Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


sábado, 26 de diciembre de 2020

233).-El árbol del conocimiento.-


El árbol  del conocimiento.-


"Historia Plantarum", 1395/1400, Milan, Italie, text: Pedanius Dioscoride of Anazarbos (40-90 AD), images: Giovannino et Salomone de' Grassi (ca. 1350–1400)


He decidido  terminar de publicar mis artículos en los  bloggers, en este mes de enero de 2.020, cuando mi país  y el mundo esta infestado por la pandemia mundial de  coronavirus. Como anécdota cuando comencé a publicar en blogger, mi país sufrió el terremoto del 27 de febrero de  2010; así se terminan un circulo de publicaciones, que comenzó con una tragedia y termina con otra. Como tengo tiempo he decidido publicar mi biografía de estos 40 años de vivencia. 

Mi vida

Nací  y me crié en la ciudad de Santiago de Chile en la década del 70; pero solo tengo vivencia, desde la segunda mitad de la década del 80; tengo todavía grandes recuerdos  de  mi familia, amigos de la  familia,  los vecinos de mi barrio y mi vida estudiantil.

TELEVISIÓN 

Cuando estaba en mi infancia y adolescencia, cuando llegaba a mi casa del colegio, veía en la televisión, que trasmitía puras películas, series y documentales, principalmente sobre la segunda guerra mundial, esto provoco en mi persona un fanatismo sobre este conflicto y el nazismo, por lo tanto  leí una gran cantidad de libros sobre este tema, hasta me llamaron "El guerra" por mis parientes y conocidos. 
En esta época la televisión chilena compraba documentales, series y películas principalmente de estados unidos, en varios casos de varias décadas de atraso, como las películas de cowboy; de elvis presley Jerry Lewis y  Dean Martin. Tuve la suerte ver las películas de la era de oro de de hollywood, con alto valor artístico, todas esta veía en bloques de Películas, en  "Cine en su casa" del canal 13, y "Tardes de Cine"  de canal 7.

Las mejores miniseries que me gustaron en esa época fueron :  "Vientos de guerra", que se trata sobre comienzo de la Segunda Guerra Mundial, que es espectacular obra de arte, de televisión; y Holocausto, ambas series te muestran el drama terrible de la segunda guerra mundial. La miniserie cuenta emotivas historias personales de personajes de la vida cotidiana, haciendo que sea fácil para los espectadores identificarse con ellos y accesible para la sociedad en general.
Un compañero de mi curso, le impacto terriblemente, la crueldad de los nazis. La década del 80 fueron las ultima década de las grandes producciones de la televisión  abierta, fueron las mas importantes de medio de comunicación, había una gran calidad de los actores, guiones y la dirección. 
También me encantaba mucho las telenovelas chilenas y brasileñas, entre las mas importante fueron  "La Madrastra" y "La dama del balcón", me gusto verlas hasta que hastiaron, la ultima telenovela fue María la del barrio.


Instituto 




Este si que es un recuerdo 3° básico 1982 con profesor jefe Jorge
 Campos Leiva en Instituto de Humanidades Luis Campino.

Estudie en el Instituto de Humanidades Luis Campino, un centro de educación básica y media de varones,  no fui muy social en mi vida escolar, me gustaba estar en la biblioteca del colegio en los tiempos de recreo; era y soy un conversador, conversaba principalmente con mis profesores, tuve varios buenos compañeros.
Durante el tiempo que estuve en el Instituto, pasaron varias hitos importantes que fueron la guerra de Las Malvinas, el terremoto del 85, el plebiscito 89, la caída del muro, fin de la guerra fría y la desintegración de la URSS

LECTURA 

Desde que aprendí a leer, tengo el habito de la lectura, me gusta las novelas, y principalmente los libros de historia, en especial la historia de América y de España,aunque debo señalar que no he estudiado a fondo estos temas históricos;  un  tema histórico especial que me gusto bastante  fue la guerra civil española, mi tía Daisy Fortunatti  me regalo un libro sobre "La guerra civil española" del historiador británico  Hugh Thomas. Gracias a  este libro entre a la historia de España, en  espacial la época contemporánea, comprando muchos libros sobre esta rama histórica.
Un lugar importante en vivencia en el Instituto fue  la biblioteca del Instituto, "mi santuario ",  me gustaba bastante leer las enciclopedias, en especial los artículos  sobre: la heráldica, los hermosos escudo de armas, que reflejan el arte, la geometría, los mitos; la genealogías de las casa reales, en especial la Española; Derecho,  sobre todo intereso el derecho español, romano y Inglaterra. Estos articulos fue la causa que me llevo a estudiar Ciencias Jurídicas como profesión. 

CLASES FAVORITAS
 
Mis  mejores asignaturas en el instituto de humanidades fueron  las clases de "Historia y Geografía", "Filosofía", "Religión"    y  "Castellano."

El primer libro de historia que leí fue la "Historia de Chile desde la Prehistoria hasta 1891", del historiador  Francisco Antonio Encina, y la "Historia didáctica de Chile crono-antológica: desde la época precolombina hasta 1973", de don Fernando Fuentealba Jimenez, este historiador fue mi profesor de historia en mi colegio.

De la literatura los libros que encanto y leí  fueron El Quijote de la Mancha, El nombre de la rosa, El señor de anillos, la Divina Comedia, el planeta de los simios, El canto general de Pablo Neruda, El Principito, Las mil y una noches, las obras completas de Aristóteles, los diálogos de Platon, Los ensayo de Montaigne, La araucana, historia de la guerra civil española de hugh thomas, las obras completas de william shakespeare, obras completas de tirso de molina, obras completas de gabriela mistral, los lusiadas, la vida nueva, obras completas de chejov, el silencio de los corderos, hannibal, los viajes de gulliver, Hannibal: El origen del mal, el dragón rojo, el hobbit, obras escogidas de W. Scott, obras completas de Sor Juana Inés de la Cruz, la Ilíada, la Odisea, y serie de libros de dune.

En la clases de filosofía del instituto , aprendí sobre la filosofía clásica. Gracias al señor profesor  Santos estudie a fondo los diálogos de Platón, y la lógica de Aristóteles.   

Egreso 

Egrese del instituto, en el año 1992, que fue un año español, el  año de los 500 años de descubrimiento de América, los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, y la exposición Universal de Sevilla de 1992.
Mis compañeros de graduación fueron los siguientes compañeros: Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Nuñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ; Rodrigo Farias Picon; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolas Wasiliew Sala; y Marcelo Yañez Garin.

Muchos de mis compañeros de graduación, no lo he visto desde la fiesta de graduación, han desaparecido lamentablemente de mi vida. 

El mas famoso de mis compañeros a sido asta ahora Doctor Jaime Jamet Rojas,
 
Secretario Regional Ministerial de Salud Región de Valparaíso, dos veces.

La universidad 

Durante la década del 90, estudie en las universidades Santo Tomas y Bernardo O"Higgins, ubicadas en Santiago de Chile, conociendo a muchas personas de distinto origen social y sobre todo a mis profesores, verdaderos maestros  y gratos recuerdos. 
Durante mi vida universitaria como fueron  hitos importante fueron el nuevo milenio, el año 2000,  el ataque a las torres gemelas, creación de la Unión Europea, la creación del EURO, y la crisis financiera Global de 2008.

Durante mi época universitaria, compre una gran cantidad de libros clásicos, y modernos, que me ayudaron a tener cultura elevada; Era visitante de  las librerías de viejo de  san diego y costanera,ademas visitaba las grandes y pequeñas  librerías,   teniendo muchos amigos con los libreros y empleados.

Abogado 

Fui investido como Abogado a comienzo de la década del 2010, después de terremoto de febrero de ese año, y he ejercido como abogado litigante en foro de Santiago. 


puerta del infierno



Salmos 


118 (117)

1Dad gracias al Señor porque es bueno, | porque es eterna su misericordia. 2Diga la casa de Israel: | eterna es su misericordia. 3Diga la casa de Aarón: | eterna es su misericordia. 4Digan los que temen al Señor: | eterna es su misericordia. 5En el peligro grité al Señor, | y el Señor me escuchó, poniéndome a salvo. 6El Señor está conmigo: no temo; | ¿qué podrá hacerme el hombre? 7El Señor está conmigo y me auxilia, | veré la derrota de mis adversarios. 8Mejor es refugiarse en el Señor | que fiarse de los hombres, 9mejor es refugiarse en el Señor | que fiarse de los jefes. 10Todos los pueblos me rodeaban, | en el nombre del Señor los rechacé; 11me rodeaban cerrando el cerco, | en el nombre del Señor los rechacé; 12me rodeaban como avispas, | ardiendo como fuego en las zarzas; | en el nombre del Señor los rechacé. 13Empujaban y empujaban para derribarme, | pero el Señor me ayudó; 14el Señor es mi fuerza y mi energía, | él es mi salvación. 15Escuchad: hay cantos de victoria | en las tiendas de los justos: 16«La diestra del Señor es poderosa, | la diestra del Señor es excelsa». 17No he de morir, viviré | para contar las hazañas del Señor. 18Me castigó, me castigó el Señor, | pero no me entregó a la muerte. 19Abridme las puertas de la salvación, | y entraré para dar gracias al Señor. 20Esta es la puerta del Señor: | los vencedores entrarán por ella. 21Te doy gracias porque me escuchaste | y fuiste mi salvación. 22La piedra que desecharon los arquitectos | es ahora la piedra angular. 23Es el Señor quien lo ha hecho, | ha sido un milagro patente. 24Este es el día que hizo el Señor: | sea nuestra alegría y nuestro gozo. 25Señor, danos la salvación; | Señor, danos prosperidad. 26Bendito el que viene en nombre del Señor, | os bendecimos desde la casa del Señor. 27El Señor es Dios, él nos ilumina. | Ordenad una procesión con ramos | hasta los ángulos del altar. 28Tú eres mi Dios, te doy gracias; | Dios mío, yo te ensalzo. 29Dad gracias al Señor porque es bueno, | porque es eterna su misericordia.

119 (118)

1(Álef) Dichoso el que, con vida intachable, | camina en la ley del Señor; 2dichoso el que, guardando sus preceptos, | lo busca de todo corazón; 3el que, sin cometer iniquidad, | anda por sus senderos. 4Tú promulgas tus mandatos | para que se observen exactamente. 5Ojalá esté firme mi camino, | para cumplir tus decretos; 6entonces no sentiré vergüenza | al mirar todos tus mandatos. 7Te alabaré con sincero corazón | cuando aprenda tus justos mandamientos. 8Quiero guardar tus decretos exactamente, | tú no me abandones. 9(Bet) ¿Cómo podrá un joven andar honestamente? | Cumpliendo tus palabras. 10Te busco de todo corazón, | no consientas que me desvíe de tus mandamientos. 11En mi corazón escondo tus consignas, | así no pecaré contra ti. 12Bendito eres, Señor, | enséñame tus decretos. 13Mis labios van enumerando | todos los mandamientos de tu boca; 14mi alegría es el camino de tus preceptos, | más que todas las riquezas. 15Medito tus mandatos, | y me fijo en tus sendas; 16tus decretos son mi delicia, | no olvidaré tus palabras. 17(Guímel) Haz bien a tu siervo: viviré | y cumpliré tus palabras; 18ábreme los ojos, y contemplaré | las maravillas de tu ley; 19soy un forastero en la tierra: | no me ocultes tus promesas. 20Mi alma se consume, deseando | continuamente tus mandamientos; 21reprendes a los soberbios, | malditos los que se apartan de tus mandatos. 22Aleja de mí las afrentas y el desprecio, | porque observo tus preceptos; 23aunque los nobles se sienten a murmurar de mí, | tu siervo medita tus decretos; 24tus preceptos son mi delicia, | tus enseñanzas son mis consejeros. 25(Dálet) Mi alma está pegada al polvo: | reanímame con tus palabras; 26te expliqué mi camino, y me escuchaste: | enséñame tus mandamientos; 27instrúyeme en el camino de tus mandatos, | y meditaré tus maravillas. 28Mi alma llora de tristeza, | consuélame con tus promesas; 29apártame del camino falso, | y dame la gracia de tu ley; 30escogí el camino verdadero, | deseé tus mandamientos. 31Me apegué a tus preceptos, | Señor, no me defraudes; 32correré por el camino de tus mandatos | cuando me ensanches el corazón. 33(He) Muéstrame, Señor, el camino de tus decretos, | y lo seguiré puntualmente; 34enséñame a cumplir tu ley | y a guardarla de todo corazón; 35guíame por la senda de tus mandatos, | porque ella es mi gozo. 36Inclina mi corazón a tus preceptos, | y no al interés; 37aparta mis ojos de las vanidades, | dame vida con tu palabra; 38cumple a tu siervo la promesa | para que se mantenga tu temor. 39Aparta de mí la afrenta que temo, | porque tus mandamientos son amables; 40mira cómo ansío tus mandatos: | dame vida con tu justicia. 41(Vau) Señor, que me alcance tu favor, | tu salvación según tu promesa: 42así responderé a los que me injurian, | que confío en tu palabra; 43no quites de mi boca las palabras sinceras, | porque yo espero en tus mandamientos. 44Cumpliré sin cesar tu ley, | por siempre jamás; 45andaré por un camino ancho, | buscando tus mandatos; 46comentaré tus preceptos ante los reyes, | y no me avergonzaré. 47Serán mi delicia tus mandatos, | que tanto amo; 48levantaré mis manos hacia tus decretos, que tanto amo, | y recitaré tus mandatos. 49(Zain) Recuerda la palabra que diste a tu siervo, | de la que hiciste mi esperanza; 50este es mi consuelo en la aflicción: | que tu promesa me da vida; 51los insolentes me insultan sin parar, | pero yo no me aparto de tu ley. 52Recordando tus antiguos mandamientos, | Señor, quedé consolado; 53sentí indignación ante los malvados, | que abandonan tu ley; 54tus decretos eran mi canción | en tierra extranjera. 55De noche pronuncio tu nombre, | Señor, y, velando, tu ley; 56esto es lo que a mí me toca: | guardar tus decretos. 57(Jet) Mi porción es el Señor; | he resuelto guardar tus palabras; 58de todo corazón busco tu favor: | ten piedad de mí, según tu promesa; 59he examinado mi camino, | para enderezar mis pies a tus preceptos. 60Con diligencia, sin tardanza, | observo tus mandatos; 61los lazos de los malvados me envuelven, | pero no olvido tu ley; 62a media noche me levanto para darte gracias | por tus justos mandamientos. 63Soy amigo de los que te temen, | y guardan tus mandatos; 64Señor, de tu bondad está llena la tierra; | enséñame tus decretos. 65(Tet) Has dado bienes a tu siervo, | Señor, con tus palabras; 66enséñame la bondad, la prudencia y el conocimiento, | porque me fío de tus mandatos; 67antes de sufrir, yo andaba extraviado, | pero ahora me ajusto a tu promesa. 68Tú eres bueno y haces el bien; | instrúyeme en tus decretos; 69los insolentes urden engaños contra mí, | pero yo custodio tus mandatos de todo corazón; 70tienen el corazón espeso como grasa, | pero mi delicia es tu ley. 71Me estuvo bien el sufrir, | así aprendí tus decretos; 72más estimo yo la ley de tu boca | que miles de monedas de oro y plata. 73(Yod) Tus manos me hicieron y me formaron: | instrúyeme para que aprenda tus mandatos; 74los que te temen verán con alegría | que he esperado en tu palabra; 75reconozco, Señor, que tus mandamientos son justos, | que con razón me hiciste sufrir. 76Que tu bondad me consuele, | según la promesa hecha a tu siervo; 77cuando me alcance tu compasión, viviré, | y tu ley será mi delicia; 78que se avergüencen los insolentes | del daño que me hacen; | yo meditaré tus mandatos. 79Vuelvan a mí los que te temen | y hacen caso de tus preceptos; 80sea mi corazón perfecto en tus decretos, | así no quedaré avergonzado. 81(Kaf) Me consumo ansiando tu salvación, | y espero en tu palabra; 82mis ojos se consumen ansiando tus promesas, | mientras digo: «¿Cuándo me consolarás?». 83Estoy como un odre puesto al humo, | pero no olvido tus decretos. 84¿Cuántos serán los días de tu siervo? | ¿Cuándo harás justicia de mis perseguidores? 85Me han cavado fosas los insolentes, | ignorando tu ley; 86todos tus mandatos son verdaderos, | sin razón me persiguen, protégeme. 87Casi dieron conmigo en la tumba, | pero yo no abandoné tus mandatos; 88por tu bondad dame vida, | para que observe los preceptos de tu boca. 89(Lámed) Tu palabra, Señor, es eterna, | más estable que el cielo; 90tu fidelidad, de generación en generación; | fundaste la tierra y permanece; 91por tu mandamiento subsisten hasta hoy, | porque todo está a tu servicio. 92Si tu ley no fuera mi delicia, | ya habría perecido en mi desgracia; 93jamás olvidaré tus mandatos, | pues con ellos me diste vida; 94soy tuyo, sálvame, | que yo consulto tus mandatos. 95Los malvados me esperaban para perderme, | pero yo meditaba tus preceptos; 96he visto el límite de todo lo perfecto: | tu mandato se dilata sin término. 97(Mem) ¡Cuánto amo tu ley!: | todo el día la estoy meditando; 98tu mandato me hace más sabio | que mis enemigos, | siempre me acompaña; 99soy más docto que todos mis maestros, | porque medito tus preceptos. 100Soy más sagaz que los ancianos, | porque cumplo tus mandatos; 101aparto mi pie de toda senda mala, | para guardar tu palabra; 102no me aparto de tus mandamientos, | porque tú me has instruido. 103¡Qué dulce al paladar tu promesa: | más que miel en la boca! 104Considero tus mandatos, | y odio el camino de la mentira. 105(Nun) Lámpara es tu palabra para mis pasos, | luz en mi sendero; 106lo juro y lo cumpliré: | guardaré tus justos mandamientos; 107¡estoy tan afligido! | Señor, dame vida según tu promesa. 108Acepta, Señor, los votos que pronuncio, | enséñame tus mandatos; 109mi vida está siempre en peligro, | pero no olvido tu ley; 110los malvados me tendieron un lazo, | pero no me desvié de tus mandatos. 111Tus preceptos son mi herencia perpetua, | la alegría de mi corazón; 112inclino mi corazón a cumplir tus decretos, | siempre y cabalmente. 113(Sámek) Detesto a los inconstantes | y amo tu ley; 114tú eres mi refugio y mi escudo, | yo espero en tu palabra; 115apartaos de mí los perversos, | y cumpliré los mandatos de mi Dios. 116Sostenme con tu promesa, y viviré, | que no quede frustrada mi esperanza; 117dame apoyo, y estaré a salvo, | me fijaré en tus decretos sin cesar; 118desprecias a los que se desvían de tus decretos, | sus proyectos son engaño. 119Tienes por escoria a los malvados, | por eso amo tus preceptos; 120mi carne se estremece con tu temor, | y me estremecen tus juicios. 121(Ayin) Practico la justicia y el derecho, | no me entregues a mis opresores; 122da fianza en favor de tu siervo, | que no me opriman los insolentes; 123mis ojos se consumen aguardando | tu salvación y tu promesa de justicia. 124Trata con misericordia a tu siervo, | enséñame tus decretos; 125yo soy tu siervo: dame inteligencia, | y conoceré tus preceptos; 126es hora de que actúes, Señor: | han quebrantado tu ley. 127Yo amo tus mandatos | más que el oro purísimo; 128por eso aprecio tus decretos | y detesto el camino de la mentira. 129(Pe) Tus preceptos son admirables, | por eso los guarda mi alma; 130la explicación de tus palabras ilumina, | da inteligencia a los ignorantes; 131abro la boca y respiro, | ansiando tus mandamientos. 132Vuélvete a mí y ten misericordia, | como es tu norma con los que aman tu nombre; 133asegura mis pasos con tu promesa, | que ninguna maldad me domine; 134líbrame de la opresión de los hombres, | y guardaré tus mandatos. 135Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, | enséñame tus decretos; 136arroyos de lágrimas bajan de mis ojos | por los que no cumplen tu ley. 137(Sade) Señor, tú eres justo, | tus mandamientos son rectos; 138has decretado preceptos justos | sumamente estables; 139me consume el celo, | porque mis enemigos olvidan tus palabras. 140Tu promesa es acrisolada, | y tu siervo la ama; 141soy pequeño y despreciable, | pero no olvido tus mandatos; 142tu justicia es justicia eterna, | tu ley es verdadera. 143Me asaltan angustias y aprietos, | tus mandatos son mi delicia; 144la justicia de tus preceptos es eterna; | dame inteligencia, y tendré vida. 145(Qof) Te invoco de todo corazón: | respóndeme, Señor, | y guardaré tus decretos; 146a ti grito: sálvame, | y cumpliré tus preceptos; 147me adelanto a la aurora pidiendo auxilio, | esperando tus palabras. 148Mis ojos se adelantan a las vigilias, | meditando tu promesa; 149escucha mi voz por tu misericordia, Señor, | con tus mandamientos dame vida; 150ya se acercan mis inicuos perseguidores, | están lejos de tu ley. 151Tú, Señor, estás cerca, | y todos tus mandatos son estables; 152hace tiempo comprendí que tus preceptos | los fundaste para siempre. 153(Res) Mira mi abatimiento y líbrame, | porque no olvido tu ley; 154defiende mi causa y rescátame, | con tu promesa dame vida; 155la salvación está lejos de los malvados | que no buscan tus decretos. 156Grande es tu ternura, Señor, | con tus mandamientos dame vida; 157muchos son los enemigos que me persiguen, | pero yo no me aparto de tus preceptos; 158viendo a los renegados, sentía asco, | porque no guardan tus palabras. 159Mira cómo amo tus mandatos, | Señor; por tu misericordia dame vida; 160el compendio de tu palabra es la verdad, | y tus justos juicios son eternos. 161(Sin) Los nobles me perseguían sin motivo, | pero mi corazón respetaba tus palabras; 162yo me alegraba con tu promesa, | como el que encuentra un rico botín; 163detesto y aborrezco la mentira, | y amo tu ley. 164Siete veces al día te alabo | por tus justos mandamientos; 165mucha paz tienen los que aman tu ley, | y nada los hace tropezar; 166aguardo tu salvación, Señor, | y cumplo tus mandatos. 167Mi alma guarda tus preceptos | y los ama intensamente; 168guardo tus preceptos y tus mandatos, | y tú tienes presentes mis caminos. 169(Tau) Que llegue mi clamor a tu presencia, | Señor, con tus palabras dame inteligencia; 170que mi súplica entre en tu presencia, | líbrame según tu promesa; 171de mis labios brota la alabanza, | porque me enseñaste tus decretos. 172Mi lengua canta tu promesa, | porque todos tus preceptos son justos; 173que tu mano me auxilie, | ya que prefiero tus mandatos; 174ansío tu salvación, Señor; | tu ley es mi delicia. 175Que mi alma viva para alabarte, | que tus mandamientos me auxilien; 176me extravié como oveja perdida: | busca a tu siervo, que no olvida tus preceptos.

120 (119)

1Canción de las subidas. |En mi aflicción llamé al Señor, | y él me respondió. 2Líbrame, Señor, de los labios mentirosos, | de la lengua traidora. 3¿Qué te va a dar o mandarte Dios, | lengua traidora? 4Flechas de arquero, | afiladas con ascuas de retama. 5¡Ay de mí, desterrado en Masac, | acampado en Cadar! 6Demasiado llevo viviendo | con los que odian la paz. 7Cuando yo digo: «Paz», | ellos dicen: «Guerra».

121 (120)

1Canción de las subidas. |Levanto mis ojos a los montes: | ¿de dónde me vendrá el auxilio? 2El auxilio me viene del Señor, | que hizo el cielo y la tierra. 3No permitirá que resbale tu pie, | tu guardián no duerme; 4no duerme ni reposa | el guardián de Israel. 5El Señor te guarda a su sombra, | está a tu derecha; 6de día el sol no te hará daño, | ni la luna de noche. 7El Señor te guarda de todo mal, | él guarda tu alma; 8el Señor guarda tus entradas y salidas, | ahora y por siempre.

122 (121)

1Canción de las subidas. De David. |¡Qué alegría cuando me dijeron: | «Vamos a la casa del Señor»! 2Ya están pisando nuestros pies | tus umbrales, Jerusalén. 3Jerusalén está fundada | como ciudad bien compacta. 4Allá suben las tribus, | las tribus del Señor, | según la costumbre de Israel, | a celebrar el nombre del Señor; 5en ella están los tribunales de justicia, | en el palacio de David. 6Desead la paz a Jerusalén: | «Vivan seguros los que te aman, 7haya paz dentro de tus muros, | seguridad en tus palacios». 8Por mis hermanos y compañeros, | voy a decir: «La paz contigo». 9Por la casa del Señor, nuestro Dios, | te deseo todo bien.

123 (122)

1Canción de las subidas. |A ti levanto mis ojos, | a ti que habitas en el cielo. 2Como están los ojos de los esclavos | fijos en las manos de sus señores, | como están los ojos de la esclava | fijos en las manos de su señora, | así están nuestros ojos | en el Señor, Dios nuestro, | esperando su misericordia. 3Misericordia, Señor, misericordia, | que estamos saciados de desprecios; 4nuestra alma está saciada | del sarcasmo de los satisfechos, | del desprecio de los orgullosos.

124 (123)

1Canción de las subidas. De David. |Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte | —que lo diga Israel—, 2si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, | cuando nos asaltaban los hombres, 3nos habrían tragado vivos: | tanto ardía su ira contra nosotros. 4Nos habrían arrollado las aguas, | llegándonos el torrente hasta el cuello; 5nos habrían llegado hasta el cuello | las aguas impetuosas. 6Bendito el Señor, | que no nos entregó | en presa a sus dientes; 7hemos salvado la vida, como un pájaro | de la trampa del cazador: | la trampa se rompió, | y escapamos. 8Nuestro auxilio es el nombre del Señor, | que hizo el cielo y la tierra.

125 (124)

1Canción de las subidas. |Los que confían en el Señor | son como el monte Sión: | no tiembla, está asentado para siempre. 2Jerusalén está rodeada de montañas, | y el Señor rodea a su pueblo | ahora y por siempre. 3No descansará el cetro de los malvados | sobre el lote de los justos, | no sea que los justos extiendan | su mano a la maldad. 4Señor, concede bienes a los buenos, | a los sinceros de corazón; 5y a los que se desvían por sendas tortuosas, | que los rechace el Señor con los malhechores. | ¡Paz a Israel!

126 (125)

1Canción de las subidas. |Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión, | nos parecía soñar: 2la boca se nos llenaba de risas, | la lengua de cantares. | Hasta los gentiles decían: | «El Señor ha estado grande con ellos». 3El Señor ha estado grande con nosotros, | y estamos alegres. 4Recoge, Señor, a nuestros cautivos | como los torrentes del Negueb. 5Los que sembraban con lágrimas | cosechan entre cantares. 6Al ir, iba llorando, | llevando la semilla; | al volver, vuelve cantando, | trayendo sus gavillas.

127 (126)

1Canción de las subidas. De Salomón. |Si el Señor no construye la casa, | en vano se cansan los albañiles; | si el Señor no guarda la ciudad, | en vano vigilan los centinelas. 2Es inútil que madruguéis, | que veléis hasta muy tarde, | que comáis el pan de vuestros sudores: | ¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen! 3La herencia que da el Señor son los hijos; | su salario, el fruto del vientre: 4son saetas en manos de un guerrero | los hijos de la juventud. 5Dichoso el hombre que llena | con ellas su aljaba: | no quedará derrotado cuando litigue | con su adversario en la plaza.

128 (127)

1Canción de las subidas. |Dichoso el que teme al Señor | y sigue sus caminos. 2Comerás del fruto de tu trabajo, | serás dichoso, te irá bien; 3tu mujer, como parra fecunda, | en medio de tu casa; | tus hijos, como renuevos de olivo, | alrededor de tu mesa: 4Esta es la bendición del hombre | que teme al Señor. 5Que el Señor te bendiga desde Sión, | que veas la prosperidad de Jerusalén | todos los días de tu vida; 6que veas a los hijos de tus hijos. | ¡Paz a Israel!

129 (128)

1Canción de las subidas. |¡Cuánta guerra me han hecho desde mi juventud | —que lo diga Israel—, 2cuánta guerra me han hecho desde mi juventud, | pero no pudieron conmigo! 3En mis espaldas metieron el arado | y alargaron los surcos. 4Pero el Señor, que es justo, | rompió las coyundas de los malvados. 5Retrocedan avergonzados | los que odian a Sión; 6sean como la hierba del tejado, | que se seca y nadie la siega; 7que no llena la mano del segador | ni la brazada del que agavilla; 8ni le dicen los que pasan: | «Que el Señor te bendiga. | Os bendecimos en el nombre del Señor».

130 (129)

1Canción de las subidas. |Desde lo hondo a ti grito, Señor; 2Señor, escucha mi voz; | estén tus oídos atentos | a la voz de mi súplica. 3Si llevas cuenta de los delitos, Señor, | ¿quién podrá resistir? 4Pero de ti procede el perdón, | y así infundes temor. 5Mi alma espera en el Señor, | espera en su palabra; 6mi alma aguarda al Señor, | más que el centinela la aurora. 7Aguarde Israel al Señor, | como el centinela la aurora; | porque del Señor viene la misericordia, | la redención copiosa; 8y él redimirá a Israel | de todos sus delitos.

131 (130)

1Canción de las subidas. De David. |Señor, mi corazón no es ambicioso, | ni mis ojos altaneros; | no pretendo grandezas | que superan mi capacidad. 2Sino que acallo y modero mis deseos, | como un niño en brazos de su madre; | como un niño saciado | así está mi alma dentro de mí. 3Espere Israel en el Señor ahora y por siempre.

132 (131)

1Canción de las subidas. |Señor, tenle en cuenta a David | todos sus afanes: 2cómo juró al Señor | e hizo voto al Fuerte de Jacob: 3«No entraré bajo el techo de mi casa, | no subiré al lecho de mi descanso, 4no daré sueño a mis ojos, | ni reposo a mis párpados, 5hasta que encuentre un lugar para el Señor, | una morada para el Fuerte de Jacob». 6Oímos que estaba en Efratá, | la encontramos en el Soto de Jaar: 7entremos en su morada, | postrémonos ante el estrado de sus pies. 8Levántate, Señor, ven a tu mansión, | ven con el arca de tu poder: 9que tus sacerdotes se vistan de justicia, | que tus fieles vitoreen. 10Por amor a tu siervo David, | no niegues audiencia a tu Ungido. 11El Señor ha jurado a David | una promesa que no retractará: | «A uno de tu linaje | pondré sobre tu trono. 12Si tus hijos guardan mi alianza | y los mandatos que les enseño, | también sus hijos, por siempre, | se sentarán sobre tu trono». 13Porque el Señor ha elegido a Sión, | ha deseado vivir en ella: 14«Esta es mi mansión por siempre, | aquí viviré, porque la deseo. 15Bendeciré sus provisiones, | a sus pobres los saciaré de pan, 16vestiré a sus sacerdotes de salvación, | y sus fieles aclamarán con vítores. 17Haré germinar el vigor de David, | enciendo una lámpara para mi Ungido. 18A sus enemigos los vestiré de ignominia, | sobre él brillará mi diadema».

133 (132)

1Canción de las subidas. De David. |Ved qué dulzura, qué delicia, | convivir los hermanos unidos. 2Es ungüento precioso en la cabeza, | que va bajando por la barba, | que baja por la barba de Aarón, | hasta la franja de su ornamento. 3Es rocío del Hermón, que va bajando | sobre el monte Sión. | Porque allí manda el Señor la bendición: | la vida para siempre.

134 (133)

1Canción de las subidas. |Y ahora bendecid al Señor | los siervos del Señor, | los que pasáis la noche | en la casa del Señor. 2Levantad las manos hacia el santuario | y bendecid al Señor. 3El Señor te bendiga desde Sión, | el que hizo cielo y tierra.

135 (134)

1¡Aleluya! |Alabad el nombre del Señor, | alabadlo, siervos del Señor, 2que estáis en la casa del Señor, | en los atrios de la casa de nuestro Dios. 3Alabad al Señor porque es bueno, | tañed para su nombre, que es amable. 4Porque el Señor se escogió a Jacob, | a Israel en posesión suya. 5Yo sé que el Señor es grande, | nuestro Dios más que todos los dioses. 6El Señor todo lo que quiere lo hace: | en el cielo y en la tierra, | en los mares y en los océanos. 7Hace subir las nubes desde el horizonte, | con los relámpagos desata la lluvia, | suelta los vientos de sus silos. 8Él hirió a los primogénitos de Egipto, | desde los hombres hasta los animales. 9Envió signos y prodigios | —en medio de ti, Egipto— | contra el faraón y sus ministros. 10Hirió de muerte a pueblos numerosos, | mató a reyes poderosos: 11a Sijón, rey de los amorreos; | a Hog, rey de Basán; | a todos los reyes de Canaán. 12Y dio su tierra en heredad, | en heredad a Israel, su pueblo. 13Señor, tu nombre es eterno; | Señor, tu recuerdo de edad en edad. 14Porque el Señor hace justicia a su pueblo | y se compadece de sus siervos. 15Los ídolos de los gentiles son oro y plata, | hechura de manos humanas: 16tienen boca y no hablan, | tienen ojos y no ven, 17tienen orejas y no oyen, | no hay aliento en sus bocas. 18Sean lo mismo los que los hacen, | cuantos confían en ellos. 19Casa de Israel, bendice al Señor; | casa de Aarón, bendice al Señor; 20casa de Leví, bendice al Señor; | los que teméis al Señor, bendecid al Señor. 21Bendito sea en Sión el Señor, | que habita en Jerusalén. ¡Aleluya!

136 (135)

1Dad gracias al Señor porque es bueno: | porque es eterna su misericordia. 2Dad gracias al Dios de los dioses: | porque es eterna su misericordia. 3Dad gracias al Señor de los señores: | porque es eterna su misericordia. 4Solo él hizo grandes maravillas: | porque es eterna su misericordia. 5Él hizo sabiamente los cielos: | porque es eterna su misericordia. 6Él afianzó sobre las aguas la tierra: | porque es eterna su misericordia. 7Él hizo lumbreras gigantes: | porque es eterna su misericordia. 8El sol para regir el día: | porque es eterna su misericordia. 9La luna y las estrellas para regir la noche: | porque es eterna su misericordia. 10Él hirió a Egipto en sus primogénitos: | porque es eterna su misericordia. 11Y sacó a Israel de aquel país: | porque es eterna su misericordia. 12Con mano poderosa, con brazo extendido: | porque es eterna su misericordia. 13Él dividió en dos partes el mar Rojo: | porque es eterna su misericordia. 14Y condujo por en medio a Israel: | porque es eterna su misericordia. 15Arrojó en el mar Rojo al faraón y a su ejército: | porque es eterna su misericordia. 16Guio por el desierto a su pueblo: | porque es eterna su misericordia. 17Él hirió a reyes famosos: | porque es eterna su misericordia. 18Dio muerte a reyes poderosos: | porque es eterna su misericordia. 19A Sijón, rey de los amorreos: | porque es eterna su misericordia. 20Y a Hog, rey de Basán: | porque es eterna su misericordia. 21Les dio su tierra en heredad: | porque es eterna su misericordia. 22En heredad a Israel su siervo: | porque es eterna su misericordia. 23En nuestra humillación | se acordó de nosotros: | porque es eterna su misericordia. 24Y nos libró de nuestros opresores: | porque es eterna su misericordia. 25Él da alimento a todo viviente: | porque es eterna su misericordia. 26Dad gracias al Dios del cielo: | porque es eterna su misericordia.

137 (136)

1Junto a los canales de Babilonia | nos sentamos a llorar | con nostalgia de Sión; 2en los sauces de sus orillas | colgábamos nuestras cítaras. 3Allí los que nos deportaron | nos invitaban a cantar; | nuestros opresores, a divertirlos: | «Cantadnos un cantar de Sión». 4¡Cómo cantar un cántico del Señor | en tierra extranjera! 5Si me olvido de ti, Jerusalén, | que se me paralice la mano derecha; 6que se me pegue la lengua al paladar | si no me acuerdo de ti, | si no pongo a Jerusalén | en la cumbre de mis alegrías. 7A los idumeos, Señor, tenles en cuenta | el día de Jerusalén, | cuando decían: «¡Desnudadla, | desnudadla hasta los cimientos!». 8¡Capital de Babilonia, destructora, | dichoso quien te devuelva | el mal que nos has hecho! 9¡Dichoso quien agarre y estrelle | a tus hijos contra la peña!

138 (137)

1De David. |Te doy gracias, Señor, de todo corazón, | porque escuchaste las palabras de mi boca; | delante de los ángeles tañeré para ti; 2me postraré hacia tu santuario, | daré gracias a tu nombre: | por tu misericordia y tu lealtad, | porque tu promesa supera tu fama. 3Cuando te invoqué, me escuchaste, | acreciste el valor en mi alma. 4Que te den gracias, Señor, los reyes de la tierra, | al escuchar el oráculo de tu boca; 5canten los caminos del Señor, | porque la gloria del Señor es grande. 6El Señor es sublime, se fija en el humilde, | y de lejos conoce al soberbio. 7Cuando camino entre peligros, me conservas la vida; | extiendes tu mano contra la ira de mi enemigo, | y tu derecha me salva. 8El Señor completará sus favores conmigo. | Señor, tu misericordia es eterna, | no abandones la obra de tus manos.

139 (138)

1Al Director. Salmo de David. |Señor, tú me sondeas y me conoces. 2Me conoces cuando me siento o me levanto, | de lejos penetras mis pensamientos; 3distingues mi camino y mi descanso, | todas mis sendas te son familiares. 4No ha llegado la palabra a mi lengua, | y ya, Señor, te la sabes toda. 5Me estrechas detrás y delante, | me cubres con tu palma. 6Tanto saber me sobrepasa, | es sublime, y no lo abarco. 7¿Adónde iré lejos de tu aliento, | adónde escaparé de tu mirada? 8Si escalo el cielo, allí estás tú; | si me acuesto en el abismo, allí te encuentro; 9si vuelo hasta el margen de la aurora, | si emigro hasta el confín del mar, 10allí me alcanzará tu izquierda, | me agarrará tu derecha. 11Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra, | que la luz se haga noche en torno a mí», 12ni la tiniebla es oscura para ti, | la noche es clara como el día, | la tiniebla es como luz para ti. 13Tú has creado mis entrañas, | me has tejido en el seno materno. 14Te doy gracias porque me has plasmado portentosamente, | porque son admirables tus obras: | mi alma lo reconoce agradecida, 15no desconocías mis huesos. | Cuando, en lo oculto, me iba formando, | y entretejiendo en lo profundo de la tierra, 16tus ojos veían mi ser aún informe, | todos mis días estaban escritos en tu libro, | estaban calculados antes que llegase el primero. 17¡Qué incomparables encuentro tus designios, | Dios mío, qué inmenso es su conjunto! 18Si me pongo a contarlos, son más que arena; | si los doy por terminados, aún me quedas tú. 19¡Ojalá mataras, oh Dios, a los malvados! | Apártense de mí los sanguinarios, 20pues hablan de ti dolosamente, | y tus adversarios cuchichean en vano. 21¿No odiaré a quienes te odian, Señor?, | ¿no detestaré a quienes se levantan contra ti? 22Los odio con odio sin límites, | los tengo por enemigos. 23Sondéame, oh Dios, y conoce mi corazón, | ponme a prueba y conoce mis sentimientos, 24mira si mi camino se desvía, | guíame por el camino eterno.

140 (139)

1Al Director. Salmo de David. 2Líbrame, Señor, del malvado, | guárdame del hombre violento: 3que planean maldades en su corazón | y todo el día provocan contiendas; 4afilan sus lenguas como serpientes, | con veneno de víboras en los labios. (Pausa) 5Defiéndeme, Señor, de la mano perversa; | guárdame de los hombres violentos, | que preparan zancadillas a mis pasos. 6Los soberbios me esconden trampas; | los perversos me tienden una red | y por el camino me colocan lazos. (Pausa) 7Pero yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios»; | Señor, atiende a mis gritos de socorro; 8Señor Dios, mi fuerte salvador, | que cubres mi cabeza el día de la batalla. 9Señor, no le concedas sus deseos al malvado, | no des éxito a sus proyectos. (Pausa) 10Levantan la cabeza los que me rodean, | la iniquidad de sus labios los cubra. 11Caigan sobre ellos carbones encendidos, | arrójalos en la fosa y no se levanten. 12No arraigue en la tierra el deslenguado, | el mal persiga al violento hasta desterrarlo. 13Yo sé que el Señor hace justicia al afligido | y defiende el derecho del pobre. 14Los justos alabarán tu nombre, | los honrados habitarán en tu presencia.


141 (140)

1Salmo de David. |Señor, te estoy llamando, ven de prisa, | escucha mi voz cuando te llamo. 2Suba mi oración como incienso en tu presencia, | el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde. 3Coloca, Señor, una guardia en mi boca, | un centinela a la puerta de mis labios; 4no dejes inclinarse mi corazón a la maldad, | a cometer crímenes y delitos; | ni que con los hombres malvados | participe en banquetes. 5Que el justo me golpee, que el bueno me reprenda, | pero que el ungüento del impío no perfume mi cabeza; | yo seguiré rezando en sus desgracias. 6Cuando caigan en las duras manos de sus jueces, | escucharán mis palabras amables; 7como una piedra de molino, rota por tierra, | queden esparcidos sus huesos a la boca de la tumba. 8Señor Dios, mis ojos están vueltos a ti, | en ti me refugio, no me dejes indefenso; 9guárdame del lazo que me han tendido, | de la trampa de los malhechores. 10Caigan los malvados en sus redes, | mientras que yo escapo ileso.

142 (141)

1Poema de David cuando estaba en la cueva. Oración. 2A voz en grito clamo al Señor, | a voz en grito suplico al Señor; 3desahogo ante él mis afanes, | expongo ante él mi angustia, 4mientras me va faltando el aliento. Pero tú conoces mis senderos, | y que en el camino por donde avanzo | me han escondido una trampa. 5Mira a la derecha, fíjate: | nadie me hace caso; | no tengo adónde huir, | nadie mira por mi vida. 6A ti grito, Señor; | te digo: «Tú eres mi refugio | y mi lote en el país de la vida». 7Atiende a mis clamores, | que estoy agotado; | líbrame de mis perseguidores, | que son más fuertes que yo. 8Sácame de la prisión, | y daré gracias a tu nombre: | me rodearán los justos | cuando me devuelvas tu favor.

143 (142)

1Salmo de David. |Señor, escucha mi oración; | tú, que eres fiel, atiende a mi súplica; | tú, que eres justo, escúchame. 2No llames a juicio a tu siervo, | pues ningún hombre vivo es inocente frente a ti. 3El enemigo me persigue a muerte, | empuja mi vida al sepulcro, | me confina a las tinieblas | como a los muertos ya olvidados. 4Mi aliento desfallece, | mi corazón dentro de mí está yerto. 5Recuerdo los tiempos antiguos, | medito todas tus acciones, | considero las obras de tus manos 6y extiendo mis brazos hacia ti: | tengo sed de ti como tierra reseca. (Pausa) 7Escúchame enseguida, Señor, | que me falta el aliento. | No me escondas tu rostro, | igual que a los que bajan a la fosa. 8En la mañana hazme escuchar tu gracia, | ya que confío en ti. | Indícame el camino que he de seguir, | pues levanto mi alma a ti. 9Líbrame del enemigo, Señor, | que me refugio en ti. 10Enséñame a cumplir tu ley, | ya que tú eres mi Dios. | Tu espíritu, que es bueno, | me guíe por tierra llana. 11Por tu nombre, Señor, consérvame vivo; | por tu clemencia, sácame de la angustia. 12Por tu fidelidad, dispersa a mis enemigos, | destruye a todos mis agresores, | pues soy tu siervo.

144 (143)

1De David. |Bendito el Señor, mi Roca, | que adiestra mis manos para el combate, | mis dedos para la pelea; 2mi bienhechor, mi alcázar, | baluarte donde me pongo a salvo, | mi escudo y refugio, | que me somete los pueblos. 3Señor, ¿qué es el hombre | para que te fijes en él? | ¿Qué los hijos de Adán | para que pienses en ellos? 4El hombre es igual que un soplo; | sus días, una sombra que pasa. 5Señor, inclina tu cielo y desciende; | toca los montes, y echarán humo; 6fulmina el rayo y dispérsalos; | dispara tus saetas y desbarátalos. 7Extiende la mano desde arriba: | defiéndeme, líbrame | de las aguas caudalosas, | de la mano de los extranjeros, 8cuya boca dice falsedades, | cuya diestra jura en falso. 9Dios mío, te cantaré un cántico nuevo, | tocaré para ti el arpa de diez cuerdas: 10para ti que das la victoria a los reyes, | y salvas a David, tu siervo, de la espada maligna. 11Defiéndeme y líbrame de la mano de los extranjeros, | cuya boca dice falsedades, | cuya diestra jura en falso. 12Sean nuestros hijos un plantío, | crecidos desde su adolescencia; | nuestras hijas sean columnas talladas, | estructura de un templo; 13que nuestros silos estén repletos | de frutos de toda especie; | que nuestros rebaños a millares | se multipliquen en las praderas, 14y nuestros bueyes vengan cargados; | que no haya brechas ni aberturas, | ni alarma en nuestras plazas. 15Dichoso el pueblo que esto tiene, | dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor.

145 (144)

1Himno de David. |(Álef) Te ensalzaré, Dios mío, mi rey; | bendeciré tu nombre por siempre jamás. 2(Bet) Día tras día, te bendeciré | y alabaré tu nombre por siempre jamás. 3(Guímel) Grande es el Señor, merece toda alabanza, | es incalculable su grandeza; 4(Dálet) una generación pondera tus obras a la otra, | y le cuenta tus hazañas. 5(He) Alaban ellos la gloria de tu majestad, | y yo repito tus maravillas; 6(Vau) encarecen ellos tus temibles proezas, | y yo narro tus grandes acciones; 7(Zain) difunden la memoria de tu inmensa bondad, | y aclaman tu justicia. 8(Jet) El Señor es clemente y misericordioso, | lento a la cólera y rico en piedad; 9(Tet) el Señor es bueno con todos, | es cariñoso con todas sus criaturas. 10(Yod) Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, | que te bendigan tus fieles. 11(Kaf) Que proclamen la gloria de tu reinado, | que hablen de tus hazañas; 12(Lámed) explicando tus hazañas a los hombres, | la gloria y majestad de tu reinado. 13(Mem) Tu reinado es un reinado perpetuo, | tu gobierno va de edad en edad. (Nun) El Señor es fiel a sus palabras, | bondadoso en todas sus acciones. 14(Sámek) El Señor sostiene a los que van a caer, | endereza a los que ya se doblan. 15(Ayin) Los ojos de todos te están aguardando, | tú les das la comida a su tiempo; 16(Pe) abres tú la mano, | y sacias de favores a todo viviente. 17(Sade) El Señor es justo en todos sus caminos, | es bondadoso en todas sus acciones. 18(Qof) Cerca está el Señor de los que lo invocan, | de los que lo invocan sinceramente. 19(Res) Satisface los deseos de los que lo temen, | escucha sus gritos, y los salva. 20(Sin) El Señor guarda a los que lo aman, | pero destruye a los malvados. 21(Tau) Pronuncie mi boca la alabanza del Señor, | todo viviente bendiga su santo nombre | por siempre jamás.

146 (145)

1¡Aleluya! |Alaba, alma mía, al Señor: 2alabaré al Señor mientras viva, | tañeré para mi Dios mientras exista. 3No confiéis en los príncipes, | seres de polvo que no pueden salvar; 4exhalan el espíritu y vuelven al polvo, | ese día perecen sus planes. 5Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob, | el que espera en el Señor, su Dios, 6que hizo el cielo y la tierra, | el mar y cuanto hay en él; | que mantiene su fidelidad perpetuamente, 7que hace justicia a los oprimidos, | que da pan a los hambrientos. | El Señor liberta a los cautivos, 8el Señor abre los ojos al ciego, | el Señor endereza a los que ya se doblan, | el Señor ama a los justos. 9El Señor guarda a los peregrinos, | sustenta al huérfano y a la viuda | y trastorna el camino de los malvados. 10El Señor reina eternamente, | tu Dios, Sión, de edad en edad. ¡Aleluya!

147 (146-147)

1Aleluya. |Alabad al Señor, que la música es buena; | nuestro Dios merece una alabanza armoniosa. 2El Señor reconstruye Jerusalén, | reúne a los deportados de Israel; 3él sana los corazones destrozados, | venda sus heridas. 4Cuenta el número de las estrellas, | a cada una la llama por su nombre. 5Nuestro Señor es grande y poderoso, | su sabiduría no tiene medida. 6El Señor sostiene a los humildes, | humilla hasta el polvo a los malvados. 7Entonad la acción de gracias al Señor, | tocad la cítara para nuestro Dios, 8que cubre el cielo de nubes, | preparando la lluvia para la tierra; | que hace brotar hierba en los montes, | para los que sirven al hombre; 9que da su alimento al ganado | y a las crías de cuervo que graznan. 10No aprecia el vigor de los caballos, | no estima los jarretes del hombre: 11el Señor aprecia a los que lo temen, | que confían en su misericordia. 12 (1)Glorifica al Señor, Jerusalén; | alaba a tu Dios, Sión. 13 (2)Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, | y ha bendecido a tus hijos dentro de ti; 14 (3)ha puesto paz en tus fronteras, | te sacia con flor de harina. 15 (4)Él envía su mensaje a la tierra, | y su palabra corre veloz; 16 (5)manda la nieve como lana, | esparce la escarcha como ceniza. 17 (6)Hace caer el hielo como migajas; | ante su helada, ¿quien resistirá? 18 (7)envía una orden, y se derriten; | sopla su aliento, y corren las aguas. 19 (8)Anuncia su palabra a Jacob, | sus decretos y mandatos a Israel; 20 (9)con ninguna nación obró así, | ni les dio a conocer sus mandatos. ¡Aleluya!

148

1Aleluya. |Alabad al Señor en el cielo, | alabad al Señor en lo alto. 2Alabadlo todos sus ángeles; | alabadlo todos sus ejércitos. 3Alabadlo, sol y luna; | alabadlo, estrellas lucientes. 4Alabadlo, espacios celestes | y aguas que cuelgan en el cielo. 5Alaben el nombre del Señor, | porque él lo mandó, y existieron. 6Les dio consistencia perpetua | y una ley que no pasará. 7Alabad al Señor en la tierra, | cetáceos y abismos del mar, 8rayos, granizo, nieve y bruma, | viento huracanado que cumple sus órdenes, 9montes y todas las sierras, | árboles frutales y cedros, 10fieras y animales domésticos, | reptiles y pájaros que vuelan. 11Reyes del orbe y todos los pueblos, | príncipes y jueces del mundo, 12los jóvenes y también las doncellas, | los ancianos junto con los niños, 13alaben el nombre del Señor, | el único nombre sublime. | Su majestad sobre el cielo y la tierra; 14él acrece el vigor de su pueblo. Alabanza de todos sus fieles, | de Israel, su pueblo escogido. |¡Aleluya!

149

1Aleluya. |Cantad al Señor un cántico nuevo, | resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; 2que se alegre Israel por su Creador, | los hijos de Sión por su Rey. 3Alabad su nombre con danzas, | cantadle con tambores y cítaras; 4porque el Señor ama a su pueblo | y adorna con la victoria a los humildes. 5Que los fieles festejen su gloria | y canten jubilosos en filas: 6con vítores a Dios en la boca | y espadas de dos filos en las manos: 7para tomar venganza de los pueblos | y aplicar el castigo a las naciones, 8sujetando a los reyes con argollas, | a los nobles con esposas de hierro. 9Ejecutar la sentencia dictada | es un honor para todos sus fieles. |¡Aleluya!

150

1Aleluya. |Alabad al Señor en su templo, | alabadlo en su fuerte firmamento; 2alabadlo por sus obras magníficas, | alabadlo por su inmensa grandeza. 3Alabadlo tocando trompetas, | alabadlo con arpas y cítaras; 4alabadlo con tambores y danzas, | alabadlo con trompas y flautas; 5alabadlo con platillos sonoros, | alabadlo con platillos vibrantes. 6Todo ser que alienta alabe al Señor. |¡Aleluya!


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Santa Juana de Arco.

Santa Juana de Arcos (Domrémy, Francia, 1412 - Ruán, id., 1431) Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomoda...