Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


viernes, 11 de enero de 2013

Historia de Gedeón y el Toisón de Oro.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farías Picón; Franco Antonio González Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala; Marcelo Yáñez Garín; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Paula Flores Vargas; 


Historia de Gedeón y el Toisón de Oro.



La Insigne Orden del Toisón de Oro es seguramente la orden de caballería más prestigiosa de Europa, un testimonio vivo de la mística medieval que ha sabido adaptarse a seis siglos de cambios políticos. Fue fundada e 1430 en Brujas por Felipe III, duque de Borgoña, más conocido como Felipe el bueno, con el fin de ganarse la lealtad personal de una nobleza que se encontraba dispersa por sus dominios y rivalizar en esplendor con la Jarretera inglesa.
Pero lo que nació como una confraternidad de príncipes borgoñones pronto se convirtió en una orden muy codiciada por los aristócratas de todo el continente europeo. Para eso hizo falta que se extinguiese la dinastía borgoñona y pasase la orden pasó a la casa de Habsburgo. Esa dinastía empezaría reinar en España con Carlos I y pasó a ser la máxima distinción que concedían sus monarcas. Con la guerra de sucesión española la orden se partió en dos ramas: una española que mantuvo la familia Borbón y otra austriaca que retuvieron los Habsburgo.
Los dos toisones de oro tuvieron una evolución distinta, especialmente a partir del siglo XIX. La española es una orden dinástica vinculada a la Corona que se ha ido modernizando y adaptando a los tiempos. Empezó a admitir caballeros no católicos hace 200 años y mujeres desde hace 40. La austriaca, por el contrario, es simplemente una asociación privada dependiente de los Habsburgo que mantiene los estatutos fundacionales: solo admite hombres, católicos y de nobleza probada. La española es más prestigiosa y deseada ya que la concede un monarca reinante, mientras que el emperador de Austria se encuentra exiliado desde hace más de un siglo.
El simbolismo de la orden es riquísimo, une el mito griego de Jasón con la exégesis bíblica de Gedeón e incluso tiene algunos elementos que la relacionan con la alquimia. Su pieza central es un collar de oro macizo compuesto por eslabones en forma de «B» y pedernales que desprenden llamas. Del collar cuelga el vellocino, es decir, el toisón. Un rasgo distintivo es que el collar no es hereditario; debe devolverse tras la muerte de la dama o el caballero. Hoy buena parte de los monarcas europeos son caballeros o damas y también algunos ex mandatarios. En ese aspecto no ha traicionado a sus orígenes borgoñones. Felipe el bueno la concibió como un instrumento diplomático y sigue siéndolo.


"Hunt of the Unicorn Annunciation" (ca. 1500) from a Netherlandish Book of Hours collected by John Pierpont Morgan. For the complicated iconography, see Hortus Conclusus;Caza de unicornio de la Anunciación  (ca. 1500) de un Libro de Horas de los Países Bajos. En este ejemplo , el vellón de Gideon también está trabajado, y el altar en la parte trasera tiene la vara de Aaron que floreció milagrosamente en el centro. Ambos son tipos para la Anunciación.

El mito bíblico.

Gedeón en hebreo (גִּדְעוֹן) significa "Destructor", "Guerrero poderoso"; fue un juez y guerrero del Antiguo Israel. Fue el quinto de los Jueces del pueblo judío y es considerado como uno de los más sobresalientes por la magnitud de su "obra guerrera" contra uno de los pueblos enemigos de Israel: los madianitas. Fue hijo de Joás, de la tribu de Manasés. Los datos que se conocen acerca de su historia se encuentran relatados en el Libro de los Jueces en los capítulos 6 al 8.


Gedeón fue el quinto juez y reconocido como el más grande de Israel. El relato de su vida se registra en Jueces 6:11-8:32. El trasfondo de la biografía de Gedeón comienza con los israelitas que fueron asolados por los madianitas como consecuencia de la desobediencia de Israel para con Dios (Jueces 6:1). Durante siete años se enfrentaron a las invasiones de los madianitas, amalecitas y extranjeros orientales que arruinaron sus cosechas y destruyeron su ganado. La disciplina de Dios por medio de las naciones extranjeras hizo que los israelitas clamaran a Dios por ayuda (Jueces 6:6). Dios les envía un profeta para que les recuerde cómo el único Dios verdadero les había provisto en el pasado y lo rápido que lo habían abandonado (Jueces 6:8-10).

Dios escucha sus clamores e interviene bondadosamente para liberar a Su pueblo. Lo primero que hace es enviar al ángel del Señor a Gedeón para pedirle que se una al ejército (Jueces 6:11-14). Gedeón, cuyo nombre significa "cortador" o "cortador de árboles", pertenecía a una familia poco distinguida de los abiezeritas, y se veía a sí mismo como no apto para el servicio de Dios (Jueces 6:15). Durante su conversación con el ángel, es evidente para Gedeón que está hablando con el Señor mismo (versículos 14, 16).

No obstante, Gedeón necesitaba la seguridad de que era, en realidad, Dios quien lo llamaba a la tarea divina de dirigir una fuerza militar contra Madián (Jueces 6:17). Gedeón le pidió al ángel del Señor que se quedara donde estaba mientras Gedeón iba a preparar una comida. Gedeón regresó con algo de comida, que puso sobre una peña (versículos 19-20). Luego Dios dio una señal: "Y extendiendo el ángel del Señor el báculo que tenía en su mano, tocó con la punta la carne y los panes sin levadura; y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el ángel del Señor desapareció de su vista" (versículo 21). Gedeón construyó un altar en ese lugar y lo llamó "El Señor es paz" porque había visto a Dios y no murió (versículos 22-24).

Esa misma noche, Gedeón destruyó el altar a Baal y el poste de Asera que pertenecía a su padre (Jueces 6:25-28). Por esta osada acción, Gedeón recibió el nombre de Jerobaal, que significa "que Baal contienda contra él" (versículo 32). Después, una alianza de enemigos de Israel entró en la tierra, y "el Espíritu del Señor vino sobre Gedeón, y cuando este tocó el cuerno, los abiezeritas se reunieron con él" (versículo 34). Hombres de las tribus de Manasés, Aser, Zabulón y Neftalí se unieron a Gedeón (versículo 35).

Una vez reunidas las tropas, Gedeón se puso nervioso. Le pidió a Dios otra señal para confirmar su llamado. Puso un trozo de lana durante la noche y le pidió a Dios que lo mojara y mantuviera seca la tierra que lo rodeaba. Dios accedió amablemente a lo que Gedeón le pedía. Luego, Gedeón pidió otra señal: esta vez le pidió a Dios que mantuviera seco un vellón mientras mojaba la tierra que lo rodeaba. Una vez más, Dios cumplió, y Gedeón finalmente se convenció de que Dios hablaba en serio y que, bajo el liderazgo de Gedeón, la nación de Israel tendría la victoria sobre Madián (Jueces 6:36-40).

Con todo, Dios no había terminado de aumentar la fe de Gedeón. Antes de entrar en batalla, las tropas de Gedeón eran 32.000, pero en obediencia a Dios, las reduce en 22.000 (Jueces 7:2-3). Dios redujo aún más su ejército, dejando a Gedeón con sólo 300 hombres (versículos 7-8). Esto fue contra un enemigo que se describe como "langostas en multitud" con camellos "innumerables como la arena que está a la ribera del mar" (Jueces 7:12). El propósito de Dios era evitar que Israel se jactara de que su propia fuerza los había salvado (versículo 2).

Esa noche, Dios envió a Gedeón en medio del campamento madianita. Allí, Gedeón escuchó a un par de madianitas asustados que hablaban de un sueño que suponían que presagiaba un desastre para ellos. Cuando escuchó esto, Gedeón se animó y reunió a sus tropas (Jueces 7:11, 13-15). Utilizando algunas tácticas inusuales, Gedeón y sus 300 hombres atacaron al ejército madianita y derrotaron a las tropas enemigas (Jueces 7:16-25).

Después de la victoria, el pueblo de Israel quiso nombrar a Gedeón su primer rey, pero él se negó a hacerlo, diciendo: "No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará: El Señor señoreará sobre vosotros" (Jueces 8:23). La paz conseguida por Gedeón duró una generación: "Y reposó la tierra cuarenta años en los días de Gedeón" (versículo 28). En un tono más triste, Gedeón pidió que las tropas contribuyeran con el oro del botín de la batalla para poder crear un "efod", que instaló en su ciudad natal (Jueces 8:24-26). Sea cual sea la intención de Gedeón al fabricar el efod, el pueblo comenzó a utilizarlo con propósitos de idolatría, y "fue tropezadero a Gedeón y a su casa" (versículo 27).

Al cumplir la misión que Dios le encomendó, Gedeón demostró ser un hombre fiel, un poderoso guerrero, un líder fuerte (Jueces 7:17) y una persona experimentada (Jueces 8:1-3). Por eso, se lo incluye en un digno testimonio de los grandes hombres de fe en Hebreos 11:32-34.

A veces, la fe de Gedeón parecía ser débil, pero Dios obró pacientemente con él y fortaleció su fe hasta el punto de que pudo llevar a cabo la misión de Dios. La obediencia de Gedeón al Señor requería que se enfrentara a su propio padre y a su propia tribu. Temía lo que pudiera ocurrir cuando derribara el ídolo de su padre (Jueces 6:24), aunque es evidente que temía mucho más a Dios.

En la batalla, Gedeón se enfrentó a obstáculos mucho más grandes de los que parecía posible, pero era consciente de dónde estaba su fuerza (ver Filipenses 4:13). El Dios soberano es fiel, y ayudó a Gedeón a conseguir la victoria en la batalla. Gedeón también mostró humildad cuando los israelitas quisieron honrarlo como su rey. Es un buen ejemplo de los que obedecen el mandamiento de "fíate del Señor de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas" (Proverbios 3:5-6).

Dios usa a personas comunes y corrientes para llevar a cabo Sus planes, y la clave del éxito de Gedeón fue su disposición para obedecer a Dios. Gedeón pasó de ser un hombre que se escondía, trillando trigo al pie de una colina fuera de la vista del enemigo, a derrotar al mismo enemigo en la batalla. Sin embargo, se aseguró de que era la voluntad de Dios la que estaba obedeciendo. Como escribió el apóstol Pablo: "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta" (Romanos 12:2).



Jueces, 6

1.Los israelitas hicieron lo que es malo a los ojos del Señor, y él los entregó en manos de Madián durante siete años. 

2.Los madianitas oprimieron a Israel, y para librarse de ellos, los israelitas se hicieron escondites en las cuevas de las montañas, en las cavernas y en los lugares escarpados. 

3.Cada vez que Israel sembraba, venían los madianitas, los amalecitas y los Orientales, y los invadían.

4.Acampaban frente a ellos y destruían los productos del suelo hasta los confines de Gaza. No dejaban víveres, ovejas, bueyes ni asnos en Israel, 

5.porque subían con su ganado y sus tiendas de campaña, y eran numerosos como langostas. Tanto ellos como sus camellos eran incontables, y entraban en el país para devastarlo.

 6.Israel quedó muy debilitado a causa de Madián, y los israelitas clamaron al Señor. 

7.Cuando los israelitas clamaron al Señor a causa de Madián, 

8.el Señor les envió un profeta, que les habló en estos términos: "Así habla el Señor, el Dios de Israel: Yo los hice subir de Egipto y los saqué de un lugar de esclavitud; 

9.los libré del poder de los egipcios y de las manos de sus opresores. Los expulsé a ellos para entregarles a ustedes su territorio. 

10.Y también les dije: ‘Yo soy el Señor, su Dios. No adoren a los dioses de los amorreos, en cuyo territorio habitan’. Pero ustedes no escucharon mi voz".

11.El Ángel del Señor fue a sentarse bajo la encina de Ofrá, que pertenecía a Joás de Abiézer. Su hijo Gedeón estaba moliendo trigo en el lagar, para ocultárselo a los madianitas. 

12.El Ángel del Señor se le apareció y le dijo: "El Señor está contigo, valiente guerrero". 

13."Perdón, señor, le respondió Gedeón; pero si el Señor está con nosotros, ¿por qué nos sucede todo esto? ¿Dónde están todas esas maravillas que nos contaron nuestros padres, cuando nos decían: ‘El Señor nos hizo subir de Egipto’? Pero ahora él nos ha desamparado y nos ha entregado en manos de Madián". 

14.El Señor se volvió hacia él y le dijo: "Ve, y con tu fuerza salvarás a Israel del poder de los madianitas. Soy yo el que te envío". 

15.Gedeón le respondió: "Perdón, Señor, pero ¿cómo voy a salvar yo a Israel, si mi clan es el más humilde de Manasés y yo soy el más joven en la casa de mi padre?". 

16."Yo estaré contigo, le dijo el Señor, y tú derrotarás a Madián como si fuera un solo hombre".

 17.Entonces Gedeón respondió: "Señor, si he alcanzado tu favor, dame una señal de que eres realmente tú el que está hablando conmigo.

 18.Te ruego que no te muevas de aquí hasta que yo regrese. En seguida traeré mi ofrenda y la pondré delante de ti". El Señor le respondió: "Me quedaré hasta que vuelvas". 

19.Gedeón fue a cocinar un cabrito y preparó unos panes sin levadura con una medida de harina. Luego puso la carne en una canasta y el caldo en una olla; los llevó debajo de la encina y se los presentó.

 20.El Ángel del Señor le dijo: "Toma la carne y los panes ácimos, deposítalos sobre esta roca y derrama sobre ellos el caldo". Así lo hizo Gedeón. 

21.Entonces el Ángel del Señor tocó la carne y los panes ácimos con la punta del bastón que llevaba en la mano, y salió de la roca un fuego que los consumió. En seguida el Ángel del Señor desapareció de su vista. 

22.Gedeón reconoció entonces que era el Ángel del Señor, y exclamó: "¡Ay de mí, Señor, porque he visto cara a cara al Ángel del Señor!". 23.Pero el Señor le respondió: "Quédate en paz. No temas, no morirás".

 24.Gedeón erigió allí un altar al Señor y lo llamó: "El Señor es la paz". Todavía hoy se encuentra ese altar en Ofrá de Abiézer.

 25.Aquella misma noche, el Señor dijo a Gedeón: "Toma el novillo de tu padre y otro toro de siete años. Luego destruirás el altar del Baal que pertenece a tu padre y cortarás el poste sagrado que está junto a él.

 26.Después edificarás al Señor, tu Dios, en la cima de esta altura escarpada, un altar muy bien construido. Entonces tomarás el otro toro y lo ofrecerás en holocausto, con la leña del poste sagrado". 

27.Gedeón reunió a diez de sus servidores e hizo lo que el Señor le había dicho. Pero por temor a su familia y a la gente de la ciudad, en lugar de hacerlo de día, lo hizo durante la noche.

 28.A la mañana siguiente, toda la gente vio que el altar del Baal estaba destruido y que habían cortado el poste sagrado que estaba junto a él. Vieron también que un novillo había sido ofrecido en holocausto sobre el altar que acababa de ser edificado.

29.Entonces se preguntaron: "¿Quién habrá hecho esto?". Después de averiguarlo, supieron que había sido Gedeón, el hijo de Joás.

 30.En seguida dijeron a Joás: "Trae aquí a tu hijo. ¡Él debe morir, porque ha derribado el altar del Baal y ha cortado el poste sagrado que estaba junto a él!".

 31.Pero Joás respondió a los que estaban delante de él: "¿Acaso a ustedes les corresponde defender al Baal? ¿Son ustedes los que tienen que salvarlo? Si Baal es Dios, que se defienda solo, ya que Gedeón derribó su altar. El que pretenda defenderlo, morirá antes del amanecer".

 32.Por eso, a partir de ese momento, Gedeón se llamó Ierubaal, porque decían: "¡Que Baal se defienda de él, ya que él derribó su altar!". 33.Todo Madián, Amalec y los Orientales se reunieron de común acuerdo, cruzaron el Jordán y acamparon en la llanura de Izreel. 

34.Entonces el espíritu del Señor descendió sobre Gedeón: él tocó la trompeta, y los de Abiézer se reunieron detrás de él.

 35.Envió mensajeros por todo el territorio de Manasés, y ellos también se le unieron. Lo mismo hizo en Aser, en Zabulón y en Neftalí, y todos ellos acudieron al encuentro. 36.Gedeón dijo a Dios: "Si realmente vas a salvar a Israel por mi intermedio, como lo has prometido, concédeme esto:

 37.Yo voy a tender un vellón de lana sobre la era; si cae rocío solamente sobre el vellón, y todo el resto queda seco, sabré que tú salvarás a Israel por mi intermedio, como lo has dicho". 

38.Así sucedió: Gedeón se levantó de madrugada, exprimió el vellón para sacarle el rocío y llenó con él una copa de agua. 

39.Después dijo a Dios: "No te enojes conmigo si me atrevo a hablarte nuevamente. Quisiera hacer otra prueba con el vellón: Que sólo el vellón quede seco y todo el suelo se cubra de rocío". 

40.Así lo hizo Dios aquella noche: sólo el vellón quedó seco, mientras que el suelo estaba cubierto de rocío."

Jueces, 7

 1.A la mañana siguiente, Ierubaal -es decir, Gedeón- se levantó de madrugada con la gente que lo acompañaba, y acamparon en En Jaród. Madián había acampado más al norte, al pie de la colina de Moré, sobre el valle. 

2.Entonces el Señor dijo a Gedeón: "La gente que te acompaña es demasiado numerosa para que yo ponga a Madián en sus manos. No quiero que Israel se gloríe a expensas mías, diciendo: ‘Es mi mano la que me salvó’. 

3.Por eso, proclama a oídos del pueblo: ‘El que tenga miedo o tiemble, que se vuelva’". Así Gedeón los puso a prueba, y veintidós mil hombres se volvieron, quedando sólo diez mil.

 4.Luego el Señor dijo a Gedeón: "Hay todavía demasiada gente; ordénales que bajen hasta el borde del agua, y allí te los pondré a prueba. Irán contigo solamente los que yo te indique; los otros no te acompañarán".

 5.Gedeón hizo que la gente bajara hasta el agua, y el Señor le dijo: "A todos los que beban con la lengua, como lamen los perros, los pondrás de un lado; y a todos los que se arrodillen para beber, los pondrás del otro".

 6.Los que lamieron el agua llevándosela a la boca, fueron trescientos; el resto de la tropa, en cambio, se arrodilló para beber. 

7.El Señor dijo a Gedeón: "Yo los voy a salvar con estos trescientos hombres y pondré a Madián en tus manos. Que el grueso de la tropa regrese cada uno a su casa". 

8.Los trescientos hombres recogieron los cántaros de toda la tropa, y también sus trompetas, mientras Gedeón despedía a los otros israelitas, quedándose sólo con esos trescientos. El campamento de Madián estaba en el valle, debajo del suyo.

 9.Aquella noche, el Señor dijo a Gedeón: "Baja ahora mismo contra el campamento de Madián, porque lo he puesto en tus manos. 

10.Si tienes miedo de atacar, baja tú primero con tu servidor Purá 

11.y escucha lo que dicen. Así tendrás valor y atacarás el campamento". Gedeón bajó acompañado de Purá, su servidor, hasta el extremo del campamento, donde estaban los puestos de guardia. 

12.Madián, Amalec y todos los Orientales que habían irrumpido en el valle eran numerosos como langostas, y sus camellos eran incontables, como la arena de la playa. 

13.Cuando llegó Gedeón, oyó que un hombre le estaba contando un sueño a su compañero. "Tuve un sueño, le decía; vi que una galleta de cebada venía rodando por el campamento de Madián. Al llegar a una carpa, chocó contra ella y la volteó, de manera que la carpa cayó por tierra".

 14.Su compañero le respondió: "Esto no significa otra cosa que la espada de Gedeón, hijo de Joás, el hombre de Israel. Dios ha puesto en sus manos a Madián y todo su campamento". 

15.Cuando Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, se postró para adorar. Luego regresó al campamento de Israel, y dijo: "¡Arriba! El Señor ha puesto en manos de ustedes el campamento de Madián". 

16.Gedeón dividió a los trescientos hombres en tres cuerpos, y distribuyó entre ellos trompetas y cántaros vacíos, con antorchas dentro de los cántaros. 

17.Después dijo: "Fíjense bien en lo que yo hago, y hagan ustedes lo mismo. Cuando llegue al extremo del campamento, hagan lo mismo que yo.

 18.Yo y todos mis compañeros tocaremos las trompetas; entonces también ustedes tocarán las trompetas alrededor del campamento y gritarán: ‘¡Por el Señor y por Gedeón!’".

 19.Gedeón y los cien hombres que lo acompañaban llegaron al extremo del campamento al comienzo de la guardia de la medianoche. Cuando se acababa de hacer el relevo de los centinelas, ellos tocaron las trompetas y rompieron los cántaros que llevaban en la mano.

 20.Los tres cuerpos de la tropa hicieron lo mismo. Tenían las antorchas en la mano izquierda, y con la derecha tocaban las trompetas. Y todos gritaban: "¡Por el Señor y por Gedeón!". 

21.Cada uno permanecía quieto en su respectivo lugar, alrededor del campamento. Entonces se despertó todo el campamento, y se dieron a la fuga lanzando alaridos. 22.Mientras los trescientos hombres tocaban las trompetas, el Señor hizo que en todo el campamento volvieran la espada unos contra otros. La tropa huyó hasta Bet Sitá, hacia Sartán, hasta la orilla de Abel Mejolá, frente a Tabat. 

23.Entonces se reunieron los hombres de Israel, procedentes de Neftalí, de Aser y de todo Manasés, y persiguieron a Madián.

 24.Gedeón envió mensajeros por toda la montaña de Efraím, para que dijeran: "Bajen al encuentro de Madián y ocupen antes que ellos los vados hasta Bet Bará y el Jordán". Los hombres de Efraím se reunieron y ocuparon los vados hasta Bet Bará y el Jordán. 

25.Así tomaron prisioneros a los dos jefes madianitas, Oreb y Zeeb; al primero lo mataron en la peña de Oreb, y al segundo, en el lagar de Zeeb. Luego de perseguir a Madián, presentaron a Gedeón, que estaba al otro lado del Jordán, las cabezas de Oreb y Zeeb."

Jueces, 8 


 1.La gente de Efraím dijo a Gedeón: "¿Qué nos has hecho? ¿Por qué no nos llamaste cuando fuiste a combatir contra Madián?". Y se lo reprocharon violentamente. 

2.Pero él les respondió: "¿Qué hice yo comparado con lo que hicieron ustedes? Un solo racimo de Efraím vale más que toda la vendimia de Abiézer.
 
3.Dios puso en manos de ustedes a los jefes de Madián, Oreb y Zeeb. Comparado con esto, ¿qué he logrado hacer yo?". Después que les dijo estas palabras, se calmó su animosidad contra él. 

4.Gedeón llegó hasta el Jordán y lo cruzó. Él y los trescientos hombres que lo acompañaban estaban cansados y hambrientos. 

5.Entonces dijo a la gente de Sucot: "Por favor, traigan un poco de pan para la tropa que me acompaña, porque están agotados de cansancio, y yo estoy persiguiendo a Zébaj y a Salmuná, reyes de Madián".

 6.Pero los jefes de Sucot le respondieron: "¿Acaso tienes prisioneros a Zébaj y a Salmuná para que le demos pan a tu ejército?". 

7."Está bien, respondió Gedeón; cuando el Señor ponga en mis manos a Zébaj y a Salmuná, desgarraré la carne de ustedes con espinas y cardos del desierto".

 8.De allí subió a Penuel y les hizo el mismo pedido. Pero la gente de Penuel le respondió lo mismo que la gente de Sucot.

 9.Entonces Gedeón dijo a los de Penuel: "Cuando vuelva victorioso, derribaré esta torre". 

10.Zébaj y Salmuná estaban en Carcor con su ejército. Eran unos quince mil hombres, es decir, todos los sobrevivientes del campamento de los Orientales. Los que habían caído eran ciento veinte mil armados de espada. 

11.Gedeón subió por el camino de los nómadas, al este de Nóbaj y de Iogbohá, y derrotó al ejército, cuando ya se creían seguros. 

12.Zébaj y Salmuná, reyes de Madián, trataron de huir, pero Gedeón los persiguió, los capturó a los dos y sembró el pánico en todo el ejército. 

13.Después del combate, Gedeón, hijo de Joás, regresó por la pendiente de Jares. 

14.Entonces detuvo a un joven de Sucot, lo interrogó, y él le dio por escrito los nombres de los jefes y los ancianos de Sucot. Eran setenta y siete hombres. 

15.Luego se presentó ante los hombres de Sucot y les dijo: "Aquí están Zébaj y Salmuná, los hombres por los que ustedes se burlaron de mí, diciendo: ‘¿Acaso ya tienes en tu poder a Zébaj y Salmuná para que les demos pan a tus tropas hambrientas?’". 

16.Después tomó a los ancianos de la ciudad, recogió espinas y cardos del desierto e hirió con ellos a los hombres de Sucot.

 17.También derribó la torre de Penuel y mató a los hombres de la ciudad. 18.Gedeón dijo a Zébaj y a Salmuná: "¿Cómo eran los hombres que ustedes mataron en el Tabor?". "Se parecían a ti, respondieron ellos; todos tenían aspecto de príncipes".

 19.Gedeón les respondió: "Ellos eran mis hermanos, hijos de mi madre. ¡Juro por la vida del Señor, que si ustedes les hubieran perdonado la vida, ahora no los mataría!". 

20.Entonces dijo a Iéter, su hijo mayor: "Mátalos aquí mismo". Pero el muchacho tuvo miedo de sacar la espada, porque todavía era muy joven. 

21.Zébaj y Salmuná dijeron: "Mátanos tú, porque un hombre se mide por su valor". Gedeón se levantó, mató a Zébaj y a Salmuná, y se guardó los adornos que sus camellos llevaban en el cuello. 

22.Los hombres de Israel dijeron a Gedeón: "Gobiérnanos tú, y que después de ti nos gobiernen tu hijo y tu nieto, porque nos salvaste del poder de Madián".

23.Pero Gedeón les respondió: "Ni yo los gobernaré ni tampoco mi hijo; sólo el Señor los gobernará".

 24.Luego añadió: "Les voy a pedir una cosa: que cada uno me dé un anillo de lo que le ha tocado como botín". Porque los vencidos eran ismaelitas, y por eso tenían anillos de oro. 

25."Te los daremos con mucho gusto", respondieron ellos. Entonces él extendió su manto, y cada israelita depositó en él un anillo de su botín. 

26.El peso de los anillos que recogió fue de mil setecientos siclos de oro, sin contar los prendedores, los aros y los vestidos de púrpura que llevaban los reyes de Madián, y sin contar tampoco los collares de los camellos.

 27.Con todo eso, Gedeón hizo un efod, y lo instaló en su ciudad, en Ofrá. Todo Israel fue a prostituirse allí, delante del efod, que se convirtió en una trampa para Gedeón y su familia. 

28.Madián quedó humillado delante de los israelitas, y no volvió a levantar cabeza. El país estuvo tranquilo durante cuarenta años, mientras vivió Gedeón.

 29.Ierubaal, hijo de Joás, se fue y permaneció en su casa. 

30.Gedeón tuvo setenta hijos propios, porque tenía muchas mujeres.

 31.La concubina que tenía en Siquém también le dio un hijo, a quien puso el nombre de Abimélec.

 32.Gedeón, hijo de Joás, murió después de una feliz vejez, y fue enterrado en la tumba de su padre Joás, en Ofrá de Abiézer. 

33.Después de la muerte de Gedeón, los israelitas volvieron a prostituirse ante los Baales y tomaron como dios a Baal Berit.

 34.Así se olvidaron del Señor, su Dios, que los había librado de todos los enemigos de alrededor. 

35.Y no agradecieron a la casa de Ierubaal Gedeón todo el bien que él había hecho a Israel."


Biblia Católica 



Análisis 

La vida de Gedeón se sitúa tras el asentamiento de los judíos en el llano de Ofrá donde habían asimilado los cultos idolátricos de las poblaciones aledañas. Tras esa infidelidad, Yahveh les habría castigado enviando tribus nómadas y grupos de amalecitas y madianitas a hacerles la guerra. En esos combates, dos hermanos de Gedeón habrían sido asesinados. Los israelitas se arrepintieron y pidieron perdón. Yahveh envió a su ángel a hablar con Gedeón para anunciarle que sería el libertador de su pueblo. Éste pidió una prueba tras un diálogo algo sarcástico con el ángel. Este último le dio la prueba que pedía abrasando un sacrificio con fuego milagroso. Al día siguiente Gedeón destruyó el altar de Baal y ante la indignación del pueblo 11:21). Los grupos nómadas se reunieron para hacer la guerra a Gedeón. Éste reunió un ejército que, con diversas condiciones y pruebas, Yahveh redujo a trescientos hombres (sin contar las tropas auxiliares). Los israelitas atacaron durante la noche y produjeron tal confusión que los madianitas se asesinaban entre ellos y tuvieron que huir despavoridos mientras eran perseguidos por las tropas de Gedeón.​ Los mismos jefes de Madián, Oreb y Zeeb murieron en la refriega y sus cabezas fueron dadas como trofeo a Gedeón.
Luego de otros combates victoriosos con los madianitas y de castigar a los pueblos que no quisieron colaborar en la persecución, la gente del pueblo quiso que Gedeón fuera su rey. A lo que este no aceptó, alegando que sólo Dios podía reinar en Israel.
Con las joyas tomadas a los vencidos, Gedeón se hizo elaborar un efod.  Gedeón gobernó en Israel otros 40 años que fueron de paz y crecimiento. Tuvo setenta hijos (era polígamo) entre los que destaca Abimelec.



Caza de la Anunciación del Unicornio (ca. 1500) de un Libro de Horas de los Países Bajos. En este ejemplo , el vellón de Gideon también está trabajado, y el altar en la parte trasera tiene la vara de Aaron que floreció milagrosamente en el centro. Ambos son tipos para la Anunciación.

Es mencionado en el Libro de Judith 8; versículo 1,2​ en la carta a los Hebreos, capítulo 11, versículo 32​ por su fe e, indirectamente, en el Salmo 83, versículo 12​ por sus victorias militares.

Judit, versículo  8

 1.En Betulia vivía Judit, hija de Merarí, hijo de Idox, hijo de José, hijo de Oziel, hijo de Elcías, hijo de Ananías, hijo de Gedeón, hijo de Rafaín, hijo de Ajitob, hijo de Elías, hijo de Jilquías, hijo de Eliab, hijo de Natanías, hijo de Salatiel, hijo de Simeón. 

 Biblia Católica 


Carta a los Hebreos, capítulo 11, versículo 32.

32.¿Qué más diré? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, lo mismo que de Samuel y de los profetas."


 Biblia Católica 


Salmo 83, versículo 12

12  porque dijeron: “Vamos a adueñarnos de la tierra donde Dios reside”.

 Biblia Católica


Vellocino de Gedeón.

En el cristianismo, la figura de Gedeón aparece mencionada sobre todo en el marco del episodio del Vellocino de Gedeón.​ Este episodio bíblico pasa a convertirse  en una alegoría de la futura Asunción de María, dejando de ser un simple símbolo de la protección divina del pueblo judío. Esta reinterpreción  del episodio es la que explica la amplia representación del episodio en las artes plásticas desde la Edad Media, pero también su cita y tratamiento a nivel literario. 
En la interpretación cristocéntrica del antiguo Testamento, por tanto, el episodio del Vellocino de Gedeón se reinterpretó como una alusión a la fecundación de María por el Espíritu Santo, es decir, como un símbolo o alegoría de la maternidad virginal de María; en el siglo XV (siglo 15), el vellocino de Gedeón se convierte en el símbolo de la Orden del Toisón (=Vellocino en francés) de Oro, substituyendo la figura originaria de Jasón.​

 Escribe el predicador Alejandro de San Antonio:

“26. Que el vellocino de Gedeón fue retrato de aquella divina Señora, es cosa clara. Pero en qué se pareció María al vellocino, lo dixo la dulzura de Bernardo: Caelesti rore arcam rigaturus, totum vellus prius infudit, redempturus genus humanum, pretium universum contulit in Mariam; ut nihil esset bonum, quod per manus Mariae non transiret. Assí como para llenar Dios la tierra de su rocío, le depositó primero en el vellocino cándido, assí para haver de socorrer, y remediar à los hombres depositó nuestro socorro y remedio en su Santíssima Madre, para que no huviesse favor vertido en las criaturas, que no passasse primero por los órganos de aquellas manos generosas. Y es certíssimo, que los consuelos, gracias y mercedes que franqueó este vellocino hermoso a los mortales, se estrenaron en la visita de hoy, desatando en la casa de Isabel todo el rocío de gracias que traía María en su vientre virginal: Ahora veamos en el Texto todo el sucesso del vellocino”.




Nobleza inmemorial.



.Libros de genealogía de La Rioja.



Nobleza de la rioja

La nobleza de La Rioja (la histórica región de La Rioja, vinculada secularmente a las Coronas de Navarra y de Castilla) posee una identidad propia marcada por su geografía estratégica. Al ser un territorio de frontera, cruce del Camino de Santiago y valle fértil del Ebro, concentró una de las densidades de hidalgos rurales más altas de toda la península, especialmente en la zona de la Sierra de Cameros y la Rioja Alta.
A diferencia de las grandes estepas castellanas, la hidalguía riojana se organizaba en torno a Casas Solares Colectivas de origen medieval y a prósperos linajes ganaderos que exportaban lana a toda Europa.

El "Solar de Tejada" y las Instituciones Únicas

La nobleza riojana cuenta con una de las joyas genealógicas más antiguas e importantes de Europa, que sigue plenamente activa hoy en día:

El Solar de Tejada (Laguna de Cameros): Es un señorío e institución nobiliaria inmemorial cuyo origen se remonta al año 844, otorgado por el rey Ramiro I de Asturias tras la mítica batalla de Clavijo. Es una hidalguía de sangre universal y colectiva: todos los descendientes legítimos (tanto por vía paterna como materna) de los caballeros que defendieron ese territorio tienen derecho a ser inscritos en el libro de matrícula del Solar y a usar su escudo de armas.

El Solar de Valdeosera (San Román de Cameros): Una institución hermana de Tejada, fundada bajo el mismo principio de hidalguía inmemorial familiar y herencia compartida para los descendientes de los trece caballeros gallegos que ayudaron en la Reconquista de la sierra riojana.

Las Casonas de Sillería y el Vínculo con las Indias

En los siglos XVII y XVIII, La Rioja vivió una edad de oro arquitectónica y social. Muchos hijos segundones de familias hidalgas de la sierra (como Ortigosa, Ezcaray o Torrecilla en Cameros) emigraron a Madrid, Sevilla o América (las Indias), donde hicieron inmensas fortunas gracias al comercio y la administración real.
Al regresar —o al enviar dinero a sus pueblos natales— construyeron los espectaculares palacios coloniales y casonas de piedra de sillería que inundan los valles riojanos, coronados con enormes y detallados escudos heráldicos labrados que demostraban el triunfo y la antigüedad del linaje de los indianos.

Grandes Linajes y Apellidos Riojanos

El territorio riojano estuvo bajo la influencia política de algunas de las casas ducales más poderosas de España, conviviendo con la hidalguía local ganadera:

Los Manrique de Lara / Duques de Nájera: Considerados de la primera línea de la nobleza e inmemoriales. Dominaron gran parte de la Rioja Alta y fijaron su corte en la histórica ciudad de Nájera.
Los Velasco / Condestables de Castilla: Con una influencia decisiva en la zona norte y limítrofe con Burgos (Haro y Santo Domingo de la Calzada).
Los Ramírez de Arellano / Señores de Cameros: Linaje de origen navarro que recibió el señorío de Cameros en el siglo XIV tras las guerras civiles castellanas.
Apellidos de Hidalguía Tradicional Riojana: Vinculados a los solares de la sierra y el valle, como Tejada, Sáenz de Tejada, Salazar, Guzmán, Mansor de Zúñiga, Olózaga, Barros, Hervías, Garrido y Muro.

Libros de Referencia y Fuentes Genealógicas

Para estudiar la heráldica y el árbol genealógico de familias riojanas, las obras de referencia obligatoria son:

Diccionario Heráldico y Genealógico de Apellidos Riojanos (Plácido Grelo): Una obra moderna exhaustiva que cataloga los apellidos autóctonos de la región, el origen de sus casas solares y la descripción e historia de sus blasones.

El Solar de Tejada: Asientos y Matrículas (Tomás Rubio de Tejada): Libros que recopilan los registros de miles de personas que, desde el siglo XVI hasta la actualidad, han demostrado judicial y documentalmente su descendencia de este solar inmemorial para ser admitidos en la institución.
Heráldica de La Rioja (José María San Martín): Una colección que analiza, fotografía e identifica los cientos de escudos heráldicos de piedra que se conservan en las fachadas de los pueblos y villas riojanas.



Libros de genealogía de Galicia.



Nobleza de Galicia

La nobleza de Galicia (el histórico Reino de Galicia) poseía una fisonomía social, heráldica y territorial profundamente diferenciada del resto de la Corona de Castilla. Marcada por el aislamiento geográfico, el minifundio y el clima atlántico, la aristocracia gallega medieval y moderna no se concentraba en grandes cortes urbanas, sino que vertebraba el territorio a través de una densa red de pazos (casas solariegas) y fortalezas.
Al igual que en Asturias y Cantabria, en Galicia existía una altísima proporción de hidalgos rurales basada en el concepto de la hidalguía de sangre o inmemorial.

El Lema Rural: "Pazo, Ciprés y Palomar"

En Galicia, el prestigio de un linaje no requería obligatoriamente un título de Castilla (como Conde o Marqués). La hidalguía tradicional se medía por la propiedad de un pazo (del latín palatium). 
El dicho popular medieval "Pazo, ciprés y palomar, hidalgo en el lugar" resumía los tres elementos que demostraban el estatus noble de una familia:

El Pazo: La residencia fortificada o casona de piedra labrada.

El Ciprés: El árbol que servía como señal visual de bienvenida y prestigio, visible a kilómetros de distancia.

El Palomar: El derecho exclusivo del señor feudal a criar palomas y recolectar su abono.

Los Foros y la Economía del Hidalgo Gallego

La base económica de la nobleza e hidalguía gallega se cimentaba en el sistema de foros. El foro era un contrato de arrendamiento a muy largo plazo (normalmente por "tres vidas de reyes" o generaciones) por el cual los grandes monasterios o las casas nobles cedían tierras a los campesinos a cambio de una renta fija.
Los hidalgos gallegos solían actuar como intermediarios (subforatarios): arrendaban tierras a la Iglesia por una cantidad baja y las subarrendaban a los campesinos por un precio mayor, viviendo de las rentas sin necesidad de trabajar la tierra (lo que les habría hecho perder su condición noble).

Grandes Linajes y Apellidos Gallegos

La historia gallega medieval estuvo dominada por grandes linajes guerreros feudales, conocidos por sus constantes enfrentamientos con la Corona y por sufrir la gran revuelta social de los Irmandiños en el siglo XV:

Los Andrade: Los grandes señores feudales del norte de Galicia (Puentedeume y Ferrol), cuyo símbolo heráldico era el jabalí.
Los Sotomayor (Soutomaior): Una de las casas militares más poderosas del sur de Galicia. Su miembro más célebre fue el guerrero medieval Pedro Madruga.
Los Moscoso de Altamira y los Sarmiento: Señores de inmensos territorios feudales y condados en el interior de las provincias de Lugo y Orense.
Las Grandes Alianzas Inmemoriales: Las familias gallegas solían entrelazarse tanto que existía un poema heráldico para recordar los cuatro linajes primigenios del reino: "Sotomayor y Avalle, Saavedra y Pardiñas, antes que Dios fuera Dios, ya eran estas cuatro líneas".
Apellidos de Hidalguía Tradicional Gallega: Muy vinculados a los pazos de las cuatro provincias, como Mariño, Salgado, Ulloa, Pardo, Figueroa, Maldonado, Castro, Taboada, Oca, Meira y Lanzós.

Libros de Referencia y Fuentes Genealógicas

La genealogía y heráldica de Galicia cuenta con una obra cumbre que es considerada una de las mejores de toda España:

Crespo del Pozo y su "Blasones y Linajes de Galicia": Escrita por el erudito José Santiago Crespo del Pozo, es una obra monumental de varios volúmenes. Es el diccionario genealógico definitivo para rastrear cualquier apellido gallego hidalgo, detallando la historia de sus pazos, sus expedientes de limpieza de sangre y sus ramificaciones familiares.
Os Pazos Galegos (Martínez-Barbeito): Una obra fundamental que analiza el origen histórico, los árboles genealógicos y la evolución arquitectónica de las casonas nobles de la región.
Linajes Galicianos (Vasco da Ponte): Escrito en el siglo XVI, es un censo histórico de incalculable valor que narra las vidas, batallas, matrimonios y descendencias de las principales casas nobles gallegas durante los siglos XIV y XV.


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