Orden de la Merced. |
La Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de los Cautivos, más conocida como Orden de la Merced (en latín: Ordo Beatæ Mariæ Virginis de Redemptione Captivorum), es una orden religiosa católica mendicante, fundada en 1218 por san Pedro Nolasco (ca. 1180–1245) para la redención de los cristianos cautivos en manos de musulmanes (60.000 hasta 1779). Los mercedarios se comprometen con un cuarto voto, añadido a los tradicionales de pobreza, obediencia y castidad de las demás órdenes, a liberar a otros más débiles en la fe, aunque su vida peligre por ello. La fundación de la Orden se produjo diez días después de la triple aparición de la Virgen María, en su advocación de Virgen de la Merced, acaecida el 1 de agosto de 1218: al fundador de la orden san Pedro Nolasco, al rey Jaime I de Aragón conocido como "el conquistador", y al confesor del fundador San Raimundo de Peñafort. Los mercedarios en el mundo. En 2009, la Orden poseía 157 casas y 724 religiosos. Estos frailes se extienden por 23 países (Angola, Argentina, Bolivia, Brasil, Camerún, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, India, Italia, México, Mozambique, Panamá, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela)estructurados en nueve provincias (Aragón, Argentina, Brasil, Castilla, Chile, México, Perú, Quito-Ecuador y Romana), y cuatro vicarías (Caribe, Centroamérica, Estados Unidos y Venezuela). El carisma mercedario y las nuevas formas de cautividad Entre 1776 y mediados del s. XIX se producen las últimas redenciones de cautivos, por lo que desde ese momento se hace necesario redefinir las funciones de la Orden. Así, desde la restauración de la Orden en 1880 por el Maestro General P. Pedro Armengol Valenzuela, se produjo una reflexión para profundizar en cuál debía ser la tarea de los mercedarios en los nuevos tiempos. A partir de ahí, se abrieron colegios (por ejemplo, el "Tirso de Molina" en 1910 en Ferrol, España) y se establecieron misiones (por ejemplo, en 1922 en el Piauí, Brasil). Destaca también su presencia en las guerras de los Grandes Lagos Africanos en los 9014 En las Constituciones de la Orden, actualmente en vigor, de 1986 se dice:
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Historia de la Orden de la Merced. |
Caballeros Miembros El 3 de septiembre de 1724 se funda en Madrid, en el Convento de las Madres Mercedarias de Don Juan de Alarcón, la Real, Ilustre y Primitiva Archicofradía de María Santísima de las Mercedes, vinculada a la Orden de la Merced. El 12 de diciembre de ese mismo 1724 el Consejo de la Gobernación del Arzobispado de Toledo aprueba las ordenanzas de dicha Hermandad. El 2 de enero de 1725, Fray Gabriel de Barbastro, Maestro General de la Orden de la Merced eleva la Hermandad a la categoría de Archicofradía.
Posteriormente mediante Real Orden de 6 de junio de 1827, S.M. el Rey D. Fernando VII se declara Hermano Mayor y Protector y el 2 de septiembre de 1828 recibe los atributos correspondientes en una solemne Función que se celebró en la Real Capilla de Palacio. Como consecuencia de esta Real Protección, la Archicofradía queda facultada para usar las Armas Reales y el escudo propio de la Orden de la Merced, y sus Caballeros el uso de un “manto de lana que por delante cubra hasta los pies y por detrás tenga una cola de medio metro, llevando en el costado izquierdo un gran escudo de dicha Militar Orden y sobre el mismo una Corona Real”. También usan birrete de paño blanco y forma hexagonal.
La Reina Gobernadora, Dª Mª Cristina de Borbón-Dos Sicilias, en nombre propio y en el de su hija S.M. la Reina Dª Isabel II, el 26 de mayo de 1834 tuvo a bien confirmar que ambas mantenían el rango y dignidad de Hermanas Mayores y Protectoras. Años más tarde la Reina Doña Isabel dona a la Archicofradía la imagen de Nuestra Señora de la Merced que había pertenecido a la extinta Comunidad de Mercedarios Descalzos de Santa Bárbara y que por entonces se hallaba depositada en el Museo Nacional de Pintura y Escultura. Esta imagen desapareció un siglo después como consecuencia de los vandálicos actos sucedidos entre 1936 y 1939. Sus Majestades D. Alfonso XII, D. Alfonso XIII y D. Juan Carlos I también confirmaron el Patronato Regio sobre la Archicofradía y ostentaron la dignidad de Grandes Maestres y Comendadores Mayores, al igual que hoy en día lo hace el Rey Don Felipe VI El 26 de junio de 1974 se aprueban las nuevas Ordenanzas que disponen, entre otras cosas, que en lo futuro la corporación se denominará “Real, Ilustre y Primitivo Capítulo Noble de Caballeros de la Merced, Archicofradía de María Santísima de las Mercedes” Igualmente se dispone que estará “bajo los soberanos auspicios de Nuestra Señora de la Merced, como Celestial Patrona Reina de los Ángeles, Augusta Redentora de cautivos y Remedio de los necesitados”. Su patrón y protector es el Arcángel San Miguel, y está integrada por más de 200 Caballeros y Damas de Capítulo. Su dirección corresponde a una Junta de Gobierno encabezada por un Vice Comendador Mayor, como representante de S.M. El Rey. Los Primeros Caballeros Miembros En el momento fundacional del 10 de agosto de 1218 en la catedral de Barcelona, San Pedro Nolasco estuvo acompañado por el rey, el obispo y cinco caballeros laicos de la nobleza que formaron el núcleo original de la orden militar:
Todos ellos vistieron el característico hábito blanco con este escudo prendido en el pecho. El escudo funcionaba como un verdadero "pasaporte" que los acreditaba en territorio musulmán para negociar y realizar el rescate de los prisioneros. En el año 1317, la rama militar original de la orden se extinguió formalmente cuando el Papa Juan XXII decretó que el gobierno de la Orden de la Merced pasara a ser estrictamente clerical (sacerdotes) El Real Capítulo Noble de Caballeros (La Rama Honorífica) Aunque los caballeros con espada desaparecieron en la Edad Media, en 1926 el Maestro General de la Orden autorizó el reingreso de caballeros y damas laicos con un carácter puramente honorífico, cultural y benéfico. Esto dio origen a lo que hoy se conoce como el Real, Ilustre y Primitivo Capítulo Noble de Caballeros de la Orden de la Merced: El Comendador Mayor (jefe honorífico) del capítulo es el propio rey de España, Felipe VI de Borbón. Su abuelo (el conde de Barcelona) y su bisabuelo (el rey Alfonso XIII) también ostentaron altas distinciones dentro de esta corporación caballeresca. Sus miembros son civiles (nobles, diplomáticos o personalidades destacadas) que apoyan económicamente las misiones de los frailes mercedarios y participan en ceremonias solemnes vistiendo un uniforme o manto blanco con el histórico escudo de la orden. |
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En campo de gules, un castillo de oro almenado de tres torres, en jefe de oro cargado con un roel de gules. Tiene como lema heráldico, encima de cimera , basado en el libro de Proverbios, 8 20, de la Biblia. "Yo camino por la senda de la justicia, por los senderos de la equidad." en latín. Lema personal, debajo del escudo : "Mi primer deber ser un buen Abogado y una persona completa." La cimera una estrella de plata cargado con una cruz de azur. Por tenantes, un hombre calvo y una mujer cabellos rubios, con taparabos de esclavos con collares de esclavos de plata en sus cuellos. En campo de gules, un castillo de oro almenado de tres torres, en jefe de oro cargado con un roel de gules. La cimera es una estrella de plata cargado con una cruz de azur. Encima de cimera tiene como lema heráldico, basado en el libro de Proverbios, 8 20, de la Biblia. "Yo camino por la senda de la justicia, por los senderos de la equidad." en latín. Lema personal, debajo del escudo : "Mi primer deber ser un buen Abogado y una persona completa." Por tenantes, un Lictor romano con Fasces al natural; y una mujer cabellos rubios, con taparrabos de esclava griega con collar de esclava romana. Aquí tienes la descripción técnica y la composición heráldica resultante para tu diseño. Composición Heráldica Escudo: Campo: De gules (rojo). Figura principal: Un castillo de oro (amarillo) almenado de tres torres, aclarado de lo mismo. Jefe: De oro, cargado con un roel (círculo) de gules. Cimera y Lema Superior: Cimera: Una estrella de plata, cargada con una cruz de azur (azul). Lema (Cimera): Situado en una cinta superior, la cita del libro de Proverbios 8:20 en latín: "In via iustitiae ambulo, in medio semitarum iudicii." Tenantes: Diestra (izquierda del espectador): Un lictor romano portando sus fasces (haz de varas con el hacha) al natural. Siniestra (derecha del espectador): Una mujer de cabellos rubios, vestida con una túnica corta y portando un collar de esclava, elementos que actúan como tenantes que flanquean y sostienen el escudo. Lema Inferior: En una cinta situada debajo del escudo, el lema personal: "Mi primer deber: ser un buen abogado y una persona completa." Notas de diseño heráldico Simbolismo: El castillo representa fortaleza y protección. El jefe de oro con el roel de gules suele asociarse a la ley y la justicia dentro del lenguaje heráldico tradicional. La Cimera: La combinación de la estrella de plata y la cruz de azur eleva el diseño, aportando un matiz de nobleza y aspiración espiritual. Tenantes: Los tenantes son figuras de gran carga narrativa. El contraste entre el lictor romano (símbolo del poder y la autoridad judicial) y la figura de la esclava griega (que puede interpretarse como un recordatorio de humildad o el servicio a la justicia) crea una dicotomía visual muy potente para un escudo de esta naturaleza. |





























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