Presbiterio José Marcial Umaña Ávila. |
Año de muestro señor, 2.000. Obituario: Presbítero José Marcial Umaña Ávila. Ex-rector del Instituto de Humanidades Luis Campino y del Colegio San Marcos.
Sus antiguos alumnos del Instituto de Humanidades Luis Campino, generación egresada en el año 1992: Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra; Rodrigo Farías Picón; Franco González Fortunatti; Patricio Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala; Marcelo Yáñez Garín. |
Clases de religión en Instituto Humanidades Luis Campino. |
El padre Marcial, fue profesor de religión en el Instituto Humanidades Luis Campino. Estas son materias que paso en sus clases, en mi educación media institutana: 143).-El Espíritu Santo. 142).-El Pentateuco II 141).-El Pentateuco I 140).-Los Santos Evangelios.- 138).-Sagrada Comunión. 135).-La Teología de Cristo. 133).-La historia de la teología dogmática. 131).-La Teología Dogmática. 130).-La Teología Moral.- 123).-Clase de religión del Presbítero Marcial Umaña II 122).-Clase de religión del Presbítero Marcial Umaña I 69).-La Hermenéutica. 68).-Las concordancias de las Sagradas Escrituras. 49).-Exégesis bíblica (III) 48).-Exégesis bíblica (II) 47).-Exégesis bíblica (I) |
El Seminario Pontificio Mayor de Santiago de los Santos Ángeles Custodios o Seminario Pontificio Mayor de Santiago es un centro de formación sacerdotal católico, perteneciente a la Arquidiócesis de Santiago, donde se forma el clero diocesano de Chile. Historia. La historia del Seminario Pontificio Mayor de Santiago se remonta al año 1584 cuando el tercer obispo de Santiago fray Diego de Medellín lo creó, recogiendo las disposiciones del III Concilio de Lima, aplicación del Concilio de Trento en América, que pedía que se fundasen casas de formación sacerdotal. En un primer momento el Seminario funcionó en la cuadra de la Catedral Metropolitana de Santiago. El primer rector fue el presbítero Francisco de la Hoz. Al comenzar el siglo XVII, el obispo Juan Pérez de Espinosa compró una propiedad frente al terreno de la actual parroquia Santa Ana para la primera casa del seminario, donde permanecerá doscientos años y, además, puso al seminario bajo el patrocinio del Santo Ángel de la Guarda. Debido a su origen también se le llamó Seminario Conciliar. Período colonial Cabe destacar la influencia de la Compañía de Jesús (jesuitas) en la formación sacerdotal durante el siglo XVII cuando en 1625 el obispo Francisco González de Salcedo le pidió que asumiera la rectoría del seminario, trasladando a los seminaristas al Convictorio San Francisco Javier por diez años. Durante el gobierno colonial el seminario fue uno de los principales centros educacionales de Santiago y del Reino de Chile. Recibió la protección del rey de España, por eso también se le denominó Real Colegio Seminario. La vida de los seminaristas se vio afectada por la escasez de recursos y la pobreza originada por la distancia de Europa así como también los terremotos e incendios que dañaron la construcción. A mediados del siglo XVIII el obispo Manuel de Alday y Aspeé se preocupó por elevar la vida académica y espiritual de los seminaristas, vinculando los estudios a la Real Universidad de San Felipe y estableciendo disposiciones para una mayor devoción entre los futuros sacerdotes. Principal colaborador de esta obra es el presbítero Juan Blas Troncoso, que se mantuvo en la rectoría cuarenta y siete años seguidos. Período de independencia. En el periodo de la emancipación y el interés del gobierno patriota, el Seminario sufrió otra alteración en su curso normal. Para proveer una educación pública el estado se impuso en un acuerdo mediante el cual el Seminario se debió unir a otras instituciones educacionales para la creación del Instituto Nacional de Chile, pero conservando la formación sacerdotal. En este periodo (1813-1835) las vocaciones fueron escasas. El obispo Manuel Vicuña Larraín recupera la independencia del Seminario, haciendo de su propia casa lugar de formación para los seminaristas. La compra de los terrenos en Providencia en la mitad del siglo XVIII, en el actual barrio Vaticano Chico, consolidó la vida del Seminario. Fue monseñor Joaquín Larraín Gandarillas el rector que produjo la más notable reestructuración de esta institución. Se preocupó de visitar seminarios europeos para lograr el mayor desarrollo del seminario haciéndolo conocido en todo el continente americano. Es en esta época cuando desde el Seminario se expande a todo Chile la devoción del Mes de María. Monseñor Juan Subercaseaux Errázuriz gestionó ante la Santa Sede el título de Pontificio, otorgado el 15 de agosto de 1929. Siglo XX Desde la segunda mitad del siglo XX el Seminario se establece en Apoquindo. En 1968, después del Concilio Vaticano II, se decidió dejar estas dependencias para iniciar una experiencia formativa en distintos sectores de la Arquidiócesis de Santiago, siendo el establecimiento vendido y solo se preservó la iglesia del Seminario para albergar a la parroquia de la Transfiguración del Señor. Los seminaristas adquirían su preparación junto a un sacerdote en medio de la vida parroquial. Siempre se mantuvo un rector a cargo de la formación de los futuros pastores. El cardenal Raúl Silva Henríquez abre en 1971 la nueva casa “Las Rosas” en Puente Alto. El último cambio se produjo en el año 1977 con el traslado a las actuales dependencias en La Florida, donde han sido recibidas dos ilustres visitas: el Papa Juan Pablo II el 2 de abril de 1987 y al año siguiente al entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal Joseph Ratzinger, futuro Papa Benedicto XVI. Cabe mencionar que, según los datos escritos que se poseen, el Seminario de Santiago es el primero fundado en Chile y el tercero más antiguo de América, heredero de una tradición sin interrupción desde su origen, ha aportado al país no solo con la formación de muchos obispos y de centenares de sacerdotes sino que también con la de importantes personajes de la historia chilena; políticos, artistas, músicos y educadores. |
La Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), fundada en 1935, es la primera facultad canónica y el principal centro de altos estudios religiosos de la Republica. Se encuentra ubicada dentro del Campus San Joaquín, en la comuna de Macul, Santiago. Aunque la Universidad Católica de Chile, fue fundada en 1888, los problemas económicos impidieron crear una rama teológica formal durante casi cinco décadas. El impulso definitivo llegó en 1934, cuando el rector Monseñor Carlos Casanueva conformó una comisión para fundar la facultad. Para este proyecto, Casanueva encomendó a un joven sacerdote jesuita que se encontraba realizando su doctorado en Lovaina la tarea de recomendar libros, planes de estudio y profesores para la futura facultad: Alberto Hurtado Cruchaga (hoy San Alberto Hurtado, santo patrono de la facultad).
La facultad se fundó oficialmente en 1935. Esto fue posible gracias a una generosa donación de Isabel Brown —equivalente a casi un millón de dólares de la época—, que permitió solventar económicamente el anhelo del Vaticano y de la Iglesia chilena. Monseñor Casanueva la llamó con gratitud "la otra Isabel la Católica" por su aporte clave a la evangelización y al pensamiento del país. Durante las décadas de 1962 a 1965, la facultad asumió un protagonismo singular durante el Concilio Vaticano II, sirviendo como puente de renovación teológica-pastoral para toda la región. Paralelamente, consolidó su prestigio internacional mediante publicaciones de alto impacto académico que siguen vigentes, tales como las revistas académicas Anales de la Facultad de Teología y Teología y Vida. |
Exalumno del Luis Campino. |





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Miércoles 20 de diciembre de 2000, se publico en Mercurio de Santiago, la defunción, de este respetable padre Marcial Umaña Avila
ResponderEliminarque bien, era su frase favorita
ResponderEliminarYo puedo decir que conocí a este cura hijo de puta, que le hizo la vida imposible a muchos alumnos hoy puedo decir que esta bien muerto el hijo de perra y cuando sepa donde está enterrado iré a mear su tumba al hijo de perra
ResponderEliminarUMANA AVILA JOSE MARCIAL
EliminarParque del Recuerdo Américo Vespucio
B12-268-1
19-12-2000
Que apropiado que escribas desde el anonimato; conveniente, cobarde, y cagón.
EliminarAaah y para que sepan quién escribió el comentario de arriba y no quede como NN fui yo Franco Natalino, la pero pesadilla de ese cura mal nacido
ResponderEliminarDe verdad leo lo que dicen de este cura hijo de perra y no los entiendo leyendo que son mis excompañeros de curso y que no puedo creer que piensen eso de ese cura maldito, que de simpático no tenía nada, que era un diablo en vida, lo maldigo con todo mi corazón y ojalá este ardiendo en el infierno el mal nacido hijo de puta, solo un mensaje cínico al wueon mejor muerto de este mundo, Franco Natalino
ResponderEliminarEstimado Franco Donato Natalio Torres, soy un viejo compañero del antiguo 4 D, generación 1993, es muy feo lo dijiste del padre marcial; han pasado 30 años desde salimos, ya tendrías olvidar, el viejo ya esta muerto.
EliminarDel Padre Marcial Umaña, recuerdo que lo imitaba en 1989, durante mi corto paso por el Luis Campino. Hace algunos años, mi mamá me contó que imitaba al Padre Marcial.
ResponderEliminarFue bien agradable esa imitación.
EliminarViejo pedófilo hijo de puta, voy a ir a bailar sobre tu tumba concha de tu madre
ResponderEliminarUMANA AVILA JOSE MARCIAL
EliminarParque del Recuerdo Américo Vespucio
B12-268-1
19-12-2000
Tú, tú sucesor ortega, tú amigui precht todos hijos de puta pedófilos
ResponderEliminarDespués de abusar de tantos niños en el Luis Campino, el arzobispado te "castigó" trasladándote a un colegio un poquito mas humilde, para que pudieras seguir cometiendo tus abusos, y al Campino nos trajeron en tu reemplazo...a un profesional de la pedofilia...miguel ortega.... salimos de la sartén para caer al fuego...
ResponderEliminarDe la misma escuela de karadima...
ResponderEliminarRecuerdo cuando en 1986, 11 compañeros se fueron expulsados porque al curita pedófilo, le pareció que no se comportaban como enteros católicos...este marcial umaña avila tampoco lo hacía... manoseando alumnos a diestra y sobretodo a siniestra.
ResponderEliminarEn el San Marcos fue lo mismo, abusos tras abusos, lo mismo que continuó en el Campino, el hijo de puta de miguel ortega...
ResponderEliminarTarde, pero se devela tu verdadera cara, maldito abusador, como tantos de tus colegas pedófilos, ojalá los niños del Campino nunca vuelvan a tener curas en el colegio.
EliminarGracias a este curo que me confesó a los 10 años, me alejé de la religión. Cómo no sabía comenzar la confecion, me dijo que me sentará en sus piernas y que me ayudaría...me molestaba la hebilla de su cinturón bajo la sotana, me habló de erotismo (ni idea que era eso)....me sentía muy incómoda en esa situación, que no pasó allá de el dolor en mi trasero por la supuesta hebilla y sus movimientos...La Madre Encarnación entro a retirarme para ir a dar la prueba de matemáticas....esto paso en el colegio Divina Pastora. PD: a los años me di cuenta ta que no fue la hebilla y que fue un abuso del cura Umaña. Que Dios lo perdone.
ResponderEliminarEl paso del tiempo borra todo, en una decada mas, nadie, salvo los ex alumnos o las personas que conocieron al padre Marcial, recordaran de él, fue un personaje del siglo pasado, que solo fue conocido como director de colegios, su papel pastoral o directivo, pero 30, 40, 0 50 años de su muerte, nadie lo conocera. Así es la vida, las arenas del tiempo pasan, a larga nadie le importa.
EliminarGeneraciones fuimos testigos de como ese cura llevaba de la mano cada tarde a uno o dos alumnos de 3o o 4o básico a "ver películas" a su casa. Todos sabíamos que el cura era un pedófilo descarado. Una vez fuimos a quejarnos con el vice rector, también cura, nos dijo que nos entendía, que no le parecía, pero que él no podía hacer nada. Este cura pedófilo debió haber terminado en la cárcel, lamentablemente en esa época se salvaban todos estos pervertidos. Terminé en el Campino 4o medio amenazado por el cura por decirle que "no era bien visto" sus diarias llevadas de niños a su pieza. No se si estará en el infierno pero creo que su memoria debiera ser borrada por completo. Mas encima era un comunacho de mierda que se jactaba de serlo.
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