Apuntes de clases

Clases de filosofía y ciencias bíblicas del Instituto de Humanidades Luis Campino, y la Parroquia de Guadalupe de Quinta Normal.


martes, 1 de enero de 2013

Los diferentes códigos de honor de los caballeros medievales.


Esteban Aguilar Orellana; Giovani Barbatos Epple; Ismael Barrenechea Samaniego; Jorge Catalán Núñez; Boris Díaz Carrasco; Rafael Díaz del Río Martí; Alfredo Francisco Eloy Barra ;Rodrigo Farías Picón; Franco Antonio González Fortunatti; Patricio Ernesto Hernández Jara; Walter Imilan Ojeda; Jaime Jamet Rojas; Gustavo Morales Guajardo; Francisco Moreno Gallardo; Boris Ormeño Rojas; José Oyarzún Villa; Rodrigo Palacios Marambio; Demetrio Protopsaltis Palma; Cristian Quezada Moreno; Edison Reyes Aramburu; Rodrigo Rivera Hernández; Jorge Rojas Bustos; Alejandro Suau Figueroa; Cristian Vergara Torrealba; Rodrigo Villela Díaz; Nicolás Wasiliew Sala; Marcelo Yañez Garín; Katherine Alejandra del Carmen  Lafoy Guzmán; Paula Flores Vargas; 


Los diferentes códigos de honor de los caballeros medievales.



Este es un cuadro de la reina Leonor (Inglaterra) armando un caballero del siglo XII

Knight. (Ingles); Cavaliere (Italiano); Le chevalier (Francés); 
Ritter (Alemán)

La caballerosidad de un caballero medieval es algo indiscutible, ¿verdad? Es decir, tenían un Código de Caballería y todo eso. Pero espera, no todos los caballeros eran caballerosos, ni estaban universalmente de acuerdo sobre la idea de lo que significaba el honor de un caballero. Ni siquiera estaban de acuerdo en si era necesario ser caballeroso. ¿Y sus códigos de honor? Bueno, parece que también eran diferentes.
El caballero medieval probablemente sea el primer personaje que nos viene a la mente cuando pensamos en la Edad Media. Una posible definición de un caballero medieval es que era “un hombre que servía a su soberano o señor como soldado a caballo con armadura”.

Estrechamente asociado con esta definición funcional de un caballero medieval está el conocido como ‘código de caballería’. En esencia, este ‘código’ dictaba la manera en la que un caballero debía comportarse. A pesar de ser llamado a menudo ‘código’, la caballería no fue codificada durante la época medieval. Por otra parte, hay no hay un acuerdo unánime respecto a en qué consistía este código de conducta.

No había consenso sobre el código de caballería en la Edad Media

La palabra ‘caballería’ deriva indirectamente del latín medieval, concretamente de las palabras latinas caballarius y caballus, que se traducen como ‘caballero’ y ‘caballo de carga’ respectivamente. Estas palabras nos ofrecen una definición funcional de la palabra ‘caballería’; pero como código de conducta, la caballería se desarrolló a lo largo de la Edad Media.
Se calcula que los caballeros medievales alcanzaron su máximo apogeo durante los siglos XII y XIII, después de las Cruzadas, uno de los productos de las cuales fue la fundación de hospitalarios y templarios, dos de las órdenes de caballería medievales más conocidas.

De hecho, no existe consenso alguno respecto a en qué consistía un código de caballería, y curiosamente éste varía dependiendo del autor que escribe sobre el tema.

La importancia de las virtudes

Una versión de un código de caballería la encontramos en el Cantar de Roldán, poema épico de mediados del siglo XI / principios del siglo XII basado en la batalla del paso de Roncesvalles y considerado la obra principal más antigua de la literatura francesa.
En el Cantar de Roldán se han identificado hasta 17 mandatos en el código de caballería. Uno de ellos pertenece a Dios y la fe cristiana, como es ‘Temer a Dios y mantener a su Iglesia’. Otros describen la relación apropiada entre un caballero y su señor, como por ejemplo ‘Servir al señor con fe y valor’ y ‘obedecer a aquellos que ostentan la autoridad’.

  1. Temer a Dios y mantener su Iglesia.
  2. Servir al señor señor en valor y fe
  3. Para proteger a los débiles e indefensos.
  4. Dar socorro a viudas y huérfanos.
  5. Abstenerse de la ofensiva sin sentido
  6. Vivir por honor y por gloria
  7. Despreciar la recompensa pecuniaria
  8. Para luchar por el bienestar de todos
  9. Obedecer a los que tienen autoridad.
  10. Para proteger el honor de los demás caballeros.
  11. Para evitar la injusticia, la mezquindad y el engaño
  12. Para mantener la fe
  13. En todo momento para decir la verdad
  14. Perseverar hasta el final en cualquier empresa iniciada
  15. Respetar el honor de la mujer.
  16. Nunca rechazar un desafío de un igual
  17. Nunca darle la espalda a un enemigo.

Además, hay muchas más instrucciones en cuanto a la forma en que un caballero debe comportarse en su vida cotidiana. Entre ellas ‘decir en todo momento la verdad’, ‘Proteger al débil e indefenso’ y ‘Perseverar hasta el final en cualquier empresa iniciada’.

Otro ejemplo de un código de caballería lo tenemos en las 12 virtudes caballerescas definidas por Felipe el Bueno, duque de Borgoña y miembro de la Orden del Toisón de Oro, que él mismo había instituido en el siglo XV. Estas doce virtudes son las siguientes: fe, caridad, justicia, sagacidad, prudencia, templanza, resolución, verdad, liberalidad, diligencia, esperanza y valor. Muchas de estas virtudes son ecos de los valores caballerescos incluidos en el Cantar de Roldán.
  1. Fe
  2. Caridad
  3. Justicia
  4. Sagacidad
  5. Prudencia
  6. Templanza
  7. Resolución
  8. Verdad
  9. Liberalidad
  10. Diligencia
  11. Esperanza
  12. Valor.

Un intento de acabar con la violencia

Sin embargo otra forma de código de caballería la podemos observar en un juramento sugerido en el año 1023 por Guarín, obispo de Beauvais, al rey Roberto II de Francia, llamado el Piadoso, y a sus caballeros. En este juramento, el obispo destacaba ciertas cosas que un caballero no debe hacer, entre ellas asaltar a un clérigo desarmado, robar ganado injustificadamente o dar muerte a animales de granja, e incendiar y destruir casas sin razón válida.

El tono del ‘código de caballería’ del obispo Guarín es bastante diferente de los dos ejemplos mencionados con anterioridad. El uso de negaciones en su juramento quizás sugiera que los caballeros franceses de su época eran hombres bastante violentos, y que un ‘código de caballería’ de este tipo no era exactamente un conjunto de ideales al que debían adherirse, sino más bien ciertas leyes destinadas a restringir su violencia.
Por último, cabe destacar que la expresión ‘código de caballería’ es un término bastante subjetivo que puede adoptar formas diversas. En el Cantar de Roldán este código informa de lo que un caballero debe hacer, mientras que el juramento del obispo Guarín subraya lo que un caballero no debe hacer. El código de Felipe el Bueno, por otro lado, es más abstracto, y se centra más en las virtudes que en los hechos concretos que un caballero debería o no llevar a cabo.
Sea como fuere, el código de la caballería ha seguido fascinado al mundo mucho después de que la Edad Media tocara a su fin, y continúa haciéndolo aún en nuestros días.

Autores




La batalla de Poitiers (1356), pintada por Eugène Delacroix.


Godofredo de Charny (original: Geoffroi de Charny; h. 1300 – 19 de septiembre de 1356) fue un caballero francés, autor de al menos tres obras literarias sobre la caballería. Nació alrededor del año 1300. Su padre, Jean de Charny era el señor de Lirey en Borgoña y su madre fue Margaret de Joinville. Su abuelo por parte de madre, Jean de Joinville, fue amigo íntimo del rey Luis IX y autor de su biografía. Godofredo fue un caballero al servicio del rey Juan II de Francia y miembro fundador de la Orden de la Estrella una orden de caballería fundada el 6 de noviembre de 1351 por Juan II similar a la Orden de la Jarretera (1347) de Eduardo III de Inglaterra. También desempeñaba el cargo de portador de la oriflama, el estandarte de la corona de Francia, un inmenso privilegio, por no mencionar también peligroso, pues hacía que fuera el objetivo de fuerzas enemigas en el campo de batalla. Godofredo de Charny fue, quizás, el caballero más admirado de Europa en vida, con una reputación por su habilidad con las armas, y por su honor. Se dice que en su época era conocido como un "caballero verdadero y perfecto"


Carrera militar

Godofredo de Charny luchó en Henao y en Flandes, y participó en una cruzada dirigida por Humberto II del Viennois a finales de los años 1340. Humberto era un soldado y líder terrible (1) y los cruzados firmaron un tratado con los turcos en 1348, a pesar de la captura de Esmirna con otro comandante anterior.
En las Crónicas de Froissart se cuenta que Charny viajó a Escocia por orden del rey francés en, al menos, dos ocasiones y era bien conocido entre los escoceses de su época.
Se ha documentado, y traducido recientemente, que Godofredo fue hecho prisionero en dos ocasiones. Una fue en la batalla de Morlaix. También está documentado que en 1342 Godofredo fue tomado prisionero en Bretaña, luego llevado al castillo Goodrich en Inglaterra, donde estuvo en poder de Richard Talbot. Una carta patente inglesa de octubre de 1343 lo describe como habiendo "ido a Francia a encontrar el dinero para su rescate".​ Fue una ocurrencia rara que se confiara tanto en un hombre, y puesto que más tarde combatió en otras batallas, aparentemente alguien pagó el rescate de Godofredo, y fue nombrado caballero al año siguiente.

La familia de Geoffroi de Charny desempeñó un papel fundamental en la historia medieval francesa, destacando tanto por su linaje noble como por ser los primeros custodios documentados de la Sábana Santa.

Otro incidente que proporciona un vistazo a la mente de Godofredo es la forma de castigar a Aimery de Pavía, caballero nacido en Lombardía y que lo traicionó en su intento de volver a tomar Calais en la Nochevieja de 1349. Godofredo realizó una peligrosa incursión en el castillo de Aimery. Godofredo tomó cautivo a Aimery y lo llevó a St. Omer, lo decapitó, troceó su cuerpo en cuatro pedazos y lo mostró en las puertas de la ciudad. El profesor Kaeuper añade: 
'Para demostrar que todo esto fue un asunto privado y no parte del negocio de la guerra (había en ese momento una tregua), Charny tomó posesión sólo del propio Aimery, no su castillo.'

Negociaciones previas a la batalla de Poitiers


Poco antes de su muerte, las terribles predicciones de Godofredo fueron verdaderamentee proféticas y las palabras que dijo ejemplifican lo que se esperaba que dijera un "verdadero y perfecto" caballero medieval. Constan en la vida de John Chandos y se hicieron en los momentos finales de la reunión entre dos partes en un esfuerzo por evitar el sangriento conflicto en Poitiers durante la guerra de los Cien Años. Ocurrió justo antes de la batalla:

A la conferencia acudieron el rey de Francia, Sir John Chandos, y muchas otras personas destacadas de la época, el rey (de Francia), para prolongar el asunto y demorar la batalla, reunió juntos a todos los barones de ambos lados (...) Allí vinieron el conde de Tancarville, y, como dice la lista, el arzobispo de Sens (Guillaume de Melun) estaba allí, el de Talaru, de gran discreción, Charny, Bouciquaut, y Clermont; todos estos fueron allí para aconsejar al rey de Francia. Por el otro lado vinieron gustosamente el conde de Warwick, el canoso (de pelo blanco o gris) conde de Suffolk estuvo allí, y Bartholomew de Burghersh, muy íntimo del príncipe, y Audeley y Chandos, que en aquella época tenían gran reputación. Allí celebraron su parlamento, y cada uno de ellos habló sinceramente. Pero lo que aconsejaron no puedo contarlo, aunque lo sé bien, verdaderamente, como yo oigo en mis documentos, que no pudieron ponerse de acuerdo, y por lo tanto cada uno empezó a marcharse. Entonces se pronunciaron las palabras proféticas de Godofredo de Charny: 'Señores,' dijo, 'dado que este tratado ya no te complace más, hago el ofrecimiento de combatiros, cien contra cien, eligiendo cada uno de entre su propio bando; y sabed bien que, cualquier centenar que sea desconcertado, todos los demás, sabedlo con seguridad, abandonarán este campo y dejarán la querella. Creo que será lo mejor, y que Dios tenga la gracia de que se evite la batalla en la que tantos hombres valientes serán muertos.

Fallecimiento

Godofredo de Charny murió en la batalla de Poitiers de 19 de septiembre de 1356, una gran derrota de los franceses, en la que el propio rey francés cayó prisionero. Las palabras del cronista  Froissart describen vívidamente las últimas acciones de Godofredo, su bravura respecto a su rey y su país, y su dedicación a la oriflama en la batalla:

Con gran valor y muy cerca del rey combatió mi señor Geoffroi de Charny que tenía encima todo el tumulto porque llevaba la oriflama del rey y también tenía su estandarte en el campo que era de gules con tres escudos de argent. Llegaron de todas partes tantos ingleses y gascones que abrieron por la fuerza la columna del rey de Francia. Los franceses se mezclaron tanto con sus enemigos que en aquel lugar y por aquella vez bien había cinco hombres de armas por cada gentilhombre. Fue apresado mi señor Badouin de Annequin por mi señor Bartholomew Burghersh. Mataron a mi señor Geoffroi de Charny con la oriflama de Francia entre las manos.

Efigie.

Efigie de latón de su hijo Godofredo II de Charny


La efigie de latón es de su hijo, el caballero francés Geoffroi de Charny II. Se presenta solamente como referencia histórica, pues no hay ninguna imagen de su padre. 



Obras literarias.

La obra más famosa de Godofredo de Charny es su Libro de caballería, escrito alrededor de 1350, que es, junto con las obras de Ramon Llull y Chrétien de Troyes una de las mejores fuentes para comprender cómo los propios caballeros describían y daban preferencia a los valores caballerescos en el siglo XIV. Godofredo discute muchos temas pero sobre todo valora la habilidad en las armas sobre todas las demás virtudes caballerescas y la guerra sobre todo el resto de luchas con armas.

También fue el autor de Demands pour la joute, les tournois, et la guerre, esto es, "Cuestiones sobre la justa, los torneos y la guerra", un libro sobre actividades caballerescas. Sólo las cuestiones sobreviven; sin embargo la forma en que están expresadas las cuestiones, así como las acciones de Godofredo en su vida, permite a los eruditos alcanzar más conclusiones sobre la concepción de Godofredo de la caballería y la guerra.


Miniatura de las Crónicas de Jean Froissart que representa la Batalla de Montiel (Guerra Civil Castellana, durante la Guerra de los Cien Años ).

El Livre de Chevalerie (Libro de Caballería) de Geoffroi de Charny, escrito a mediados del siglo XIV, es probablemente el tratado más auténtico sobre el código de honor medieval, ya que fue redactado por un caballero activo, estratega y maestro de la Orden de la Estrella.

A diferencia de los libros de caballería de la época, que solían ser relatos ficticios o manuales teóricos, el de Charny es un manual práctico y ético sobre lo que significa ser un hombre de armas real.
Aquí tienes un resumen de sus ideas principales:

1. La filosofía del «Qui plus fait, miex vault»

Esta es la máxima del libro y el eje central del pensamiento de Charny:
  «Quien más hace, más vale».
Para el autor, la caballería no es una cuestión de linaje o estatus heredado, sino de acción constante. El valor de un caballero se mide por su participación activa en el «hecho de armas». Si un caballero deja de buscar la excelencia o se retira del combate por comodidad, su valor disminuye. La virtud es dinámica: hay que demostrarla día tras día.

2. La jerarquía del esfuerzo

Charny clasifica a los «hombres de armas» según su grado de compromiso:

La caballería de paz: Aquellos que solo participan en justas y torneos. Los respeta porque demuestran habilidad física, pero señala que son ejercicios limitados.
La guerra real: El nivel superior. Para Charny, quien va a la guerra es superior al justador porque la guerra es el entorno donde se combinan todos los riesgos (justar, pelear con espada, estrategia) bajo el peligro real de muerte.
El viajero: Aquellos que recorren el mundo para aprender nuevas formas de combatir y conocer tierras extrañas. Esto es visto como una forma noble de ampliar los horizontes y la experiencia.

3. La primacía de la honra sobre el beneficio

Un tema recurrente es la crítica a quienes participan en la guerra exclusivamente por dinero o botín.
Advierte sobre el peligro de los «cazadores de presas» que abandonan sus puestos en el campo de batalla por perseguir el saqueo.
Subraya que el honor es duradero, mientras que el beneficio económico es efímero. Un caballero que pierde su honor por un poco de oro ha perdido mucho más de lo que ha ganado.

4. El rol del caballero como líder y educador

Charny concede gran importancia al papel del «gran señor».
Si un señor es un caballero virtuoso, tiene el poder de elevar a todo su territorio, formando y atrayendo a otros hombres de armas capaces.
Un señor «pusilánime» (débil o sin honor), en cambio, arruina la moral de su entorno.
Reconoce el mérito del «pobre compañero» que asciende por sus propios medios, pero resalta que la responsabilidad del noble es ser el ejemplo vivo del código de caballería para los demás.

5. La caballería como una disciplina total

El autor deja claro que ser caballero no termina cuando uno se quita la armadura. Exige:

Prudencia y sabiduría: Un buen caballero debe saber hablar, aconsejar y comportarse con elegancia en la corte.
Respeto a las damas: Los caballeros tienen el deber sagrado de proteger y defender el honor de todas las mujeres, ya que es a través de su servicio y amor que el caballero se refina y busca ser más virtuoso.
Humildad: A pesar de sus logros, el verdadero caballero nunca debe creer que «ya lo sabe todo» o que ha hecho suficiente; siempre debe sentir que está en el inicio de su aprendizaje.

Conclusión

El Libro de Caballería de Charny es una lección de realismo. No idealiza al caballero como un ser mítico, sino como un profesional del riesgo que debe equilibrar la fuerza física con la inteligencia (el sens), la lealtad a su señor y un compromiso inquebrantable con el honor. Es un llamado a la superación personal perpetua: no se nace caballero, uno se hace caballero a través de sus actos.

El Livre de Chevalerie de Geoffroi de Charny es un texto fascinante porque, tras establecer quién es un "buen caballero", dedica la segunda parte del libro a tratar temas mucho más concretos, prácticos y, en ocasiones, sorprendentemente espirituales.

Aquí te detallo qué más dice el libro en sus secciones posteriores:

1. La importancia de la prudencia (el "sentir" y el "saber")

Charny insiste en que un caballero no solo debe ser fuerte, sino inteligente.
La toma de decisiones: Un buen caballero debe saber cuándo atacar y cuándo retirarse. La temeridad estúpida (lanzarse al peligro solo por mostrarse) es condenada. La verdadera valentía es la que se ejerce con juicio.
El consejo: El caballero debe ser capaz de participar en consejos militares, de hablar con sensatez ante sus superiores y de entender las tácticas de asedio y defensa.

2. La relación entre la caballería y Dios

Este es uno de los aspectos más profundos del libro. Charny conecta la vida del caballero con la vida cristiana:
El caballero cristiano: Charny argumenta que, así como los caballeros trabajan duramente por la honra terrenal (que es efímera), deberían trabajar con el mismo (o más) ahínco por la honra espiritual y la salvación del alma, que es eterna.
La analogía del servicio: Compara el servicio al señor terrenal con el servicio a Dios. Si el caballero es capaz de sufrir frío, hambre, dolor y peligro de muerte por amor a un señor humano, ¿Cuánto más no debería hacer por el Rey de Reyes?

3. El trato hacia los demás (la ética social)

Charny dedica espacio a definir cómo debe comportarse un hombre de armas en la sociedad:

Defensa de los débiles: El caballero tiene la obligación moral de proteger a quienes no pueden protegerse a sí mismos (la Iglesia, las viudas, los huérfanos y los pobres).
La cortesía: Aunque sea un hombre de guerra, debe ser cortés. Un caballero que es grosero, que maldice o que desprecia a los demás, aunque sea un buen guerrero, no es un caballero completo. La nobleza de espíritu debe reflejarse en la nobleza del trato.

4. La realidad del sufrimiento y la pérdida

A diferencia de los libros de caballerías literarios, Charny es muy realista sobre el costo de la vida militar:

El dolor: Describe el peso de la armadura, el cansancio crónico, las heridas que nunca sanan del todo y el trauma de ver morir a los amigos más cercanos en el campo de batalla.
La gestión de la derrota: Explica que el caballero debe aprender a ser digno incluso en la derrota o en el cautiverio. La forma en que uno reacciona ante la mala fortuna es, para él, la prueba definitiva de su carácter.

5. La "Cuestión de las Armas" (La parte final del manuscrito)

Hacia el final, Charny se vuelve más técnico y discute sobre el estandarte y la simbología:

El estandarte: Analiza qué significa portar el estandarte de un señor. Es una responsabilidad sagrada; perder el estandarte en combate no es solo una derrota militar, es una deshonra personal y colectiva que debe evitarse a toda costa.
El compromiso total: Reitera que un hombre que acepta la condición de caballero ha contraído una deuda con su señor, con su clase social y consigo mismo. No hay "tiempos muertos" en la caballería; uno es caballero las 24 horas del día.

En resumen: un manual de vida

Si el principio del libro trata sobre cómo alcanzar el éxito (la fama, el estatus, el honor), el resto del libro trata sobre cómo mantener ese éxito y no corromperse en el proceso.
Charny nos dice, en esencia, que el mayor enemigo del caballero no es el adversario en el campo de batalla, sino la soberbia, la avaricia y la pereza. El libro es una guía para que el guerrero no pierda su humanidad ni su alma mientras vive inmerso en la violencia del siglo XIV.
La vida de Geoffroi de Charny es la prueba definitiva de que escribió su libro desde la experiencia absoluta y no desde la teoría académica. Fue, posiblemente, el caballero más admirado de su siglo, y su muerte es una de las imágenes más potentes de la caballería medieval.Aquí te detallo cómo su vida fue un espejo de su obra:

1. El guardián del estandarte (La Oriflama)

Charny tenía el honor supremo de portar la Oriflama, el estandarte sagrado de los reyes de Francia. En su libro, él escribe sobre la responsabilidad inmensa de portar un estandarte y el deshonor que supone perderlo. 
  • En la realidad: Murió en la batalla de Poitiers (1356) defendiendo la Oriflama. Fue asesinado mientras sostenía el estandarte entre las manos, negándose a soltarlo a pesar de la derrota inminente del ejército francés. Murió exactamente como predicaba que debía morir un caballero: cumpliendo con su deber hasta el último aliento.  

2. Un caballero "verdadero y perfecto"  

Fue uno de los fundadores de la Orden de la Estrella, creada por el rey Juan II el Bueno, una orden de élite diseñada para reunir a los caballeros más virtuosos de Europa. Su reputación era tan alta que, incluso siendo un enemigo capturado en el pasado, se confiaba en su palabra de honor para que pudiera volver a sus tierras a buscar su propio rescate, algo inaudito en la época.

3. La búsqueda de la paz frente a la matanza

En su libro, Charny reflexiona sobre el horror de la guerra y la necesidad de evitar bajas innecesarias.
  • En la realidad: Antes de la batalla de Poitiers, intentó evitar el derramamiento de sangre masivo proponiendo un duelo de cien contra cien. Sugirió que los mejores guerreros de cada bando se enfrentaran y que el resultado de ese duelo decidiera la disputa, evitando así que miles de hombres murieran en una batalla campal. Esto demuestra que no era un guerrero ciego, sino alguien que valoraba la vida humana y la eficiencia táctica. 

 4. La coherencia con su filosofía

Todo lo que escribió sobre el "sufrimiento" y la "dureza" de la vida del caballero lo vivió en carne propia:
  • Fue capturado en Bretaña y en la batalla de Morlaix.  
  • Participó en cruzadas y expediciones internacionales, lo que le dio esa visión cosmopolita que menciona en su libro al hablar de los "viajes lejanos".

El misterio final: La Sábana Santa.

Como dato curioso adicional que conecta con su vida personal: Geoffroi de Charny fue el primer propietario registrado de la Sábana Santa de Turín. Nunca reveló cómo la obtuvo, pero el hecho de que poseyera esta reliquia, combinada con su reputación de caballero piadoso y su muerte heroica, ha hecho que su figura sea una de las más estudiadas y fascinantes de la historia medieval.  En definitiva, Geoffroi de Charny no nos dejó un manual de conducta idealista, sino una autobiografía moral. Murió haciendo exactamente lo que el primer capítulo de su libro exigía: poner el cuerpo, la honra y la vida en juego por aquello en lo que creía.

El Livre Messire Geoffroi de Charny es un poema semiautobiográfico del siglo XIV escrito por el célebre caballero francés Geoffroi de Charny. A menudo eclipsado por su otro tratado famoso, El libro de la caballería, este texto ofrece una perspectiva directa, práctica y sin romanticismos sobre la cruda realidad de la vida militar, los torneos y las cruzadas.

Contexto y contenido de la obra

A diferencia de los romances idealizados de la época, este texto destaca por su enfoque directo, honesto y riguroso sobre la profesión de las armas.

Crítica a la pereza: Charny dedica versos a advertir a los jóvenes soldados contra los peligros de la comodidad, el lujo, la avaricia y la lujuria.

Realismo militar: Describe con crudeza los percances cotidianos de la guerra, desde la nostalgia en las cruzadas hasta sufrir una conmoción cerebral al intentar escalar una torre enemiga.

La caballería como ascetismo: Compara las privaciones y el peligro de muerte constante del caballero con las penitencias más severas de los monjes, otorgándole un profundo valor espiritual.

La preparación para la muerte: Enfatiza que un hombre de armas debe vivir con la conciencia de su propia mortalidad, estando siempre listo para rendir cuentas ante Dios.


El código de referencia que mencionas identifica una pieza fundamental de la literatura medieval europea conservada en Francia. Français 25447 es la signatura oficial de un manuscrito iluminado del siglo XV custodiado en el Département des Manuscrits de la Bibliothèque nationale de France.

¿Qué contiene este manuscrito?

Este volumen destaca principalmente por contener el Livre de Charny (o Libro de Caballería), una de las obras cumbres sobre los ideales caballerescos de la Edad Media escrita alrededor de 1350 por el famoso caballero francés Geoffroi de Charny. Junto con los textos de Ramón Llull, esta obra sirve como el manual definitivo para comprender cómo los propios guerreros medievales priorizaban las virtudes militares, los torneos, las justas y el código de honor en el siglo XIV.
 













Composición Heráldica

Escudo:

Campo: De gules (rojo).

Figura principal: Un castillo de oro (amarillo) almenado de tres torres, aclarado de lo mismo.

Jefe: De oro, cargado con un roel (círculo) de gules.

Cimera y Lema Superior:

Cimera: Una estrella de plata, cargada con una cruz de azur (azul).

Lema (Cimera): Situado en una cinta superior, la cita del libro de Proverbios 8:20 en latín:
"In via iustitiae ambulo, in medio semitarum iudicii."

Tenantes:

Diestra (izquierda del espectador): Un lictor romano portando sus fasces (haz de varas con el hacha) al natural.
Siniestra (derecha del espectador): Una mujer de cabellos rubios, vestida con una túnica corta y portando un collar de esclava, elementos que actúan como tenantes que flanquean y sostienen el escudo.

Lema Inferior:

En una cinta situada debajo del escudo, el lema personal:

"Mi primer deber: ser un buen abogado y una persona completa"

1 comentario:

Santa Juana de Arco.

Santa Juana de Arcos (Domrémy, Francia, 1412 - Ruán, id., 1431) Santa y heroína francesa. Nacida en el seno de una familia campesina acomoda...