Presencia franciscana en los «Santos Lugares»


Con el tiempo, la presencia franciscana se extendió a pesar de los obstáculos y los peligros que caracterizaron los parajes de Tierra Santa. En 1333, los reyes de Nápoles Roberto I y Sancha de Mallorca compraron el Cenáculo al sultán de Egipto y lo regalaron a los franciscanos, quienes construyeron allí su primer convento en Tierra Santa. En 1347, los frailes se establecieron junto a la basílica de la Natividad, en Belén. En 1485 adquirieron el lugar que, según la tradición cristiana, habría constituido el sitio del nacimiento de Juan el Bautista, en Ain Karem. 
Pero en 1523, tras la conquista de Palestina por los turcos, el Cenáculo fue transformado en mezquita, y en 1552 Solimán el Magnífico obligó a los frailes a abandonar definitivamente el convento en la que se consideró la situación más humillante y gravosa que atravesó la Custodia.
A pesar del grave revés, los franciscanos consiguieron el lugar de la Anunciación de Nazaret (1620) y del Monte Tabor (1631). Comenzaron a tratar la adquisición de la zona del santuario de Caná de Galilea en 1641, la que concluiría siglos más tarde, en 1879.
A continuación, administrando las colectas de cristianos de todo el mundo, los franciscanos adquirieron la zona de Getsemaní (1661); la iglesia de la Visitación, en Ain Karem (1679); la iglesia de la Flagelación (1838); Emaús (1867) donde se reedificó la iglesia en 1901; Betfagé (1880), donde se construyó el actual santuario en 1883; el «Dominus Flevit» y la iglesia del Primado de Pedro junto al lago de Tiberíades (ambos en 1889); las ruinas de Cafarnaúm (1894); el «Campo y gruta de los pastores» junto a Belén (1909); el monte Nebo (1932). Inútilmente reclamaron los franciscanos el «Cenáculo» desde la expulsión de 1523, pero en 1936 consiguieron un lugar cercano al Cenáculo. En 1938, edificaron una capilla franciscana en el llamado «Monte de las bienaventuranzas». 
En 1950, completaron la adquisición del predio de «Betania», entre los muchos hitos que jalonaron la conservación de lugares considerados sagrados por la fe cristiana.

La «Custodia de Tierra Santa» en la actualidad


Actualmente la Custodia tiene su sede oficial en el convento de San Salvador en la misma Jerusalén, pero el Custodio sigue designándose con el título de «Guardián de Monte Sión». Desde el 15 de mayo de 2004 y durante 12 años, el custodio de Tierra Santa fue Pierbattista Pizzaballa, de nacionalidad italiana.6​ Fray Francesco Patton, quien fue ministro provincial de los franciscanos en la provincia italiana de Trento, fue nombrado nuevo custodio de Tierra Santa en mayo de 2016.7​ El custodio de Tierra Santa es nominado por el Definitorio General franciscano, con la aprobación definitiva de la Santa Sede.

Hoy, la «Custodia de Tierra Santa» es encargada:

  • de la guarda de 49 lugares considerados bíblicos: 19 en Galilea, 27 en Judea, 2 en Siria (Damasco) y en Jordania (Monte Nebo);
  • del ejercicio pastoral en 29 parroquias y 79 iglesias y capillas;
  • de la dirección de 16 escuelas con unos 10 000 alumnos —entre cristianos (60 %) y no cristianos—, y 400 profesores, 4 casas de hospedaje para peregrinos, 3 residencias de tercera edad y 2 orfanatos;
  • de la acción ecuménica, cultural y científica en Tierra Santa, promovida desde el Instituto Bíblico Franciscano, el Estudio Teológico Jerosolimitano, la casa editorial Franciscan Printing Press, el Centro de Estudios Orientales Cristianos, etc.

Desde el nombramiento del padre Pierbattista Pizzaballa como custodio en 2004, la Custodia comenzó a subsanar la lejanía que aún subsistía respecto de la sociedad israelí, ya que hasta entonces la mayoría de los frailes no hablaban el idioma hebreo.
 Pizzaballa domina el hebreo de forma fluida, después de haber asistido a cursos de hebreo en Jerusalén y a un programa de estudios en el departamento de Biblia en la Universidad Hebrea. Así, Pizzaballa prestó especial atención a la apertura de su comunidad a la sociedad en general, consciente del abismo cultural que separa ambas religiones.9​ Una de sus primeras iniciativas fue dar a los jóvenes religiosos la oportunidad de estudiar el idioma hebreo. Él animó los contactos con las instituciones israelíes con el fin de fomentar la cooperación en las áreas de turismo y peregrinación. Como ningún custodio antes que él, Pizzaballa ha tenido acceso a los ministros y altos funcionarios israelíes, desde el primer ministro al jefe de los Servicios de Seguridad General.
 Ha impartido una motivadora conferencia pública en idioma hebreo en la Universidad de Tel Aviv, reflexionando sobre la Iglesia católica y la Shoah.​ Plenamente consciente de la necesidad de vincularse con la opinión pública israelí, acogió a grupos judíos en la escuela monasterio de San Salvador, la sede de la Orden Franciscana en Jerusalén. También comenzó a integrar a los empleados árabes de la Custodia de Tierra Santa en el marco del Estado israelí. La Custodia, como empleador y sus trabajadores que son en su mayoría árabes, pagan regularmente sus respectivas cuotas de seguros nacionales y también abonan según el plan de jubilación sancionado por el Estado de Israel. Las escuelas administradas por la Custodia también han entrado en el sistema educativo financiado por el Estado.

Fray Pizzaballa se refirió a la Iglesia en Jerusalén en los siguientes términos:

No por casualidad la llamamos «Iglesia Madre», no sólo porque de ella nacieron las Iglesias esparcidas por el mundo, sino porque aún hoy custodia de forma única y especial el lugar que hace memoria de la muerte y resurrección de Cristo. En Jerusalén aún hoy se encuentran, juntas, si bien heridas en sus relaciones, todas las denominaciones cristianas. Todos, en definitiva, se encuentran aún hoy en la Ciudad Santa, que es un microcosmos de la vida de la Iglesia en el mundo. En este sentido la podemos definir «corazón palpitante», porque dona la vida a tantísimos creyentes en el mundo. En ella todavía hoy se concreta la profecía de Isaías, que habla de Jerusalén como la casa de oración para todas las gentes.
Pierbattista Pizzaballa


La presencia de la orden franciscana en Tierra Santa es hoy considerada clave en el diálogo interreligioso.


Santa Juana de Arco.

Santa Juana de Arcos (Domrémy, Francia, 1412 - Ruán, id., 1431) Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomoda...